La caries dental es una de las enfermedades bucodentales más habituales tanto en niños como en adultos. De hecho, se estima que afecta al 90% de las personas. Raro es el paciente que no ha sufrido caries en algún momento de su vida. A grandes rasgos podemos decir que es una infección del diente, y es la enfermedad crónica infantil más común.
¿Por qué el problema está tan extendido? Una posible explicación es que las caries suelen ser asintomáticas en el estadio inicial, es decir, al principio no provocan dolor ni inflamación u otros síntomas perceptibles, por lo que la persona no suele darse cuenta de que tiene caries. Por eso son importantes las revisiones regulares, ya que el dentista sí que detecta las caries en una etapa inicial, cuando son más fáciles de tratar, y nos puede aconsejar cómo prevenirlas.
En Clínica dental CRISTINA VIYUELA + CO te contamos cuál es el origen de esta infección y una serie de consejos útiles para evitarla.
EVITA LAS CARIES – Causas, PREVENCIÓN y tratamiento de la caries dental | Dentalk! ©
¿Qué es la caries dental y por qué aparece?
Como hemos adelantado, la caries es una infección del diente que destruye las estructuras dentales. Inicialmente se daña el esmalte. Es producida por la aparición de una serie de microbios que viven en nuestra boca. Aunque es más frecuente en los niños y en los jóvenes, puede afectar a cualquier persona.
Las caries son daños permanentes en las piezas dentales que con el tiempo originan pequeñas cavidades u orificios. Una vez han salido los dientes, cualquier persona es susceptible de tener caries en algún momento de su vida, de hecho, es uno de los problemas dentales más frecuentes.
¿Qué es la caries dental? La caries es una enfermedad bucodental de origen bacteriano, agujereando hasta llegar a las zonas más internas del diente. A través de ellas, las bacterias y los ácidos llegan a las capas más internas del diente. La caries se desarrolla entonces desde el exterior hacia el interior del diente, con un curso temporal lento y variable.
Las bacterias que viven en la boca pueden pegarse a los dientes causando caries. Al comer, los azúcares ingeridos que se han quedado en la boca se metabolizan por la placa bacteriana y, al metabolizarse, se producen unos ácidos que hacen que el pH intraoral descienda. El descenso de este pH ataca la estructura mineral del esmalte, propiciando la aparición de la caries.
La caries es una enfermedad multifactorial, es decir, que se origina por una combinación de varios factores, como las bacterias presentes en la boca, el consumo de determinados alimentos o bebidas ricos en azúcares o carbohidratos, y una higiene bucodental incompleta o insuficiente.
Las causas de las caries que vamos a comentar actúan en primera instancia fomentando la aparición de bacterias en la boca. Las bacterias forman una película pegajosa llamada placa dental, que contiene ácidos que erosionan el esmalte dental. Las bacterias en la boca se alimentan de los azúcares y almidones que quedan en la boca después de comer.
Aunque muchas personas piensan que la ingesta de dulces y la mala higiene bucal son sus causas principales, hay más factores que influyen en su aparición. Por ello, desde nuestras clínicas dentales en Madrid, en este artículo te explicamos las principales causas de las caries y los hábitos que pueden hacer que aparezcan más fácilmente.

¿Qué es lo que provoca las caries dental?
Las causas de la aparición de esta afección pueden ser un cúmulo de factores, entre los más comunes cabe destacar:
- Higiene bucal insuficiente.
- La ingesta de dulces, bebidas gaseosas, bebidas colas o zumos con mucha azúcar agregada. También de panes, bollería y pastas que, al ser harinas, en su metabolización se producen azúcares.
- Enfermedades de las encías. Las encías retraídas exponen la raíz de las piezas dentales a la saliva y a los ácidos que producen las bacterias.
- Aparatos de ortodoncia. Con algunos de ellos, especialmente los brackets, el cepillado de dientes es más complicado y al quedarse restos de comida entre el aparato la probabilidad de que aparezca caries es mayor. Esto no sucede con la ortodoncia invisible Invisalign, puesto que, al ser removible, se puede quitar para cepillar los dientes de manera cómoda y eficaz.
- Predisposición genética.
Además de seguir las recomendaciones que te vamos a dar a continuación, es importante hacer visitas regulares al dentista, incluso desde que somos pequeños, para controlar que no estamos abusando de algunas de estas causas de las caries.
Veamos las causas de las caries más comunes:
- Placa bacteriana: La placa es una capa pegajosa de bacterias que se forma constantemente en tus dientes. Si no se elimina adecuadamente con el cepillado y el uso de hilo dental, la placa se endurece y forma sarro, siendo esta una de las principales causas de las caries.
- Alimentos y bebidas azucaradas: El azúcar es uno de los principales culpables en la formación de caries. Alimentos como dulces, refrescos, jugos de frutas y alimentos procesados contienen altos niveles de azúcar. Cuando consumes estos productos, las bacterias en tu boca producen ácidos que desgastan el esmalte dental. Los dulces son una de las causas de las caries más frecuentes en niños debido a su alto contenido de azúcares y carbohidratos simples. En la misma línea, todas aquellas comidas que contienen -además de azúcares- almidón también contribuyen en gran medida a producir placa dental que puede dañar los dientes para terminar produciendo las caries. Las golosinas y los dulces son las principales culpables de la mayoría de casos de caries que se dan entre los más pequeños.
- Mala higiene bucal: Otra de las principales causas de las caries es una higiene bucal insuficiente. Si no te cepillas los dientes al menos dos veces al día y no usas hilo dental regularmente, estás dejando que la placa y las bacterias se acumulen en tu boca. Esto aumenta significativamente el riesgo de desarrollar caries. La mala higiene bucal es una de las causas de las caries más fáciles de evitar. La falta de higiene bucal también puede llevar a otros problemas como la gingivitis y la halitosis.
- Boca seca: La saliva es imprescindible para mantener la boca limpia porque ayuda a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias. Si tienes boca seca (xerostomía) debido a ciertos medicamentos, enfermedades o simplemente no bebes suficiente agua, tu riesgo de caries aumenta. La saliva también ayuda a eliminar restos de comida y placa, por lo que mantener una buena hidratación es esencial. Esta es una de las causas de las caries más repetidas en adultos, ya que algunos medicamentos o enfermedades pueden propiciar la falta de saliva.
- Hábitos alimenticios: Aunque muchas personas no lo tienen en cuenta, los hábitos alimenticios también son una de las causas de las caries. Comer con frecuencia, especialmente si consumes muchos snacks azucarados, mantiene los niveles de ácido elevados en tu boca durante todo el día, Además, los alimentos pegajosos, como los caramelos o las pasas, se adhieren a los dientes y son más difíciles de eliminar.
- Factores genéticos: Es importante saber que algunas personas son más propensas a las caries debido a factores hereditarios. Esto puede incluir la forma de los dientes, la cantidad de saliva que produces, y la calidad del esmalte dental. La susceptibilidad a las caries puede tener un componente genético. Algunas personas pueden ser más propensas a desarrollar caries que otras debido a la composición de su saliva, la forma y la estructura de sus dientes, y otros factores genéticos.
- Tabaquismo: Otro factor que no debe subestimarse es el tabaquismo.
Tipos de caries dentales
Podemos diferenciar tres tipos. Su clasificación dependerá de la localización de cada una de ellas.
- Caries de surcos, fosos y fisuras: En zonas profundas de la superficie dentaria o en grietas del esmalte, sobre todo en oclusal.
- Interproximales: En las caras mesial y distal, por debajo del punto de contacto entre dos dientes contiguos. Suelen alcanzar el interior del diente más lentamente. Difíciles de detectar a simple vista, por lo que con frecuencia el paciente acude a consulta cuando el daño ha progresado y la pulpa también se ha visto comprometida.
- Caries de superficies lisas: En caras vestibular y lingual de la corona. Más frecuentes en personas con higiene muy deficiente o con problemas salivales.
- Caries radicular o senil: Este tipo de caries dental afecta a la raíz del diente siendo más frecuente personas mayores, de ahí el nombre de caries senil. Puede afectar también a quienes sufren recesión de las encías. Aquí, la caries lo tiene fácil; no sufre mucha resistencia por parte de la estructura del diente y llega fácil y rápidamente al interior del diente.
- Caries central: Con frecuencia, un diente afectado por una caries central está destinado a ser extraído.
5 hábitos diarios que hacemos muy mal y debemos evitar
- No beber suficiente agua: Mantener la boca hidratada para favorecer la producción de saliva es muy importante. La saliva es fundamental para limpiar la superficie dental y evitar la proliferación de bacterias orales, jugando un papel fundamental en la prevención de las caries dentales; por eso, a reducción del volumen del flujo salival favorece las caries y otras enfermedades bucales. Puede que esta recomendación te sorprenda, pero la realidad es que en muchas zonas la calidad del agua potable, con sistemas de distribución que contienen flúor, contribuye a la salud bucal ya que protegen el esmalte.
- Cuidado con pasarnos con el azúcar: El azúcar es la principal fuente de alimento de las bacterias orales, que también se encuentra en los carbohidratos fermentados, mientras más se alimenten segregan más ácido dañando la superficie dental.
- No cepillarse los dientes lo suficiente o hacerlo mal: Tras cada comida es importante cepillarse los dientes y utilizar seda dental, especialmente las personas propensas a padecer caries. La placa comienza a acumularse en los dientes al cabo de 20 minutos después de comer. Si esta no se elimina, existen más probabilidades de que aparezca caries. Tener claro cómo, cuándo y cuánto lavarse los dientes es clave para prevenir las caries. Como recomendación básica, piensa en pasarte el cepillo de dientes justo después de cada comida y, también, si has comido alguno de los alimentos que citábamos antes. Así, aunque lo hayas ingerido, estarás “borrando” sus efectos sobre tus dientes. También se debe aportar una cantidad adecuada de flúor a los dientes, esto ayuda a prevenir la caries. Según la OMS, reduce la incidencia de caries hasta en un 50%.
- No realizar revisiones periódicas: Cada seis meses se recomiendan visitar al dentista, sobre todo aquellos pacientes con un historial de caries recurrente. En estos momentos ya podemos imaginar lo importantes que son las revisiones dentales periódicas. Dado que las caries no son un problema estético sino de salud las revisiones serán como mínimo anuales para prevenirlas. No visitar al dentista con regularidad provoca que no se detecten las posibles caries dentales a tiempo, que podrían desarrollar complicaciones futuras.
- Obviar las caries en dientes de leche: Existe la idea errónea de no tratar las caries en dientes de leche, puestos que estos terminan por caer. La caries de la primera infancia o “caries del biberón” puede producirse desde que aparecen los primeros dientes en la boca del niño. A partir de ese momento ya es conveniente empezar la limpieza bucal de sus dientecitos, que se llevará a cabo con una pequeña gasa húmeda. En caso de aparición de una caries, esta se debe tratar, siendo un empaste el método de tratamiento más común.
Consecuencias de no tratar una caries dental
Las caries dentales son lesiones bacterianas que afectan el esmalte de los dientes. Si no se tratan, pueden tener consecuencias graves:
- Dolor: Pueden causar dolor agudo cuando alcanzan la capa más profunda del diente, donde se encuentran los nervios. Este dolor puede ser constante o intermitente y empeorar con el tiempo.
- Infección: Las bacterias pueden llegar a la pulpa dental, causando una infección. Esto puede derivar en un absceso dental, con síntomas como hinchazón, sensibilidad al calor/frío y malestar general.
- Daño estructural: Las caries avanzadas pueden destruir partes significativas del diente. Esto puede requerir tratamientos más invasivos, como endodoncias (tratamientos de conducto) o incluso extracciones dentales.
- Pérdida dental: Puede llegar a un punto en el que el diente no pueda salvarse. En estos casos, la única opción es la extracción dental, lo que puede conducir a problemas de masticación, cambios en la alineación de los dientes y afectar la autoestima.
- Complicaciones sistémicas: Las infecciones dentales no tratadas pueden afectar la salud general, pudiendo contribuir a problemas cardíacos, diabetes mal controlada y otras condiciones médicas.
Las caries en niños
Por desgracia, la caries en los niños es cada vez más frecuente. La Sociedad Española de Odontopediatría (S.E.O.P.) defiende que la primera visita al dentista se realice al primer año de vida del pequeño. En nuestra Clínica CRISTINA VIYUELA trabajamos en la prevención de caries infantiles para que tu hijo tenga una salud bucodental de hierro. Llevamos a cabo tratamientos como fluorización, selladores, y además enseñamos a los pequeños correctas pautas de higiene y de cepillado.
La caries dental es una enfermedad bacteriana que provoca la desmineralización del esmalte dental, debido a los ácidos que genera la placa bacteriana. La caries dental es una enfermedad crónica que causan las bacterias de la placa dental.
Las principales causas de caries en niños son:
- Falta de higiene bucodental: la nula o escasa higiene oral es uno de los factores clave que puede provocar caries dentales.
- Malos hábitos alimenticios: una dieta rica en azúcares y carbohidratos favorece la aparición de caries.
- Bacterias cariogénicas: este tipo de bacterias forman parte de la placa dental y se transmiten a través de la saliva.
Al principio, el niño puede no presentar ningún síntoma, puesto que las caries suelen avanzar lentamente. Si nos encontramos ante alguno de estos síntomas, es posible que la caries ya esté bastante avanzada.
Para prevenir la caries dental en niños, se recomienda:
- Realizar una serie de buenos hábitos de higiene oral.
- Disminuir el consumo de azúcares: reduce las probabilidades de sufrir una caries.
- Higiene bucodental adecuada: hay que enseñar a los niños la importancia de llevar a cabo un cepillado diario después de cada comida, durante, al menos, dos minutos.
- Acudir al dentista regularmente: al menos, dos veces al año.
Tratamientos recomendados
Los síntomas de la caries varían según su tamaño, la fase en la que se encuentren y la ubicación. A medida que avanza, podemos notar un dolor repentino en los dientes o muelas sin causa aparente o al morder. Los síntomas de las caries, son fáciles de reconocer. Las molestias y dolores en nuestra boca son el síntoma más evidente de esta. Si persisten, especialmente cuando masticamos o tomamos algo frio, podemos estar hablando de una caries.
En un estado inicial, se podrá tratar la caries con un empaste. El dentista elimina la parte dañada del esmalte y coloca en ese espacio un material que lo cubra. Si la cavidad es pequeña en un estado incipiente que solo afecta al esmalte no se hace el empaste. Si se cuida el esmalte de la zona dañada con una correcta higiene y se aplica un aporte extra de flúor, este esmalte se repara mediante una remineralización fisiológica.
Si la caries ha avanzado y ha afectado a la pulpa dental, puede que sea necesaria una endodoncia, es decir, desvitalizar el nervio. Cuando la caries ha penetrado profundamente en el diente, afectando a la pulpa dental, es necesario desvitalizar el diente, se crea una vía de acceso a la cámara pulpar, que se limpia cuidadosamente con la ayuda de limas dentales y se rellena con una sustancia inerte llamada gutapercha.
En el caso de una alta propensión a desarrollar caries, es posible utilizar selladores dentales, que son películas protectoras que se aplican en las superficies de masticación de los dientes posteriores (los más difíciles de limpiar con un cepillo de dientes) para cerrar surcos y fisuras (zonas potenciales de acumulación de placa).
En la Clínica Ahoa aplicamos un plan de prevención en los pacientes con un alto riesgo en caries. El primer paso será hacer un correcto diagnóstico de los factores que predisponen. Para ello hacemos un análisis de la calidad y cantidad de saliva y un análisis de la concentración de cepas de bacterias provocadoras de la caries. De esta manera establecemos el riesgo para sufrir la enfermedad, es decir, la caries.
Al tratarse la caries de una enfermedad crónica infecciosa, el mejor tratamiento es la higiene diaria por parte del paciente. Aunque muchos pacientes tienen predisposición genética a padecerla, existen una serie de factores que ayudan a prevenir su aparición.
Tabla de Riesgos y Tratamientos Preventivos
| Factor de Riesgo | Recomendaciones Preventivas |
|---|---|
| Alta ingesta de azúcares | Reducir el consumo de alimentos y bebidas azucaradas. |
| Higiene bucal deficiente | Cepillarse los dientes al menos dos veces al día y usar hilo dental diariamente. |
| Boca seca | Mantenerse hidratado y considerar el uso de productos para estimular la saliva. |
| Falta de flúor | Usar pasta dental y enjuague bucal con flúor. |
| No acudir al dentista regularmente | Visitar al dentista para revisiones y limpiezas profesionales cada 6 meses. |
¿Cómo prevenir las caries?
La prevención dental es fundamental para evitar la aparición de caries. Algunos consejos para mantener tus dientes sanos son:
- Cepíllate al menos dos veces al día con una pasta dental que contenga flúor.
- Usa hilo dental diariamente para eliminar la placa y restos de comida entre los dientes.
- Limita el consumo de alimentos y bebidas azucaradas.
- Visita al dentista regularmente para limpiezas y revisiones profesionales.
- Mantente hidratado y mastica chicle sin azúcar para estimular la producción de saliva.
- Considera un enjuague bucal con flúor si eres propenso a las caries.
Además, es importante:
- Seguir una correcta rutina de higiene bucodental, que incluya cepillado, enjuague bucal e hilo dental, especialmente antes de irnos a dormir.
- Evitar el consumo de alimentos y bebidas con un alto contenido de azúcar o hidratos de carbono.
- Cepillarse los dientes después de cada comida, al menos dos veces al día.
- Realizar revisiones en el odontólogo cada 6 o 12 meses (dependiendo de la fisiología de cada persona, siguiendo la recomendación del dentista).
Ahora que ya conoces las principales causas de las caries, recuerda que la clave para una sonrisa saludable es la prevención. Únete a una comunidad dedicada a mejorar tu bienestar bucodental. Porque una boca sana es el inicio de un cuerpo saludable.