La salud bucal es un aspecto fundamental para el bienestar general. En este artículo, abordaremos dos condiciones comunes que afectan a las encías: la gingivitis y la periodontitis, conocidas como enfermedades periodontales. Seguramente hayas escuchado hablar sobre la enfermedad periodontal, sin embargo, ¿sabes realmente cuáles son las diferencias que existen entre la periodontitis y la gingivitis?
La gingivitis y la periodontitis o comúnmente llamada piorrea, son las enfermedades de las encías más comunes.
Como Prevenir la Gingivitis y la Periodontitis - Hogar Tv por Juan Gonzalo Angel
¿Qué son la Gingivitis y la Periodontitis?
Cuando se trata de la salud de tus encías, es crucial comprender las diferencias entre la gingivitis y la periodontitis. Teniendo en cuenta que gingivitis y periodontitis son enfermedades periodontales en distintas fases, debes aprender a identificar los síntomas de cada una de ellas. En función del punto en el que se encuentre la afección, el tratamiento bucodental que planifiquemos variará considerablemente.
Gingivitis: La gingivitis es una enfermedad de las encías que se caracteriza por la inflamación y el sangrado de las encías. Hablamos de gingivitis cuando la inflamación se limita a las encías, las cuales se vuelven rojas, hinchadas y sangran con facilidad, especialmente al cepillarse los dientes o usar el hilo dental. Es el primer indicio de problemas en las encías. Se manifiesta con inflamación y sangrado de las encías debido a la acumulación de bacterias. La gingivitis es una enfermedad reversible que causa inflamación de la encía alrededor del diente.

Encías inflamadas y enrojecidas, un síntoma común de la gingivitis.
Periodontitis (Piorrea): La periodontitis o enfermedad periodontal (piorrea), es una enfermedad crónica infecciosa producida por bacterias. La periodontitis, por otro lado, es una infección más profunda que afecta no solo a las encías, sino también al hueso alveolar y al ligamento periodontal, los tejidos que sostienen los dientes en su lugar. La periodontitis es una enfermedad más grave que afecta tanto a las encías como al tejido que sostiene los dientes. Produce inflamación en la encía alrededor de los dientes afectando también al hueso que sujeta los dientes.

La periodontitis puede llevar a la pérdida de hueso y dientes.
Causas de la Gingivitis y la Periodontitis
Estas enfermedades aparecen producidas por la acumulación de bacterias de la placa dental y el sarro bajo las encías. Como hemos ido avanzando anteriormente, la enfermedad de las encías nace con la acumulación de placa bacteriana en los dientes, y si ésta no se elimina diariamente mediante el cepillado diario, se endurecería convirtiéndose en sarro.
Hay factores propios del individuo como son, la flora bacteriana, la predisposición familiar, el pH de la saliva, alteraciones hormonales o ciertas enfermedades como la diabetes. Pero el factor principal es el acúmulo de sarro, producido por falta de cepillado o mala técnica y por no realizar la limpieza entre dientes.
Una mala higiene dental, el embarazo, la diabetes no controlada, los dientes mal alineados y ciertas infecciones y enfermedades en el cuerpo pueden causar la inflamación de las encías y el sangrado de las mismas. O como se denomina en términos médicos: gingivitis o periodontitis.

Síntomas de la Gingivitis y la Periodontitis
Es muy importante saber detectar los síntomas de la gingivitis o la periodontitis para no llegar a estos extremos. Mantener las encías en buen estado es mucho más importante de lo que puedas pensar, ya que de su buena salud depende también la del diente. Al ser una zona más delicada, no es tan complicado llegar a desarrollar una enfermedad periodontal. De hecho, con el simple hecho de relajar tus rutinas de higiene oral, es probable que surja una infección en el tejido blando.
Síntomas de la gingivitis:
- Inflamación e hinchazón de la encía.
- Color rojo de la encía.
- Sangrado al cepillarse.
Síntomas de la periodontitis:
- Inflamación e hinchazón de la encía.
- Sangrado con el cepillado o espontáneo.
- Retracción de la encía.
- Exposición de la raíz del diente.
- Movilidad dental.
- Mal aliento.
Cuando la gingivitis se vuelve más grave, lo habitual es que las encías sangren durante el cepillado, pero no es doloroso. Las encías toman un color rojizo, sin embargo, en muchas ocasiones no nos percatamos de ese cambio. Nosotros le llamamos la enfermedad silenciosa porque casi siempre cursa sin dolor por lo que el paciente no es consciente de que la tiene hasta que ya está en estado muy avanzado de la enfermedad.
El Tabaco y su Influencia
¡Ojo a los fumadores! Pasa muy desapercibida porque estos pacientes no suelen presentar sangrado porque el tabaco camufla la enfermedad. Y sí, los fumadores tienen 3 veces más riesgo que los no fumadores. Y lo peor de todo, la respuesta al tratamiento, puede ser mucho peor. 9 de cada 10 tratamientos que no responden, se dan en fumadores. Y no solo eso, si no que el riesgo de reaparición es mucho más elevado.
Tratamientos para la Gingivitis y la Periodontitis
Es importante después del tratamiento tener una buena higiene, cepillarse 3 veces al día (preferiblemente con cepillo eléctrico) durante al menos 2 minutos, realizar la limpieza interproximal y utilizar una pasta especial para encías, que ayude a reducir la inflamación.
Tratamiento de la gingivitis: Para llevar un buen tratamiento contra la gingivitis, es necesario eliminar de forma eficaz los depósitos de sarro y placa bacteriana. En el caso de la gingivitis, en la mayoría de los casos basta con hacer una higiene o tartrectomía, para eliminar el sarro pegado al diente. Se trata mediante una correcta limpieza bucal, aumento del cepillado, uso del hilo dental, enjuague bucal y limpiezas dentales profesionales. La gingivitis es reversible si se trata a tiempo con una buena higiene bucal y atención profesional.
Tratamiento de la periodontitis: En la piorrea hay que realizar un tratamiento periodontal con periodontograma (es la forma de controlar cuanta cantidad de hueso han perdido los dientes y llevar unos controles posteriores), serie radiográfica para ver la cantidad de hueso perdida y descartar posibles focos infecciosos y el raspado y alisado radicular de los dientes para eliminar el sarro y el tejido inflamatorio acumulado debajo de la encía. El tratamiento de esta enfermedad se centra en eliminar las bacterias acumuladas en las bolsas periodontales. Y en el caso de que la enfermedad esté muy avanzada, se debe proceder a una cirugía periodontal, consistente en una raspado y limpieza de las zonas más profundas.
Es muy importante acudir al dentista antes de llegar al último estado, porque tenemos que observar todo el hueso posible para poder rehabilitar la zona con implantes. Si esperamos mucho nos podemos encontrar con que no dispongamos de hueso suficiente para rehabilitar y tengamos que utilizar ya , técnicas de regeneración.

Tipos de Periodontitis
Podemos considerar que la Periodontitis es un caso más grave que la Gingivitis.
- Periodontitis crónica: Suele aparecer en torno a los 30 años de edad y sucede de forma estacional.
- Periodontitis agresiva localizada: Este tipo de periodontitis suele afectar a las personas que se encuentran en una edad estimada de 20 años.
- Periodontitis de inicio precoz generalizada: En este caso no hay una horquilla de edad para que surja este tipo de enfermedad.
- Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas: No suele tener una edad estimada.
¿Hay alguna solución cuando se mueven los dientes?
Es importante tratar para detener la pérdida de hueso y evitar que se pueda llegar a perder todos los dientes.
La Importancia del Mantenimiento en Pacientes con Enfermedad Periodontal
Si las personas afectadas por la enfermedad periodontal no se tratasen, la pérdida sucesiva de dientes está asegurada a lo largo del tiempo. También está demostrado que la periodontitis tiene relación con otras enfermedades como diabetes, enfermedades coronarias, parto prematuro, tabaquismo, etc.
Prevención de la Gingivitis y la Periodontitis
La prevención es clave cuando se trata de enfermedades de las encías. La prevención es fundamental para evitar que la gingivitis se convierta en periodontitis. Mantener una buena higiene bucal, que incluya cepillarse los dientes al menos dos veces al día y usar hilo dental regularmente, es fundamental para prevenir la acumulación de placa bacteriana. Además, es importante programar revisiones regulares con tu dentista para detectar y tratar cualquier problema a tiempo.
Nuestro consejo es que siempre extremes tus medidas de higiene bucodental y que te sometas a limpiezas dentales profesionales en la consulta del dentista de forma periódica.
Pero si nos centramos en la gingivitis, los índices ascienden casi al 95% de la población, y si tenemos en cuenta que para que exista periodontitis tiene que existir previamente una gingivitis, nos hace pensar que todos los pacientes que presentan piorrea, podrían haberla prevenido si hubiesen tomado una serie de medidas a tiempo.
