¿Qué hacer cuando duele la prótesis dental? Causas y soluciones

Sentir molestias o dolor al usar una prótesis dental no es raro, pero tampoco debe alargarse en el tiempo. Es habitual sentir incomodidad al estrenar prótesis: encías, lengua o mejillas pueden irritarse durante los primeros días.

A continuación, vamos a explorar las causas más comunes del dolor en prótesis dentales y los implantes, así como las soluciones disponibles para aliviar estas molestias.

Causas comunes del dolor en prótesis dentales

El dolor causado por una prótesis dental puede tener diversas causas. Entre ellas:

  • Mala adaptación de la prótesis: Una prótesis mal ajustada puede ejercer presión en áreas específicas de la encía, generando molestias y dolor.
  • Fricción constante: El roce entre la prótesis y las encías puede causar lesiones, úlceras y llagas.
  • Cambios en los tejidos con la edad: A medida que envejecemos, las encías y el hueso de la mandíbula pueden cambiar, afectando el ajuste de la prótesis.
  • Inflamación o infección: En algunos casos, la inflamación de las encías puede deberse a infecciones o a una higiene bucal inadecuada.

Además, con el tiempo, las encías y el hueso cambian. Si la base pierde estabilidad, se generan puntos de presión incómodos. Prótesis que pierden forma por desgaste o acumulan sarro irritan más. Algunas personas son sensibles a metales o acrílicos. Si la prótesis no encaja bien o no distribuye bien la carga cuando se mastica, pueden aparecer tensiones musculares.

Cambios en la encía o desgaste de la prótesis pueden provocar desajustes. Sin embargo, el dolor con una prótesis dental no es aceptable a largo plazo. Una correcta fabricación, un ajuste técnico y una buena comunicación entre odontólogo, paciente y laboratorio son fundamentales.

¿Es normal sentir una molestia en un implante dental antiguo?

No es algo habitual. Un implante bien integrado no debería doler pasados los primeros días tras la cirugía. Por eso, si años después de la colocación de tu implante dental sientes dolor o inflamación, es una señal de alerta de que algo puede andar mal. No te asustes, pero tampoco lo ignores.

Por lo general, los implantes dentales se integran correctamente en el hueso maxilar y funcionan sin problemas durante muchos años, actuando igual que los dientes naturales. No obstante, hay ocasiones en las que, con el paso del tiempo, aparecen dolores o molestias.

Aunque los implantes dentales tienen un alto índice de éxito, en algunos casos pueden fallar después de varios años de uso.

Causas del dolor tardío en implantes dentales

Por lo general, el dolor tardío en un implante suele deberse a un rechazo del mismo. Algunas causas comunes son:

  • Periimplantitis: Es una infección en los tejidos que rodean el implante (encía y hueso), similar a la periodontitis de los dientes naturales. Esta enfermedad puede desarrollarse a corto o a largo plazo, años después de la colocación del implante.
  • Sobrecarga mecánica en la mordida: Se produce cuando la fuerza ejercida sobre el implante es mayor que la que puede soportar.
  • Planificación inicial incorrecta o problemas durante la cirugía de colocación del implante: La falta de experiencia por parte del implantólogo o el uso de materiales defectuosos o de baja calidad pueden derivar en el fallo del implante.
  • Elevación de seno maxilar: Esta causa de dolor a largo plazo es más común cuando se colocan implantes en el hueso maxilar (arcada superior de la boca) y se ha realizado previamente una elevación de seno maxilar.

El rechazo de un implante puede ocurrir en cualquier momento, desde semanas después de la colocación hasta varios años más tarde. En la mayoría de los casos, los problemas aparecen dentro de los primeros meses, cuando el implante aún está en proceso de osteointegración.

La causa número uno de dolor en implantes tardíos es, sin duda, la periimplantitis. Estudios recientes estiman que la periimplantitis afecta aproximadamente a 1 de cada 4 personas con implantes dentales en España a medio-largo plazo, especialmente si no realizan mantenimientos adecuados.

Otra causa frecuente de dolor en un implante tras años de uso es de tipo mecánico. Un implante soporta fuerzas cada vez que masticas o aprietas los dientes. Si la carga no está bien distribuida, puede haber una sobrecarga en ese implante.

Factores que pueden influir en el dolor del implante

  • El tabaco: reduce el riego sanguíneo en las encías y dificulta la cicatrización.
  • Diabetes no controlada: Un diabético mal controlado es más propenso a infecciones y a una curación lenta.
  • Calidad del hueso y materiales: Un hueso de mala calidad o insuficiente puede predisponer a que el implante no esté totalmente estable.

Cuando un implante falla o es “rechazado”, duele y se mueve. Notarás que al apretarlo con el dedo o al comer, el implante “baila” ligeramente.

A veces, el implante (el “tornillo” dentro del hueso) está bien, integrado y sin infección, pero duele la parte de arriba, es decir, la corona o prótesis.

Entre el implante y la corona hay un tornillo o pilar que los une. Si ese tornillo se afloja con los años (por micro-movimientos al masticar), la corona puede moverse imperceptiblemente. Esto irrita los tejidos y causa dolor o molestia al comer, e incluso un ruido/click a veces. Aunque no es muy común, he visto coronas sobre implantes fisuradas que provocan una especie de dolor punzante al masticar, porque la carga no se reparte bien.

Estos problemas suelen provocar dolor al morder localizado en ese implante, pero sin signos claros de infección generalizada.

Como odontólogo, siempre le digo a mis pacientes que distingan entre las molestias normales y los síntomas de alarma. Después de la cirugía de colocación de un implante es normal tener dolorcito unos días (3-5 días generalmente, manejable con analgésicos). Pero pasado el periodo de curación, un implante no debería doler.

Si experimentas alguno de estos síntomas, te recomendamos que acudas cuanto antes a tu dentista:

  • Dolor persistente o creciente
  • Inflamación y enrojecimiento de la encía
  • Movilidad del implante
  • Fiebre o malestar general
  • Exposición del implante o recesión de encía

Si tu implante duele y además ves algo fuera de lo común (encía hinchada, sangrado, movilidad, etc.), deberías preocuparte lo suficiente como para pedir cita con tu odontólogo lo antes posible.

Soluciones para aliviar el dolor de la prótesis dental

Existen varias soluciones para aliviar el dolor causado por una prótesis dental:

  1. Ajuste de la prótesis: Uno de los métodos más efectivos para resolver el dolor es acudir al dentista para realizar un ajuste de la prótesis. Durante esta consulta, el dentista identificará las áreas de presión y realizará las modificaciones necesarias para asegurar un mejor ajuste.
  2. Geles y cremas protectoras: Existen productos como geles y cremas protectoras diseñadas para aliviar el dolor en las encías.
  3. Retirar la prótesis: Si es posible, retira la prótesis durante unas horas al día para permitir que las encías descansen y se recuperen.
  4. Enjuague con agua salada: Un enjuague con agua salada es un remedio casero eficaz para reducir la inflamación y aliviar las encías irritadas.
  5. Reemplazo de la prótesis: Si la prótesis es muy antigua o el dolor persiste a pesar de los ajustes, podría ser el momento de considerar una nueva. Las prótesis dentales, con el tiempo, pierden su ajuste debido a cambios en la estructura ósea y en las encías.

¿Qué hacer si tengo dolor en un implante dental después de años?

No entres en pánico, pero tampoco lo dejes estar. Mantén la calma: un implante que duele tiene solución en la mayoría de casos, especialmente si se aborda pronto. Evita caer en pánico pensando que vas a perderlo todo; mejor ocupa esa energía en buscar la solución. Tampoco te resignes a “aguantar”.

Ponte en contacto con tu dentista cuanto antes: Este paso es clave. Llámanos (o a tu odontólogo de confianza) y comenta los síntomas. Como profesional, cuando recibo esta llamada suelo dar prioridad para ver al paciente lo antes posible, ya que un implante dolorido puede requerir intervención rápida. No te automediques con antibióticos que tengas por casa sin indicación, ni apliques remedios caseros dudosos.

En función del diagnóstico, el tratamiento puede variar:

  • Periimplantitis inicial: Lo más común es hacer una limpieza profunda alrededor del implante. Desinflamar la encía y eliminar las bacterias es primordial. Esto puede incluir raspado y alisado de la superficie del implante (con instrumentos especiales) y aplicación de antisépticos locales. Suelo recetar un colutorio de clorhexidina para usar un par de semanas. Y frecuentemente añadimos un antibiótico oral (como Amoxicilina + ácido clavulánico, salvo alergias) durante 7-10 días para eliminar la infección bacteriana desde dentro.
  • Infección avanzada con pérdida ósea significativa: Además de la limpieza, podríamos necesitar una cirugía de acceso. Esto consiste en levantar la encía alrededor del implante bajo anestesia local para limpiar bien por debajo y evaluar el daño. En casos avanzados, se pueden colocar injertos de hueso o membranas para regenerar el hueso perdido, con el objetivo de salvar el implante.
  • Problema de sobrecarga o componente suelto: Aquí la solución suele ser más sencilla. Por ejemplo, he tenido pacientes con tornillos aflojados; en la misma cita retiramos la corona, limpiamos la rosca, apretamos de nuevo el tornillo con el torque adecuado e incluso lo cementamos o atornillamos con más firmeza. El alivio suele ser inmediato al eliminar el movimiento. Si era por la mordida desequilibrada, ajustar ligeramente la forma de la corona (desgastar puntos altos) puede quitar el dolor.
  • Sinusitis u otro factor externo: A veces el dolor en un implante superior puede coincidir con episodios de sinusitis crónica.
  • Rechazo o fallo del implante: Cuando el implante está muy móvil y el hueso prácticamente perdido, lamentablemente la opción es retirar el implante. Esto se hace con anestesia local; se desenrosca o extrae cuidadosamente. Posteriormente, limpiamos bien la infección y dejamos que sane. Dependiendo del caso, podemos colocar un injerto óseo y tendremos que esperar unos meses a que todo cure. Pasado el tiempo (6 meses aprox.), podremos colocar un nuevo implante si el paciente lo desea, esta vez asegurando que se controle el factor que hizo fallar al anterior (mejor higiene, control de diabetes, dejar de fumar, etc.).

Sea cual sea el tratamiento realizado, aliviar el dolor y frenar la causa es el objetivo. Mantén la higiene extrema en la zona: cepíllate suavemente pero a conciencia alrededor del implante, usando un cepillo interproximal si es necesario para limpiar entre la corona del implante y los dientes vecinos. Toma los medicamentos tal como se te indicó. Evita masticar cosas duras por ese lado mientras estés en proceso de curación. Programa revisiones periódicas.

Una vez superado el susto, aprende de la experiencia: no abandones el mantenimiento de tu implante. Acude a las revisiones que te proponga tu dentista para asegurarse de que todo sigue bien. Después de haber vivido un episodio así, más vale prevenir que curar.

Recomendaciones adicionales

Además de las soluciones específicas para cada causa, es importante seguir estas recomendaciones generales:

  • Mantén una higiene bucal adecuada: Asegúrate de cepillarte los dientes dos veces al día y usar hilo dental para eliminar los restos de alimentos.
  • Limpia tu prótesis a diario: Utiliza un cepillo especial y un limpiador específico para prótesis.
  • Realiza revisiones periódicas: Visita a tu dentista al menos dos veces al año para revisiones y ajustes.
  • Evita hábitos perjudiciales: Acciones como morderse las uñas o usar los dientes como herramientas deben ser evitadas.
  • Sigue las recomendaciones de tu odontólogo: Tu implantólogo te explicará cuáles son los más indicados para ti.
  • Toma la medicación analgésica o antiinflamatoria recetada por el dentista: respeta la dosis y no te excedas aunque te duela.

Si tiende a apretar o rechinar los dientes, el uso de una férula dental puede ser una solución efectiva. Consulte a su dentista para obtener más información sobre el tipo de férula que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Cómo evitar el dolor en implantes a largo plazo?

En gran medida, sí. Higiene oral rigurosa todos los días: Esto es lo más importante. Un implante no te va a dar caries, ¡pero puede acumular placa y enfermar la encía igual o más que un diente! Cepilla tus dientes y tus implantes al menos dos veces al día con técnica suave pero efectiva. Usa un cepillo interproximal o hilo dental especial para implantes para limpiar los laterales de la corona implantada. Si la placa no se adhiere, no habrá infección. Revisiones periódicas con el dentista y limpiezas profesionales: No es “colocar el implante y olvidarse”. Al menos una vez al año (mejor si cada 6 meses) visita a tu odontólogo para que revise el estado del implante. En esas citas mediremos la profundidad de encía, haremos radiografías de control de ser necesario y detectaremos cualquier inflamación incipiente. También realizaremos una profilaxis o limpieza profesional para eliminar sarro acumulado que tú no puedes quitar en casa. Evitar el tabaco: Sé que lo digo mucho, pero es que el tabaco es enemigo de los implantes (y de tu salud en general). Fumar duplica el riesgo de periimplantitis y fracaso del implante con el tiempo. Controlar enfermedades sistémicas: Si eres diabético, mantén tus niveles de glucosa controlados con la medicación y dieta adecuadas (y avisa siempre a tu dentista de tu condición). Igual con cualquier otra condición que pueda afectar huesos o encías. Proteger tus dientes e implantes si bruxas: Si has notado desgaste en tus dientes, dolores de mandíbula o te dicen que rechinas por la noche, considera seriamente usar una férula de descarga. Es un dispositivo de resina a medida que se usa al dormir y protege tanto tus dientes naturales como tus implantes de las fuerzas excesivas. Seguir las indicaciones tras la cirugía de implante: Este punto es para quienes recién se ponen un implante. Si acabas de salir de la cirugía, cumple todas las recomendaciones (medicación, dieta blanda, no enjuagar el primer día, hielo, etc.) porque una buena cicatrización inicial sienta las bases para que ese implante dure.

Cuidar de su prótesis dental es esencial para mantener una buena salud bucal y una estética agradable. Recuerde que la comunicación con su odontólogo es clave. No dude en plantear cualquier inquietud o necesidad de cambio en su prótesis.

En definitiva, si sientes dolor en un implante dental después de varios años, no lo ignores. Identificar la causa a tiempo puede evitar problemas mayores y ayudarte a mantener tu salud bucal en buen estado. Al contrario de lo que pueda parecer, lo cierto es que los implantes dentales no tienen por qué provocar dolor. Eso sí, es fundamental prestar atención a todas las molestias que surgen tras la colocación de implantes dentales.

Como 𝗟𝗜𝗠𝗣𝗜𝗔𝗥 🧽 una 𝗣𝗥𝗢𝗧𝗘𝗦𝗜𝗦 𝗗𝗘𝗡𝗧𝗔𝗟 𝗥𝗘𝗠𝗢𝗩𝗜𝗕𝗟𝗘 (+ Como PONER una DENTADURA POSTIZA Correctamente)

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