¿Te preocupa la aparición de sarro en los dientes tanto por salud como por estética? ¿Te causa mal aliento o molestias en las encías? El sarro en los dientes es un problema común que afecta a personas de todas las edades y es conocido también como tártaro o cálculo dental.
En esta entrada, te explicaremos qué es el sarro dental, por qué es importante tratarlo y qué opciones tienes para eliminarlo y prevenirlo.

¿Qué es el Sarro Dental?
El sarro dental, también conocido como cálculo dental, es un depósito de calcio y fósforo con aglomeración de minerales como la hidroxiapatita, el silicio o el pirofosfórico, entre otros. El sarro dental es una capa de suciedad y residuos calcificados que se acumula en los dientes como consecuencia de una higiene oral insuficiente o ineficiente.
El sarro se distingue por su color, que puede ir de blanquecino a pardo. Generalmente provoca manchas en los dientes o decoloración. Además los problemas estéticos derivados de su aspecto desagradable, su presencia puede traer consecuencias negativas para la salud oral.
A diferencia de la placa bacteriana que se puede eliminar en casa, el sarro dental no puede eliminarse con un cepillado de dientes. Aparece como una placa dura que sólo se puede retirar a través de un especialista en odontología.
Una vez que la película de suciedad y residuos se calcifica y se endurece, solo se puede eliminar mediante una limpieza profesional.
El sarro está compuesto en su mayor parte (del 70 al 90%) por elementos inorgánicos ―sales minerales―, que se combinan con sustancias orgánicas como proteínas, carbohidratos y, en menor medida, lípidos.

¿Cómo se forma el Sarro en los Dientes?
007 CÓMO SE PUEDE PREVENIR LA FORMACIÓN DE SARRO EN LOS DIENTES
La acumulación de placa bacteriana se relaciona con diferentes problemas bucodentales. Las bacterias que se acumulan en los dientes después de las comidas forman una película que se conoce como placa bacteriana o biofilm oral. La placa dental va depositándose continuamente en los dientes, a lo largo del día y la noche. Incluso, después de cepillar los dientes, la placa se desarrolla en su superficie al cabo de unas 24 horas.
El sarro en los dientes se forma por la acumulación progresiva de residuos de alimentos, proteínas salivares y restos microbianos, que se calcifican alrededor de las superficies de los dientes como consecuencia de la precipitación de las sales minerales y los iones presentes en la saliva.
Este acúmulo de placa dental se debe eliminar diariamente antes de su calcificación, mediante el cepillado diario tras las comidas, con una técnica adecuada, que debe incluir una correcta higiene interdental.
Si la placa no se retira mediante el cepillado, después de aproximadamente 72 horas, comienza a endurecerse y se convierte en sarro al entrar en contacto con sales minerales presentes en la cavidad bucal.
En las fases iniciales la acumulación de sarro se basa en la constitución de placa, una lámina cultivada por cocos gram positivos. Estos cocos son elevados en las primeras etapas y hasta el quinto día la cantidad de bacterias no empieza a ser cuantiosa.
Las bacterias acumuladas en nuestra cavidad oral se recubren en una matriz orgánica formada a través de los restos de la degradación de los distintos fluidos orales como las glicoproteínas o lípidos.
Además, la placa permite la proliferación de bacterias entre las que se incluyen las que producen la caries, de ahí la importancia del cepillado diario y el uso de seda dentalEl sarro es por tanto resultado del endurecimiento de esa placa bacteriana no retirada.
Factores de Riesgo
Además de una incorrecta higiene bucal, existen otros factores que propician la aparición del sarro. Entre ellos, se encuentran los siguientes:
- El consumo excesivo de alimentos o bebidas ricos en azúcar.
- El tabaquismo.
- El consumo excesivo de café, té o vino.
- El uso incorrecto o prolongado de algunos colutorios.
- La malposición o mala alineación de los dientes.
- Factores genéticos que afectan a la saliva como el grado de acidez (pH).
- Producir una cantidad insuficiente de saliva debido al uso de medicamentos u otras condiciones médicas.
- Tener edad avanzada.
Tipos de Sarro Dental
También se pueden diferenciar por su aspecto. Cuando los depósitos se ubican por encima de las encías hablamos de cálculo supragingival. Son aquellos depósitos que se ubican debajo de la zona gingival.
En función de su localización, el sarro puede ser:
- Supragingival: Se acumula en la superficie visible de los dientes y encías.
- Subgingival: Se localiza por debajo de la línea de la encía, por lo que es más difícil de percibir. Estos cálculos son de color marron oscuro o verdoso. Es habitual que se encuentre en las zonas linguales y proximales.

¿Qué consecuencias tiene el sarro dental en nuestra salud bucodental?
La formación de cálculo dental tiene algunas consecuencias en nuestra salud y estética bucodental. La acumulación de sarro en los dientes, especialmente a nivel radicular, es nociva para los tejidos que lo rodean. Además de poder provocar problemas de salud como caries dentales, gingivitis o halitosis, el sarro dental constituye un problema estético.
Las bacterias presentes en el sarro dental son capaces de provocar, de manera directa o indirecta:
- Caries: Las bacterias presentes en el sarro producen ácidos que deterioran el esmalte dental. Mediante la desmineralizaciones de los tejidos duros.
- Gingivitis: Cuando el sarro llega a la línea de la encía empiezan los problemas periodontales. Las encías se inflaman, se enrojecen y sangran con facilidad por la proliferación de bacterias. En una etapa inicial se conoce como gingivitis. Inflamación de la encía.
- Periodontitis: Pérdida del tejido gingival que sostiene al diente como consecuencia de la inflamación crónica de la encía.
- Halitosis: Un indicador de la presencia de sarro en los dientes, a diferencia de la placa bacteriana, es el mal aliento o halitosis. Los residuos y los efectos de las bacterias son el origen en muchas ocasiones de mal olor en la boca.
- Problemas digestivos: se producen a causa de la infección que al tragar pasa por el tracto digestivo.
Además, los trastornos dentales pueden llegar a provocar una gran variedad de problemas de salud sistémicos como trastornos digestivos o enfermedades cardiovasculares, entre otros.
¿Cómo se puede eliminar el sarro?
Una vez ya ha aparecido el sarro dental, sólo se puede eliminar en la clínica dental. El sarro o cálculo dental tiene que ser eliminado en la clínica dental mediante una profilaxis dental profesional. En BordonClinic son expertos en la profilaxis oral que te permitirá deshacerte por completo del cálculo dental.
Existen diferentes métodos para quitar el sarro:
- Ultrasonidos: El empleo de ultrasonidos es especialmente útil cuando el sarro está ubicado por encima de la línea de las encías (unión del diente con la encía). Logran desprender el cálculo en fragmentos sin dañar la superficie dentaria. Es muy importante que el proceso sea profusamente refrigerado con agua, pues los ultrasonidos producen un aumento térmico que podría causar dolor y daño en la estructura dentaria.
- Curetaje: Sin embargo, cuando el sarro se acumula aparece por debajo de la encía (subgingival) es necesario proceder a la instrumentación subgingival o comunmente conocida como curetaje. Las curetas dentales son dispositivos manuales con formas muy variadas, de tal manera que consiguen adaptarse perfectamente a la superficie de los dientes. Permiten llegar bien a los espacios que hay en el surco de la encía. Allí se acumula el denominado sarro subgingival, especialmente nocivo para los tejidos gingivales al estar colonizado frecuentemente por patógenos periodontales muy dañinos.
- Fresas: Existen también fresas de diseños específicos para la eliminación de placa y sarro. Se acoplan a las turbinas y los motores dentales a diversas revoluciones.
- Aeropulverizadores: Los aeropulverizadores de polvo de glicina son de gran ayuda para eliminar la placa bacteriana y las manchas. Se trata de un método poco invasivo y muy efectivo tras la eliminación grosera del sarro con los métodos descritos en los puntos anteriores.
- Pulido: Es importante insistir en la importancia del pulido de la superficie dentaria tras la realización de cualquier tipo de procedimiento de eliminación de sarro (tartrectomía). De no ser así, se volvería a acumular nuevamente la placa y el sarro de manera aún más rápida y severa, favorecida por las rugosidades que pueden producirse al limpiar.

¿Cómo prevenir la formación de sarro?
Los estudios demuestran que una correcta higiene oral es la mejor manera de prevenir la aparición de sarro. Lo que sí que se puede hacer es prevenir el desarrollo de cálculo dental a través de unas rutinas de higiene oral adecudadas.
El sarro debe prevenirse diariamente mediante una correcta higiene bucodental:
- Cepillado tras las comidas, de 2 a 3 veces al día, con especial atención en la remoción de la placa tras el sueño y el desayuno, y antes de irse a dormir por la noche.
- El cepillado debe ser enérgico, pero atraumático, con cepillos manuales con cerdas no agresivas o cepillos eléctricos.
- Se deben cepillarse correctamente todas las caras dentarias e, idealmente, debe hacerse siempre en el mismo orden para asegurarnos que quedan siempre todas las superficies barridas y limpias.
- Complementar el ritual de limpieza, al menos en una ocasión al día, con higiene interdental. Se recomienda utilizar hilo dental, seda o cinta, y/o irrigadores. Los irrigadores bucales y los cepillos interdentales mejoran todavía más la limpieza.
- Técnica de Bass: existen diferentes técnicas para la higiene dental. Una de las más eficaces y extendidas es la técnica de Bass, que permite eliminar adecuadamente el sarro en la zona gingival sin dañarla.
- La pasta de dientes facilita la eliminación mecánica de la placa, pero la cantidad de pasta que se colocar en el cepillo debe ser siempre reducida (un guisante). Optar por pastas dentales con control de sarro y flúor es beneficioso, ya que el flúor fortalece el esmalte dental.
- Utilizar colutorios o enjuagues bucales puede ser muy útil cuando hay gingivitis, si bien no es, ni mucho menos, lo más importante.
Además, los expertos recomiendan un examen rutinario de los dientes al menos una vez al año y una limpieza profesional cada seis o doce meses con el fin de eliminar el sarro, ya que este puede acumularse en los dientes incluso aunque se lleve a cabo en casa una buena higiene dental.
Es importante insistir en la importancia del pulido de la superficie dentaria tras la realización de cualquier tipo de procedimiento de eliminación de sarro (tartrectomía). De no ser así, se volvería a acumular nuevamente la placa y el sarro de manera aún más rápida y severa, favorecida por las rugosidades que pueden producirse al limpiar.
Remedios Caseros
Si bien los tratamientos profesionales son la forma más efectiva de eliminar el sarro, algunos remedios caseros pueden ayudar a prevenir su formación:
- Vinagre de manzana: En 1 ⁄ 4 de vaso de agua procedes a disolver 4 cucharadas de vinagre de manzana, con el que te cepillarás tus dientes. Antes de hacer uso de este producto, es imprescindible verificar que sea de origen natural y no a base de petróleo.
- Bicarbonato de sodio: En cuanto a su uso, coloca el polvo sobre el cepillo y realiza tu cepillado durante dos minutos aproximadamente. Los componentes de este producto son antimicrobianos, lo que ayuda a prevenir algunas afecciones bucodentales.
- Perejil: El perejil cuenta con propiedades antibacterianas y astringentes contribuyendo a mejorar la salud dental.
¡Recuerda! La mejor recomendación es la prevención, ya que una vez ocasionada esta afección y dado a su dureza, es necesario que acudamos a nuestro dentista, quien llevará a cabo una limpieza de la mano de sus equipos.

Mantener tu boca libre de sarro es esencial para tu bienestar. ¡Recupera la salud y belleza de tu sonrisa!