La sinusitis maxilar, también conocida como sinusitis antral, es una inflamación de la mucosa que recubre los senos paranasales maxilares, los cuales son cavidades llenas de aire ubicadas en los huesos maxilares. Estos senos se comunican con las fosas nasales mediante pequeñas aberturas llamadas óstiums.

Anatomía de los senos paranasales.
¿Qué son los senos paranasales?
Los senos paranasales son un conjunto de cavidades que se encuentran en la cabeza y se comunican con las fosas nasales. Son ocho en total y se sitúan cuatro a cada lado de la nariz. Dichos senos están, a su vez, formados por el seno frontal, el seno etmoidal, el seno maxilar y el seno esfenoidal.
Una de las funciones principales de los senos paranasales es la de contribuir a la circulación del aire en el sistema respiratorio.
En condiciones normales, el moco que se produce y se acumula en los senos paranasales drena a la fosa nasal, pero cuando se padece un catarro o un proceso alérgico, la mucosa de los senos paranasales se inflama e impide el drenaje del moco.
Cuando esa comunicación se bloquea, el moco se acumula, las bacterias proliferan y se produce la inflamación del seno.
Causas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar puede deberse a múltiples factores. Los más comunes son:
- Infecciones respiratorias: Los virus del resfriado pueden inflamar la mucosa nasal, bloquear los senos y provocar una sobreinfección bacteriana. En la mayoría de las ocasiones, la sinusitis maxilar tiene su origen en un resfriado.
- Alergias: Rinitis alérgica mal controlada puede mantener la mucosa inflamada de forma crónica, favoreciendo la obstrucción sinusal. Las alergias ocasionan una irritación constante de las cavidades nasales como consecuencia de la reacción al polen, polvo, pelo de mascotas, y otros alérgenos.
- Problemas dentales (sinusitis odontógena): Este tipo de sinusitis se origina por infecciones en piezas dentales superiores, extracciones o tratamientos de endodoncia que afectan al seno maxilar debido a la proximidad anatómica.
- Alteraciones anatómicas: Desviación del tabique nasal, pólipos nasales o cornetes hipertróficos pueden impedir el correcto drenaje de los senos. El tabique nasal se divide en dos fosas.
- Cirugías o traumatismos: Intervenciones nasales o accidentes que afecten la zona facial pueden alterar la ventilación normal del seno.
- Infecciones orales: La presencia de bacterias y hongos en la boca también puede provocar sinusitis maxilar.
- Exodoncia: Aunque es una causa poco común, en algunas ocasiones la sinusitis maxilar se produce a consecuencia de la extracción de un diente. Esto puede suceder cuando, al extraer la pieza dental, su raíz se desplaza hacia el seno maxilar.
- Endodoncia: Una endodoncia que no se ha realizado correctamente también puede causar una sinusitis maxilar. Esto puede darse tras dañar la raíz del diente.
- Implantes dentales: La aparición de una sinusitis maxilar tras la colocación de implantes dentales es más probable en pacientes con poco hueso. Cuando la sinusitis maxilar va asociada a la elevación del seno, existe un riesgo inminente de perder ese implante, de ahí que sea vital actuar cuanto antes.
- Mucormicosis: Esta es una infección que puede afectar a personas con un sistema inmunitario debilitado.
Sinusitis: causas, síntomas y tratamiento
Síntomas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar puede presentarse con una variedad de síntomas que afectan principalmente la región facial y nasal:
- Dolor facial: La inflamación de los senos maxilares puede causar dolor en la región de las mejillas y cerca de los ojos. Dolor en las mejillas, bajo los ojos o cerca de las muelas superiores. La sinusitis maxilar aguda puede cursar con dolor en la zona de la mejilla y dolor referido a los dientes de la arcada superior.
- Congestión nasal: Unilateral o bilateral.
- Secreción nasal: Espesa o purulenta. Rinorrea (flujo abundante de moco nasal).
- Sensación de presión en la cabeza: Sobre todo al agacharse.
- Dolor dental: Difuso o sensibilidad aumentada.
- Mal aliento: Persistente.
- Cansancio y sensación de pesadez facial.
- Disminución del sentido del olfato.
- Tos.
En la forma aguda de la sinusitis, existe dolor facial, presión, obstrucción nasal, rinorrea (flujo abundante de moco nasal), disminución del sentido del olfato y tos. En ocasiones puede presentar también fiebre y puede producir dolor de cabeza, dificultad para la respiración y fatiga.
Los síntomas pueden durar hasta cuatro semanas.
Al contrario de lo que ocurre en el caso anterior, la sintomatología persiste en el tiempo y dura más de tres meses. La duración de este tipo de inflamación es intermedia entre la crónica y la aguda. Por tanto, el tiempo de curación oscila entre cuatro y doce semanas.
Si los síntomas se mantienen más de 10 días o son recurrentes, conviene hacer una valoración clínica y radiológica.
Diagnóstico de la Sinusitis Maxilar
El diagnóstico de sinusitis maxilar se basa en una evaluación clínica cuidadosa, en la que el médico recopila la historia médica del paciente y realiza una exploración física. El diagnóstico se basa en una correcta exploración clínica y, en muchos casos, pruebas de imagen como radiografías o un TAC.
- Endoscopia nasal: En ciertos casos, el médico puede utilizar un endoscopio delgado y flexible para visualizar el interior de las fosas nasales y los óstiums de los senos.
- A nivel radiológico, observamos un engrosamiento de la capa mucosa que tapiza los senos maxilares, posibles anomalías anatómicas, pólipos nasales etc.
Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
El tratamiento de la sinusitis maxilar puede variar según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. El tratamiento dependerá del origen, la duración y la intensidad del cuadro. Puede incluir:
- Tratamiento médico:
- Antibióticos: Si la sinusitis maxilar es de origen bacteriano, el médico puede recetar antibióticos para combatir la infección. En caso de infección bacteriana es común la prescripción de antibióticos. Se debe instaurar una pauta antibiótica durante 8 días, principalmente indicada la amoxicilina con ácido clavulánico en caso de no ser alérgico.
- Descongestionantes o corticoides nasales. Asimismo, es recomendable la administración de descongestionantes nasales para reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión.
- Lavados nasales con suero fisiológico.
- Analgésicos, antiinflamatorios o corticoides. Ante los casos de sinusitis maxilar alérgica, administraremos corticoides nasales tópicos dos o tres veces al día.
- Tratamiento odontológico: Si la causa es dental, el tratamiento del diente o dientes afectados es fundamental: desde una endodoncia hasta una extracción o una cirugía más específica. En el caso de que la causa sea de origen odontológico el objetivo es atajar el problema que la provoca.
- Cirugía: En situaciones más graves o cuando la sinusitis es recurrente, puede considerarse la cirugía endoscópica de los senos paranasales. En casos crónicos o con obstrucciones estructurales, se puede indicar una intervención endoscópica para restaurar el drenaje sinusal. Si este tratamiento fracasa, eta indicado el tratamiento quirúrgico. Éste consiste en el lavado directo del seno maxilar mediante una técnica de punción.

Tratamiento quirúrgico de la sinusitis.
En los últimos años el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica ha sido pionero en la realización de la sinuplastia con balón. Esta técnica consiste en la introducción de una guía con un balón en el extremo. Cuando se sitúa en la zona afectada, se hincha el balón que presiona las paredes del conducto, ensanchándolo, facilitando el drenaje de la mucosidad y restaurando la ventilación de la cavidad. Esta técnica minimiza el riesgo para el paciente y acorta de manera importante el periodo de recuperación.
Junto con la técnica de la sinuplastia con balón, el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica también ha sido pionero en la utilización de dispositivos de liberación prolongada de medicación a nivel de las fosas nasales.
Es importante tener conocimiento de esta patología y acudir cuanto antes al dentista de confianza para que pueda realizar una correcta evaluación e indique el tratamiento más adecuado en cada caso.
Prevención de la Sinusitis Maxilar
Hay una serie de recomendaciones que podemos seguir para prevenir en la medida de lo posible la sinusitis maxilar. Estas medidas pueden ayudarte a prevenir episodios de sinusitis maxilar:
- Controlar adecuadamente las alergias.
- Mantener buena higiene nasal (especialmente en temporadas de resfriados).
- Diagnosticar prematuramente y tratar cualquier infección dental de forma precoz.
- Realizar revisiones periódicas con el dentista.
- Consultar al profesional ante congestión persistente o dolor facial prolongado.
Importante
Lo más importante para curar la sinusitis maxilar es acudir a un especialista ante los síntomas anteriormente mencionados. No obstante, si a pesar de ello experimentamos algún síntoma que nos haga sospechar de la presencia de una sinusitis maxilar no debemos esperar a que los signos pasen por sí solos.
Dicho esto, es fundamental destacar que no existen remedios caseros que puedan curar la sinusitis maxilar.
No te quedes con las dudas, y déjanos tu pregunta en los comentarios.
La sinusitis maxilar es una afección relativamente común y que, con un tratamiento adecuado administrado de manera temprana, no suele presentar mayores complicaciones.
La sinusitis maxilar es más común de lo que parece y, en muchos casos, su origen está en la salud bucodental. Por eso, ante síntomas persistentes o dolor que afecta la zona de las muelas superiores, es fundamental contar con una evaluación completa que incluya al especialista dental.
El tratamiento siempre debe ser bajo prescripción y control médico.
Tu salud bucodental también influye en tu salud respiratoria.