La reabsorción ósea dental es una condición que afecta el hueso maxilar y mandibular, donde este se va perdiendo gradualmente. Esta situación es preocupante, ya que el hueso cumple un rol fundamental para mantener la estructura y estabilidad de los dientes. En términos generales, esta reabsorción se debe a la periodontitis o el uso de prótesis removibles, comúnmente llamadas “esqueléticos” o “dentaduras postizas”. La reabsorción ósea dental produce un hundimiento de los labios y un afeamiento de la cara, lo que significa que la estructura facial se ve comprometida.

Este proceso ocurre cuando el hueso que sostiene los dientes comienza a perder masa ósea, lo que se traduce en una falta de soporte para los tejidos blandos de la boca y la cara. La reabsorción ósea dental es la pérdida progresiva del hueso que sostiene los dientes, comúnmente causada por periodontitis o falta de estímulo de masticar.
Causas de la Reabsorción Ósea Dental
Existen múltiples factores que pueden originar la reabsorción ósea dental, entre los cuales destacamos:
- Pérdida de Dientes: Cuando falta un diente, el hueso pierde su función y comienza a reabsorberse. La causa más común de pérdida ósea es la pérdida de dientes que no se reemplazan, especialmente cuando son varios dientes seguidos. El hueso de los maxilares se conserva mediante la presión y el estímulo de masticar. Cuando se extraen dientes, el hueso se reabsorbe.
- Enfermedades Periodontales: La gingivitis y la periodontitis son causas comunes de la reabsorción ósea debido a la inflamación e infección de las encías y el hueso. La periodontitis es una enfermedad crónica causada por las bacterias de la boca y que suele ser indolora. En la periodontitis, las bacterias se van acumulando en el interior de la encía de manera progresiva, favoreciendo la inflamación y la pérdida no solo de la encía sino también del hueso que rodea a los dientes. Esta pérdida ósea es irreversible, aunque el tratamiento periodontal la podría paralizar.
- Uso Prolongado de Prótesis: Las prótesis removibles pueden acelerar la reabsorción ósea debido a la presión constante que ejercen sobre el hueso sin estimularlo. Estas prótesis, al no ser fijas, van rozando y erosionando el hueso subyacente sobre el que se apoyan, destruyéndolo progresivamente y dificultando la colocación posterior de dientes fijos mediante implantes dentales. Al contrario, las dentaduras postizas pueden acelerar la pérdida ósea al desgastar las crestas del hueso sobre las que se colocan. Cada vez que se mastica o se aprietan los dientes, se está ejerciendo presión sobre la cresta, lo que provoca en consecuencia su reabsorción.
- Otras Condiciones de Salud: Enfermedades sistémicas, como la osteoporosis, también pueden afectar la densidad ósea en la boca. Personas que padecen osteoporosis o diabetes tiene mayor riesgo de sufrir pérdida de hueso dental. En el primer caso el motivo es un desequilibrio entre minerales esenciales para la buena salud ósea. Por otra parte, tumores u otro tipo de infecciones en la cavidad oral pueden ser causa de la reabsorción ósea.
- Traumatismos: Los traumatismos faciales pueden causar daño directo al hueso maxilar, lo que puede resultar en su reabsorción y atrofia.
- Fumar: El tabaco es uno de los factores de riesgo más importantes en la pérdida ósea.
- Genética: En algunos casos, la predisposición genética juega un papel importante en la pérdida de hueso.
El estímulo de masticar activa las células óseas y mantiene el volumen óseo. Cuando faltan piezas dentales, el hueso deja de recibir este estímulo, lo que acelera la reabsorción del hueso.

Consecuencias de la reabsorción ósea
Cuando se produce una pérdida ósea se originan diversas consecuencias, tanto morfológicas, como funcionales y estéticas.
- Retraimiento labial: los labios tienden a irse hacia adentro, pues no hay dientes que los sujeten.
- Arrugas de expresión sobre el labio superior: es consecuencia directa del punto anterior, porque trae consigo la aparición de arrugas.
- Aflojamiento de dientes: cuando se empieza a perder hueso, pero aún conservamos algún diente, este pierde su soporte.
- Modificación de la oclusión: con la reducción del hueso, los dientes se inclinan, rotan y se mueven en general.
Síntomas de la Reabsorción Ósea
Es posible que la reabsorción ósea no presente síntomas en sus primeras etapas. Sin embargo, a medida que avanza, pueden aparecer signos que indican su presencia, como:
- Movilidad o pérdida de dientes. Además, esta reducción de masa ósea pone en peligro el sustento de los dientes, por lo que de no ser tratados a tiempo, pueden terminar cayendo.
- Cambios en la mordida y en la alineación de los dientes. Si tras la pérdida de una o varias piezas dentales estas no se reemplazan, los dientes adyacentes pueden desplazarse o torcerse hacia el espacio vacío. Por tanto, hay que reemplazar los dientes perdidos cuanto antes.
- Dolor o molestias en la mandíbula. Ante los casos en los que se puede padecer dolor, es relevante acudir a un odontólogo especializado para que realice un diagnóstico detallado y elabore un plan de tratamiento a tu medida.
- Apariencia de “rostro hundido” en casos avanzados, debido a la pérdida de soporte óseo. Las personas que usan dentaduras postizas pueden experimentar otra consecuencia grave de la pérdida ósea: el colapso del tercio inferior de la cara. La pérdida del hueso de la cresta acerca la barbilla a la nariz, lo que hace que la mandíbula sobresalga y la nariz parezca sobresalir más porque el labio superior se ha arrugado. Aparecen arrugas profundas alrededor de la boca y la piel de las mejillas se vuelve flácida.
Tratamientos para la Reabsorción Ósea
¿Has perdido hueso y quieres volver a masticar con comodidad? En Asisa Dental Torrejón de Ardoz, nuestros especialistas ofrecen varios tratamientos para detener o revertir la reabsorción ósea dental, dependiendo de la gravedad y las necesidades del paciente.
La buena noticia es que este proceso no solo reemplaza la parte perdida, sino que también estimula el crecimiento del hueso.
Nuestra clínica dental ofrece tratamientos como limpieza periodontal profunda, injertos óseos, y diferentes técnicas de implantología avanzada para recuperar la función masticatoria.
Algunos de los tratamientos incluyen:
- Injerto Óseo: Este procedimiento permite reconstruir la estructura ósea perdida, usando injertos de hueso que ayudan a crear una base sólida para posibles implantes dentales. Los injertos óseos son una de las soluciones más tradicionales para tratar la atrofia maxilar. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente.
- Implantes Dentales: Los implantes pueden prevenir la reabsorción ósea, ya que proporcionan al hueso la estimulación necesaria para mantenerse. Cuando se pierde una pieza dental, lo más recomendable es colocar lo antes posible un implante. La pérdida ósea se puede prevenir colocando dientes de reemplazo con una raíz que pueda ejercer la misma presión o una presión similar a la de los dientes naturales. Un implante de un solo diente o un puente dental con tres o cuatro dientes sostenidos por dos implantes proporcionan un poder de masticación del 99% de la fuerza de mordida natural.
- Elevación de Seno Maxilar: En casos donde la pérdida ósea afecta el maxilar superior, se realiza esta técnica para añadir hueso en el área y permitir la colocación de implantes. Es una técnica que se emplea para aumentar la densidad ósea en la zona de los molares y premolares del maxilar superior.
- Implantes Cigomáticos: Los implantes cigomáticos son una alternativa ideal cuando no es posible realizar un injerto óseo en el maxilar superior. Los implantes cigomáticos son implantes dentales especiales que se anclan en el hueso cigomático, un hueso fuerte situado en la parte superior del maxilar. Los implantes posteriores se colocan en ángulo para maximizar el uso del hueso disponible y proporcionar una base sólida para la prótesis.
- Implantes Pterigoideos: Los implantes pterigoideos son una buena opción en casos de atrofia severa en la parte posterior del maxilar superior.
- Implantes Subperiósticos: Los implantes subperiósticos son adecuados para pacientes que tienen una atrofia ósea extrema y no son candidatos para otras soluciones, como injertos óseos o implantes convencionales.
- Implantes Angulados: Los implantes angulados son una solución innovadora para pacientes con una cantidad limitada de hueso. Esta solución es ideal para pacientes que han perdido todos los dientes y presentan una atrofia ósea moderada, ya que permite restaurar la función y la estética de la boca sin la necesidad de realizar injertos óseos.
- Regeneración Ósea Guiada: La regeneración ósea guiada es una técnica avanzada que utiliza membranas biocompatibles para cubrir los defectos óseos y promover la formación de nuevo hueso. Esta técnica se puede combinar con injertos óseos y otros biomateriales para mejorar los resultados de la regeneración ósea en pacientes con atrofia maxilar severa.

Todas estas opciones de implantología dental son alternativas altamente eficaces que podrán ayudarán a restablecer la masticación de una manera cómoda y agradable. Con estos procedimientos, los pacientes pueden recuperar la capacidad de comer, sonreír, hablar con confianza y mejorar su aspecto.
En el caso de la periodontitis, el tratamiento consistiría en realizar una desinfección profunda de la encía en varias sesiones para eliminar estas bacterias y que suele ser muy efectivo.
Como hemos explicado anteriormente, la atrofia del hueso maxilar ya no tiene por qué ser un impedimento para la colocación de implantes dentales.
La elección del tratamiento más adecuado varía en función del caso individual de cada paciente y de la decisión del especialista en implantología.
Prevención de la Reabsorción Ósea
Lo que siempre digo a mis pacientes es que el mejor tratamiento para la pérdida de hueso dental y otros problemas es la prevención.
- Mantén una buena rutina de higiene dental para eliminar las bacterias de la cavidad bucal.
- Ten en cuenta que una dieta saludable y un estilo de vida sanos estimulan tu sistema inmunológico.
- En casos de extracciones dentales, la solución más eficaz es la sustitución inmediata del diente a través de implantes.
Si crees que has perdido el hueso maxilar o te falta alguna pieza dental, no lo dejes pasar y busca una solución.

Si sufres alguno de los síntomas de pérdida de hueso dental, no esperes, porque la reabsorción ósea es un proceso que avanza rápido.
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Implantes dentales sin hueso: ¿Qué soluciones hay?
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