Los selladores dentales, también conocidos como selladores de fisura, son un aspecto esencial en la odontología preventiva moderna. Se denomina sellador dental a una película delgada de material plástico que se aplica a las superficies masticatorias con el fin de evitar la formación de caries en personas que presentan un elevado riesgo de desarrollarlas.
Estos dientes, al estar ubicados en la parte posterior de la boca, son más propensos a acumular restos de alimentos y, por lo tanto, son más susceptibles a padecer las temidas caries. De modo que estos selladores actúan como un escudo, impidiendo que los ácidos y las bacterias dañen el esmalte dental.
En la odontología contemporánea, los selladores dentales constituyen una estrategia fundamental de odontología preventiva. Desde su introducción en la década de 1960, su uso se ha consolidado como un método altamente efectivo para reducir la incidencia de caries oclusales, especialmente en niños y adolescentes.
Organismos internacionales y asociaciones dentales promueven su aplicación rutinaria debido a la sólida evidencia científica que respalda sus beneficios. Por ejemplo, estudios epidemiológicos han demostrado que la aplicación de selladores puede prevenir hasta un 80% de las caries en las muelas durante los primeros dos años tras su colocación, y que los niños en edad escolar sin selladores llegan a presentar cerca de tres veces más caries en sus primeros molares permanentes comparados con aquellos que sí tienen estos recubrimientos protectores.

Tipos de Selladores Dentales
Los selladores dentales modernos generalmente están hechos a base de resina o de ionómero de vidrio.
La gran mayoría de los selladores dentales están formulados a base de resinas compuestas fluidas (resinas resinosas), similares en composición a los materiales de obturación estéticos. Usualmente derivan de monómeros de Bis-GMA u otros acrilatos, que polimerizan para formar un plástico duro y resistente al desgaste.
Existen también selladores de ionómero de vidrio, un material vítreo de tipo cementante que fragua mediante una reacción ácido-base y libera fluoruro; estos selladores ionoméricos ofrecen la ventaja potencial de liberar iones de flúor que refuerzan el esmalte circundante, aunque tienden a ser menos duraderos.
Adicionalmente, algunos materiales híbridos combinan propiedades de ambos tipos (por ejemplo, compómeros o giómeros, que incorporan partículas bioactivas).
En general, los selladores pueden clasificarse según su composición en resinosos, ionoméricos y híbridos, cada uno con propiedades técnicas particulares. También se categorizan por su modo de polimerización: existen selladores fotopolimerizables (endurecen con luz ultravioleta o luz LED azul) y autopolimerizables (fraguado químico por mezcla de dos componentes).
A continuación, se presenta una tabla comparativa de los tipos de selladores dentales:
| Tipo de Sellador | Material | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Resinosos | Resinas compuestas fluidas (Bis-GMA u otros acrilatos) | Durabilidad, alta adhesión al esmalte | Requieren luz para polimerizar |
| Ionoméricos | Cemento de ionómero de vidrio | Liberación de flúor, refuerza el esmalte | Menos duraderos |
| Híbridos | Combinación de resinas e ionómeros | Combina ventajas de ambos tipos | Propiedades variables según la composición |
Algunos selladores contienen un tinte o colorante que facilita su visualización durante la aplicación y las revisiones posteriores.
Selladores de Fosetas y Fisuras
Los selladores de fosetas y fisuras son selladores dentales diseñados para proteger las áreas más propensas a desarrollar caries en los dientes. El propósito principal de los selladores de fosetas y fisuras es formar una barrera protectora sobre estas áreas. Estos selladores son especialmente beneficiosos para los molares y premolares, que son los dientes con mayor cantidad de fosetas y fisuras.
¿Cómo se Aplican los Selladores Dentales?
La aplicación de los selladores dentales es un proceso sencillo, pero requiere precisión y atención al detalle para asegurar su efectividad. El procedimiento para aplicar selladores dentales es rápido, indoloro y no invasivo.
Pasos para la aplicación de selladores dentales:
- El primer paso es realizar una limpieza profunda del diente que va a recibir el sellador. Esto implica eliminar cualquier resto de placa, comida o bacterias. En primer lugar, el odontólogo limpia y seca la superficie del diente.
- Una vez limpio, el diente necesita estar completamente seco para que el sellador se adhiera correctamente.
- Se aplica una solución ácida sobre la superficie del diente durante unos segundos. Posteriormente, se aplica un gel acondicionador para preparar el diente. Esto ayuda a que el sellador se adhiera al diente. Se aplica una solución ácida sobre la superficie del diente durante unos segundos. Este proceso crea una capa protectora que ayuda a prevenir la formación de caries, siendo especialmente provechosos en niños y adolescentes, ya que estas edades suelen ser más propensas a la formación de caries debido a la falta de habilidades adecuadas de cepillado y hábitos dietéticos.
- Para que el sellador se endurezca y fije correctamente, se utiliza una luz especial.
- El dentista verifica que el sellador se ha colocado correctamente y hace los ajustes necesarios.

Selladores o sellantes: todo lo que necesitas saber
¿Para Quiénes son Recomendables los Selladores Dentales?
Los selladores se pueden colocar tanto en niños como en adultos, pero cuanto antes se coloquen, mejor. Los selladores dentales generalmente se colocan en las superficies de masticación de estos dientes porque estas son las áreas y los dientes que generalmente tienen fisuras profundas.
En algunos niños, los molares de la dentición temporal (dientes de leche) también tienen surcos profundos por lo que también pueden beneficiarse de los selladores dentales.
Desde esta perspectiva, la aplicación de esta técnica de carácter preventivo es especialmente útil en los molares y premolares, que destacan porque tienen una superficie muy irregular, con cavidades y fisuras, en la que se puede acumular con facilidad la placa bacteriana.
Duración y Cuidado de los Selladores Dentales
Los selladores suelen durar varios años antes de que sea necesario volver a colocarlos. Aunque el material plástico es muy duradero -entre cinco y diez años, según las fuentes- esta diferencia implica la necesidad de que el odontólogo revise de forma periódica el sellado para comprobar su integridad funcional. Los selladores han sido diseñados para que soporten con normalidad las fuerzas masticatorias, por lo que puede durar varios años.
Aunque se hayan colocado selladores dentales en los molares, la aplicación de flúor de manera tópica sigue siendo necesaria, ya que estos selladores solamente protegen la superficie sobre la que están colocados. Para mantener una estado bucodental óptimo, el correcto cuidado bucal implica ser preventivo y proactivo.
Es importante destacar que los selladores dentales son una medida preventiva valiosa, pero no reemplazan la necesidad de una buena higiene oral. Cepillarse los dientes y usar el hilo dental son las mejores formas de ayudar a prevenir las caries, pero no siempre es fácil limpiar todos los rincones de la boca y las grietas de los dientes, especialmente los dientes más posteriores, llamados molares.
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