El término Cefalometría, del griego “Kephale” (cabeza) y “metron” (medida), es el conjunto de procedimientos seguidos para la medición de la cabeza, la descripción y cuantificación de las estructuras involucradas en la maloclusión (huesos, dientes y tejidos blandos).
La Cefalometría radiográfica se realiza mediante una radiografía lateral de cráneo o telerradiografía.
Durante el tratamiento nos sirve para una valoración del mismo, su progreso y posibles modificaciones.
La Cefalometría, siguiendo a Ricketts, sirve para:
- Evaluar el crecimiento craneofacial.
- Diagnosticar problemas esqueléticos y dentales.
- Planificar el tratamiento de ortodoncia.
- Evaluar los resultados del tratamiento.
Es decir que la Cefalometría puede proporcionar valiosa información tanto al clínico como al investigador:
- Análisis del crecimiento facial.
- Evaluación de las relaciones esqueléticas.
- Análisis de la posición dental.
- Predicción del crecimiento.
- Planificación del tratamiento.
- Evaluación de los cambios post-tratamiento.
- Investigación en ortodoncia.
Sin embargo, la Cefalometría no es una ciencia exacta.
Los requerimientos necesarios para que la radiografía sea útil son:
- Reproducibilidad.
- Estandarización.
- Precisión en la identificación de puntos.
- Correcta interpretación de los datos.
- Consideración de la variación individual.
Las medidas directas son craneométricas y las principales medidas son:
- Longitud.
- Anchura.
- Altura.
- Ángulos.
- Proporciones.
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Historia de la Cefalometría
La historia es la narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria. La introducción de la Cefalometría radiográfica, la realizó B. Los estudios antropológicos realizados sobre cráneos, pudieron profundizarse, a partir de 1895, con el descubrimiento de los rayos X por W. K.
En 1921 A. J. Trasladó a la radiografía ciertos puntos antropológicos convencionales, como el gonion, nasión y espina nasal anterior. Y definió otros como el turcicon (centro de la silla turca) y el acustion (el más superior de la proyección del conducto auditivo externo). Utiliza medidas lineales y angulares, así como sus proporciones que toma de la antropología.
En 1922 Simons afirma que se debe llegar al diagnóstico de las anomalías dentarias, basándose en tres planos perpendiculares entre sí: el plano de Frankfort, el plano sagital y el plano orbitario.
En 1922 J. Carrera de Buenos Aires presentó un trabajo titulado: “Le radio-facies á profil de linéé en Orthodontomètrie”. Esta contribución marca un hito en el empleo de la telerradiografía como un método diagnóstico ortodóncico, ya que este método permite eliminar dos de los mayores defectos de las técnicas empleadas hasta entonces:
- Magnificación de la imagen.
- Distorsión de la imagen.
En 1926, el estudio del crecimiento normal de los dientes y maxilares de los niños, se realizó gracias al entusiasmo del honorable Francis P. Bolton.
En 1928 y 1929 C. O. Simpson de Saint-Luis establece las condiciones que permiten obtener radiografías sin deformación y con definición de los tejidos duros y blandos y preconiza el empleo de un generador susceptible de dar 40 mA y 70 Kv con una distancia foco-objeto de 4,5 m y 5 segundos de exposición.
En 1936 la técnica estaba suficientemente asentada en Europa, porque L. Después en los dos continentes los trabajos publicados sobre cefalometria son numerosísimos.
Nos parece interesante añadir el cuadro que aporta M.
1947 - A. 1959 - V. RM.
Fase II (1960) 1.000 casos clínicos. (16.000 medidas)
- De 3 a 6 años, 61; clase I, 39.
- De 7 a 10 años, 497; clase II 1, 367.
- De 11 a 14 años, 343; clase II 2, 217.
- De 15 a 18 años, 66; clase III, 17.
- De 19 a 44 años, 33.
Fase III (1965)
- 50 clase I no tratados.(50.000medidas)
- 50 clase II no tratados.
- 50 clase II tratados con elásticos únicamente.
- 50 clase II tratados con fuerza extraoral únicamente.
- 50 clase II tratados con fuerza extraoral más elásticos.
- 30 clase II tratados con activador de Bimlier Tepper.
- 40 clase I y clase II tratados con técnica de Begg
- 20 clase II de dentición mixta tratados con fuerzas extraorales.
- 30 clase I y clase II tratados con disfunción.
- 50 clase II tratados por Bimler.
Por último, quisiéramos mencionar los trabajos de los doctores L. C. Hernández, M. Puente, G. Montoro, G. Linder, L. Galbán y J.
Después de más de tres décadas de analizar telerradiografías, llegamos a la conclusión de que el sistema que usamos hoy por hoy es el más útil para la práctica clínica.
Nuestra filosofía comprende fundamentalmente los siguientes puntos:
- Evaluación de la relación molar, la relación canina, el overjet (es decir el resalte), el overbite (el entrecruzamiento), la extrusión del incisivo inferior y el ángulo interincisivo (Campo I).
- Identificación del problema ortopédico (Campo II).
- Análisis de la relación cráneo-facial, es decir, la relación de los maxilares (estructuras movibles) con la base del cráneo (estructura amovible) (Campos III y V).
- Determinación de planos como el de Frankfurt (unión de los puntos porion y suborbitario) y el plano basocraneal (unión de los puntos nasion y basion) (Campo VI).
Los valores norma y las correcciones biológicas las establecemos basándonos en los valores obtenidos por:
- Estudios cefalométricos longitudinales.
- An atlas of craniofacial growth M.L Riolo; R.E. Moyers; J. A. McNamara; Wstuart
Nosotros diferenciamos:
- Mediciones angulares.
- Mediciones lineales.
Análisis cefalométrico
Puntos cefalométricos utilizados
- Silla Turca (S). Está colocado en el punto medio de la silla turca.
- Punto Nasión (N). Es la intersección de la sutura nasal con la sutura naso-frontal. En los niños se reconoce fácilmente siguiendo hacia arriba el borde anterior del hueso nasal. A mayor edad, cuando la sutura nasofrontal se va cerrando, debemos guiamos por la diferencia de radiopacidad existente entre el hueso frontal nasal, presentando este último una imagen más radiolúcida.
- Basión (Ba). Es el punto más inferior del borde anterior del agujero occipital. Para ubicarlo lo más rápidamente, diremos que se encuentra en las proximidades de la punta del proceso odontoideo de la segunda vértebra cervical.
Puntos Mandibulares
- Go (Gonion)
- Gn (Gnation)
- B (Supramental)
- D (Punto D)
- Ar (Articular)
Puntos Dentarios
- Molares
- Incisivos
- Intercuspídeo
Otros puntos
- Espina Nasal Anterior (ENA). Corresponde anatómicamente al extremo anterior de la espina nasal del maxilar superior. En la práctica su reconocimiento es bastante confuso, pues existe una continuidad con el cartílago de la base de la nariz, que puede estar parcialmente calcificado en su inserción, dando una imagen difusa. Además la espina suele desviarse generalmente hacia abajo y a veces hacia arriba.
- Espina Nasal Posterior (ENP). Corresponde al extremo de la espina nasal posterior del hueso palatino.
- Punto SubespinaI (A). Punto más profundo del borde anterior del hueso premaxilar. Para ubicarlo se sigue la línea curva a concavidad anterior desde la espina nasal anterior hasta el prostion, hallándose el punto A en la parte más depresiva de dicha curva. En la práctica, hemos hallado a veces una doble imagen de esta curva.
- Es el punto más exterior e inferior del ángulo goniaco.
- Supramental (B).
- Punto Articular (Ar).
- Punto Oclusal Premolar (POPM).
- Subnasal (sn).
- Pogonio blando.
Planos Utilizados
- Plano S - N
- Plano ENA - ENP = SpP
- Plano Mandibular Go-Gn = MI
- Plano N - A
- Plano N - B
- Plano “Y” Eje de crecimiento S - Gn
- Plano oclusal Funcional
- Eje incisivo Superior
- Eje Incisivo Inferior
- Tangente a rama Go - Ar

Figura 1. Planos cefalométricos
Mediciones Angulares
- S.N.A
- S.N.B
- A.N.B
- N.S.Gn (eje de Crecimiento)
- N.S.Ba (ángulo de la base craneal)
- Ar. Go. Gn (ángulo goniaco)
- 1 - SpP / (ángulo del incisivo superior)
- 1 - M.I. (ángulo incisivo inferior)
- SpP - MI (ángulo de las bases)
- SpP - SN (ángulo del plano palatal)
- Ocl - SN (ángulo del plano oclusal)
Descripción de las mediciones angulares utilizadas
- Ángulo SNA. Para localizar el punto A, es necesario compararlo con otra referencia ósea fija. Fundándose en razones antropológicas, hay acuerdo en utilizar el plano de la base craneal como referencia fija. Esto se basa en que filogenético y ontogenéticamente, este sector es el primero que completa su desarrollo en el cráneo.
- Ángulo SNB.
- Ángulo ANB.
- Ángulo SNBa (Ángulo de la base craneal). Valores menores que la norma, nos indican un crecimiento de tipo braquifacial y una cara prognata.
- Ángulo Goniaco Ar.Go.Gn. Valores mayores que la norma, nos indican una mandíbula de predominio vertical, es decir, correspondiente a un patrón dolicofacial.
- Ángulo del Incisivo Superior.
- Ángulo del Incisivo Inferior.
- Ángulo Interincisivo.
- Ángulo de las bases maxilar y mandibular (SpP - MI). Significación clínica: Establece las relaciones en sentido vertical del maxilar y mandíbula.
- Ángulo del plano palatal (SpP - SN).
- Ángulo del plano oclusal (Ocl - SN). Significación clínica: Nos indica la inclinación del plano oclusal, con respecto a la base del cráneo.
- Ángulo del plano mandibular (SN - Go Gn).
Mediciones Lineales
- Longitud del maxilar superior (Long. MS). Es la distancia entre la ENP y la proyección del punto A sobre el plano palatal.
- Longitud de la mandíbula (Long. MI). Es la distancia entre Go y Gn.
- Longitud de la de la base craneal anterior (Long SN).
- Wits
- Espacio aéreo superior
Espacio aéreo superior. Valores inferiores: 5 mm = obstrucción respiratoria.
Si se trata de una maloclusión complicada, tendremos que ampliar los datos cefalométricos con nuestro sistema cefalométrico completo, en el cual podemos determinar desde un punto de vista cefalométrico si esta maloclusión es tributaria de tratamiento ortodóncico más tratamiento quirúrgico.
Cefalometría y Mordida Abierta: Un Análisis Detallado
En los problemas de mordida abierta la disfunción puede ser primaria o secundaria. Según la localización de la disfunción la mordida abierta puede ser anterior o posterior.
En las disfunciones primarias que tienen función muscular anormal como factor etiológico principal, la forma de crecimiento es generalmente mediana u horizontal. En los problemas de mordida abierta con crecimiento vertical la disfunción es principalmente secundaria o adaptativa.
Los aparatos funcionales tienen más probabilidad de éxito en casos con disfunción primaria y crecimiento por lo menos mediano.
Los problemas de mordida abierta dentoalveolar anterior y posterior pueden atribuirse generalmente a postura y función anormales de la lengua y suelen responder con éxito al tratamiento con aparatos funcionales en la dentición mixta.
En los casos de mordida abierta esqueletal la forma de crecimiento está determinada genéticamente y se asocia a menudo con una marcada escotadura antegoniaca. Este tipo de casos no ofrece un pronóstico favorable para el tratamiento ortodóncico.
La inclinación de la base maxilar debe considerarse en los problemas de mordida abierta.
La inclinación de la base maxilar puede depender de factores funcionales y de hábitos.
En una mordida abierta esqueletal, que empeora progresivamente porque el crecimiento es netamente vertical, no es posible el tratamiento causal.
Como en estos casos la disfunción lingual es secundaria a la base morfogenética primaria, las exigencias terapéuticas son más rigurosas.
Los aparatos fijos, a menudo con extracción de dientes, ofrecen un enfoque correctivo más eficaz. En casos extremos la cirugía ortognática es la única alternativa viable después de terminado el crecimiento.
En la dentición mixta puede lograrse una mejoría parcial por eliminación de la disfunción, pero esto no altera mayormente la forma de crecimiento, que más tarde requerirá otros métodos terapéuticos.
El crecimiento vertical puede responder en parte a firmes fuerzas ortopédicas o a un activador de diseño especial.
La ortopedia fija con gran tracción vertical puede alterar la dirección de crecimiento mandibular restringiendo al mismo tiempo la erupción del segmento posterior, mientras que el activador tiene potencial para afectar la inclinación de la base maxilar.
El análisis de la forma de crecimiento es necesario para determinar el enfoque terapéutico con más probabilidad de éxito. Un buen análisis cefalométrico permite clasificar las maloclusiones de mordida abierta.
En la mordida abierta esquelética la altura facial anterior es excesiva, especialmente al nivel del tercio inferior, mientras que la altura posterior (altura de la rama) es corta.
La base mandibular suele ser estrecha y a menudo presenta una escotadura antegonial.
La sínfisis es estrecha y alargada, y la rama ascendente es corta.
El ángulo gonial (en particular la parte inferior) es grande y el patrón de crecimiento es vertical.
Dependiendo de la inclinación de la base del maxilar, o plano palatino, se pueden observar las siguientes variaciones:
- Es frecuente un patrón de crecimiento vertical con inclinación superior del extremo anterior de la base del maxilar. Esto puede producir una anomalía en determinados pacientes en los que una serie de secuelas desfavorables se combinan para formar una mordida abierta esquelética grave.
- También se puede ver un patrón de crecimiento vertical con inclinación inferior del extremo anterior de la base del maxilar.
- Otra variante incluye un patrón de crecimiento horizontal con una mordida abierta producida por una inclinación anterosuperior de la base del maxilar.
La fórmula facial de Bimler describe el patrón facial relacionando tres ángulos, el primero de los cuales, índice facial suborbital, identifica el comportamiento vertical general facial.
Se define la altura facial suborbital como la distancia entre el punto mentoniano y la horizontal FH, y la profundidad facial como la distancia entre las proyecciones de FH, de los puntos A (A’) y C (TM).
Este índice es determinado gráficamente marcándose la altura suborbital, FH-Me y transfiriéndose esta medida con un compás con centro en A’ para FH (Figura 1).
Si esa marcación queda antes de TM, la cara será considerada dolicoprosópica o braquifacial, en caso que la marcación se sitúe entre TM y el punto en que el plano de corta longitudinalmente tendremos una cara mesoprosópica o mesofacial; si la marcación queda más allá del plano de clivus será una cara leptoprosópica o dolicofacial.
El segundo ángulo es el ángulo basal superior, el cual está conformado por el plano clivus y el plano palatino (Figura 2).
El tercer ángulo es el ángulo basal inferior, formado por el plano mandibular y el plano palatino (Figura 3).

Figura 2. Fórmula facial de Bimler
Los valores para cada ángulo se muestran en el cuadro I.
Es importante tomar en cuenta el patrón de crecimiento, debido a las diversas reacciones de los patrones de crecimiento de cada individuo a las distintas anomalías neuromusculares, y viceversa.
El diagnóstico es un factor crucial para los problemas de mordida abierta, deben establecerse las indicaciones para el posible tratamiento, así como una análisis cefalo-métrico específico.
Metodología del análisis cefalométrico
Éste es un estudio de tipo transversal descriptivo, realizado en base al diagnóstico esqueletal cefalométrico de pacientes con mordida abierta esqueletal recibidos en la Clínica de Ortodoncia de la División de Estudios de Postgrado e Investigación de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México en el periodo comprendido de 2004 al 2006, con el objetivo de determinar la variación en el patrón facial.
Se realizó el trazado de los puntos, y después de los planos cefalométricos, indicados en los esquemas, en acetato para trazado cefalométrico con portaminas No. 5, regla de Ricketts y escuadras.
El procedimiento fue realizado por un único operador para evitar discrepancias en la técnica.
Como análisis cefalométrico se utilizará el diagnóstico de mordida abierta esqueletal con las siguientes medidas cefalométricas: palatal- FH, SN- mandibular (PM), goniaco superior (Go. Sup), goniaco inferior (Go. Inf), altura facial Ricketts (Alt. Rick), ODI, altura facial anterior (AFA), altura facial posterior (AFP).
Mediciones Cefalométricas
- Pal-FH: Ángulo formado por el plano palatino (ENA-ENP) y plano de Frankfort (Po-Or).
- SN-PM: Ángulo formado por la base craneal anterior (S-N) y el plano mandibular (Go-Me).
- Go. Sup: Ángulo formado por la base craneal posterior (Ar-Go) y el plano Go-N.
- Go. Inf: Ángulo formado por el plano Go-N y el plano mandibular (Go-Me).
- Alt. Rick: Ángulo formado por el plano ENA-Xi y el plano Xi- Pm.
- ODI: Es la suma aritmética del ángulo del plano A-B al plano mandibular, y el ángulo del plano palatino al plano horizontal de Frankfort.
- AFA: Distancia del punto N al punto Me.
- AFP: Distancia del punto S al punto Go.
- Ángulo basal superior (ABS): Ángulo formado por el plano clivus y plano palatino.
- Ángulo basal inferior (ABI): Ángulo formado por el plano palatino y plano mandibular.
- Índice facial suborbital (IFS): Se define la altura facial suborbital como la distancia entre el punto mentoniano y la horizontal FH, y la profundidad facial como la distancia entre las proyecciones de FH, de los puntos A (A’) y C (condilare). Este índice es determinado gráficamente marcándose la altura suborbital, FH-Me y transfiriéndose ésta medida con un compás con centro en A’ para FH (Figura 1).
Una vez obtenidos las tres variables de la fórmula facial de Bimler para cada muestra, la fórmula se expresa:
Resultados del análisis cefalométrico
El patrón facial dominante en mordida abierta esqueletal corresponde al leptoprosopo.
Se encontraron seis diferentes relaciones entre los ángulos basales superior e inferior.
La relación de máxima expresión de mordida abierta corresponde al 27.5% (D/L) con ambos maxilares involucrados, seguido en menor severidad por el 40% (M/L), 20% (M/M), 5% (L/L) reflejando la mayor compensación, 5% (D/M) y MM/L con 2.5% (Figura 4).

Radiografía Cefalométrica
El análisis estadístico utilizado fue la prueba de T de una sola vía y se utilizó el programa estadístico SPSS.
Los datos de las medias y de desviación estándar aparecen en el cuadro II.
En 1974, el Dr. Young H. Kim, diseñó el indicador de profundidad de sobremordida vertical (Overbite Depth Indicator ODI), es la suma aritmética del ángulo del plano A-B al plano mandibular, y el ángulo del plano palatino al plano horizontal de Frankfort, la norma es de 74.5º con una desviación estándar de 6.07, un valor de 68º o menor, indica una mordida abierta esquelética o tendencia a ella.
Zou y col. (2001) investigaron los diferentes tipos craneofaciales de mordida abierta anterior. Los pacientes con mordida abierta anterior fueron clasificados en 5 tipos: dento-alveolar, rotación mandibular CW, cara larga, rotación maxilar CCW y clase III esqueletal.
Tsuchida y col. (1989) estudiaron las características morfológicas de pacientes con mordida abierta en los cuales había desarmonía en las relaciones anteroposteriores entre maxilar y mandíbula. Encontraron que había más factores dentoalveolares en el grupo con ANB menor a 4.5º y predominaban los factores esqueletales en el grupo con ANB menor a 1º, ambos comparados con el grupo con ANB 1º menos o igual a 4.5º.
Beane y col. (2002) llevaron a cabo una comparación cefalométrica de pacientes de raza negra y caucásica con y sin mordida abierta anterior. Encontraron que la incidencia de mordida abierta anterior es tres a cuatro veces mayor en negros que en blancos.
Stefan y col. encontraron que un incremento en la altura facial inferior durante el tratamiento tiende a disminuir la profundidad de sobremordida. El aumento excesivo en la altura de la sínfisis puede asegurar recidiva.
Haralabakis (1994) evaluó las características cefalométricas que contribuyen al desarrollo de mordida abierta en adultos tridimensionalmente con radiografía lateral de cráneo y posteroanterior.
Tanaka (1990) estudió las características morfológicas de mordidas abiertas clase I y II.
En este estudio, los ángulos mandibular y goniaco inferior resultaron ser los más alejados de sus respectivas normas entre todas las mediciones. El ángulo goniaco superior resultó disminuido en todos los casos, esta compensación explica el valor dentro de la norma del ángulo goniaco total, contrario a otros estudios en los que el goniaco total se encuentra aumentado.
También la altura facial posterior resultó dentro de la norma, no así la altura facial anterior que se encontró aumentada, de tal forma que en este caso no se observa compensación ya que la dirección de crecimiento en todos los casos estuvo debajo de la norma, es decir, CW.
No fueron encontrados antecedentes de investigaciones sobre mordida abierta con relación al patrón facial para llevar a cabo una comparación de los resultados de este estudio, sin embargo, es notorio que en las investigaciones mencionadas, al igual que en ésta, el intento de clasificar la mordida abierta en base a distintos parámetros juega un papel primordial en el diagnóstico y la toma de decisión para el tratamiento ortodóntico (u ortodóntico-quirúrgico).
En este estudio se encontró, en general, relación entre la medición del patrón facial y las mediciones usadas comúnmente para la expresión de severidad de mordida abierta, pero se sugiere ampliar la muestra en futuros estudios.
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