El suicidio es un problema de salud pública en muchos países. Se estima además, que por cada muerte hay 20 intentos y que cada fallecimiento causa importantes consecuencias emocionales de 6 a 12 personas. Diversos estudios han mostrado tasas de suicidio en los profesionales sanitarios mayores que en la población general y que en otras profesiones.
Varios estudios han demostrado factores de riesgo laborales asociados a ideación suicida y altos índices de suicidio en el personal sanitario con respecto a la población general. En España no existe un registro fiable de la distribución de las muertes por suicidio según la profesión, debido a que no se cumplimenta el certificado de defunción con el mismo rigor que se hace en el caso de accidentes de tráfico y homicidios.
Abordaje del suicidio en profesionales de la salud en formación.
Sin embargo, la tasa de suicidio médico es significativamente mayor que la registrada, porque con frecuencia puede ser mal codificado deliberadamente en los certificados de muerte como sobredosis accidental, debido al elevado nivel de estigma.
El objetivo fundamental de este estudio es describir la situación actual del suicidio en el personal sanitario. Además, se desea evaluar las diferentes prevalencias de suicidio de acuerdo a las distintas ocupaciones, conocer las características demográficas del suicidio en el personal sanitario y comparar estas características con las de la población general.
Por último, se busca comparar las diferentes tendencias de suicidio según la localización geográfica de las poblaciones estudiadas y evaluar los factores de riesgo asociados a la ideación suicida.
Estudios y estadísticas
Al estudiar otras profesiones, también han destacado mayores riesgos en enfermeras, dentistas y farmacéuticos.
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Diez de los artículos comparan la prevalencia de suicidio en trabajadores del sector sanitario respecto a otras profesiones. Un estudio realizado por Hem et al. sobre los suicidios acaecidos en Noruega durante el periodo 1960-2000 objetiva que las tasas más elevadas de suicidio durante este periodo se encuentran en médicos (43 IC95% 35,3-52,5), dentistas (32,9 IC95% 23,3-46,5), médicas (26,1 IC95% 15,2-44,9) y enfermeros (24,4 IC95% 14,4-41,1).
Schernhammer et al. publican un metanálisis de 25 estudios de calidad, que incluyen población europea y norteamericana, concluyendo que el riesgo de suicidio es mayor en los médicos que en la población general y más alto en las mujeres médicos que en la población general (médicos: RR 1,41 IC95% 1,21-1,65; médicas: RR 2,27 IC95% 1,90-2,73).
Austin et al. realizan su estudio en médicos de Australia y encuentran una elevada tasa de suicidio en médicas respecto a la población general (SRR 2,39 IC95% 1,52-3,77). Para los médicos y dentistas varones la tasa encontrada fue menor que en la población general (0,80 IC95% 0,53-1,20 y 0,68 IC95% 0,52-0,89 respectivamente).
Si estudiamos las diferencias dentro de las distintas especialidades sanitarias, Austin et al. publica que las principales especialidades que consumaron suicidio durante los años del estudio (1997-2011) fueron anestesistas (44.4%), psiquiatras (22.2%), médicos de familia (22.2%) y residentes quirúrgicos (12.2%).

Factores demográficos
Cinco estudios comparan el riesgo de suicidio entre géneros, y cuatro de ellos concluyen que el riesgo es mayor en hombres. El metanálisis incluido en la revisión realiza una comparación entre las tasas estandarizadas por sexo, concluyendo que estos valores se invierten respecto a la población general. Agerbo et al. encuentra que las mujeres que trabajan en profesiones de predominio masculino tienen un riesgo mayor de suicidio que las que lo hacen en profesiones de predominio femenino (RR 1,68, IC95% 1,06-2,68).
Cuatro de los artículos revisados comparan la mortalidad por suicidio según la edad, y la mayoría concluye que el riesgo aumenta según aumenta la edad. Gagné encuentra que las mujeres que han consumado el suicidio lo hacen a una edad menor que los hombres.
Uno de los artículos revisados encuentra que hay mayor proporción de suicidio en los médicos casados que en los no casados (OR 1,7 IC95% 1,27- 2,28), sin embargo otro no encuentran diferencias significativas para riesgo suicida en función del estado civil de su población de estudio.
| Profesión | Riesgo Relativo (RR) o Odds Ratio (OR) | Intervalo de Confianza (IC95%) | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Médicos (RR) | 1,41 | 1,21-1,65 | Mayor riesgo que la población general |
| Médicas (RR) | 2,27 | 1,90-2,73 | Mayor riesgo que la población general |
| Mujeres en profesiones de predominio masculino (RR) | 1,68 | 1,06-2,68 | Mayor riesgo que en profesiones de predominio femenino |
| Médicos casados (OR) | 1,7 | 1,27-2,28 | Mayor proporción de suicidio que los no casados |
El suicidio en las fuerzas del orden
En 2017, los tres trabajos con mayores tasas de suicidio en EE. UU. eran las fuerzas del orden. Aparecen 142 artículos con estas condiciones en el Pubmed. En Austria en un estudio realizado entre la policía austriaca de manera retrospectiva entre los años 1996-2006 vieron que la tasa de suicidios entre los agentes de policía masculinos (30.2 / 100,000 ) era comparable con la población general ajustada por edad (30.5/100,000); pero los propios autores señalan que los agentes pasan controles de salud (incluyendo control psicológico) por lo tanto no son población general, son población trabajadora sana. Así que la tasa debería haber sido menor que en población general.
En Portugal las tasas de suicidio no fueron estadísticamente diferentes de las de la población general ajustada por sexo y edad. Ahora bien, la tasa de suicidio para los oficiales varones fue de 20,6 por 100.000 personas-año (IC del 95% = 14,2-27,1) y para la población portuguesa en general fue de 13,9 por 100.000 personas-año (IC del 95% = 13,5-14,3). Si bien no encontraron significación estadística los propios autores apuntan que es una muestra pequeña y hay problemas con falta de información para los policías retirados o despedidos y, como en Austria, que, dado que los agentes de policía son trabajadores sanos, esperaríamos tasas más bajas; por lo tanto, tasas similares podrían sugerir un mayor riesgo en la muestra del estudio.
En el caso de Canadá (concretamente en la Real Policía Montada de Canadá) encuentran que entre 1960 y 1983 la tasa anual promedio (14,1 por 100.000) de suicidio fue aproximadamente la mitad de la de la población general comparable (Loo, 1986) pero en un artículo mucho más reciente (2020) han demostrado una prevalencia significativa de trastornos de salud mental, incluido el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y la ideación, planes e intentos suicidas entre el personal de seguridad pública canadiense, incluidos los agentes de policía.
En EEUU en una comparativa entre agentes de policía y otros empleados municipales -en vez de compararlos con población general- encontraron que los agentes de policía tenían un riesgo 8,23 veces mayor de suicidio que de homicidio y un riesgo 3,1 veces mayor de fallecer de suicidio que por accidente.
Estrategias de prevención
Según los CDC, el lugar de trabajo es un área importante para los esfuerzos de prevención del suicidio porque es donde muchos adultos pasan gran parte de su tiempo. Los autores del estudio señalaron que los empresarios pueden ayudar a prevenir estas tragedias de distintas maneras. Recomiendan programas de asistencia para empleados, programas de bienestar en el lugar de trabajo y tecnología para proporcionar exámenes de salud mental online.
También es importante reducir el estigma hacia los enfermos mentales y las personas que buscan ayuda, al igual que el conocimiento de la Línea Nacional de Prevención del Suicidio.
Es importante reconocer las señales de advertencia de que alguien puede estar pensando en terminar con su vida. El suicidio es un problema de salud pública complejo y multicausal que causa 800.000 muertes al año en el mundo, una cada 40 segundos.