Las infecciones odontogénicas representan un porcentaje significativo de las prescripciones antibióticas. Dada la frecuencia e importancia de estas infecciones, es crucial diferenciar entre profilaxis y tratamiento. Este artículo tiene como objetivo reflexionar sobre la justificación del uso de antibióticos para tratar infecciones odontogénicas o prevenir complicaciones, y proporcionar directrices para el uso adecuado del antibiótico más apropiado, considerando la evidencia científica actual.
La cavidad bucal es un ecosistema complejo que alberga más de 500 especies bacterianas. Es esencial realizar una anamnesis y exploración exhaustiva de cada infección, así como conocer los antecedentes del paciente que puedan influir en la conducta terapéutica o profiláctica.

Tratamiento de la Infección Odontogénica
La prevalencia de infección odontogénica es elevada en adultos, incluyendo caries, gingivitis y periodontitis. Las infecciones odontogénicas incluyen caries, pulpitis, absceso periapical, gingivitis, periodontitis, pericoronitis, coronaritis, osteítis e infección de los espacios aponeuróticos.
El tratamiento de la infección odontogénica debe abarcar tres áreas terapéuticas:
- Tratamiento etiológico odontológico, que puede incluir intervenciones quirúrgicas.
- Tratamiento sistémico de soporte, que incluye manejo del dolor, control de la inflamación, hidratación y equilibrio de la glucemia.
- Tratamiento antibiótico, cuando sea necesario.
En los últimos años, ha aumentado la resistencia de los microorganismos orales a los antibióticos, debido en parte a la mala indicación y al incumplimiento terapéutico. Es vital conocer los gérmenes más frecuentes y su resistencia a los antibióticos en cada área.
El tratamiento antibiótico tiene como finalidad evitar la extensión local de la infección, reducir el inóculo bacteriano y prevenir complicaciones derivadas de la diseminación hematógena. La duración del tratamiento suele ser de 5 a 10 días, prolongándose 3 o 4 días después de la desaparición de los síntomas.
En caso de requerir tratamiento antibiótico, amoxicilina con ácido clavulánico, metronidazol y clindamicina son opciones efectivas contra la mayoría de los microorganismos causantes de infecciones odontogénicas. Las dosis habituales de amoxicilina con ácido clavulánico son de 2.000 mg+125mg/12h o 875mg+125mg/8h para adultos y 40-80mg/kg/día en 3 dosis o 500 mg+125mg/8h para niños.
Profilaxis Antibiótica de la Infección Odontogénica
Antes de recomendar profilaxis para una intervención odontológica, es crucial considerar varios puntos clave:
- Una bacteriemia transitoria puede ocurrir incluso con el cepillado bucal, y está relacionada con la mala higiene oral y la gingivitis.
- Las bocas sépticas con inflamación crónica se asocian a un aumento de marcadores inflamatorios, que son predictores de accidentes cardiovasculares.
- El antibiótico debe ser de fácil administración, preferiblemente por vía oral y en dosis única.
- La profilaxis con antibiótico debe indicarse solo si el riesgo de infección es superior al 10%.
- No todas las cirugías conllevan el mismo riesgo de infección.
- La pauta antibiótica debe ser racional, utilizando el antibiótico apropiado para prevenir una infección concreta.
- La administración del antibiótico debe asegurar un pico plasmático adecuado en el momento de la intervención.
La profilaxis en cirugía dental en un paciente sano se recomienda solo en casos de extracción de una pieza dentaria impactada, cirugía periapical, cirugía del hueso, implantes, injerto óseo e intervención de tumores benignos. En pacientes con riesgo de infección local o sistémica, la cobertura antibiótica debe administrarse antes de iniciar un procedimiento invasivo.

Profilaxis de la Endocarditis Infecciosa
Durante muchos años, se ha aceptado el uso de la profilaxis con antibióticos en procedimientos dentales para pacientes con riesgo de endocarditis infecciosa (EI). Sin embargo, actualmente las indicaciones se están restringiendo, ya que en muchas ocasiones los riesgos de tomar antibióticos preventivos son superiores a los beneficios. La evidencia científica para su recomendación es insuficiente incluso en pacientes con enfermedad cardíaca.
Las últimas recomendaciones de la American Heart Association y la Sociedad Española de Cardiología han reducido el número de cardiopatías que requieren profilaxis antibiótica a:
- Valvulopatías cardíacas adquiridas con estenosis o insuficiencia.
- Reemplazo valvular.
- Cardiopatía congénita estructural (incluidos trastornos estructurales quirúrgicamente corregidos o paliados).
- Endocarditis infecciosa previa.
- Miocardiopatía hipertrófica.
La profilaxis solo se recomienda en procedimientos dentales que impliquen manipulación del tejido gingival o de la región periapical, o perforación de la mucosa oral.
Antibióticos Recomendados y Dosis
En la atención primaria, es crucial considerar la diversidad de microorganismos implicados en las infecciones bucofaciales al decidir el tratamiento y su duración. Es importante sospechar la EI y derivar al paciente al hospital para diagnóstico y tratamiento según antibiograma.
Para la profilaxis de la EI, el medicamento de elección es la amoxicilina oral en dosis de 2g en adultos y 50mg/kg en niños. En caso de alergia a la penicilina, se recomienda clindamicina 600 mg en adultos y 20 mg/kg en niños por vía oral.
Tabla 1: Antibióticos Recomendados para Profilaxis de la Endocarditis Infecciosa
| Antibiótico | Dosis para Adultos | Dosis para Niños |
|---|---|---|
| Amoxicilina | 2g oral | 50mg/kg oral |
| Clindamicina (en caso de alergia a la penicilina) | 600 mg oral | 20 mg/kg oral |
Amoxicilina en Odontología
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