Entender la preocupación que se siente al descubrir una caries es fundamental. Esta guía completa te explicará qué es una caries, cómo se forma y cómo podemos eliminarla de forma segura y eficaz. Además, desmentiremos algunos mitos comunes sobre supuestos remedios caseros y te contaremos qué tratamientos existen según la gravedad de la caries.

¿Qué es una Caries Dental?
Una caries dental es básicamente una destrucción localizada del diente causada por bacterias. En nuestra boca viven naturalmente muchas bacterias que forman la placa dental, esa película pegajosa que se acumula si no cepillamos bien.
¿Cómo se Forma una Caries?
El proceso suele ocurrir así:
- Al consumir azúcares y almidones (presentes en dulces, refrescos, pan, pasta, etc.), esas bacterias se alimentan de ellos y producen ácidos.
- Al inicio aparece una mancha blanca opaca en el diente, señal de que el esmalte está perdiendo minerales.
- Si no hacemos nada, los ácidos continúan atacando y el esmalte termina por perforarse.
- Cuando las bacterias atraviesan el esmalte y llegan a la dentina (la capa interna, más blanda), se crea un agujero: esto es ya una caries en toda regla.
Es importante entender que una caries no desaparece por sí sola. Una vez formado el agujero en el diente, el cuerpo no puede regenerar esa parte perdida de manera espontánea. La caries es un daño permanente que debe ser reparado con un empaste puesto por un dentista.
Resumiendo, una caries se forma por la interacción de bacterias + azúcares + tiempo. La mala higiene bucal y la dieta alta en azúcares son los principales culpables, pero también influye la susceptibilidad de cada persona (por ejemplo, dientes muy apiñados donde es difícil limpiar, o poca saliva que favorezca el ambiente ácido).
Tratamiento Dental para Eliminar Caries
La forma más segura y efectiva de quitar una caries es acudir al dentista para que realice un tratamiento de restauración. Aquí te explicamos cada paso del proceso:
1. Diagnóstico
El odontólogo examina tu diente visualmente usando un espejo y sonda, buscando puntos blandos, oscurecidos o cavidades visibles. A veces la caries no se ve a simple vista (por ejemplo, si está entre dos dientes), por lo que es común tomar una radiografía dental.
Con la exploración y/o radiografía, confirmamos la presencia de la caries y su severidad. Esto es importante para decidir el tratamiento adecuado.
2. Anestesia Local
Si la caries ha progresado más allá del esmalte, el siguiente paso es asegurar que el procedimiento no te cause dolor. Para ello, normalmente aplicamos anestesia local. Esto implica inyectar un anestésico (como lidocaína) en la encía cerca del diente afectado.
Una vez administrada, esperaremos unos minutos a que la zona quede totalmente adormecida. Con la anestesia, no sentirás dolor alguno mientras quitamos la caries. Este paso es fundamental para que tengas una experiencia cómoda.
3. Eliminación de la Caries
Con el área adormecida, procedemos a eliminar la caries en sí. Esto significa remover toda la parte del diente que esté descompuesta o infectada por las bacterias. Tradicionalmente, con la famosa fresa dental (el "taladrito" de alta velocidad). Iremos limpiando cuidadosamente la cavidad, retirando el esmalte y dentina que estén cariados.
Durante este proceso de limpiar la caries, es crucial ser minucioso: debemos quitar todo el tejido enfermo y dejar solo diente sano. Si queda algún resto de caries, podría continuar el daño debajo del empaste.
4. Empaste (Obturación)
Con el “agujero” ya libre de caries, nos queda una cavidad limpia que hay que rellenar. Este paso se conoce comúnmente como poner un empaste (u obturación). Primero, preparamos la cavidad con forma adecuada para que el material de relleno se asiente bien.
Dependiendo del tamaño y ubicación de la caries, elegiremos el material restaurador:
- Resina compuesta (composite): Es un material plástico reforzado con partículas minerales que se adhiere al diente y estéticamente se mimetiza.
- Amalgama de plata: Es una aleación metálica (plata, estaño, cobre y mercurio) muy resistente que se usó por décadas en muelas posteriores por su durabilidad.
El dentista dará forma a la resina imitando la anatomía original del diente. Con el empaste ya colocado, comprobamos tu mordida y nos aseguramos de que no queden bordes ásperos o material sobrante entre los dientes.

5. Cuidados Posteriores
- Esperar a que pase el efecto de la anestesia antes de comer.
- Si el empaste fue grande o estaba cerca del nervio, puede haber sensibilidad leve al frío/calor en los primeros días.
- Acudir a los controles periódicos que te recomendemos.
Mitos sobre Remedios Caseros para las Caries
Es comprensible buscar alternativas caseras o trucos de internet cuando nos enteramos de que tenemos una caries, especialmente si nos da temor el dentista. Sin embargo, debo ser muy claro al respecto: ningún remedio casero eliminará una caries que ya ha perforado el diente.
- “Si me enjuago con clorhexidina/bicarbonato/agua oxigenada, se me quitará la caries.” Los enjuagues antisépticos o soluciones alcalinas pueden disminuir la cantidad de bacterias en la boca momentáneamente o neutralizar ácidos, pero no “mata” la caries ni rellena el hueco.
- “Pasta de dientes o gel remineralizante la va a curar.” El flúor y otros minerales en pastas especiales ayudan a remineralizar el esmalte antes de que se forme la caries, pero si la caries ya cavitó, no hay suficiente remineralización posible.
- “Aplicar ajo, clavo de olor u otros remedios naturales.” Algunos de estos ingredientes tienen propiedades antimicrobianas o analgésicas leves, pero no removerán la caries.
- “Tengo una caries, pero si no me duele puedo esperar y se curará sola.” Este es un mito peligroso. Las caries inicialmente no duelen hasta que alcanzan capas profundas. Que no duela no significa que no esté avanzando.
- “Empastar un diente es peor, he oído que la caries puede ‘secarse’ sola.” No, al contrario. Un empaste bien hecho elimina la infección y protege el diente. Sin empaste, la caries se profundizará.
En conclusión, ningún atajo casero sustituye la visita al odontólogo. Lo que sí funciona en casa es prevenir (buena higiene, dieta baja en azúcar, flúor) o aliviar molestias en lo que esperas el tratamiento.
Tratamientos según la Gravedad de la Caries
No todas las caries son iguales. Dependiendo de qué tan avanzada esté la lesión, el tratamiento para quitarla puede variar:
1. Caries Incipientes
Si la caries se detecta muy temprano, cuando apenas hay una desmineralización del esmalte sin cavidad visible, sí es posible evitar que progrese e incluso revertirla en cierta medida. Esto se logra con la aplicación de flúor tópico en altas concentraciones (barniz o gel) en la zona lesionada.
2. Caries Moderadas
Esta es la caries típica que se trata con un empaste (obturación). Aquí el procedimiento es el que describimos anteriormente: remoción del tejido cariado y relleno con material. Si la cavidad es pequeña o mediana, empaste directo con resina compuesta (o amalgama, según el caso). Otras veces es preferible una incrustación.
3. Caries Profundas (Endodoncia)
Cuando la caries se ha dejado tanto tiempo que las bacterias llegan al nervio del diente (pulpa), suele producir un dolor intenso, absceso (infección) o la pulpa empieza a necrosarse. En este escenario, solo quitar la caries y empastar no es suficiente, porque dentro de los conductos radiculares quedan bacterias y tejido dañado.
La endodoncia consiste en limpiar y desinfectar los canales internos del diente. Tras una endodoncia, el diente queda frágil y normalmente se reconstruye con un empaste grande o una corona (funda) dental.
4. Extracción Dental
Lamentablemente, hay casos en que la caries ha hecho estragos irreversibles. Por ejemplo, el diente está tan destruido que queda poca estructura sana donde agarrar un empaste o corona; o la infección crónica ha dañado el hueso y encía alrededor del diente. En estas situaciones extremas, a veces no es posible salvar el diente.
Remedios Caseros para Aliviar el Dolor de Muelas
Cuando el dolor de muelas es constante, lo mejor que puedes hacer es consultar con un dentista. Pero hasta que puedas hacerlo, aquí hay algunos remedios caseros para aliviar el dolor:
- Aplica hielo: Colócate hielo en la zona externa de la mandíbula para disminuir la hinchazón y aportar cierta insensibilidad pasajera.
- Haz gárgaras con agua y sal: Un enjuague a base de sal marina y agua te ayudará gracias a su poder cicatrizante.
- Utiliza el hilo dental: La acumulación de restos de comida puede ser el origen del dolor.
- Aplica aceite de clavo: El clavo cuenta con múltiples propiedades antisépticas y anestésicas.
- Colócate una bolsita de té negro: El ácido tánico es analgésico y antiinflamatorio.
- Utiliza ajo: El ajo cuenta con cualidades antibacterianas.
Estos consejos son recomendaciones para aliviar el dolor, pero la única manera de erradicar por completo la aflicción es acudiendo a una clínica dental.
Cómo Prevenir las Caries
Existen varias formas de prevenir el dolor de muelas y la formación de caries:
- Usar cepillos de dientes de consistencia suave o media.
- Hilo dental y colutorio o enjuague bucal.
- Enjuague de agua tibia y sal.
- Flúor: el tratamiento con flúor puede reparar los dientes cariados y muelas picadas cuando el proceso está en su inicio.
- Consumir alimentos ricos en calcio, fibra y vitamina D, como los yogures, el pescado azul o las manzanas.
- Evitar las dietas ricas en azúcares.
- Beber un vaso de agua después de comer.
- Visitar regularmente al dentista.
Recuerda, la clave para mantener una sonrisa sana es la prevención y el tratamiento oportuno. No dudes en consultar a tu dentista ante cualquier molestia o inquietud.