Las muelas del juicio, también conocidas como cordales o terceros molares, son los últimos dientes en desarrollarse. Generalmente erupcionan entre los 17 y 25 años, marcando una etapa en la vida adulta. Están relacionadas con nuestro “juicio” porque suelen aparecer entre los 17 y los 25 años de edad, época en que comúnmente se madura y se adquiere sensatez. Aunque muchas personas consiguen mantener todos sus dientes alineados y con una salud óptima, es común que, durante el crecimiento de las muelas del juicio, ocurran ciertos inconvenientes.
Las muelas del juicio se sitúan al final de la boca y pueden aparecer tanto en la parte superior e inferior. Usualmente tenemos cuatro muelas del juicio, una en cada esquina al fondo de la mandíbula superior e inferior. Pueden erupcionar en la parte superior o inferior de la boca y causar dolor, inflamación o presión. Es común que aparezcan entre los 17 y 25 años. En cada lado de la mandíbula hay una muela del juicio arriba (en el maxilar superior) y otra abajo (en la mandíbula inferior). Son, por así decirlo, las “últimas de la fila” en la arcada dentaria.
¿Estás pasando por esta situación? ¡Tómalo con calma! Si estás sintiendo alguna molestia, lo primero que debes hacer es determinar si se tratan de las cordales. Para ello, puedes guiarte por sus síntomas más habituales: la inflamación, infección o el dolor localizado. Para evitar futuros problemas, es importante que no ignores el dolor y visites a tu dentista lo antes posible porque, el dolor en las muelas del juicio, no aparece sin motivo.
🦷¿Es necesaria la extracción de las muelas del juicio?
Síntomas Comunes de las Muelas del Juicio
Las muelas del juicio pueden provocar diversos síntomas que has de tener en cuenta. Reconocer la aparición de las muelas del juicio puede ser sencillo si conoces las señales que tu cuerpo te envía. Es importante estar atento a cualquier molestia detrás del último molar que ya tienes. Si notas inflamación, dolor o cambios en esa zona posterior, podría ser señal de que una muela del juicio quiere salir.
Estos son los síntomas más frecuentes que suele provocar la infección de las muelas del juicio:
- Dolor y malestar en la parte posterior de la boca: Al fondo de la boca, detrás del último molar existente, puedes sentir molestia, presión o dolor sordo.
- Inflamación de las encías: La encía que recubre la muela del juicio puede hincharse y enrojecerse. Incluso puede haber un pequeño colgajo de encía cubriendo parcialmente la muela en erupción.
- Dolor en la mandíbula e hinchazón alrededor.
- Rigidez o sensibilidad en la mandíbula.
- Presión y movimiento de otros dientes.
Otros síntomas menos frecuentes incluyen:
- Sensibilidad al masticar en la zona.
- Dolor referido a otras zonas: Es común que cause dolor en la mandíbula e incluso en el oído del lado afectado, debido a la irradiación del nervio mandibular.
- Dificultad para abrir la boca (trismo).
- Inflamación visible en la cara.
- Mal aliento o mal sabor de boca.
Estos síntomas pueden presentarse en conjunto o solo algunos. Por ejemplo, es posible tener inflamación sin mucho dolor, o dolor de mandíbula sin inflamación visible. Cada persona es un mundo.
Cuando las muelas del juicio emergen parcialmente, pueden crearse bolsas en las encías donde se acumulan restos de comida y bacterias. La principal causa que se presenta es cuando no pueden “brotar” por falta de espacio y quedan retenidas de manera total (nunca atraviesa la encía) o parcial (aparece una parte de la corona).

Causas de las Infecciones en las Muelas del Juicio
El riesgo de sufrir infección de muela del juicio es mayor cuando el cordal no ha podido emerger totalmente por falta de espacio. Pero, incluso si han erupcionado bien, estas muelas tienen más posibilidades de sufrir lesiones que el resto. Dicho esto, a continuación veremos las dos causas más comunes de infección en la muela del juicio.
- Infección en la muela del juicio por pericoronaritis: Es una inflamación del tejido que rodea a la muela del juicio, que es más común cuando la muela no ha erupcionado del todo. La razón es que alrededor de ella se crea una capa de tejido blando que suele acumular restos de alimentos. En consecuencia, se convierte en un nido para las bacterias que suele derivar en infecciones. Un problema que puede producirse incluso si el cordal todavía continúa totalmente debajo de la encía.
- Infección en la muela del juicio por una mala higiene: La forma y posición de las muelas del juicio dificulta mucho su limpieza. Al situarse tan al fondo de la boca, limpiar totalmente la superficie del diente, e incluso pasar el hilo dental entre las muelas, se vuelve algo complicado. La falta de una buena limpieza incrementa las posibilidades de que acaben apareciendo caries y, con ellas, molestias que pueden derivar en una infección más o menos grave.
Tratamiento y Alivio del Dolor
Existen algunos remedios que pueden ayudarnos a frenar el dolor. Si estás experimentando molestias o dolor en las muelas del juicio, aquí te dejamos algunos remedios para aliviar el dolor.
- Mantén una buena higiene bucal: Cepilla tus dientes con cuidado dos veces al día y usa hilo dental regularmente para evitar la acumulación de placa y bacterias alrededor de la muela del juicio.
- Aplica compresas frías: Si experimentas dolor o hinchazón alrededor de la zona donde está saliendo la muela del juicio, puedes aplicar compresas frías en el exterior de la mejilla para aliviar el malestar.
- Mastica alimentos suaves: Durante esta etapa, es posible que tengas dificultades para masticar debido al dolor o a la sensibilidad en la zona.
- Usa analgésicos de venta libre: Si el dolor es persistente o intenso, puedes tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol según las indicaciones del envase para aliviar el malestar. Siempre sigue las instrucciones y no excedas la dosis recomendada.
- Evita alimentos y actividades que puedan empeorar el malestar: Evita alimentos muy duros, pegajosos o crujientes que puedan irritar la zona donde está saliendo la muela del juicio.
- Consulta a tu dentista: Programa una cita con tu dentista para evaluar la situación de tus muelas del juicio.
Si crees que el dolor se debe a caries o a una infección, será necesario realizar un tratamiento con antibióticos. Existen diversos antibióticos y la mejor forma de dar con el indicado es, por supuesto, consultando a un profesional. Por otra parte, si lo que experimentas es un dolor ocasionado por el crecimiento de una muela, acude al dentista para la extracción de la misma. No te preocupes, este es un procedimiento muy habitual y fácil de llevar a cabo.

¿Cuándo es Necesaria la Extracción?
No siempre es necesario extraer las muelas del juicio. No siempre hay que sacar las muelas del juicio porque sí. Si la muela ha salido correctamente, está sana, bien posicionada y no causa problemas de espacio ni de higiene, podemos convivir con ella sin extraerla. La extracción se recomienda cuando causan dolor, infección, daño a otros dientes, problemas de alineación, o cuando no hay suficiente espacio en la boca.
La extracción de las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, puede ser un procedimiento incómodo pero común. Si la radiografía muestra claramente que la muela no tiene espacio para salir o está chocando con el diente de al lado, es candidato seguro a extracción. Si el paciente ha sufrido varios episodios de infección en la encía de esa muela (con dolor, hinchazón, pus), lo más sensato es extraerla. Si la muela del juicio tiene caries extensa que compromete su estructura o incluso está afectando al molar vecino, conviene extraer antes de que cause más estragos.
Cuidados Post-Extracción
Después de la extracción, es crucial seguir las indicaciones de tu dentista para una recuperación exitosa:
- Sigue las instrucciones de tu dentista: Después de la extracción, tu dentista te dará instrucciones específicas sobre cómo cuidar el área y qué puedes hacer para facilitar la curación.
- Descansa adecuadamente: Es posible que necesites descansar un poco después del procedimiento.
- Aplica hielo: Durante las primeras 24 horas, aplica hielo en el área afectada para reducir la hinchazón y aliviar el dolor.
- Controla el sangrado: Es normal experimentar un poco de sangrado después de la extracción. Coloca una gasa limpia sobre el área y muerde suavemente para ayudar a detener el sangrado.
- Toma medicamentos según lo recomendado: Tu dentista puede recetarte analgésicos para aliviar el dolor y antibióticos para prevenir la infección.
- Evita ciertos alimentos y actividades: Durante los primeros días después de la extracción, evita alimentos calientes, picantes o duros que puedan irritar el área.
- Mantén una buena higiene bucal: Es importante mantener el área de la extracción limpia para prevenir la infección. Sin embargo, evita cepillar la zona de manera vigorosa durante los primeros días.
- Sigue una dieta suave: Opta por alimentos suaves y fáciles de masticar durante los primeros días después de la extracción.
Recuerda que cada persona es diferente y que el tiempo de recuperación puede variar.
Tabla Resumen de Síntomas y Tratamientos
| Síntoma | Causa Común | Tratamiento Recomendado |
|---|---|---|
| Dolor en la mandíbula | Falta de espacio, impactación | Analgésicos, extracción |
| Inflamación de las encías | Pericoronaritis | Higiene bucal, antibióticos, extracción |
| Mal aliento | Acumulación de bacterias | Higiene bucal, enjuagues |
| Dificultad para masticar | Inflamación, dolor | Dieta suave, analgésicos |
Ante cualquier sospecha o pequeña molestia es recomendable acudir a tu odontólogo de confianza para realizar una revisión y pautar un tratamiento en caso de ser necesario.