Tras una cirugía odontológica, es imprescindible seguir una serie de cuidados y precauciones para garantizar el éxito de la intervención. De lo contrario, podrían desarrollarse complicaciones o incluso hacer necesaria una nueva operación.

El tabaco y la cicatrización post-extracción
Como en cualquier proceso de cicatrización, el alcohol y el tabaco lo retrasan y dificultan y deben evitarse. Por ello, una de las primeras recomendaciones que se dan desde las clínicas después de una extracción dental o de colocar un implante dental, es que el paciente deje de fumar.
Está prohibido fumar durante las tres primeras semanas posteriores a la cirugía. Tanto el alcohol en exceso como el tabaco aumentan el riesgo de infecciones, dolores y complicaciones.
Por todos estos motivos, después de la cirugía, las personas que fumen tienen una probabilidad mucho mayor de infección de la herida, de complicaciones derivadas cómo afecciones cardiopulmonares y de tener que pasar por un postoperatorio más lento y largo. Se ha comprobado que al abandonar estas dos sustancias se reducen considerablemente las posibilidades de infección, complicación o prolongación del proceso de curación.
Efectos del tabaco en la salud bucodental
Que el tabaco afecta a nuestra salud (general, mental, bucodental, etc.) no es ningún secreto, pero no todo el mundo tiene claro de qué formas concretas el tabaco ataca a las distintas partes de nuestro organismo. Por ello, queremos explicarte cómo afecta realmente el tabaco a los dientes.
- Enfermedades de las encías: Los pacientes fumadores son más propensos a desarrollar enfermedades en las encías, tales como la gingivitis o la periodontitis.
- Implantes dentales: Al igual que ocurre con cualquier cirugía dental, los tratamientos con implantes se ven directamente afectados por el consumo habitual de cigarrillos. Muchos de estos tratamientos no resultan exitosos o se complican enormemente, debido a la mala cicatrización que produce el humo del tabaco y las sustancias tóxicas que contiene.
- Cáncer oral: El 90% de todos los cánceres de la cavidad bucal tienen al tabaco como principal factor de riesgo. El dentista está en la primera línea de diagnóstico de este tipo de afectaciones. En España se diagnostican al año alrededor de 7.000 nuevos casos de cáncer oral, de los cuales 1.500 aproximadamente terminan siendo mortales. El cáncer oral es hoy uno de los diez tipos de cáncer más frecuentes en nuestra sociedad.
Uno de los síntomas más característicos de la enfermedad periodontal es la inflamación de las encías y su sangrado durante el cepillado. Los componentes del tabaco, por otro lado, debilitan el sistema inmunitario, por lo que nuestra boca pierde refuerzos para luchar contra infecciones y combatir la acumulación de placa.
El tabaco afecta a los dientes porque reduce la respuesta de nuestro organismo ante infecciones y facilita el avance de esta patología. Por cómo afecta el tabaco a nuestros dientes, dejar de fumar también es importante para que nuestra respuesta al tratamiento periodontal sea efectiva.
Los componentes del tabaco irritan la mucosa oral y pueden llegar a generar lesiones y úlceras.
Es bien sabido que las sustancias tóxicas que contiene el tabaco tienen el efecto de teñir los dientes de amarillo. Estos efectos provocan que nuestros dientes tengan un aspecto sucio (los dientes también pueden teñirse de amarillo como consecuencia de la acumulación de sarro) y afectan a nuestra imagen personal. Por otro lado, el tabaco genera lo que llamamos halitosis o mal aliento.
El fumar aumenta el riesgo de que los implantes dentales fallen. Las brechas en el hueso y repletas por coágulo sanguíneo van a tener un proceso de transformación en hueso mucho más lento que en pacientes no fumadores, en los que acontece de uno a tres meses.
Ser fumador también aumenta los riesgos de infección en la boca, porque, al fumar, se saliva menos, y, al salivar menos, es más probable que proliferen bacterias que acaben causando una infección. Al llegar menos oxígeno y nutrientes por la vasoconstricción, se reduce la capacidad que tiene el cuerpo de reparar los tejidos blandos, la encía en este caso.
Uno de los principales efectos negativos del tabaquismo es su impacto en el proceso de cicatrización. Los componentes del humo del tabaco interfieren con la oxigenación y la nutrición de los tejidos, lo que resulta en una cicatrización más lenta y problemática. La osteointegración, un factor crítico para el éxito de los implantes cigomáticos, puede verse significativamente comprometida en fumadores.
El tabaco altera la función y viabilidad de los osteoblastos, las células responsables de formar nuevo tejido óseo. El tabaquismo afecta negativamente el sistema inmunológico, reduciendo la capacidad del cuerpo para combatir infecciones.
Es evidente que los pacientes fumadores enfrentan riesgos significativamente mayores durante y después de cirugías bucales, incluyendo los implantes cigomáticos. Los profesionales de la salud deben aconsejar a los pacientes sobre los peligros del tabaquismo y, idealmente, trabajar con ellos para abandonar el hábito antes de someterse a procedimientos quirúrgicos.
Fumar puede tener varios efectos negativos en la salud bucal, incluyendo los dientes:
- Manchas: fumar puede causar manchas en los dientes que pueden variar en color e intensidad.
- Mal aliento y Distorsión del sabor: fumar también puede causar mal aliento o halitosis.
- Pérdida de esmalte dental: el consumo de tabaco también puede contribuir a la pérdida de esmalte dental.
- Riesgo de enfermedad periodontal: Debido a que el tabaco disminuye el riesgo sanguíneo, enmascara los signos de las enfermedades periodontales, siendo también un impedimento para el tratamiento de las mismas.
Fumar también puede afectar el sentido del gusto y el olfato y retrasar la recuperación después de una extracción dental u otro procedimiento dental.
La enfermedad periodontal o enfermedad de las encías, una infección de las encías y el hueso que rodea los dientes, proviene de acumulaciones de bacterias orales dañinas y puede conducir a la pérdida de los dientes.
Fumar interfiere con el sistema inmunológico, lo que dificulta que el cuerpo combata las afecciones en general, incluidas las infecciones de las encías.
Cuidados postoperatorios tras una extracción dental
En los periodos posquirúrgicos, el paciente necesita extremar la higiene bucal -ya que ésta es clave para una correcta recuperación y la prevención de infecciones- y, al mismo tiempo, requiere métodos de limpieza que garanticen la máxima suavidad y confort de los tejidos blandos y las áreas de cicatrización.
Ahora que ya sabemos que no se puede fumar inmediatamente tras una exodoncia, vamos a hablarte de otros consejos y pautas a seguir tras el postoperatorio:
- Cuida tu alimentación. Evita las bebidas alcohólicas y sigue una dieta suave, con alimentos fáciles de tragar. Durante los primeros días trata de llevar una dieta basada en sopas y caldos tibios.
- Sigue una buena higiene bucal. No enjuagues y cepilles tu boca durante las primeras 12 horas después de la extracción de la muela. Tras este periodo de tiempo podrás cepillarte los dientes de forma suave, sin tocar la parte de la encía afectada; un par de días después cepilla suavemente el lugar dónde se realizó la extracción y su alrededor, para que no se forme placa y aparezca el mal aliento.
- Toma analgésicos para evitar el dolor. Los días siguientes a la exodoncia puedes tomar medicamentos aptos para bajar la inflamación y el dolor.
Cepillarse los dientes durante al menos 2 minutos tras las comidas, que no sea agua, para evitar al máximo la formación de placa bacteriana. Eliminar la placa bacteriana de las zonas entre dientes con una correcta limpieza interproximal, mediante el uso de sedas y cintas dentales suaves que sean cuidadosas con los tejidos blandos y, al mismo tiempo, ofrezcan un alcance eficaz como VITIS seda dental suave.
Para obtener unos resultados óptimos tras una intervención quirúrgica dental es necesario llevar a cabo los cuidados postoperatorios que te paute el personal médico.
- Retirar el apósito tras la intervención. La gasa que colocamos al realizar la extracción es para controlar el sangrado. Para ello, debe morderse durante una hora y retirarla. Dejarla más tiempo aumenta el riesgo de alveolitis. Si al retirar el apósito continúa el sangrado, se puede colocar una limpia durante otra hora.
- Evitar los enjuagues las primeras 24 horas. El hueco que ocupaba la pieza se tapona con un coágulo de sangre que facilita la cicatrización. Los enjuagues pueden empezar a las 24 horas tras la extracción.
- Evitar alcohol y tabaco. Cualquier medicación para calmar dolores y evitar infecciones es incompatible con el alcohol.
- Cepillado de dientes. Obviamente, podemos y debemos seguir con nuestros cuidados de higiene dental. Pero los primeros días debemos evitar cepillarnos en la zona de la herida.
- Si la zona se inflama, se debe aplicar frío durante periodos cortos de tiempo, varias veces al día.

¿Qué hacer si eres fumador?
Si eres fumador, hay algunas cosas que puedes hacer para prevenir problemas de dientes y encías. Lo mejor sería dejar de fumar o, al menos, reducir el consumo de tabaco.
- Lávate los dientes y las encías dos veces al día con una pasta de dientes que contenga flúor.
- Usa hilo dental o limpiadores interdentales todos los días para limpiar entre los dientes.
- Visita regularmente al dentista para que te aconseje sobre el cuidado apropiado de tus dientes y encías y sobre medidas de intervención temprana.
Alternativas para mejorar tu salud bucal
- Blanqueamiento dental: para restablecer el color original e incluso mejorarlo esta sería la opción de elección para mejorar su apariencia.
- Implantes dentales: Si han perdido dientes debido a la enfermedad periodontal o a otros problemas de salud bucal, los implantes dentales son la opción ideal para reemplazar los dientes ausentes y rehabilitar la función perdida.
Estudio sobre el tabaco y la cirugía del tercer molar
Un estudio realizado por Carmen López Carriches, Rafael Gómez Font, José Mª Martínez-González y Manuel Donado Rodríguez investigó la influencia del tabaco en el postoperatorio de la cirugía del tercer molar inferior. Los resultados mostraron lo siguiente:
- Hubo dos casos de infección postoperatoria en el grupo de pacientes fumadores.
- El trismo postoperatorio fue mayor en los fumadores (p=0.05).
- No hubo diferencias estadísticamente significativas en cuanto a dolor, pero sí se observó un mayor trismo en el grupo de fumadores.
- El tabaco no influyó en el estado de la herida (color, inflamación de los bordes, confrontación de los mismos, ulceración, etc.).
| Variable | Fumadores | No fumadores | Significancia estadística |
|---|---|---|---|
| Infección postoperatoria | 2 casos | 0 casos | - |
| Trismo postoperatorio | Mayor | Menor | p=0.05 |
| Dolor | Sin diferencias significativas | Sin diferencias significativas | - |
| Estado de la herida | Sin influencia | Sin influencia | - |
Este estudio concluyó que el tabaco puede influir negativamente en el postoperatorio de la cirugía del tercer molar, especialmente en lo que respecta al trismo y al riesgo de infección.