La caries dental es una enfermedad contagiosa e infecciosa que afecta la anatomía dental, destruyéndola con el paso del tiempo si no se trata adecuadamente. Es un problema muy común que afecta a niños y adultos, y aunque solemos restarle importancia por ser algo frecuente, la clave está en tratarla cuanto antes. Una caries dental siempre se debe tratar con celeridad en la consulta dental.
Queda claro que estamos ante la enfermedad más común que podemos encontrar en la cavidad bucal. Detectar una caries a tiempo y tratarla correctamente es fundamental, no solo para preservar la salud buco-dental y el diente afectado, sino también para tener una buena salud general.
EVITA LAS CARIES – Causas, PREVENCIÓN y tratamiento de la caries dental | Dentalk! ©
La caries dental se forma a consecuencia de la presencia de bacterias y sarro en los dientes. Se trata, por lo tanto, de una infección bacteriana. Todos podemos sufrir una caries en los dientes si no tomamos las medidas preventivas necesarias. De hecho, se trata de la enfermedad oral de mayor prevalencia a nivel mundial.
En este artículo, exploraremos las graves consecuencias de la caries dental cuando no se trata a tiempo, llegando a afectar incluso el hueso, y la importancia de la prevención para mantener una sonrisa saludable.
Etapas de la Caries Dental
La caries dental avanza por etapas, cada una con sus propias características y consecuencias:
- Primera fase: Es una etapa indolora que afecta al esmalte, sobre todo en molares y premolares. Sin un examen dental por un dentista, puede pasar desapercibida. En este momento, debes seguir las pautas de tu dentista. Es recomendable la utilización de pastas y colutorios con componentes remineralizantes como Flúor, Hidroxiapatita, Calcio y Potasio.
- Segunda fase: Afecta a la dentina, que es una capa más blanda que el esmalte y en su interior tiene unos túbulos que se comunican con el nervio dental. Esta fase es dolorosa, sobre todo con el contacto de comida fría, dulce, ácida o caliente.
- Tercera fase: Es consecuencia de no haber realizado el tratamiento necesario en su momento, la cavidad se hace más profunda y afecta a la pulpa, donde se encuentran los vasos sanguíneos y el nervio dental.
Una caries dental de tercer grado es motivo de alerta: significa que se ha llegado a la pulpa dental, es decir, el nervio. En caso de encontrarte en estadios anteriores no debes de preocuparte demasiado, pero es fundamental curar la caries dental cuanto antes para que no aumente el problema.

Consecuencias de la Pérdida de Dientes
Perder uno o varios dientes afecta gravemente nuestra sonrisa, tanto a nivel estético como funcional. Es importante evitar al máximo la pérdida de nuestros dientes, aunque ello, con el avance de la edad (la vejez) en ocasiones puede ser complicado. La pérdida de dientes o edentulismo es más frecuente con la edad, pero no es un fenómeno exclusivo de las personas mayores. También puede deberse a problemas bucodentales graves como caries avanzada o a la enfermedad periodontal, incluso a traumatismos.
La falta de dientes provoca problemas evidentes a nivel estético. En función del diente perdido, al sonreír puede verse el agujero de este diente que falta. Esto puede provocar grandes complejos al sonreír. Además la pérdida ósea que conlleva la falta de dientes provoca, con el paso del tiempo, la deformación de los rasgos faciales.
Sea cual sea la causa de la pérdida dental será crucial el rehabilitar el espacio del diente perdido para preservar la salud oral.
Consecuencias Funcionales y Estéticas
Las consecuencias de la pérdida de dientes se producen a distintos niveles afectando tanto tu estética dental como en la capacidad funcional:
- Complicaciones en la masticación.
- Más desgaste de los otros dientes.
- Encías más debilitadas.
- Mal-oclusiones.
- Movilidad dental.
- Alteración en la oclusión.
- Una deficiente fonación.
Es habitual que personas que pierden dientes en un lado coman solamente por el lado opuesto o donde tienen más dientes, ello originará un desgate prematuro de estas piezas dentales. Las encías no están concebidas para masticar y muchas personas que presentan ausencia de dientes mastican con estas. La ausencia de un solo diente puede provocar el movimiento de los demás debido a que los dientes siempre irán a una maxintercuspidación (MI), es decir, a contactar unos con los otros.
La falta de uno o varios dientes tiene consecuencias sobre la dentadura y puede provocar la mala trituración de los alimentos. Cuantas más dientes falten y más tiempo tarden en reponerse, mayores serán las alteraciones.
La pérdida de uno o varias piezas dentales tiene consecuencia sobre el resto de los dientes y sobre la calidad de vida en general.
Consecuencias Óseas
La función del proceso alveolar es albergar las raíces de los dientes y actuar como transmisor de fuerzas masticatorias. Cuando se van perdiendo los dientes comienza un proceso de reabsorción ósea, que en el desdentado total de larga duración termina alcanzando un grado extremo, presentando el reborde alveolar un aspecto aplanado o cóncavo con desaparición del fondo vestibular.
- Pérdida de hueso.
- Reabsorción del proceso alveolar, que en la mandíbula es más intensa que en el maxilar superior.
- Pérdida de propioceptores del ligamento periodontal que controlan la intensidad de las fuerzas masticatorias.
- Pseudoprognatismo debido a que la mandíbula rotará en sentido antihorario sobre el eje intercondilar buscando la estabilidad que aportaban los dientes.
- En el desdentado total se retrocede a un patrón de deglución infantil, utilizando los músculos peri-orales y la lengua para ofrecer apoyo a la mandíbula.
- Retraimiento.
- Arrugas.
Cuando se pierde un diente, la falta de estimulación del hueso residual origina una disminución de las trabéculas y de la densidad ósea en dicha zona, con pérdida de la anchura y luego de la altura del volumen óseo.
La consecuencia más grave es la pérdida de hueso alveolar debido a la desaparición de la raíz del diente que servía de soporte para el hueso.
Es necesario un diente para el desarrollo del hueso, y se requiere la estimulación de este hueso para mantener su densidad y volumen. La pérdida dentaria origina la remodelación y reabsorción del hueso.
Resultado de la pérdida de hueso maxilar los labios tienden a retraerse, a mostrarse más hundidos y planos. Sobre todo en la zona superior del labio superior.
Al desaparecer el diente o la muela el resto de pieza dentales se «reacomodan» ya que tienden a ocupar el espacio que ha quedado vacío, provocando movilidad y desalineamiento del resto de piezas dentales. Además, esta movilidad no solo afecta a las piezas contiguas, también a las de la arcada contraria, ya que desaparece el contacto necesario para que se mantengan en su posición.
A continuación te dejamos una serie de consejos para prevenir y estabilizar la pérdida de hueso alveolar.

Tratamientos para la Pérdida de Dientes
Tras la exodoncia (extracción del diente) el paciente puede optar por diferentes alternativas para su reposición. Es importante saber que reponer una pieza dental perdida no es una cuestión banal. No se trata solo de un capricho estético (sin duda una boca que carece de una o varias piezas dentales tiene efectos negativos para la imagen de esa persona). La pérdida de dientes tiene consecuencias negativas para la salud de tu boca.
Es cierto que, a día de hoy, existen técnicas de rehabilitación oral que nos permitirán restaurar el diente perdido o ausente. Pero hay que tener en cuenta que estamos ante procesos costosos y complejos que podremos evitar mediante una serie de conductas y hábitos sencillos.
En caso de perder la mayoría de dientes, el dentista puede recomendar la colocación de una prótesis dental completa y fija.
Algunas opciones de tratamiento incluyen:
- Puentes dentales fijos: Los puentes son prótesis dentales fijas colocadas sobre dientes naturales tallados. Este tratamiento conlleva tallar los dientes sanos, para facilitar su colocación, lo que debilitará estas piezas dentales.
- Prótesis dentales removibles o dentaduras postizas: Las prótesis pueden ser fijas o re-movibles. Las prótesis re-movibles se retiran a diario y se fijan mediante la adhesión.
- Implantes dentales: Es un producto sanitario 100% bio-compatible que se asemeja a la raíz de un diente natural y que se ósteo-integra al hueso alveolar.
- Elevación de seno: Esta técnica quirúrgica que se realiza en el maxilar superior permite aumentar la atura y anchura ósea para permitir la colocación de implantes dentales.
Prevención de la Caries Dental y la Pérdida de Hueso
Como decimos siempre: Vale más prevenir que curar. En este caso, el realizar revisiones periódicas en nuestra clínica dental será clave para anticiparnos a cualquier patología oral y dental y también, ante una pérdida de hueso.
Tal y como hemos comentado anteriormente, es de vital importancia, prevenir la aparición de la caries. Especialmente si tenemos en cuenta que podremos conseguirlo de forma sencilla gracias a la higiene bucodental diaria. De igual forma no nos podemos olvidar de las visitas rutinarias a nuestro dentista como otra alternativa ideal para prevenir la caries y es que no solamente existen técnicas de prevención como el sellador dental.
Mantener unos correctos hábitos de higiene buco-dental y realizar revisiones periódicas con nuestro dentista es fundamental para prevenir la caries dental y otras patologías orales. Siempre, la prevención será el mejor de los tratamientos.
A continuación, algunos consejos para prevenir la caries dental y la pérdida de hueso:
- Higiene: Cepilla correctamente tus dientes y encías tras cada comida durante tres minutos. Utiliza el hilo, la seda dental, cepillos interdentales,… para limpiar las zonas interproximales.
- Dieta sana: Adopta una dieta sana, rica en frutas y verduras (vitaminas) y recude los azúcares y los hidratos de carbono.
- Estimula tu sistema inmunológico: Adopta una dieta sana, rica en frutas y verduras (vitaminas) y recude los azúcares y los hidratos de carbono.
- Implantes dentales: Si te han realizado una extracción dental piensa en la importancia de rehabilitar el espacio del diente perdido, colócate un implante dental.
- Cepillarnos los dientes después de comer con un dentífrico que contenga flúor. Debemos cepillarnos los dientes al menos dos veces al día durante tres minutos. Tras el cepillado deberemos utilizar el hilo o la seda dental, los cepillos interproximales,… para limpiar los espacios interproximales (entre los dientes).
- Evita comer y beber con frecuencia. Cuando se come frecuentemente y se beben bebidas que no son agua, las bacterias que habitan en la cavidad oral, van generando de forma continua ácidos que pueden ser perjudícales para nuestros dientes.
- Lo ideal es que como mínimo hagas una visita anual con tu dentista de confianza y una limpieza en profundidad. Como siempre, es mejor prevenir que curar.
Después de conocer tanto las consecuencias, fatales e irreversibles, como la facilidad que tenemos para prevenir la caries queda clara la importancia de practicar una rutina de higiene oral completa así cómo acudir de forma regular al dentista.
Si crees que puedes presentar una caries dental no lo dudes, acude a un dentista con celeridad.

Tratamientos en BordonClinic
Según el grado de la infección y la salud bucodental de cada paciente, en BordonClinic adaptamos nuestros tratamientos para la caries dental.
- Caries incipientes: si la caries dental está en su primera fase, es decir, ha dañado el esmalte y la dentina, pero no ha llegado al nervio, se elimina el tejido dañado. A continuación, se rellena la zona con un empaste, lo que técnicamente conocemos como obturación dental.
- Daño en la pulpa: si se trata de una caries dental más avanzada, con daño de la pulpa dentaria, procedemos mediante endodoncia. Este tratamiento consiste en extraer el nervio y desinfectar el canal de la raíz del diente.
- Presencia de absceso: cuando se ha producido un absceso dental, se debe extraer la pieza dental y se sustituye por un implante.
Como ves, la caries dental es una enfermedad que se puede tratar con excelentes resultados. La clave es detectarla a tiempo y evitar que se complique. Sobre todo, recuerda siempre prevenir la caries con una buena higiene bucal.