El bruxismo es una patología cada vez más conocida. El bruxismo es un comportamiento repetitivo de apretar o rechinar los dientes, un acto que muchas personas realizan de manera inconsciente, especialmente durante el sueño.

¿Qué es el bruxismo y cómo afecta a la mandíbula?
El bruxismo es el hábito de apretar los dientes y la mandíbula. Es especialmente frecuente durante el sueño, pero también puede cursar durante la actividad diurna.
Esta acción repetitiva ejerce una gran presión sobre la mandíbula y puede tener diversas consecuencias para la salud bucal.
Causas del bruxismo: estrés, ansiedad y falta de descanso
El estrés y la ansiedad del día a día son los principales motivos que pueden llegar a desencadenar este trastorno de la Articulación Temporomandibular (ATM). El estrés, la ansiedad y la falta de descanso son las principales causas del bruxismo.
Situaciones de tensión emocional y problemas de sueño pueden desencadenar este hábito inconsciente de apretar la mandíbula y los dientes. Aunque también puede hacerlo debido a una maloclusión o a una alineación indebida de los dientes.
- Estrés: El estrés psicológico y la ansiedad agravan la severidad tanto del bruxismo diurno como del nocturno, por lo que es recomendable, en pacientes apretadores, la realización de actividades que ayuden al control de estrés, como puede ser el deporte, el yoga, el pilates o el empleo de técnicas de relajación. El estrés diario acumulado puede provocar un aumento en la tensión muscular, incluyendo los músculos de la mandíbula. Las preocupaciones y la presión laboral también pueden contribuir al desarrollo del bruxismo.
- Ansiedad: La ansiedad y los trastornos relacionados, como el trastorno de ansiedad generalizada, son factores que pueden desencadenar el bruxismo. Los sentimientos de inquietud, nerviosismo y preocupación excesiva aumentan la probabilidad de apretar o rechinar los dientes.
- Falta de descanso: La falta de sueño adecuado o la mala calidad del sueño pueden causar un desequilibrio en el sistema nervioso, lo que lleva a la aparición del bruxismo. El cuerpo y la mente necesitan descansar y recuperarse durante el sueño, y la privación de sueño puede manifestarse a través del apretamiento de los dientes durante la noche.
Consecuencias del bruxismo en la mandíbula y la salud bucal
Uno de los principales problemas que produce es el desgaste de los dientes, causa de la excesiva compresión de la mandíbula durante el día o la noche. El bruxismo prolongado y no tratado puede tener implicaciones negativas en la mandíbula y la salud bucal.
Esta fuerza en exceso de la mandíbula también puede producir dolor en la zona cervical además de en toda la zona de articulación temporomandibular.
Estas son algunas de las consecuencias más comunes:
- Dolor y molestias en la mandíbula: El constante apretamiento de los dientes puede generar dolor y sensibilidad en la articulación temporomandibular, que conecta la mandíbula con el cráneo. Esto puede manifestarse como dolor facial, dolor de mandíbula y dificultad para abrir o cerrar la boca adecuadamente.
- Desgaste dental: El bruxismo puede provocar un desgaste excesivo de los dientes, lo que puede llevar a la erosión del esmalte y la aparición de fracturas dentales. Esto puede requerir tratamientos dentales como empastes, coronas o incluso la extracción de dientes dañados.
- Trastornos del sueño: El rechinar de los dientes durante la noche puede perturbar el sueño, tanto para quien lo padece como para su pareja. Esto puede resultar en una calidad de sueño deficiente, lo que a su vez puede agravar los síntomas de estrés y ansiedad.
Síntomas del bruxismo
Las consecuencias y síntomas del bruxismo pueden ser variados y no se localizan únicamente en la boca:
- Hipersensibilidad dental al frio o al calor.
- Desgaste de las piezas dentales.
- Fracturas dentarias.
- Alteraciones en la biomecánica de la ATM.
- Inflamación y/o dolor de la articulación de la mandíbula.
- Dolor de cabeza a causa de la sobreestimulación de las estructuras nerviosas.
- Dolor en el oído.
- Dolor cervical.
- Insomnio
Ejercicios para relajar la mandíbula
Los ejercicios son una excelente forma de aliviar la tensión en la mandíbula y promover la relajación. Todos somos conscientes de que es importante adoptar una buena postura corporal para evitar dolencias en el futuro y por ello será igual de importante aprender a relajar y a la vez ejercitar la mandíbula para que ésta también adopte una buena postura.
La realización de muchos de los ejercicios debe ser delante de un espejo, para tomar conciencia de la correcta realización, y puedes aplicarlos para relajar, aliviar el dolor o fortalecer la mandíbula.
A continuación, te mostraremos diferentes técnicas que puedes realizar para relajar los músculos de la mandíbula y reducir la incidencia del bruxismo.

7 EJERCICIOS para el BRUXISMO 💀
Estiramientos y movimientos suaves de la mandíbula
Aquí hay algunas técnicas que puedes probar:
- Abre la boca lentamente y lleva la mandíbula hacia la derecha. Mantén la posición durante unos segundos y luego vuelve a la posición inicial. Repite el movimiento hacia la izquierda.
- Coloca la punta de la lengua en el paladar y presiona suavemente. Realiza este ejercicio varias veces al día para promover la relajación de la musculatura mandibular.
- Realiza movimientos de abrir y cerrar la boca de forma suave y controlada.
- Apertura y cierre suave: Abre lentamente la boca lo máximo que puedas, luego ciérrala lentamente.
- Estiramiento lateral de la mandíbula: Con la boca ligeramente abierta, mueve la mandíbula de un lado al otro de forma suave.
Masajes y técnicas de relajación de los músculos de la mandíbula
- Masaje de la musculatura. Para ayudar a mejorar la circulación en esa zona y ayudar a la descompresión de los cóndilos. Recordar que la mandíbula se extiende cerca de las sienes y por encima de las orejas, zonas que también pueden ser masajeadas. Usa tus dedos índices y pulgares para aplicar una presión suave en los músculos de la mandíbula. Realiza movimientos circulares y deslizantes para relajar la tensión acumulada.
- Aplica calor en la zona mandibular utilizando compresas tibias. El calor ayuda a reducir la rigidez muscular y promover la relajación.
- Masajeo de la zona de la articulación temporomandibular con movimientos circulares con 2 o 4 dedos. Esto ayudará a descontraer la musculatura de la zona y aliviar el dolor.
- Masajeo con 2 o 4 dedos de las sienes y zona temporal (por encima del pómulo).
Otros ejercicios para la articulación mandibular
- Apertura y cierre con la lengua en el paladar. Con la boca cerrada y relajada colocamos la punta de la lengua en el paladar. Sin despegar la lengua hay que abrir y cerrar la boca. Prestar atención para no mover la mandíbula hacia los lados.
- Tirar de las orejas. Tumbados, debemos cogernos por el lóbulo de la oreja y tirar suavemente hacia los pies hasta notar una resistencia, llegados a este punto debemos mantener la tensión y notaremos que el tejido empieza a relajarse.
- Movilidad lateral. A diferencia de la movilidad lateral, con la boja relajada moveremos la mandíbula hacia delante y hacia atrás.
- Apertura con resistencia. Colocando la mano en la barbilla y realizando una pequeña presión intentaremos llevar la mandíbula hacia delante.
- Estiramiento de la musculatura cervical y del esternocleidomastoideo.
Ejercicios de relajación general para reducir el estrés y la ansiedad
Además de los ejercicios específicos para la mandíbula, es importante tener en cuenta la relajación general del cuerpo y reducir los niveles de estrés y ansiedad que puedan contribuir al bruxismo.
Aquí tienes algunas técnicas de relajación que puedes practicar:
- Respiración profunda: La respiración profunda y consciente es una técnica efectiva para reducir el estrés general. Realiza ejercicios de respiración profunda para calmar la mente y relajar el cuerpo.
- Prueba técnicas de relajación como el yoga o la meditación para reducir el estrés y la tensión en todo el cuerpo.
- Establece rutinas de sueño regulares y asegúrate de tener un descanso adecuado cada noche.
Tratamientos profesionales para el bruxismo y la mandíbula
El tratamiento profesional es fundamental para abordar el bruxismo y aliviar los problemas asociados con la mandíbula. Cada caso de bruxismo es único, y lo que funciona para un paciente puede no ser adecuado para otro. Por eso, es crucial comenzar con una evaluación exhaustiva para entender las causas del trastorno en cada individuo.
A continuación, se detallan diferentes opciones de tratamiento que pueden ser recomendadas por un especialista:
Fisioterapia y terapia para la articulación temporomandibular (ATM)
La fisioterapia se utiliza para tratar y mejorar los problemas musculares y articulares asociados con el bruxismo. El papel de la fisioterapia es también fundamental en personas que padecen bruxismo: el fisioterapeuta ayudará a restaurar la movilidad de la mandíbula, así como a reducir el dolor.
A través de técnicas de masaje, estiramientos y ejercicios específicos, se busca relajar los músculos de la mandíbula y aliviar la tensión. Además, la terapia para la articulación temporomandibular (ATM) se centra en el fortalecimiento y la estabilización de la articulación para mejorar su funcionamiento.
Uso de férulas de descarga y ortodoncia en el tratamiento del bruxismo
Las placas de descarga, también conocidas como férulas, son las herramientas más utilizadas para conseguir dicho equilibrio. Una de las soluciones más efectivas y comúnmente prescritas para el bruxismo son las férulas dentales o descarga.
Las férulas de descarga son dispositivos que se colocan en la boca durante la noche para proteger los dientes y reducir el daño causado por el rechinar involuntario. Estas férulas son personalizadas y permiten redirigir, disminuir y redistribuir las fuerzas de masticación. Esto logra relajar la musculatura y proteger la articulación de la ATM.
En algunos casos, la ortodoncia puede ser recomendada para corregir la alineación de los dientes y mejorar la funcionalidad de la mandíbula. Para aquellos pacientes cuyo bruxismo está relacionado con problemas en la alineación de los dientes o la mordida, el ajuste oclusal puede ser una opción. Este tratamiento implica modificar ligeramente la superficie de los dientes para mejorar la oclusión (la forma en que los dientes superiores e inferiores encajan juntos).
Otras opciones de tratamiento: bótox y cirugía maxilofacial
En algunos casos, se pueden recomendar tratamientos complementarios junto con tratamientos dentales más tradicionales.
El uso de bótox puede ser una opción para tratar el bruxismo al relajar los músculos de la mandíbula. Esta técnica puede reducir la intensidad de los apretones y minimizar los síntomas asociados.
Por otro lado, en casos más severos o cuando otros tratamientos no han sido suficientes, la cirugía maxilofacial puede ser considerada. Este tipo de cirugía busca corregir problemas estructurales en la mandíbula y la articulación temporomandibular.
Consejos adicionales para relajar la mandíbula y prevenir el bruxismo
Si buscas formas de relajar la mandíbula y prevenir el bruxismo, te ofrecemos algunos consejos adicionales que pueden ser de utilidad. Mantener hábitos saludables y adoptar medidas para reducir el estrés y la tensión mandibular puede marcar la diferencia en tu bienestar bucal.
A continuación, te presentamos algunos consejos prácticos:
Hábitos saludables para evitar el estrés y la tensión mandibular
- Identifica y gestiona el estrés: El estrés puede ser uno de los desencadenantes principales del bruxismo. Como es una enfermedad muy asociada al estrés y la ansiedad, cualquier tratamiento del manejo del estrés resultará beneficioso. Busca técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda para reducir los niveles de estrés en tu vida diaria.
- Establece rutinas de sueño regular: Dormir adecuadamente y descansar lo suficiente es fundamental para relajar la mandíbula. Intenta establecer horarios regulares de sueño y crea un ambiente tranquilo y propicio para descansar.
- Ejercicio y actividad física: Realizar ejercicio regularmente no solo ayuda a reducir el estrés, sino que también contribuye a la relajación muscular en general. Encuentra actividades que disfrutes y que te ayuden a liberar tensiones.
- Evita hábitos perjudiciales: Evita morder objetos duros, como lápices o bolígrafos, ya que esto puede aumentar la tensión en la mandíbula. También es recomendable reducir el consumo de alimentos y bebidas que puedan ser perjudiciales para los dientes y la mandíbula, como las golosinas duras o el alcohol.
Cuidados, alimentación y posturas adecuadas para el descanso
- Mantén una buena higiene bucal: Cepilla tus dientes correctamente después de cada comida y utiliza hilo dental para asegurarte de que no quedan restos de alimentos que puedan causar tensión mandibular.
- Aplica calor o frío: En caso de sentir molestias en la mandíbula, puedes utilizar compresas de calor o frío en la zona afectada para aliviar la tensión y relajar los músculos.
- Adopta una postura adecuada al dormir: Procura dormir boca arriba o de lado, evitando dormir boca abajo. Utilizar una almohada adecuada y mantener una postura alineada puede ayudarte a evitar la tensión en la mandíbula durante el sueño.
- Evita mordeduras o apretar los dientes: Durante el día, presta atención a cualquier hábito de apretar o morder los dientes y trata de evitarlo. Reduce la tensión mandibular manteniendo los dientes separados y la mandíbula relajada. Hay que ser capaz de identificar los momentos de apretamiento o contracción de la mandíbula, para relajar la musculatura y desprogramar esta conducta. Durante el día, es útil saber detectar los momentos en que se aprietan los dientes -teniendo en cuenta que las estructuras dentarias solo deberían contactar durante la función masticatoria o la pronunciación de algunos fonemas- y parar esta actividad o ralentizarla. Es decir, identificar los momentos de apretamiento o contracción de la mandíbula, relajar la musculatura y desprogramar esta conducta.
Recuerda que estos consejos pueden ser útiles como complemento a un tratamiento adecuado y a la práctica de ejercicios para relajar la mandíbula.
| Ejercicio | Descripción | Instrucciones |
|---|---|---|
| Relaja la mandíbula | Libera tensión acumulada y previene el bruxismo y problemas musculares | Apretar los dientes durante 5 segundos, luego relajar por unos segundos. Repetir varias veces |
| Re-enseña la posición de la mandíbula | Entrenar los músculos para mover correctamente la mandíbula | Aplicar una leve resistencia y mover la mandíbula hacia la izquierda, derecha, arriba y abajo, manteniendo cada posición unos segundos |
| Ejercicio con la lengua | Mejora la movilidad y fortaleza de la mandíbula | Realizar círculos con la punta de la lengua en los carrillos derecho e izquierdo, luego en el labio superior e inferior |
| Postura de la cabeza en relación al cuello | Corregir la postura y evitar tensión en la ATM y columna cervical | Mantener una postura erguida con la espalda recta, evitando inclinar la cabeza hacia delante |
| Movimiento de hombros | Relajar y estirar la musculatura, mejorar la postura | Llevar los hombros hacia atrás, mantener durante 6 segundos, luego retornar suavemente a la posición inicial |