¿Alguna vez te has preguntado cuántos dientes tenemos o por qué se les asigna una numeración específica? En este artículo, te explicaremos en qué consiste la numeración de los dientes, qué sistemas se utilizan en odontología y cómo puedes interpretar tu esquema dental. Porque sí, tu boca también tiene su propio mapa.

¿Cuántos dientes tenemos?
La respuesta depende de varios factores: el más importante de ellos es la edad. Entre los factores que determinan la cantidad de dientes que poseemos en la boca, sin duda, la edad es el de mayor importancia.
Los dientes de los niños comienzan a erupcionar a partir de los 6 meses de edad. Alrededor de los seis meses de vida, comienza la dentición en los niños. El término técnico para estos primeros dientes es «dentición decidua» porque con el paso del tiempo se terminan cayendo. Estas piezas dentales primarias se denominan técnicamente dientes de hojas caducas, debido a que caerán posteriormente, con el crecimiento del individuo. En total, los niños tienen 20 dientes de leche: 10 en la parte superior y 10 en la parte inferior de la boca. En conjunto, la dentadura infantil está formada por 20 dientes de leche, 10 ubicados en la parte superior y otros 10 en la parte inferior. Estos dientes actúan como marcadores de posición para los dientes de adulto que crecen después de que los dientes de leche se caen.
A partir de los seis años de edad las muelas de leche se caen, las cuales se reemplazan con los dientes de adulto. En torno a la edad de seis años, los pequeños comienzan a perder los dientes de leche, que son reemplazados por la dentadura permanente, prolongándose este proceso durante toda la preadolescencia. Los adultos tienen más dientes que los niños, un total de 32 piezas. Las personas adultas poseen un mayor número de dientes que los niños. En general, la mayoría de los adultos tiene una dentadura completa cuando llegan a la adolescencia. Entre ellos, hay 8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares (lo que incluye las 4 muelas de juicio).
Tipos de dientes
La dentición está formada por dos grupos de dientes: anteriores y posteriores.
- Incisivos: Situados en la parte anterior de los arcos, tienen forma de la pala o cuña, con un borde cortante, forman el primer grupo de dientes anteriores. Son 8 dientes unilaterales y su función es cortar los alimentos gracias a su borde incisal, que es recto y fibroso. Son los primeros que entran en contacto con los alimentos.
- Caninos: Forman el segundo grupo de los dientes anteriores. Hay uno de cada cuadrante.
- Premolares: Son el primer grupo de los dientes posteriores. Están formados por ocho dientes, dos en cada cuadrante. Son unirradiculares o multirradiculares, con cara oclusal en su corona. Presentan dos o tres cúspides, por lo que se les domina bicuspídeos o tricospídeos, incrementando la superficie masticatoria. Son exclusivos de la dentición del adulto, cumpliendo con una función estética del 40% y masticatoria del 60%.
- Molares: Son el segundo grupo de los dientes posteriores. Están formados por doce dientes, tres de cada cuadrante. Son multirradiculares, con cara oclusal en la corona con 3, 4 o más cúspides. Son los que tienen la superficie masticatoria más amplia.
¿Qué son las muelas del juicio?
Las muelas del juicio o cordales son las 4 piezas dentales que salen en la parte posterior de cada arcada dental, justo detrás de los segundos molares. Estas muelas son siempre las últimas en erupcionar en la cavidad bucal y habitualmente lo hacen en la etapa adulta joven. Las muela del juicio o tercer molar son unas piezas dentales que suelen aparecer cuando se inicia la edad adulta de la persona: habitualmente sobre los 16 a 25 años. Como mencionamos anteriormente, las muelas de juicio suelen aparecer entre el final de la adolescencia y el comienzo de los veinte años; es decir, que es normal que broten entre los 17 y los 25 años. Aunque es posible que incluso aparezcan luego de los 40 años. Estas muelas, también conocidas como cordales, son una reminiscencia de lo que era nuestra dentadura era utilizada para cortar elementos duros (palos, carne sin cocinar, huesos…).
Según salgan las cordales o no, el número total de piezas dentales en una persona adulta puede variar. Debido a la evolución genética, cada vez hay más personas que no llegan a desarrollar los terceros molares en su totalidad.
En la era primitiva los hábitos alimenticios del hombre requerían del uso de las muelas de juicio para masticar la carne que comían en trozos grandes.

¿A qué edad salen las muelas del juicio?
No existe una edad concreta a la que empiezan a salir las muelas del juicio. Por lo general, ocurre en la edad adulta, iniciándose el proceso entre los 17 y los 25 años.
Síntomas de la erupción de las muelas del juicio
En cada paciente, la salida de las muelas del juicio puede presentar una sintomatología distinta. Al igual que con la erupción del resto de piezas dentales, la encía se suele inflamar y puede sangrar ligeramente. En determinados momentos, aunque no en todos los pacientes sucede, también puede darse fiebre y dolor de cabeza, como síntomas pasajeros que remiten en cuestión de horas o en un par de días. El dolor y la inflamación de la encía por la erupción de las cordales son síntomas habituales. Este dolor es similar al que produce la erupción de los dientes de leche o los molares en los niños. Su tratamiento es similar al que se recomienda en los niños.
La erupción de una muela del juicio puede variar mucho de una persona a otra. Ni si quiera en la misma persona, la salida de las muelas tardará exactamente lo mismo. En los casos donde los síntomas sean demasiado molestos, es recomendable acudir al dentista para hacer una revisión y seguimiento. Del mismo modo, si no hay espacio suficiente para que las muelas queden alojadas correctamente en el maxilar, estas se suelen retirar. No todos los dolores en la zona de las muelas del juicio tienen por qué estar relacionados con ellas.
En el proceso en el que las muelas de juicio brotan es posible que se presenten otras complicaciones; tales como la periodontitis. A través de radiografías y TAC dental, un dentista puede saber si las muelas de juicio están causando algún problema, o si es probable que lo hagan en el futuro. En algunos pacientes se hace necesario cortar la muela en pedazos más pequeños para facilitar la extracción, luego se colocan unos puntos de sutura.
Sistemas de numeración dental
Cuando vas al dentista y escuchas que menciona el “diente 2.6” o el “4.1”, es probable que no sepas a qué pieza se refiere. Ese lenguaje técnico responde a un sistema internacional llamado numeración de los dientes, utilizado para identificar cada uno de forma precisa. No solo ayuda a los profesionales a comunicarse entre sí, sino que también permite dejar constancia clara de cualquier tratamiento, anomalía o diagnóstico.
La numeración de los dientes es un sistema de codificación que permite identificar cada diente de manera única y estandarizada. Esto resulta especialmente útil para:
- Registrar tratamientos en la historia clínica.
- Comunicar información entre odontólogos y especialistas.
- Comparar estudios radiológicos.
- Planificar procedimientos como ortodoncia, implantes o endodoncias.
Gracias a este sistema, no hay lugar a dudas: el diente 1.3 es el colmillo superior derecho permanente, sea en Madrid o en Tokio.
A la hora de catalogar las diferentes piezas dentales, existen diferentes formas de clasificación. Según la clasificación FDI, en el odontograma dental la boca está dividida en cuatro partes: hemiarcada superior (derecha e izquierda) y hemiarcada inferior (derecha e izquierda). La nomenclatura FDI, desarrollada oficialmente por la Federación Dental Internacional, trata de identificar cada pieza de la dentición en el odontograma dental, que es una representación gráfica de todos los dientes. A efectos odontológicos, la boca humana se divide en 4 cuadrantes: el 1 y el 2 se ubican en la zona superior, y el 3 y el 4 en la inferior. Cada uno de ellos cuenta con 8 dientes y sirven para concretar la numeración de los dientes. En realidad, el procedimiento aplicado para definir cada número de dientes de un adulto es sencillo cuando se conocen sus pautas. El segundo valor identifica la pieza concreta en ese cuadrante. Aunque existen otros sistemas para controlar el número de dientes de un adulto, este es el procedimiento más utilizado.
El primer cuadrante (1) sería el de la parte superior derecha de nuestra boca; el segundo (2), la superior izquierda; el tercer cuadrante (3) corresponde a la parte inferior izquierda; y el cuarto (4) a la inferior derecha, en dentición definitiva. Cabe recordar que al representar esta clasificación en papel o al verla en una pantalla, aparece de forma invertida. Como en un espejo, nuestra parte derecha la vemos a la izquierda y viceversa. De este modo, a la hora de nombrar una pieza dentaria, primero se dice el cuadrante en el que se encuentra y luego su número/posición dentro del cuadrante.
Los 32 dientes que tenemos se distribuyen, a partes iguales, entre el arco superior y el arco inferior: 16 en cada uno. 8 incisivos: 4 son centrales y 4 laterales.
Sistemas de numeración dental más utilizados
- Sistema FDI (Federación Dental Internacional): Es el sistema más aceptado a nivel mundial y el recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Se basa en dos dígitos:
- El primer número indica el cuadrante (1 a 4 en dentición permanente, 5 a 8 en dentición temporal).
- El segundo número indica la posición del diente dentro del cuadrante, del 1 a 8 (desde el incisivo central hasta la muela del juicio).
Por ejemplo:
- 1.1 → incisivo central superior derecho.
- 2.3 → canino superior izquierdo.
- 3.6 → primer molar inferior izquierdo.
Este sistema de numeración de los dientes es el más utilizado en Europa y en la mayoría de países de habla hispana.
- Sistema Universal: Popular en Estados Unidos. Numera los dientes permanentes del 1 al 32, empezando por el tercer molar superior derecho y terminando en el tercer molar inferior derecho. Este sistema puede generar confusión fuera de EE. UU., ya que los números no reflejan el cuadrante ni la posición con tanta claridad como el FDI.
- Sistema Palmer: Utiliza una combinación de símbolos para los cuadrantes y números del 1 al 8 para cada diente. Aunque era común en Reino Unido, ha ido siendo sustituido por el sistema FDI debido a su mayor estandarización.
Cuadrantes y piezas: cómo se estructura la boca
La boca se divide en cuatro cuadrantes, tanto en dentición permanente como temporal:
| Cuadrante | Ubicación | Codificación FDI (permanente) | Codificación FDI (temporal) |
|---|---|---|---|
| 1 | Superior derecho | 11 a 18 | 51 a 55 |
| 2 | Superior izquierdo | 21 a 28 | 61 a 65 |
| 3 | Inferior izquierdo | 31 a 38 | 71 a 75 |
| 4 | Inferior derecho | 41 a 48 | 81 a 85 |
Esto permite que la numeración de los dientes sea clara, incluso en edades pediátricas, donde la dentición temporal o “de leche” sigue su propio código.
¿Qué diente hay en cada cuadrante?
Cada cuadrante de la dentición permanente contiene:
- 2 incisivos (central y lateral).
- 1 canino.
- 2 premolares.
- 3 molares (incluyendo la manuela del juicio).
En la dentición temporal, no hay premolares ni terceros molares. Por tanto, la numeración de los dientes en adultos abarca del 11 al 48 en el sistema FDI, cubriendo un total de 32 piezas. En los niños, se numera del 51 al 85, para 20 dientes temporales.
Conocer este sistema te empodera como paciente y mejora la comunicación con tu dentista. La numeración de los dientes es clave en casi cualquier especialidad odontológica:
- Ortodoncia: para planificar el movimiento de cada pieza.
- Implantología: para registrar qué diente se ha perdido y cuál se repone.
- Endodoncia: para documentar correctamente los tratamientos radiculares.
- Estética dental: para diseñar carillas o coronas personalizadas.
- Cirugía oral: para planificar extracciones, injertos o regeneraciones.
Un error en la numeración puede llevar a confusiones graves, como tratar una pieza equivocada. Por eso, el uso correcto del sistema es un estándar profesional imprescindible.
Una vez definidos los cuadrantes y posiciones, la numeración de los dientes es fija. Aunque se extraigan piezas o se coloquen implantes, el número de esa posición sigue siendo el mismo. Por ejemplo, si falta el 2.2, se indica como “ausente” o “extraído”, pero el hueco sigue identificado como 2.2.
La numeración de los dientes es mucho más que una convención técnica: es el idioma universal de la odontología. Conocer cómo funciona este sistema no solo te permite comprender mejor tu historial clínico, sino que facilita la comunicación con los profesionales que cuidan de tu salud oral.
Ya sea para seguir una ortodoncia, interpretar una radiografía o simplemente saber qué diente está causando molestias, tener claro qué es el 1.1 o el 4.7 puede marcar la diferencia. ¿Quieres saber qué número corresponde a cada uno?