El tratamiento de ortodoncia con brackets es una solución eficaz para corregir problemas de desarrollo de las estructuras dentofaciales y desvíos en la posición de las piezas dentales de forma rápida. Sin embargo, los primeros días tras la colocación de los brackets pueden generar ciertas molestias y dolores. Afortunadamente, existen diversas maneras de aliviar estas incomodidades y facilitar el proceso de adaptación.

¿Es normal tener molestias los primeros días?
Sí, es habitual experimentar molestias durante los primeros días, ya que es necesario acostumbrarse a los brackets. La duración del período de adaptación varía entre 7 y 10 días, dependiendo del profesional que los haya colocado, el ajuste necesario y el umbral del dolor del paciente. En apenas unos días, lo más común es notar que el aparato se va ajustando a la boca hasta recuperar la normalidad. Son las horas posteriores a la colocación de los brackets las que más cuesta superar.
Es normal, ya que son los momentos más desconcertantes, y es posible que sintamos un poco de dolor por brackets. Esto sucederá hasta que nos acostumbremos a ellos, algo que sucederá más rápido de lo que nos creemos.
¿Qué hacer si no sientes molestias?
Puede que al no sentir nada llegues a dudar si tus dientes se están recolocando y si el tratamiento está siendo efectivo. Tanto si quieres saber más sobre cómo aliviar el dolor posterior a la colocación de brackets como si tienes dudas porque no notas ninguna molestia, lo mejor es hablarlo directamente con tu ortodoncista en la siguiente cita.
Consejos para aliviar el dolor y las molestias
No tienes por qué sufrir si sabes cómo aliviar el dolor que generan los brackets durante el periodo de adaptación. Esta primera etapa de adaptación puede ser un poco difícil hasta que te acostumbres, pero con estos trucos, verás cómo pronto estás mucho más cómodo con ellos. ¡Vamos allá, con los consejos para el dolor por brackets recién puestos!

1. Alimentación blanda
Una de las mejores pautas a seguir para evitar el dolor dental tras la colocación de brackets es decantarse por alimentos blandos, de manera que no se fuerce la mandíbula al masticar o al morder. Una de las formas en que podemos evitar el dolor por brackets es ingiriendo comidas que no sean sólidas.
Durante esos primeros días de adaptación conviene realizar una dieta blanda y optar por alimentos de consistencia suave que prácticamente se deshagan en la boca. Recomendamos el consumo de sopas, pasta, cremas, pescados a la plancha, tortillas, pan de molde, yogures, flanes y helados.
Alimentos recomendados
- Sopas y cremas
- Pasta bien cocida
- Pescados a la plancha
- Tortillas
- Pan de molde
- Yogures y flanes
- Helados
- Verduras al vapor o cocidas
- Huevos
- Arroz muy cocido
- Queso ricotta, cottage, requesón o mozzarella
- Avena
Alimentos a evitar
- Alimentos duros: manzanas enteras, zanahorias crudas, frutos secos, cortezas de pan duro, palomitas o caramelos duros.
- Alimentos pegajosos: chicles, caramelos masticables, toffees o golosinas.
- Alimentos crujientes o muy fibrosos: galletas duras, nachos, maíz o carne con hueso.
- Alimentos ácidos como el vinagre y los cítricos o las comidas picantes.
- Verduras crudas, los frutos secos o el chocolate
- Cereales crujientes
2. Control del estrés
Aunque pueda resultar muy complicado, en estos momentos tan delicados es importante controlar el estrés. Cuanto mayor sea la sensación de estrés, más tensión se acumulará en la mandíbula, llegando a resultar realmente incómodo. El estrés puede provocar también que estemos más tensos. Al acumular tensión, la propia presión de aparato se unirá a esta y nos dolerá más.
Por lo tanto, hacer unos ejercicios de relajación que nos ayuden a destensarnos nos será de gran ayuda para que nos duela menos en esos primeros días.

Unos ejercicios de relajación nos ayudarán a destensarnos y reducir el dolor.
3. Evitar actividades de riesgo
Por supuesto, hasta la completa adaptación de los brackets, es totalmente contraproducente realizar deportes o actividades físicas que supongan riesgo de golpe o lesión en cara. La actividad física y el deporte también pueden jugar en nuestra contra, sobre todo si practicas deportes en equipo, como jugar al fútbol.
4. Cera para ortodoncia
Si empiezas a notar molestias por el roce y no sabes cómo aliviar el dolor en zonas tan delicadas como las mejillas o los labios, encontrarás un buen aliado en la cera para ortodoncia. Para aliviar las temidas llagas, rozaduras y heriditas con los brackets recomendamos el uso de una cera especial para ortodoncias que ayuda a evitar el roce.
Es un tipo de cera que se coloca en el bracket que notas que roza. Esto te aliviará mucho. Si te salen muchas, acude a tu ortodoncista para que te prescriba algo para curarlas más rápido.
5. Analgésicos
También es posible, si el dolor por el aparato se hace muy insoportable, tomar analgésicos para que palíen esa sensación. En este caso, bastará con tomar ibuprofeno o paracetamol.
6. Higiene bucal exhaustiva
Los pacientes portadores de ortodoncia fija deben prestar mucha atención tanto a sus hábitos alimentarios como a la higiene. Otro de los hábitos clave para el cuidado de tus brackets es tu rutina de higiene oral.
Como pauta fundamental, cepíllate los dientes inmediatamente después de cada comida, incluyendo la lengua y el paladar. Para realizar una técnica de cepillado correcta, utiliza cepillos interproximales y cepíllate alrededor del bracket, haciendo especial hincapié en las zonas cercanas a la encía.
El cepillo dental debería ser un cepillo especial para ortodoncia, ya que se adaptará mejor a la forma de tus brackets, y sobre todo para conseguir el cepillado suave de tus dientes. La pasta dental y el colutorio también deben ser especiales para la ortodoncia. Por último, no olvides cepillarte la lengua.
Una rutina perfecta de higiene sería la siguiente: cepillado siempre tras cada comida y a ser posible seda dental entre los dientes (puedes ayudarte de un enhebrador dental) y cepillos interproximales para los Brackets. Si te resulta imposible realizar todos los pasos 3 veces al día, cepíllate siempre y utiliza la seda y los cepillos interproximales por la noche antes de irte a dormir.
Un complemento que viene muy bien para rematar la rutina de higiene es el irrigador bucal, siempre como complemento, nunca como sustituto de la seda o los cepillos interproximales.

Cepillarse los dientes después de cada comida es fundamental para una correcta higiene bucal.
Recomendaciones de higiene
- Cepillarse después de cada comida con un cepillo de cerdas suaves o un cepillo especial para ortodoncia.
- Usar hilo dental específico para brackets.
- Incluir un irrigador dental en tu rutina.
- Enjuágate con un colutorio sin alcohol.
Recuerda que la limpieza es crucial cuando tienes brackets. Los brackets son como pequeños imanes para los restos de comida, y si no se limpian a fondo, pueden convertirse en caries, manchas antiestéticas o incluso retrasar tu tratamiento.
7. No morder objetos duros
Aunque los brackets cuidados no son complicados, hay algunas cosas que debes evitar para no dañar el aparato ni retrasar el tratamiento. Evita morder bolígrafos, lápices o cualquier objeto duro.
8. Asistir a las citas de seguimiento
Las visitas periódicas a tu ortodoncista son esenciales para revisar y ajustar tus brackets. Es importante que no te saltes tus citas de seguimiento con el ortodoncista. Estos chequeos son fundamentales para hacer ajustes a los brackets y asegurarse de que todo esté en su lugar.
9. Elásticos
Si tu ortodoncista te ha puesto elásticos, ¡hazle caso! Es un paso necesario en tu tratamiento y hará que todo sea mucho más rápido. Te enseñará como colocarlos y te dará los que vayas necesitando.
Debes tener en cuenta que no los venden en farmacias, por lo que si los pierdes, deberás acudir a tu dentista para que te los reponga.
Alimentos prohibidos con brackets
Los brackets están pensados para ejercer presión sobre los dientes, con el objetivo de llevar a cabo una serie de movimientos controlados y alinear la sonrisa. Aunque los brackets son pequeños, cambian por completo tu forma de alimentarte. Cambios que se deben dar para proteger la ortodoncia, cuidar los dientes y no alargar el tiempo del tratamiento.
Lo primero que debes tener claro es que no todos los alimentos son amigos de tus brackets y que, por esto, deberás hacer algún que otro sacrificio.
- Alimentos duros: manzanas enteras, zanahorias crudas, frutos secos, cortezas de pan duro, palomitas o caramelos duros.
- Alimentos pegajosos: chicles, caramelos masticables, toffees o golosinas.
- Alimentos crujientes o muy fibrosos: galletas duras, nachos, maíz o carne con hueso.
¿Y qué pasa si ignoras estas recomendaciones? Ya ha quedado claro lo que debes evitar; veamos ahora lo que sí es recomendable consumir.

Algunos alimentos que debemos evitar durante el tratamiento de ortodoncia.
Comer fuera de casa con brackets
Salir a comer con brackets no tiene por qué convertirse en una pesadilla. Con algunos trucos podrás disfrutar de reuniones familiares, cenas con amigos o una comida rápida sin sufrir por tu ortodoncia.
- ¿Pizza? Sí, pero con truco. Elige masas finas y blandas, mejor si son estilo napolitano o caseras.
- ¿Palomitas en el cine? Mejor no. Aunque parezcan inofensivas, son uno de los mayores enemigos de la ortodoncia.
- ¿Pan de molde? Adelante.
- En restaurantes, juega siempre sobre seguro y opta por platos suaves como pasta, arroz, purés, pescados al horno o pollo sin hueso. Evita carnes duras o cortes difíciles de masticar.
- Y si tienes una reunión social, si te es posible, lleva siempre una botella de agua.
En definitiva, llevar brackets no significa renunciar a disfrutar de la comida, pero sí aprender a elegir mejor lo que comes. Evita lo que puede dañar tu ortodoncia, apuesta por alimentos blandos en los momentos de más sensibilidad, cuida tu dieta para fortalecer dientes y, sobre todo, mantén una higiene impecable.
Duración del dolor
Como decíamos anteriormente, el dolor por la colocación de un aparato dental no dura eternamente. Este elemento, además, ejerce una presión para reajustar las piezas dentales, por lo que notaremos esa sensación que es un poco más incómoda.
El tiempo que dura el dolor por la puesta de los brackets no es exacto. Dependerá del propio profesional que los ponga, de cuánto los haya ajustado y de la capacidad y umbral del dolor del propio paciente. No obstante, a partir de los dos o tres días suele normalizarse la situación y este dolor deja de existir.
Más allá de los problemas puntuales que podamos tener, como la aparición de llagas por el roce, el aparato se adaptará a nuestra boca y estaremos cada día más cómodos con él.
En fin, los primeros días con brackets es cierto que pueden ser un poco incómodos e incluso dolorosos. Solo tienes que tener un poco de paciencia y cuidado para que te sea más cómodo masticar y hacer vida normal. Verás que muy pronto estarás como nuevo y no tendrás problema con ellos.