La hipersensibilidad dental es un problema muy frecuente que afecta a una de cada cinco personas. Seguro que alguna vez has sentido un dolor agudo al tomar algo muy frío o caliente, como un helado en pleno verano o un café recién hecho. ¿Te suena? Ese dolor molesto y punzante puede ser más que una simple molestia temporal: podría ser un signo de hipersensibilidad dental.
La hipersensibilidad dental es un dolor breve y agudo que aparece cuando los dientes entran en contacto con ciertos estímulos, como el frío, el calor, los dulces o el ácido. En lugar de sensibilidad dental, los dentistas prefieren hablar de hipersensibilidad dental. La hipersensibilidad dental es un dolor intenso que ocurre cuando la dentina, la parte interna de los dientes, queda al descubierto.

¿Cuáles son sus síntomas?
El dolor temporal es lo que define a este problema tan común. Si sientes un dolor agudo y repentino al ingerir alimentos o bebidas frías, calientes, ácidas o dulces, es probable que tengas hipersensibilidad dental. Al exponer los dientes desprotegidos de esmalte (la capa protectora de los dientes) con bebidas frías, calientes y comidas dulces suelen aparecer las molestias. Éstas desaparecen en cuanto se deja de someter el diente a alguno de los estímulos externos mencionados.
La razón por la cual la dentina es tan sensible es porque contiene una serie de tubos que conectan con los nervios situados en el interior de los dientes, por eso es tan incómodo cuando ocurre. Este tipo de sensibilidad ocurre cuando los dientes reaccionan a estímulos externos, como frío o calor. El dolor suele desaparecer rápidamente una vez que el estímulo deja de estar en contacto con el diente.
¿Cómo aliviar la sensibilidad dental? Remedios caseros y tratamiento | Clínica dental Avodent
Posibles causas de la sensibilidad dental
Hay varias razones por las que los dientes pueden volverse sensibles, y conocer las causas puede ser clave para abordar el problema de manera efectiva. La sensibilidad dental viene originada por un desgaste del esmalte o del cemento. Normalmente, la dentina, la parte interna de los dientes, está cubierta por el esmalte, pero a veces este esmalte se desgasta, perdiendo la dentina su protección natural. Entonces, diversos estímulos térmicos (como el contacto con alimentos muy fríos o muy calientes), químicos (como ingerir alimentos muy ácidos) o táctiles pueden transmitirse a través de la dentina hasta el nervio, causando dolor.
Éstas son las diez causas más comunes de hipersensibilidad dental:
- Hábitos alimenticios dañinos con el esmalte que crean un ambiente ácido en tu boca. Por ejemplo, el consumo excesivo de bebidas carbonatadas y azúcares que pueden afectar el esmalte dental con el paso del tiempo. Hay que procurar no abusar de alimentos ácidos que pueden contribuir a erosionar el esmalte, como los cítricos, el yogur, la salsa de tomate o algunos refrescos.
- Uso sin supervisión de productos de blanqueamiento dental, los cuales suelen ser muy abrasivos con el esmalte. También es posible que si te has sometido a un blanqueamiento dental en clínica notes cierta sensibilidad dental durante unos días, pero esto es normal y suele desaparecer poco a poco.
- Cepillarse con mucha fuerza los dientes, lo cual reduce el tejido gingival. El cepillado muy enérgico o con cepillos de filamentos muy duros desgasta con el tiempo la capa protectora de los dientes. Una forma sencilla de evitarlo es cepillarse con menos fuerza o utilizar cepillos de filamentos más suaves.
- Bruxismo, apretar los dientes de forma inconsciente o incluso rechinarlos. Algunas personas, de forma consciente o inconsciente, frotan los dientes superiores contra los inferiores, produciendo un ruido característico. Este fenómeno es más frecuente por las noches, durante el sueño. Una buena medida para proteger los dientes es utilizar una férula de descarga durante el descanso nocturno.
- La enfermedad periodontal, que crea recesión en las encías. Ya sea por inflamación del tejido gingival de las encías o por la recesión de las mismas, la consecuencia igualmente puede ser que las raíces o el cuello del diente (que tiene un esmalte de menor grosor) queden expuestos. El deterioro de las encías es un problema bastante común que afecta más a las personas que no mantienen una adecuada higiene dental. Si la sensibilidad se debe a esta causa, es necesario visitar al dentista para que aplique el tratamiento más adecuado en cada caso. Mantener una buena higiene dental ayudará a prevenir la gingivitis.
- Trastornos estomacales, como úlceras o hernias de hiato.
- Trastornos psicológicos, como la bulimia o la anorexia.
- Embarazo, en cuyo momento la sensibilidad dental se ve aumentada.
- El esmalte dental es la capa dura que protege la dentina.
- La retracción de las encías ocurre cuando estas se retraen, dejando al descubierto la raíz del diente, que no está protegida por esmalte y es mucho más sensible.
- El bruxismo, o rechinamiento de dientes, puede desgastar el esmalte dental con el tiempo, haciendo que los dientes se vuelvan más sensibles.
- Después de ciertos tratamientos dentales, como una limpieza profesional o un blanqueamiento dental, los dientes pueden volverse temporalmente sensibles. La cirugía periodontal, la limpieza profesional y, en menor grado, los tratamientos de blanqueamiento pueden provocar sensibilidad dental pasajera.
- Algunos dentífricos para blanquear los dientes contienen sustancias abrasivas que pueden dañar el esmalte. Si el dentífrico fuera el culpable de la sensibilidad dental, se cambiará de marca siguiendo las recomendaciones del dentista.
- Algunos enjuagues contienen alcohol y otras sustancias que pueden hacer que los dientes sean más sensibles. La solución es cambiar de enjuague. Los más adecuados son los neutros y con flúor.
- Un diente roto o astillado puede producir un dolor que vaya más allá de la sensibilidad dental. El dentista tendrá que evaluar cómo está ese diente para decidir el tratamiento más correcto.

Además, la hipersensibilidad secundaria suele ser un indicativo de un problema mayor, como una caries o una enfermedad periodontal.
Tratamiento de la sensibilidad en los dientes
Cuando sentimos dolor buscamos rápidamente remedios para la sensibilidad dental esperando encontrar alguna cosa que solucione lo antes posible nuestro dolor, pero lo cierto es que cada caso requiere de un estudio previo para poder entender el origen de la sensibilidad y decidir qué es mejor en cada situación, éstos son algunos de los tratamientos que se pueden realizar en una clínica dental:
- Restauraciones de composite en la zona afectada: Uno de los tratamientos más sencillos e indoloros para tratar la sensibilidad dental es la de aplicar composite en la zona afectada para que proteja el diente y dejes de sentir dolor. Es un proceso sencillo e indoloro con el que dejarás de percibir molestias.
- Injerto de encía: Si la causa de la sensibilidad es por una recesión dental, te pueden injertar tejido de encía en el lugar afectado.
- Endodoncia: Un tratamiento de conducto o endodoncia también podría ser una de las últimas soluciones a recurrir ante este problema si la sensibilidad es persistente. Se trata de un procedimiento en el que se llega al centro del diente, se elimina el nervio -por lo que ese diente ya no transmitirá dolor- y se rellena con un material biocompatible. Posteriormente se reconstruye el diente de la forma más respetuosa y menos invasiva posible.
- Aplicación de flúor en alta concentración: es un procedimiento sencillo e indoloro que en casos ligeros de sensibilidad ha ayudado a muchas personas. Consiste en acudir a la clínica dental y despues de tu higiene profesional «barnizar» cada diente con una pasta que tiene una alta concentración de flúor lo que ayudará a remineralizar tu esmalte proteger la dentina de los estímulos externos. En la clínica dental te pueden aplicar gel de flúor o fluoruro en las áreas sensibles de los dientes. De esta manera se fortalece el esmalte, por lo que disminuye la transmisión de estímulos a través de los túbulos dentinarios, que estarán ahora más protegidos.
- Pastas dentales desensibilizantes: contienen compuestos que ayudan a bloquear las señales nerviosas y reducir la sensibilidad. Si quieres reducir el dolor, te recomendamos que pruebes los dentífricos desensibilizantes ya que contienen compuestos que ayudan a bloquear la transmisión de sensaciones de los dientes al nervio. Es aconsejable utilizar una pasta de dientes con nitrato de potasio, un agente con acción desensibilizante.
- Aplicación de selladores dentales: En algunos casos, puede ser necesario recurrir a tratamientos más avanzados, como la aplicación de selladores dentales o incluso la realización de injertos de encías en casos de retracción severa.
- Si tienes problemas en el diente, como puede ser una caries, está agrietado o incluso roto, tu odontólogo podrá corregirlo (siempre que sea posible) con una corona, empaste o incrustación.
¿Cómo evitar la sensibilidad dental?
Apostar por la prevención antes que la cura es el mejor tratamiento, por eso te invitamos a poner en práctica los siguientes consejos a fin de evitar la sensibilidad en los dientes:
- Mantén una buena higiene dental, utiliza un cepillo de cerdas suaves con una pasta recomendada por tu dentista, cepilla con menos fuerza y más repeticiones para eliminar eficazmente la placa dental y no te olvides de pasar la seda dental una vez al día. Cepillarte los dientes de manera adecuada es fundamental para evitar el desgaste del esmalte y la retracción de las encías. Prestar más atención a la higiene diaria y a la limpieza periódica de los dientes puede ayudar definitivamente a reducir el dolor.
- Evita las bebidas carbonatadas y azúcares. Si las tomas, bebe agua después, para equilibrar el nivel de ácido en la boca. Las bebidas carbonatadas, el vino y ciertos alimentos como los cítricos pueden desgastar el esmalte si se consumen en exceso.
- No utilices tu boca como una herramienta (abrir bolsas, sujetar llaves, etc.).
- Si padeces bruxismo puedes preguntarle a tu dentista sobre la posibilidad de usar una férula de descarga. Si rechinas los dientes durante la noche, es importante que utilices un protector bucal.
- Visitar regularmente al dentista para una limpieza profesional y revisiones puede ayudar a prevenir muchos problemas, incluida la hipersensibilidad dental. Y recuerda siempre nuestro principal consejo: ante cualquier problema con tus dientes, acude a tu dentista.
La hipersensibilidad dental puede ser temporal o permanente, dependiendo de su causa. En muchos casos, con el tratamiento adecuado y una buena higiene bucal, es posible reducir o incluso eliminar la sensibilidad. Si sufres de hipersensibilidad dental, es recomendable evitar alimentos y bebidas muy fríos, calientes, ácidos o azucarados. Si la sensibilidad persiste durante más de unas semanas, es importante que visites a tu dentista.
Una correcta y exhaustiva higiene bucal es y debe ser siempre el punto de partida para evitar no solo la hipersensibilidad dental sino toda una serie de dolencias más o menos graves que pueden afectar a la cavidad bucal. Es importante utilizar únicamente cepillos dentales con cerdas suaves o cepillos dentales eléctricos, que pueden llegar mejor a todos los rincones de la boca. Únete a una comunidad dedicada a mejorar tu bienestar bucodental. Porque una boca sana es el inicio de un cuerpo saludable. Y que el verano no te pille «hipersensible».

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