Alveolitis del Maxilar: Causas, Síntomas y Tratamiento

La osteítis alveolar o alveolitis es una complicación dental que puede producirse después de la extracción de un diente. Se trata de una enfermedad bastante dolorosa para el paciente. A pesar de no ser grave y desaparecer a los pocos días de tratarla adecuadamente, es importante puntualizar que no remite por sí sola, sino que requiere de un tratamiento odontológico. La alveolitis sólo se presenta en un 4% de las extracciones que se realizan, ascendiendo hasta un 25% en el caso de molares terceros.

¿Qué es la Alveolitis Seca?

La osteítis alveolar, mejor conocida como alveolitis seca, es una enfermedad dental que consiste en la inflamación del alvéolo o cavidad que ocupa un diente. Se produce generalmente después de que un diente permanente ha sido extraído, cuando el coágulo de sangre correspondiente no se forma. También ocurre en casos en el que el coágulo se produce, pero desaparece antes de que la herida producida por la extracción este lo suficientemente sana o se desplaza. Este coágulo de sangre permite mantener la cavidad dental vacía protegida mientras realiza el proceso de cicatrización. Además, ayuda al desarrollo de nuevo tejido blando.

Tras la extracción de un diente se forma un coágulo de sangre en el alveolo que actúa como protección para el hueso y los nervios subyacentes mientras cicatriza la herida. Cuando este coágulo no se forma del todo, o se se rompe o cae antes de que la herida haya cicatrizado, es cuando se puede producir la alveolitis, ya que los tejidos internos que soportaban el diente extraído quedan expuestos a bacterias orales y otros patógenos que pueden infectarlos.

Clasificación de la Alveolitis

La alveolitis se puede presentar de distintas maneras, lo que ayuda a entender su origen.

  • Alveolitis seca: se caracteriza por la ausencia de coágulos formados, de forma que la cavidad queda abierta y vacía. La halitosis (mal aliento) y el mal sabor de boca son síntomas de este tipo de alveolitis.
  • Alveolitis húmeda: En este caso, la cavidad no está vacía sino que contiene algún tejido que la irrita. La alveolitis húmeda, por el contrario, presenta cuerpos extraños en la cavidad alveolar, que se manifiestan en tejido sangrante. Se caracteriza por inflamación en la zona, presencia de pus, mal olor y dolor.

Alveolitis Seca Primaria vs Secundaria

La alveolitis seca se puede presentar en dos categorías. La primaria, que está asociada con la pérdida del coágulo por traumatismo, infección o alteraciones en la coagulación. Suele ocurrir entre dos y cinco días después de la extracción. En cambio, la alveolitis seca secundaria se relaciona con infecciones activas durante la extracción, manipulación excesiva o enfermedades sistémicas.

Síntomas de la Alveolitis Seca

Los síntomas de alveolitis dental suelen manifestarse aproximadamente 48-72 horas después de la extracción dental. Posee diversos síntomas, estos son los más comunes:

  • Dolor agudo: El dolor en el área de la extracción es uno de los síntomas más prominentes de la alveolitis dental. Este dolor puede ser intenso y persistente, y tiende a irradiarse hacia la cara, afectando a la mandíbula y a veces incluso a las orejas. Dolor agudo e intenso algunos días después de la extracción del diente. Este puede extenderse a otras partes de la boca y el rostro, del mismo lado donde se realizó el tratamiento de extracción. Se vuelve más intenso al momento de masticar.
  • Fiebre: La aparición de fiebre es otra señal común de alveolitis dental. La elevación de la temperatura corporal puede indicar la presencia de una infección en el área afectada.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos: Los ganglios linfáticos son parte del sistema inmunológico y su inflamación es una respuesta típica del cuerpo ante una infección.
  • Mal sabor de boca: La presencia de un sabor desagradable en la boca, junto con mal aliento (halitosis), es otro síntoma característico de la alveolitis dental. En ocasiones puedes percibir mal aliento o tener un sabor desagradable en la boca.
  • El hueso que se encuentra debajo de la cavidad dental vacía se vuelve visible o está parcialmente expuesto.
  • La cavidad donde fue extraído el diente tiene un aspecto vacío o seco.

Es importante mencionar que sentir dolor después de la extracción de un diente es normal. Pero si este persiste por varios días o aumenta su intensidad, debes llamar a tu dentista para que te haga una revisión y así determinar si presentas alveolitis.

Causas y Factores de Riesgo

La alveolitis dental puede ser causada por varios factores, si bien no hay certeza al respecto de por qué puede suceder. La alveolitis seca no tiene causas exactas, aunque se asocia directamente con la contaminación del tejido del alvéolo por bacterias, lo que puede generar una infección. También se le relaciona con algún traumatismo que se haya producido en la zona por complicaciones al extraer las muelas del juicio o mala práctica médica.

Aunque la alveolitis puede producirse de forma impredecible, ciertos hábitos incrementan el riesgo de sufrirla. Además, existen ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar alveolitis seca, entre ellos podemos mencionar las siguientes:

  • Consumo de tabaco: El cigarrillo y otros elementos que contengan tabaco poseen sustancias químicas como la nicotina que dificultan el proceso de cicatrización de la herida producida en el alvéolo. Además, puede originar problemas de irritación y acumulación de bacterias. Por otro lado, es posible que la acción de aspirar el humo del cigarrillo vaya desplazando el coágulo de sangre antes de que la herida sane. Muchos de los casos de alveolitis se producen porque el paciente empezó a fumar pocos días después de la cirugía de extracción.
  • Consumir anticonceptivos vía oral: Los anticonceptivos de consumo oral aumentan la probabilidad de desarrollar alveolitis debido a que en ocasiones los niveles de estrógeno que estos poseen alteran los procesos hormonales. Lo que a su vez puede generar problemas en el proceso de cicatrización.
  • Mala higiene bucal: Seguir una buena rutina de higiene bucal antes y después de la extracción de un diente es muy importante. La acumulación de bacterias en la zona tratada y sus alrededores aumenta las probabilidades de que se produzca una infección o alveolitis seca. Por eso te recomendamos el uso de enjuague bucal después del cepillado.
  • Infección: Cuando un paciente ha presentado infecciones en las encías o en el diente extraído, o después de la extracción desarrolla una, aumenta la probabilidad de padecer de alveolitis seca debido a la gran proliferación de bacterias que existe en la boca.
  • Pérdida o no formación del coágulo: El coágulo sanguíneo se encarga de proteger el hueso y los nervios expuestos luego de una extracción. De esta manera, actúa como barrera protectora durante el proceso de cicatrización e impide que las bacterias entren en la zona. Si el coágulo no se forma o se cae antes de tiempo, el área queda expuesta al aire, los alimentos y los fluidos. Esto puede ocurrir por beber con pajita, enjuagar la boca con mucha fuerza o deficiencias en la coagulación.
  • Extracción traumática: La manipulación excesiva durante la extracción dental puede generar algún tipo de traumatismo y dañar los vasos sanguíneos. Cuando esto ocurre se dificulta la formación del coágulo. El tipo de cirugía podría originar alveolitis: según diversos autores existe una correlación positiva entre la cantidad de traumatismo durante la cirugía y la aparición de sintomatología dolorosa.
  • Medicamentos vasoconstrictores: Este tipo de medicamentos reduce el flujo sanguíneo a la zona de la extracción, lo que afecta la formación del coágulo. Los vasoconstrictores a menudo están presentes en los anestésicos locales.
  • Enfermedades sistémicas: Ciertas enfermedades, como diabetes o VIH, aumentan la susceptibilidad a la alveolitis seca. Esto se debe a que afectan la capacidad del organismo para sanar después de la extracción dental.

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Diagnóstico de la Alveolitis Seca

El diagnóstico se realiza por las características clínicas y la sintomatología del paciente, la cual es altamente dolorosa y puede llegar a limitar las funciones en la cavidad bucal. El dolor suele aumentar con la succión o la masticación y persiste durante varios días. Clínicamente se observa el alveolo con una pérdida parcial o total del coágulo sanguíneo. En algunos casos se presenta un coágulo grisáceo que luego se desprende y desaparece completamente. También se percibe mal olor bucal, fetidez a la exploración y edema en la zona. En algunos casos el hueso alveolar expuesto se observa de color blanquecino y la mucosa perialveolar tumefacta.

El dentista hará una evaluación clínica para determinar si el paciente presenta alveolitis. Comenzará haciendo una inspección visual en el alveolo para determinar si hay ausencia total o parcial del coágulo. También buscará secreciones, restos de alimentos, si hay dolor, entre otros signos. En ocasiones es necesario realizar una serie de radiografías para determinar mejor el estado de las encías y los dientes, así como descartar otras afecciones bucodentales.

Tratamiento de la Alveolitis

No existen aún directrices para el tratamiento de la alveolitis. Algunos autores recomiendan desde el uso de medicamentos paliativos, como son los apósitos, y el uso de fármacos como los antibióticos, y en otros casos tratamientos más invasivos como el desbridamiento local.

Tratamiento Local

El tratamiento preventivo consiste en limpiar los huecos (alveolos), aplicando una gasa médica y un medicamento tópico específico. Lo primero que hará el dentista es realizar una revisión del alveolo para establecer el diagnóstico. En caso de que presentes alveolitis seca, este limpiará toda la cavidad dental utilizando solución salina estéril o antisépticos para eliminar cualquier resto de comida y otros elementos. También se puede realizar un curetaje para estimular la formación de un nuevo coágulo.

Luego procederá a colocarte una serie de apósitos medicados que pueden ser en gel o pasta en el alvéolo. Esto ayuda a calmar el dolor y a aumentar la velocidad del proceso de cicatrización. Aplicación, en la cavidad alveolar, de medicamentos en forma de gel y pasta para aliviar el dolor. En ocasiones se utilizarán acompañados de vendas.

El dentista o cirujano bucal te indicará los procedimientos que debes seguir una vez que llegues a casa. Estos generalmente consisten en enjuagar la cavidad y limpiarla con agua con sal o enjuague bucal usando una jeringa de punta curva que te proporcionarán.

Tratamiento Sistémico

Si aún tomando todas las precauciones se desarrollara una alveolitis, habrá que limpiar de nuevo la cavidad y recetar antibiótico y medicamentos antiinflamatorios específicos para erradicar la infección, la inflamación y el dolor. Es posible que se receten analgésicos de venta libre y antiinflamatorios para controlar el dolor. En el caso de los antibióticos, solo se indican si hay evidencia de una infección bacteriana.

Cuidados en Consulta

Si tu caso es grave, es posible que debas asistir a una segunda consulta para que te apliquen nuevamente los medicamentos o establezcan que otro tratamiento es mejor para ti. Es importante acudir a las citas de seguimiento para cambiar el apósito medicado según sea necesario. El dentista controlará el progreso de la curación y te proporcionará instrucciones sobre la higiene bucal adecuada en casa.

Prevención de la Alveolitis Seca

La extracción dental a veces es necesaria para mantener una buena salud bucal. Durante la extracción, se forma un coágulo de sangre en el alveolo para promover la cicatrización. Es fundamental el tratamiento preventivo realizado por el odontólogo para evitar la alveolitis.

Mantener los dientes y encías limpias y sanas antes de la cirugía de extracción dental resulta indispensable para evitar la acumulación de placa bacteriana. Ya que esta pueda provocar infecciones, que luego empeoren la alveolitis seca.

Consejos de higiene bucal posextracción

Debido a que es una condición muy dolorosa, después del tratamiento también es importante seguir ciertas recomendaciones para tener una etapa de recuperación satisfactoria. Entre ellas:

  • Cepillarte los dientes al menos dos veces al día y utilizar hilo dental una vez al día. Este paso debe realizarse con cuidado, en especial en el área cercana a la extracción, para evitar irritar o causar alguna lesión.
  • Enjuagarte la boca con suavidad, con enjuague bucal antiséptico. Este paso resulta efectivo para eliminar bacterias en la boca que puedan causar infección. Higiene bucal. Tras la retirada de los medicamentos aplicados, la realización de enjuagues ayudará a eliminar los residuos y favorecer la cicatrización.
  • Seguir todas las indicaciones posoperatorias dadas por el dentista.

Recomendaciones para fumadores

En vista de que fumar y consumir productos de tabaco aumenta el riesgo de desarrollar alveolitis seca, es importante dejar de consumirlos antes de que realicen la extracción dental. La recomendación es no fumar al menos durante 48 horas previas a la cirugía, y luego de la cirugía evitarlo el mayor tiempo posible de allí en adelante.

Otras recomendaciones

  • Se deben de cumplir a rajatabla las órdenes de nuestro dentista para conservar ese coágulo sanguíneo en su sitio, según las indicaciones postoperatorias tras una extracción dental.
  • Al día siguiente, debe realizarse enjuagues con agua con sal 2 veces al día durante una semana. Estos enjuagues no deben ser efusivos, sino simplemente dejar actuar sobre la zona de la herida.
  • Lo ideal es tomar alimentos blandos y evitar la masticación en ese lado de la boca.
  • Suspende la actividad física durante uno o dos días, para permitir que el coágulo se consolide.

¿Cuánto tiempo tarda en sanar una alveolitis seca?

La duración de la alveolitis, una vez que se inicia el tratamiento, no suele exceder los diez días, aunque en algunas ocasiones puede extenderse hasta dos semanas. El proceso de sanación de la alveolitis seca dura entre 10 y 15 días dependiendo del tratamiento y de la capacidad de cicatrización de cada paciente. Así como de los cuidados que le ha proporcionado a su boca después de la extracción de la pieza dental.

Cuándo buscar atención médica

Una extracción dental, por lo general, suele causar dolor y molestias, y para controlar estas incomodidades el médico recetará al paciente analgésico, que deberá tomar según la dosis y el horario indicado. Con el transcurso del tiempo el malestar irá disminuyendo. Pero el problema se presenta cuando sientes dolores más fuertes, a pesar de utilizar el medicamento de acuerdo a las instrucciones del dentista. En este caso es necesario buscar atención médica de inmediato.

Además, si observas inflamación en el área de la extracción, secreción de color blanco o amarillento que proviene del alveolo, mal olor proveniente de la zona del diente extraído, o fiebre; también son señales de que debes comunicarte con el dentista o cirujano dental.

Complicaciones de una Alveolitis Seca Mal Tratada

  • Así mismo, puede presentarse sinusitis, inflamación de la mucosa que recubre los senos paranasales, por la infección de estos.

Es importante que tengas claras las posibles complicaciones de una alveolitis seca mal tratada, porque son severas.

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