Cuando los niños comienzan sus primeras etapas de vida, estos imitan los hábitos de sus progenitores. Normalmente, cuando nos estamos lavando los dientes, terminamos el proceso de cepillado e inmediatamente pasamos a enjuagarlos con agua. Ciertamente, una gran parte de la sociedad hoy en día sigue aplicando este procedimiento, y de manera inmediata después de cepillarse proceden a enjuagarse los dientes.
El cuidado de la salud bucodental en casa, con frecuencia, se realiza incorrectamente, ya sea por no seguir unos hábitos determinados o por no estar suficientemente informados, algo que pasa muy a menudo. Cometemos muchos errores a la hora de lavarnos los dientes. Con frecuencia no tenemos clara la técnica y, como ya se ha publicado anteriormente, terminamos por lavarnos incorrectamente, lo que puede resultar incluso peor que no hacerlo, derivando en infecciones u otros problemas.

El procedimiento correcto de cepillado
El procedimiento correcto para hacer el cepillado sería escupir el exceso de pasta dental, y no enjuagar con agua. El motivo de esto es muy simple, puesto que el enjuagado reduce el efecto preventivo de caries que tiene el flúor que está presente en la mayoría de pastas dentales. Por estos motivos, se debe tener en cuenta que se debe evitar siempre el enjuagado de la crema dental. Recuerda siempre enseñarles esto a tus hijos, y así el riesgo de padecer una caries dental se reducirá drásticamente.
¿Sabías que la última evidencia científica disponible nos dice que lo ideal tanto en niños como en adultos sería no enjuagar la boca con agua, simplemente escupir sin más y que la pequeña cantidad de pasta que aplicamos en el cepillo se quedara sobre las piezas dentales? Así que empecemos por cambiar nuestros hábitos: cepillo seco, pequeña cantidad de flúor, cepillado durante al menos dos minutos y escupitajo (los que sean necesarios).
¡Enjuagar la pasta de dientes o no tras el cepillado, es un debate que estamos escuchando mucho últimamente en nuestra Clínica Dental de Lorca!«Parece ser que a día de hoy hay un debate en las calles sobre si tenemos que enjuagarnos después de cepillarnos los dientes o no es necesario.Va a depender mucho de la cantidad de pasta que estemos utilizando en esos cepillados. Si utilizamos mucha cantidad vamos a tener mucha espuma, mucha pasta y vamos a tener esa necesidad de un enjuague profundo.
Pero si utilizamos la cantidad correcta de pasta de dientes, que es una cantidad como si pusiéramos más o menos el tamaño de una lenteja, no va a ser necesario.Simplemente con escupir o hacer como máximo un solo aclarado no vamos a tener ningún riesgo de intoxicación y vamos a seguir teniendo producto en la boca que va a reforzar o va a contribuir a ese objetivo que estamos buscando con nuestras pastas de dientes.»Dra.
La importancia del flúor
Es indispensable tener en cuenta que, otro factor importante en la prevención de las caries, es la elección adecuada de la pasta dental. Es de vital importancia tener en cuenta que siempre la mejor opción es elegir una pasta dental con flúor. Por otra parte, los dentífricos que tienen concentraciones mínimas de 1000 ppm o más, son eficaces para la reducción de la caries. Se debe tener en consideración que los niños de 3 años hasta los 6 años de edad, deben utilizar pastas dentales que tengan entre 1000 y 1450ppm de ión de flúor.
Uno de los aliados más efectivos contra la caries es el flúor. El flúor hace que los dientes sean menos solubles y consecuentemente más fuertes y resistentes ante la caries. El flúor dental es una de las herramientas más efectivas para prevenir la caries y fortalecer los dientes.

Mitos sobre el flúor
- ❌ “El flúor es tóxico y debe evitarse.”➡️ Falso. Solo en dosis muy elevadas.
- ❌ “Los niños no deben usar pasta con flúor.”➡️ Falso.
- ❌ “El flúor solo sirve para niños.”➡️ Falso.
¿Y si se traga la pasta?
No pasa nada. Con la pequeña cantidad de flúor (grano de arroz) que ponemos el riesgo de fluorosis es prácticamente inexistente. Sí. Una pequeña cantidad no supone problema.
Para prevenirla, no existe una mejor forma que tener un buen cepillado dental con una crema que cumpla con todas las normas e indicaciones que ya hemos dado. Es de vital importancia conocer que esta es una enfermedad crónica, la cual es muy frecuente en la infancia, y que en la actualidad es muy frecuente en la infancia.
Componentes potencialmente tóxicos en la pasta dental
Sin embargo, también existen otros peligros, ya que los productos que utilizamos quizá no sean los adecuados o, aún peor, pueden ser directamente perjudiciales para la salud. Aunque no traguemos la pasta de dientes, a través de la mucosa oral el cuerpo puede llegar a absorber gran parte de las sustancias que componen el dentífrico. De manera que las sustancias insalubres que contenga pueden pasar directamente a nuestro torrente sanguíneo con cada cepillado.
Entre los componentes de la pasta de dientes podemos encontrar productos químicos abrasivos, multitud de alérgenos, espesantes y fluoruro, que pueden resultar realmente perjudiciales para nuestra salud dental. Así lo concluye una investigación realizada por Cornucopia, el instituto estadounidense orientado a hábitos alimenticios y de consumo, entre otros. Este estudio incide en la presencia de productos potencialmente tóxicos entre los componentes de los dentífricos estadounidenses, también entre las primeras marcas, tales como materiales sintéticos derivados del petróleo.
Incluso en el caso de que la pasta de dientes se venda como “natural” ese reclamo poco tiene de saludable; puede que cuente con algunos ingredientes naturales, pero procesados y sintetizados también químicamente, por lo que resultan ya totalmente diferentes al producto original.
Algunos componentes a tener en cuenta:
- Carragenina: Un espesante derivado de las algas, que puede producir problemas intestinales e incluso cáncer.
- Dietanolamina: El elemento empleado para que el dentífrico haga espuma y que está comprobado que causa irritación de las mucosas y de la piel.
- Fluoruro: En pequeñas cantidades fortalece el esmalte y previene las caries, pero es altamente tóxico. La ingestión prolongada de grandes cantidades puede afectar a los huesos.
- Formaldehído: Una sustancia que es liberada por multitud de conservantes utilizados para la fabricación de las pastas de dientes y que provoca irritación cutánea y ocular.
- Parabenos: Empleados como conservantes, pueden afectar al sistema endocrino, provocando una liberación irregular de estrógenos, entre otros.
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Regulación y control de los ingredientes
La causa a la que apunta Cornucopia para que se produzca tal situación es la falta de regulación en la materia. En Estados Unidos es la Food and Drug Administration (FDA) quien debería ocuparse de este tipo de artículos, en tanto que son de cuidado o higiene personal, pero lo cierto es que se engloban en la categoría de cosméticos, que allí cuentan con muy poco seguimiento, con una ley que data de 1938 (se ha avanzado mucho en productos químicos desde entonces). Debido a ello, el control termina dejándose sobre todo en manos de la autorregulación de las propias empresas.
En España, sin embargo, estos productos sí se regulan por Real Decreto (1599/1997 del 17 de octubre, modificado en dos ocasiones), en el que se estipula que “los productos cosméticos que se comercialicen en el territorio comunitario no deberán perjudicar la salud humana cuando se apliquen en las condiciones normales o razonablemente previsibles de uso”. Con un epígrafe específico para dentífricos, establece además las sustancias que no pueden ser empleadas, aunque deja la puerta abierta a un gran número de químicos.
Por su parte, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) es el mecanismo estatal regulador y también contamos con la normativa europea CE 1223/2009 en materia de cosméticos. El hecho es que una misma compañía fabrica actualmente el mismo producto de forma diferente para Europa y EEUU, con el fin de adecuarse a ambas normativas: la estadounidense, más cómoda para emplear sustancias rentables aunque poco saludables, y la europea, más restrictiva en ese sentido.

Esa brecha en la regulación de ambos bloques es precisamente el punto focal del TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones), el acuerdo que pretende establecer una normativa común entre Europa y EEUU a fin de eliminar trabas para las empresas multinacionales. Sus defensores aluden a que esas facilidades fomentarán más inversión, pero el principal motivo de su rechazo social es la intención de flexibilizar las condiciones a la baja, es decir, equipararlas con las estadounidenses.
Alternativas para una higiene bucodental segura
Ante la sospecha de fluorosis a causa de pasta de dientes, se le indicó que usara una pasta dental sin flúor. Un documento de información al usuario(1) de Medline Plus, acerca de la sobredosis de dentífrico, indica que en diversos dentífricos o pastas de dientes se encuentra el Fluoruro de sodio y el Triclosán como elementos tóxicos. Si se ingiere un dentífrico que no contenga fluoruro, posiblemente no se necesite atención hospitalaria.
Medidas preventivas eficaces para evitar las caries:
- Cepillado de dientes, al menos 2-3 veces al día. El cepillado más importante es el de la noche.
- Duración del cepillado al menos 2 minutos con cabezales suaves y pequeños para llegar hasta las últimas piezas. ¡Juguemos con nuestros niños a contar hasta 60 segundos! Hay cepillos infantiles que se ilumina una luz en el mango durante 2 minutos para que sepan cuándo han de parar.
- No endulzar nunca el chupete: ni en mermeladas, ni en miel, ni en ningún líquido dulce.
- No ofrecer zumos. ¡Los niños han de beber agua! Los zumos representan una de las primeras causas de caries en los países desarrollados. Los niños que beben zumos multiplican por tres el riesgo de caries además multiplicar el riesgo de obesidad infantil.
- Enseñar a nuestros niños a utilizar seda dental y a cepillarse la lengua.
- Por supuesto evitar productos azucarados: galletas, chuches, incluso el pan de molde es cariógeno.
- Acudir al odontopediatra de forma rutinaria desde el primer año de vida.