En vísperas del Día Mundial de la Salud Oral, es crucial recordar la importancia de mantener una buena higiene bucal. La boca es una de las principales vías de contacto de nuestro organismo con el exterior y, por tanto, una de sus partes más vulnerables.
Eduardo González Zorzano, experto del Departamento Científico de Cinfa, recuerda que es más sensible a los cambios de temperatura, a sustancias como el café y el tabaco y a la acción de los virus y las bacterias.

La Importancia de la Higiene Bucal Diaria
La primera consecuencia de estos microorganismos perjudiciales es la formación de la conocida como placa bacteriana o dental, que comienza a acumularse en los dientes veinte minutos después de comer y permanece adherida a ellos.
¿Cómo mantener una buena higiene oral?
- No se debe descuidar la rutina diaria del cepillado y uso del hilo dental o cepillos interdentales.
- Hay que cepillar los dientes, al menos, dos veces al día (por la mañana y antes de acostarse) durante dos minutos cada vez, con pasta dentífrica fluorada.
Otro aspecto importante a considerar es el cuidado del ecosistema oral, formado por bacterias beneficiosas con funciones importantes para nuestra salud bucal.
Si la placa y el sarro se acumulan en el interior de la boca, la salud bucal comienza a deteriorarse.
Problemas Comunes de la Salud Bucal
Las causas más frecuentes de enfermedades bucales son la caries dental y la periodontitis (inflamación de las encías que rodean a dientes).
El problema más común son las caries dentales, que suponen la destrucción definitiva de los tejidos duros del diente y que afectan a casi la totalidad de la población adulta.
La gingivitis, otra de las patologías de la boca más comunes, tiene lugar cuando las bacterias que forman la placa liberan toxinas que irritan y lesionan los tejidos gingivales.
En consecuencia, las encías se inflaman y sangran con facilidad.
Otras afecciones habituales de la boca y que se agravan como consecuencia de una higiene incorrecta, son el mal aliento o halitosis, el aumento de la sensibilidad dentaria, las úlceras bucales o la boca seca (xerosis).
A su vez, los problemas dentales pueden llegar a provocar una gran variedad de problemas de salud. Por ejemplo, la periodontitis y las infecciones bucales se asocian a un aumento de partos prematuros y de enfermedades cardíacas.

10 Consejos para una Correcta Higiene Bucal
Por este motivo, es básico seguir un estilo de vida sano y, sobre todo, llevar a cabo todos los días una correcta higiene bucal.
- No abuses del azúcar y los carbohidratos refinados. Reducirás las posibilidades de padecer caries o problemas en las encías si reduces en tu dieta el aporte de hidratos de carbono y evitas los dulces y bebidas azucaradas.
- Limita los picoteos entre comidas. Sobre todo, si no cuentas con la opción de lavarte los dientes después, ya que la placa bacteriana comienza a formarse tan solo veinte minutos después de comer.
- Cepíllate los dientes cuidadosamente. Lo ideal es hacerlo después de cada comida, pero, si no existe otra opción, al menos debes cepillarte los dientes por la mañana y antes de irte a dormir.
- Renueva tu cepillo cada tres meses. O cuando las cerdas comiencen a verse gastadas. Es preferible que estas sean suaves para evitar que dañen el esmalte dental y que la cabeza del cepillo sea redondeada.
- Usa dentífricos de baja abrasividad con flúor. Aunque el agua potable suele está fluorada, es conveniente optar por pastas de dientes que contengan flúor en su fórmula, pues está demostrado que esta sustancia previene las caries. Así mismo, existen en el mercado fórmulas innovadoras con agua termal, que contribuye a reequilibrar el ecosistema bucal y aporta las sales minerales y los oligoelementos necesarios para una buena mineralización de los dientes. Otra opción -adicional al cepillado y que nunca debe sustituirlo- son los enjuagues bucales de uso diario, preferiblemente, antes de ir a dormir.
- Aprende a usar hilo dental, cepillos y sprays interdentales. El hilo dental se introduce entre los dientes con movimientos suaves de vaivén y sin tocar las encías, para eliminar los restos de alimentos ocultos en los espacios interdentales. Si lo usas solo una vez al día es mejor que lo hagas antes de acostarte.
- No olvides cuidar tus encías. Sobre todo, si las tienes muy sensibles, recurre a un dentífrico especial y cepillos de cerdas blandas.
- No fumes. El tabaco disminuye la secreción de saliva, favoreciendo la aparición de bacterias y desequilibrando el ecosistema oral.
- Acude a tu odontólogo regularmente. Debido a que ni siquiera un cepillado profundo consigue eliminar por completo la placa dental, las limpiezas bucales están recomendadas cada seis o doce meses.
- Inculca a tus hijos una buena higiene dental. Conciénciales de la importancia de no comer dulces entre horas y de cepillarse los dientes después de cada comida. Explícales cómo deben hacerlo y controla cómo se cepillan hasta que desarrollen una rutina adecuada, lo que suele ocurrir a los 7 u 8 años.
Nutrición y Salud Bucodental
Una buena nutrición no es sólo necesaria para tener una buena salud general; también juega un papel importante en el desarrollo y la protección de una buena salud bucodental.
Una buena higiene bucodental, además de una buena nutrición, permite tener dientes sanos y fuertes, resistentes al ataque de bacterias, así como encías y tejidos saludables, sin dolencias y en buen estado de funcionamiento.
Los alimentos que elegimos y la frecuencia con la que los comemos afectan a nuestro estado general y al de nuestros dientes y encías.
Si nuestra dieta carece de ciertos nutrientes, puede ser más difícil que los tejidos de la boca resistan una infección. Esto puede favorecer la progresión de la enfermedad periodontal causada por el acúmulo de placa bacteriana.
Alimentos beneficiosos para la salud bucal:
- Alimentos con fibra: los cereales integrales o las legumbres promueven la producción de saliva.
- Elegir frutas y verduras para picar: las frutas y las verduras son una parte importante de cualquier dieta equilibrada, y también son buenas para los dientes. Al ser ricas en agua y fibra, ayudan a limpiar los dientes.
- Frutos secos y semillas: son alimentos ricos en vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio (almendras, avellanas, pistachos).

Si se come entre horas, es ideal seleccionar una merienda sana como queso, hortalizas crudas, frutas y yogur.
Los alimentos que se consumen como parte de una comida causan menos daño a los dientes que picotear durante todo el día, porque se libera más saliva durante una comida.
La OMS recomienda reducir el consumo de azúcar libre a menos de 25 g.
Es aconsejable evitar el consumo de azúcar libre entre comidas o al menos limitar su consumo a las horas de las comidas, donde el flujo salivar es mayor y permite un rápido aclaramiento oral.
El Tabaco y el Alcohol: Enemigos de la Salud Bucal
- No fumes. El tabaco disminuye la secreción de saliva, favoreciendo la aparición de bacterias y desequilibrando el ecosistema oral. Con respecto a sus repercusiones en el medio oral, este ataca de forma agresiva al hueso que soporta los dientes.
- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas: el alcohol deshidrata y daña los dientes y las encías.
La Importancia de las Revisiones Dentales Regulares
Es muy importante que visites a tu dentista de confianza con regularidad, para hacerte revisiones y limpiezas periódicas.
De este modo, si tu odontólogo detecta a tiempo algún problema como una caries o una enfermedad periodontal, podrá aconsejarte el tratamiento más adecuado.
Debido a que ni siquiera un cepillado profundo consigue eliminar por completo la placa dental, las limpiezas bucales están recomendadas cada seis o doce meses.
Salud Bucodental en Verano
Por eso es tan importante mantener una buena salud bucodental durante el verano, para disfrutar de unas vacaciones sin molestias.
- Llevar una dieta saludable: durante las vacaciones se suelen producir cambios dietéticos y es más común el picoteo entre horas y consumir alimentos y bebidas azucaradas con mayor frecuencia. Hay que intentar limitar el consumo de dulces, refrescos y alimentos procesados ricos en azúcar, ya que estos incrementan el riesgo de caries y dañan el esmalte dental.
- Mantenerse hidratado: beber suficiente agua es importante para la salud en general y también para la salud bucodental.
- Usar protector bucal durante las actividades al aire libre: los traumatismos dentales aumentan considerablemente durante la época estival debido a la mayor práctica de deportes y juegos. Si el traumatismo ha roto un trozo de diente, se recomienda recuperar y conservar el fragmento de diente roto en suero salino, agua o leche.
Consejos Adicionales para una Sonrisa Saludable
- Cepíllate los dientes con pasta dentífrica después de cada comida durante unos dos minutos, con movimientos lentos y elípticos.
- Pasa también el cepillo por la lengua de atrás hacia adelante, para eliminar bacterias que producen mal aliento.
- Pásate a menudo una seda dental, para eliminar la placa bacteriana que se acumula entre los dientes.
- La limpieza de las encías es tan importante como la de las piezas dentales, para evitar enfermedades periodontales como la gingivitis o la periodontitis. Vigila que no aparezcan síntomas como la inflamación, el enrojecimiento o el sangrado, causadas por malos hábitos alimenticios o deficiente higiene.
- Si tienes problemas de malposiciones no dudes en someterte a una ortodoncia.