Debido a la situación pandémica mundial, el cuidado de la salud y la prevención de enfermedades han adquirido mayor relevancia. A menudo, a la hora de cuidar nuestra salud bucodental tendemos a centrarnos exclusivamente en los dientes. Pero ¿qué ocurre con las encías? El periodonto, formado por la encía, ligamento periodontal y hueso alveolar, tiene un papel fundamental en garantizar la sujeción de las piezas dentales. Por eso es fundamental prestar atención al cuidado y a la buena higiene de las encías.

Importancia de las Encías Saludables
Las encías saludables ayudan a que los dientes y los huesos de la mandíbula también estén saludables. Sirven para proteger a los dientes, porque los mantienen en su lugar, e impiden que se muevan. También ayudan a evitar que la placa se acumule, reduciendo las probabilidades de tener caries o sufrir alguna enfermedad periodontal.
Conexión entre las Encías y la Salud General
Las encías enfermas pueden tener un efecto directo sobre la salud general, porque cuando se agravan producen infección que se conoce como periodontitis, la cual puede afectar el tejido blando y el hueso de la mandíbula. La periodontitis está relacionada con otras enfermedades, como la diabetes y las infecciones respiratorias. Además, las bacterias producto de la infección se cuelan en los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Para las mujeres embarazadas, las enfermedades de las encías también resultan peligrosas, porque pueden causar un parto prematuro.

¿Cómo saber si las encías están sanas?
Te contamos alguna de las maneras sencillas que tienes para identificar unas encías normales.
- Las encías sanas deben lucir de color rosa coral, estar firmes y no deben sangrar al cepillarse o al utilizar hilo dental.
- Ten en cuenta que incluso el olor puede ayudar a determinar si son encías sanas o enfermas. Esto no solamente guarda relación con lenguas sanas, sino que también puede ser un indicativo relacionado con las encías. Sí, el mal aliento y encías enfermas pueden tener relación.
- Esto es importante que lo tengamos presente: el sangrado de encías durante el cepillado no es algo normal. Si queremos saber si las encías están enfermas, basta con apreciar algunos de los síntomas contrarios que hemos señalado antes. ¿Y cómo podemos saber si no se encuentran en buen estado?
Si continuamente están sangrando o notas que se ha acumulado placa y sarro en ellas, lo más probable es que acabe en molestias que pueden desembocar en algo más.
Factores que Afectan la Salud Gingival
Existen diversos factores que pueden afectar el estado de salud de tus encías. Hay algunos que son modificables, y que están relacionados con los hábitos personales; y otros que no se pueden controlar o cambiar.
Factores Modificables
- Dieta y nutrición: una alimentación poco balanceada, con un consumo alto en azúcares y alimentos ultraprocesados, afectará tus encías.
- Prácticas de higiene bucal: no tener una adecuada rutina de limpieza y cuidado de dientes y encías, es la principal razón por la que se producen las enfermedades periodontales.
- Fumar: este mal hábito disminuye el flujo de la sangre hacia las encías, lo que provoca que los tejidos en esta zona no cicatricen o se reparen bien.
- Estrés: el estrés dificulta que el cuerpo pueda combatir las bacterias que dañan las encías.
Factores No Modificables
- Factores genéticos: las personas con antecedentes familiares de enfermedades periodontales, tienen mayor riesgo de desarrollar estas condiciones.
- Factores hormonales: en especial en el caso de las mujeres embarazadas o en la etapa de la menopausia, los cambios hormonales pueden debilitar las encías y hacerlas más susceptibles a inflamación e infecciones.
Señales de Advertencia de Enfermedades de las Encías
Hay signos que nos pueden indicar que sufrimos alguna enfermedad en las encías, y que quizás hemos estado pasando por alto. Entre ellos:
- Encías sangrantes: en condiciones normales, al cepillarse y utilizar hilo dental, las encías no deberían sangrar.
- Encías de color rojo, hinchadas o adoloridas: Las encías deben verse rosa claro y no presentar ningún tipo de inflamación, ni sensibilidad y tampoco provocar dolor.
- Mal aliento constante: Incluso luego de cepillarse los dientes o usar enjuague bucal.
- Dientes flojos: Sentir que los dientes están flojos o tener la sensación de que sus ya no están bien sujetos a las encías, así como, sentir dolor al masticar; son señales de que algo puede andar mal.
- Llagas en las encías: indican una fuerte infección o altos niveles de bacterias en la zona.
Ignorar las señales que hemos mencionado puede provocar complicaciones, desde leves hasta graves. Empezado por dolores y molestias, pasando por la pérdida de piezas dentales, hasta los peores casos en los que se hacen presentes enfermedades y afecciones graves.
¿Cómo prevenir la PERIODONTITIS o enfermedad de las encías?
Prevención de Enfermedades de las Encías
Estas recomendaciones te servirán para cuidar de manera más efectiva tus dientes y tener encías sanas, y evitar así enfermedades bucales.
Elección de Herramientas de Higiene Bucal
Para una adecuada higiene bucal, la elección del cepillo de dientes adecuado, y el uso de hilo dental son esenciales.
Cepillos de Dientes: Características y Técnicas
Para prevenir enfermedades en las encías, el cepillo dental debe tener cerdas suaves y el tamaño del cabezal pequeño. Esto evita el sangrado en las encías y permite tener mayor acceso a los lugares de la boca más difíciles de alcanzar, y así limpiar mejor cada rincón de la boca. El cepillo debe sustituirse cada tres meses, o cuando esté desgastado. Es importante cepillarse por dos minutos, con movimientos suaves y cortos, pasando con cuidado por cada uno de los dientes, tratando de seguir siempre el mismo patrón. El cepillo debe estar en un ángulo de 45 grados con respecto a las encías.
En este punto, es conveniente resaltar que existen cepillos eléctricos de cabezal redondo que ofrecen mayor eficacia en la eliminación de placa que los cepillos manuales.
Hilo Dental: Técnicas y Alternativas
El uso de hilo dental permite eliminar la placa y residuos de comida que se alojan en los pequeños espacios entre los dientes y en el borde de las encías. Debe usarse todos los días, al menos una vez. Corta unos 45 centímetros de hilo dental, y sostenlo entre tus dedos con unos cinco centímetros de separación; luego, deslízalo de arriba a abajo, entre cada diente. Al llegar a la encía pon el hilo en forma de C para limpiar bien la línea de las encías. Se debe repetir esto en cada uno de los dientes.

Rutinas Diarias para la Salud de las Encías
Adicionalmente, a un correcto cepillado y al uso de hilo dental en la rutina diaria, para el cuidado de las encías también es necesario:
- Beber suficiente agua: Estar bien hidratado, ayuda a producir más saliva, la cual ayuda a eliminar bacterias de la boca.
- Tener una dieta saludable: Una dieta balanceada, que incluya minerales, vitaminas y que evite el consumo excesivo de azúcar, ayuda a mejorar la inmunidad natural del cuerpo.
- Evitar el cigarrillo y el tabaco: Estos son dañinos para el cuerpo, y los tejidos de las encías no son la excepción.
La Importancia de las Visitas al Dentista
Visitar periódicamente al dentista, al menos, 1 vez al año. Las visitas al dentista cada seis meses tienen dos ventajas principales cuando se trata de prevenir enfermedades periodontales. La primera son las limpiezas dentales profesionales, que ayudan a mantener los dientes y encías limpios y bien cuidados. Y la segunda, es que un chequeo a tiempo por parte del dentista, permite detectar y ofrecer un tratamiento para enfermedades o problemas con las encías, en etapas tempranas, evitando así complicaciones.
Alimentos y Hábitos Beneficiosos para las Encías
Ciertas prácticas que debemos tener en cuenta e incluir en nuestras rutinas, nos pueden ayudar a tener encías más sanas.
Alimentos que Fortalecen las Encías
Las frutas y verduras son alimentos que nos proveen vitaminas, minerales y fibras esenciales para estar sanos, y son perfectos para mantener las encías fuertes y saludables. Por otra parte, los productos lácteos son fuentes de calcio y fósforo, sirven para fortalecer los dientes y mantener sano el esmalte dental. Los alimentos que contienen probióticos ayudan al cuerpo a reducir la inflamación y la formación de bacterias, esto puede ser beneficioso para la salud oral.
Hábitos Diarios para Proteger las Encías
Como ya mencionamos, tener hábitos diarios saludables nos permite gozar de una mejor salud bucal. Entre estas costumbres no podemos olvidar:
- Cepillar los dientes por dos minutos, al menos dos veces al día, con una pasta dental con flúor.
- Utilizar hilo dental, aunque sea una vez al día, utilizando una técnica adecuada.
- Una dieta equilibrada, evitando consumir alimentos ultraprocesados y azucarados.
- Evitar fumar.
- Aunque no es un hábito diario, es importante tener presente en nuestras agendas la visita semestral al dentista.
Tratamientos Disponibles para Enfermedades de las Encías
El tratamiento de los problemas de encías varía según el grado de afectación. El tratamiento que indique el periodontista va a depender del estado y condición de cada paciente en particular. Las enfermedades de las encías pueden ir desde leves, hasta graves, y de acuerdo al nivel de gravedad el dentista indicará un tratamiento.
Procedimientos No Quirúrgicos
En casos más sencillos, un raspado puede ayudar a eliminar la placa y el sarro acumulado en la superficie de los dientes. El alisado radicular hace este mismo trabajo, pero en las raíces de los dientes. Los pacientes con inflamación e infecciones, podrían necesitar medicamentos, como antibióticos y antiinflamatorios.
Procedimientos Quirúrgicos
En casos más graves, es probable que se necesiten procedimientos quirúrgicos:
- Cirugía con colgajos: Se hacen cortes en las encías para eliminar el sarro y el tejido infectado.
- Injerto de tejido blando: Para pacientes en los que la línea de las encías ha retrocedido hasta exponer las raíces.
- Regeneración o injerto ósea: Se realiza cuando la enfermedad periodontal ha dañado el hueso.

Recuperación y Cuidado Post-Tratamiento
La recuperación y los cuidados van a estar directamente relacionados con el tipo de tratamiento que haya recibido el paciente. En los casos de tratamientos sencillos, no quirúrgicos, el médico podrá indicar medicamentos y el paciente sentirá algo de dolor y sensibilidad los primeros días. Cuando los tratamientos son más complicados, la sensibilidad puede estar presente por varias semanas, y los cuidados y la higiene dental posterior deben ser mayores, para evitar daños y también impedir la formación de nuevas bacterias.
Variaciones en el Color de las Encías
La encía recubre y protege los tejidos de soporte del diente: el hueso, el cemento y el ligamento periodontal. Sin embargo, hay ciertas variaciones en este color rosáceo que refleja salud periodontal. Y es que se producen cambios en función del tono de piel de cada persona, debido al grado de pigmentación melanótica. Aproximadamente el 15% de los europeos tienen pigmentaciones orales frente al 80% en asiáticos.
Esta pigmentación se debe a la estimulación en la producción de melanina por los tóxicos del tabaco. En los grandes fumadores se presenta en el 30% de los individuos.
La encía inflamada se vuelve roja. Se acompaña también de pérdida de la consistencia, es decir, se vuelve menos firme, más fluctuante y aparecerá sangrado al cepillado e incluso espontáneo. Afortunadamente, cuando la enfermedad afecta solamente a la encía (gingivitis), ésta podrá revertirse si ponemos remedio a tiempo y mantenemos una higiene adecuada.
El Problema de la Placa Bacteriana y el Sarro
La principal amenaza para la salud de nuestras encías es la acumulación de bacterias sobre los dientes: la placa bacteriana. Esta comienza a depositarse en el surco gingival (el espacio que existe entre dientes y encías) pocos minutos después del cepillado dental. Si no se limpian, su actividad provoca sangrado e inflamación.
Si no se toma ninguna medida, las toxinas de estas bacterias continuarán su actividad y derivará en una periodontitis. En ella, la afectación comenzará a profundizar desde la encía hasta el hueso que sostiene los dientes en la boca, pudiendo provocar su pérdida en algunos casos. Además, múltiples estudios han demostrado que la presencia de bacterias en estas localizaciones de la boca puede facilitar su paso al torrente circulatorio, lo que aumenta el riesgo de sufrir patologías cerebrovasculares, respiratorias, neuronales, etc.
El sarro es la placa bacteriana que se ha calcificado y se ha endurecido sobre los dientes debido al depósito de minerales. Una de las zonas en las que tiende a acumularse más es en la cara interna de los incisivos inferiores. Una vez adherido el sarro dental, es necesaria la intervención de un profesional dental para retirarlo. Por ello, el doctor Barrachina afirma que es imprescindible visitar periódicamente al odontólogo, ya que su proliferación se da a ritmos diferentes en cada persona.
Recomendaciones Adicionales
- Es necesario cepillarse los dientes en profundidad después de cada comida.
- Entre la encía y el diente existe una minúscula separación llamada surco gingival. En este surco pueden acumularse restos de alimentos o de placa dental. Si no se eliminan con un correcto cepillado las encías se inflaman y sangran de forma espontánea o al contacto con el cepillo.
- “En caso de no atajar a tiempo esta afección, las bacterias prosiguen su camino y empiezan a afectar al hueso de soporte de los dientes”, explica el doctor de la Clínica Dental Barrachina.
- Para tener unas encías sanas es fundamental que estén fortalecidas, y en eso sí que podemos contribuir realizando pequeños hábitos cada día. ¿Cómo? Lavarse los dientes de forma diaria es básico si queremos mantener, no solamente unas encías fuertes, sino también una buena salud bucodental general. Mínimo 2 veces al día, especialmente por la noche, con pasta dentífrica.
- No solamente es importante mantener una buena higiene, sino además hacerlo de la manera correcta con los métodos adecuados. Esto implica usar un cepillo de dureza media y no apretar de forma excesiva durante el cepillado.
- Además de mantener la higiene, también podemos mantener las encías sanas con una buena alimentación. ¿Sabías que la vitamina C es básica para la lengua? ¿O que los ácidos grasos omega 3 o el calcio favorecen a una buena salud de las encías?
- Los factores externos como el estrés, antecedentes familiares o cambios hormonales también pueden influir decisivamente en el problema de encías. Y por todo ello, para asegurarte que posees encías sanas lo mejor es acudir regularmente a tu dentista.
Tabla Resumen: Claves para unas Encías Saludables
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Higiene Bucal | Cepillado dental 2-3 veces al día, uso de hilo dental diario. |
| Alimentación | Dieta baja en azúcares y rica en frutas y verduras. |
| Visitas al Dentista | Al menos una vez al año para limpiezas y revisiones. |
| Hábitos | Evitar fumar y controlar el estrés. |
Recuerda que las encías son una parte fundamental de nuestra dentadura, ya que ayudan a mantener los dientes en su sitio y, muy especialmente, ofrecen la protección adecuada a las piezas dentales.