Uno de los mayores temores de los padres, especialmente los primerizos, es ver a su bebé llorar sin entender la causa. Una de las causas más habituales de este fenómeno es la salida de los dientes. Por norma general, la dentición o salida de los dientes de leche, suele producirse cuando el bebé tiene entre 6 y 12 meses de edad.
Un síntoma claro de que la dentición ha dado comienzo son las encías inflamadas en bebés. Las encías inflamadas en bebés suponen ciertas molestias pero es un proceso necesario para que se produzca la dentición.

Causas de la inflamación de las encías en bebés
Las encías inflamadas en bebés son un síntoma muy común provocado por la erupción de los dientes de leche. Por lo general, los primeros dientes de leche aparecen entre los primeros 6-12 meses de edad. Este proceso suele prolongarse hasta los 3 años.
Como las encías están sometidas a mucho cambio, pueden llegar a inflamarse e hincharse provocando malestar al bebé. Además del enrojecimiento, podrían aparecer pequeños puntos blancos en la superficie de las encías, relacionados con los dientes que van a nacer.
Síntomas de la dentición
Tal y como hemos explicado, a medida que los dientes de leche van erupcionando, es posible contemplar cambios en el aspecto de las encías. Además de la hinchazón y el enrojecimiento, también es posible observar pequeños puntos blancos en la carne pertenecientes a los dientes. Otro síntoma habitual es un exceso de babeo por parte de los pequeños.
En cuanto a las señales de alerta en el comportamiento, cuando se inflaman las encías de los bebés es habitual que estos lloren más de costumbre debido a las molestias de la dentición. Por este motivo, pueden presentar un estado de ánimo más irritable e incluso tener problemas para dormir.
Los síntomas más comunes que relacionamos con la inflamación de las encías en bebés son:
- Babeo excesivo.
- Masticar objetos o llevárselos a la boca.
- Irritabilidad o mal humor expresado a través de llantos.
- Dolor o sensibilidad en las encías.
¿Cómo aliviar las molestias del bebé?
Si bien la dentición de los dientes de leche es un proceso que debe seguir su curso, es cierto que implica cierto malestar en los bebés. Existen ciertos métodos que los padres y las madres pueden aplicar con el objetivo de paliar las molestias que experimentan durante este periodo.
Desde Galván Kids, te dejamos algunos consejos que aliviarán el malestar provocado por la encía inflamada en el bebé:
- Un masaje suave en las encías de tu bebé puede ayudar a aliviar la inflamación y el dolor. Lava bien tus manos y, con un dedo limpio, frota suavemente las encías inflamadas en movimientos circulares. También se puede frotar suavemente las encías, sin ejercer una fricción excesiva que pueda agravar la inflamación de los tejidos.
- Aplicar frío en la zona ayuda a insensibilizarla. Se puede aplicar frío mediante la refrigeración de un anillo mordedor apropiado para la nevera o, si no tienes mordedores, puedes refrigerar una cucharilla de café y colocarla con cuidado en la encía del bebé. Los anillos de dentición son juguetes especialmente diseñados para que los bebés los muerdan durante el proceso de dentición. Algunos anillos de dentición se pueden enfriar en el refrigerador, lo que proporciona un efecto calmante adicional para las encías inflamadas. El frío es uno de los remedios caseros que mejor funciona para insensibilizar la zona y proporcionar un alivio al malestar. La mejor manera de hacerlo es aplicando una cuchara que haya sido guardada previamente en la nevera.
- Un remedio casero simple y efectivo para aliviar las encías inflamadas es usar un paño limpio humedecido y enfriado. Envuelve el paño alrededor de tu dedo y frota suavemente las encías de tu bebé.
¡Mucho cuidado con aplicar hielo u objetos extremadamente fríos sobre las encías! Esto puede llegar a perjudicar su inflamación.

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Remedios y precauciones
Recomendamos evitar el uso de remedios caseros más agresivos o de medicamentos que no estén sujetos a prescripción médica. Si notas que tu bebé tiene dificultades para comer o dormir por la inflamación de las encías, lo mejor es acudir al odontopediatra.
En cualquier caso, es importante evitar el uso de remedios caseros o medicamentos sin prescripción previa de un profesional. Nunca hay que suministrar a los pequeños medicamentos u otros remedios caseros, ya que su efecto podría tener graves consecuencias en la salud del bebé. Déjate guiar por los especialistas.
Higiene dental y prevención
Cuidar la salud e higiene bucodental es muy importante en edades infantiles, ya que si conseguimos mantenerla sana, esto nos garantizan mayores probabilidades de que el niño tenga una buena salud bucodental en edades adultas. Por ello los padres deben conocer los cuidados que deben hacer en cada etapa del niño.
Como hemos dicho anteriormente es muy recomendable empezar la higiene bucodental de nuestros bebés con la limpieza de las encías con una gasa y después de la aparición de los primeros dientes de leche empezar con el cepillado.
Aconsejamos visitar a un odontopediatra cuando el niño esté desarrollando su primera dentición. De esta manera el profesional podrá llevar un seguimiento del desarrollo de su dentadura y podrá conocer en qué estado se encuentra su boca para prevenir posibles inflamaciones.
Otras causas de encías inflamadas en niños
Las encías inflamadas en niños se relacionan con dos tipos de enfermedades: la gingivitis y la periodontitis.
La gingivitis en niños es una enfermedad limitada al sangrado e inflamación de las encías, mientras que la periodontitis es muy grave, pues genera pérdida dental de los dientes temporales y permanentes. La prevalencia de la periodontitis en niños es extremadamente baja, afectando únicamente a menos del 1% de la población y suele estar relacionada con alteraciones en el sistema inmunológico del niño.
Algunas infecciones virales como el herpes simple pueden provocar gingivoestomatitis, inflamando severamente las encías de los más pequeños. La visita pronta al odontopediatra es clave para diagnosticar la causa y así realizar el tratamiento indicado.
Tanto la gingivitis para niños como la periodontitis infantil son dos problemas de salud bucal en niños que requieren un diagnóstico precoz por parte del dentista. Para ello es necesario un examen completo de las encías que incluya un sondaje gingival en todas las piezas mediante un periodontograma, así como radiografías para detectar pérdida de hueso alrededor de los dientes.
¿Qué causa la gingivitis en los niños?
Cuando existe una acumulación excesiva de placa dental y se descuidan los buenos hábitos de higiene bucal puede aparecer la inflamación de las encías en nuestros hijos. Es decir, la gingivitis. Tampoco debemos olvidar que los tratamientos de ortodoncia también pueden dificultar el acceso a una limpieza óptima.
Si no se utiliza una técnica de higiene adecuada, los restos de comida se quedan pegados en los dientes, sobre todo en la zona de las encías alrededor de los dientes. Entonces, las bacterias habituales que tenemos en la boca aprovechan y se pegan también, formando la placa dental.
Otra posible causa de gingivitis es un cambio hormonal cuando los niños entran en la pre-adolescencia, ya que un aumento de la circulación sanguínea puede facilitar la inflamación de la encía. En otras ocasiones, la gingivitis aparece inducida por fármacos como algunos antiepilépticos, inmunosupresores y antagonistas del calcio, u otros medicamentos de origen fúngico, viral o bacteriano.

¿Qué síntomas pueden provocar una gingivitis infantil?
Hay ciertos signos de alerta que pueden servir de orientación a padres y cuidadores para prevenir la gingivitis en el caso de que aparezca:
- Mal aliento o halitosis.
- Dolor en los dientes.
- Encías inflamadas o rojas.
- Sangre en las encías durante el cepillado o al comer.
- Movimiento de los dientes o la encía en la zona donde ésta se junta con el diente.
- En casos de gingivitis graves, pus o abscesos en las encías.
¿Cómo curar la gingivitis en los niños?
El tratamiento de la gingivitis consiste en aplicar unos buenos hábitos de higiene oral que garanticen la salud de los dientes, las encías y toda la cavidad oral. Por ello, las técnicas de cepillado y un enjuague bucal, junto con el uso de hilo dental para mantener libre de placa la zona entre los dientes es fundamental.
Además, si se detecta en el momento de la revisión periódica en la clínica dental pediátrica, resulta el momento idóneo para realizar una limpieza profesional. También, es el momento para proponer el plan de tratamiento de gingivitis. Al final de la misma, deberá ser aplicado un barniz o gel de flúor que protegerá el esmalte y podrá prevenir la evolución a una gingivitis grave para lograr una salud oral óptima del niño o joven.