Acabas de finalizar tu tratamiento de ortodoncia, ya sea con brackets o alineadores transparentes. Sin embargo, ¿has terminado realmente el tratamiento? La respuesta es sí y no. El tratamiento activo ha concluido, pero ahora comienza una fase distinta, aunque igualmente importante: la retención.
Después del esfuerzo que supuso alinear tus dientes, no comprometas los resultados por no usar los retenedores ni asistir a tus revisiones. La fase de retención es fundamental para mantener los resultados obtenidos a largo plazo, ya sea después de un tratamiento de Invisalign o de ortodoncia tradicional, y para evitar que los dientes regresen a su posición inicial, un fenómeno conocido como recidiva.
Cuando se retira la ortodoncia, los dientes aún conservan cierta movilidad. La boca está en continua adaptación, por lo que, al finalizar la ortodoncia, es necesario colocar aparatos de retención o retenedores. El objetivo de los retenedores es fortalecer los dientes en su nueva posición y permitir que las fibras que los unen al hueso se acostumbren a su nueva ubicación. Este proceso lleva tiempo, y también es crucial que la lengua, los labios y el resto de la cavidad oral se adapten.
Conseguir la alineación dental ideal mediante ortodoncia es solo la primera etapa hacia una sonrisa estable y funcional. El manejo del tiempo posterior a la finalización del caso resulta de extremada importancia, tanto como el propio tratamiento en sí. Son muchas y variadas las formas de ejercer la contención del mismo.
A lo largo de la historia muchos autores han debatido sobre esta cuestión, expresando distintas opiniones, argumentos y teorías. Así, Angle propugnaba la inmovilización total de los dientes para no interferir en la formación de nuevo hueso, aunque posteriormente matizara, en la 7ª edición de su libro “Treatment of malocclusion of the teeth”, que se debía permitir total libertad de movimiento de los dientes ortodóncicamente corregidos, excepto “hacia la dirección en la que el diente tiende naturalmente a regresar”. Muchos profesionales han preconizado la necesidad de retener un caso ortodóncicamente tratado, durante un cierto tiempo al menos.
Actualmente, la retención sigue siendo un problema. El paciente quiere saber desde el primer momento si necesitará algún retenedor, cuánto tiempo deberá llevarlo, … y demás cuestiones controvertidas.
Una vez que se retiran los brackets o se termina el tratamiento de alineadores transparentes, los dientes aún no están completamente asentados en su nueva posición. Los tejidos, hueso y ligamentos periodontales necesitan tiempo para adaptarse y estabilizarse, por lo que los dientes tienden a moverse nuevamente hacia su posición original.
Tipos de Retenedores Dentales
Los retenedores pueden ser fijos o removibles, y ambos tipos tienen sus ventajas y desventajas:
- Retención Fija: Se trata de un alambre delgado que se pega en la parte interna de los incisivos. Es imprescindible revisarlo con frecuencia para asegurarse de que está bien sujeto.
- Retención Removible: Aparato de retención extraíble que se usa solo para dormir (salvo otras indicaciones). Es muy importante usarlo cada noche. El aparato debe encajar bien, adaptándose perfectamente a todos los dientes.
TIPOS DE RETENEDORES | Conoce las Ventajas, Desventajas y Diferencias de los MÁS RECOMENDADOS
Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior. La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión (Fig.
Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg (Fig. 2), el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un ma- yor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores. Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores (Fig. 3) o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética (Fig.
Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.
En 1971, Ponitz describió una alternativa al tradicional retenedor removible: el retenedor termoplástico. Entre sus ventajas, caben destacar la fácil fabricación, el bajo coste, la estética y aceptación de los pacientes. Debido a su flexibilidad, este tipo de retenedores no deben usarse en aquellos casos en los que se han expandido las arcadas dentarias durante el tratamiento de ortodoncia, puesto que no permiten un completo asentamiento de la oclusión.
En 1993, Sheridan introdujo el retenedor Essix® (fig. Otra variante es el retenedor Osamu (fig. 6), el cual consta de dos capas, la capa interior fabri-cada de copolímero de etileno-acetato de vinilo-bioplast®- con 1,5 mm de grosor, se adapta a las áreas interproximales y cubre la cara lingual y vestibular de los dientes, excepto los dos o tres milímetros incisales. La capa externa, de plástico duro de policarbonato de 0,75 mm de grosor -imprelon s®-, cubre las caras oclusales, vestibulares y palatinas de los dientes, permitiendo una buena oclusión con la arcada antagonista.
Los retenedores termoplásticos tienen la gran ventaja de que pueden utilizarse para alinear incisivos irregulares, si se ha producido un ligero apiñamiento tras el tratamiento, aunque normalmente es necesario realizar un previo stripping interproximal y set-up en el laboratorio. En estos casos, el retenedor debe emplearse las 24 horas, excepto para las comidas, durante unos 5-7 días.
Otra variante en retenedores termoplásticos desarrollada por el Dr. Damon es la Guarda Da- mon (fig. 7), consistente en 2 retenedores removibles, unidos en una posición de avance mandibular, originando distracción y avance condilar.
Shawesh demostró que no existen diferencias significativas en el empleo de una placa de Hawley modificada con acrílico en el arco vestibular a tiempo completo -24 horas, excepto comidas- o a tiempo parcial -solo para dormir- inmediatamente después de la retirada de la aparatología ortodóncica. Thickett y Power también encontraron una respuesta similar con el uso de placas termoplásticas, pues la recidiva en el resalte, la anchura molar y canina, el índice de irregularidad y la longitud de arcada fueron similares usando los retenedores termoplásticos a tiempo completo o parcial.
a partir de 1999, el alineador final está siendo usado también como retenedor. En el año 2007, Kuncio comparó la efectividad en la retención de Invisalign con respecto a una placa Essix® tras un tratamiento con brackets convencionales mediante el uso del Objective Grading System de la American Board of Orthodontics, con un periodo de retención de tres años.
El posicionador (fig. 8) pueden ser útiles para detallar o afinar los objetivos oclusales siguiendo los principios gnatológicos y así hacer coincidir la máxima intercuspidación con la relación céntrica una vez retirada la aparatología multibracket. Así pues, están indicados para mejorar las relaciones oclusales interarcadas y asentar la oclusión en relación céntrica, ante la retirada temprana de la aparatología -por falta de cooperación por parte del paciente: ante uso de elásticos, mala higiene,… - y para facilitar el desarrollo de la competencia labial y el tono muscular facial.
Roth recomendaba no usar estos aparatos si el decalaje céntrico era mayor de 3’5 mm. El posicionador se fabricará sobre los mode- los articulados, envolviendo ambas arcadas, a los que se les realizará un pequeño set-up superior e inferior, con el fin de corregir la relación oclusal durante el periodo de retención, actuando éste de forma activa. Al fabricar un posicionador, hay que separar las arcadas de 2 a 4 mm.
Ello significa que, aunque no es imprescindible en todos los casos, sí es conveniente utilizar un articulador que registre el eje de bisagra real del paciente, sobre todo en pacientes con sintomatología articular y/o con patrón vertical. Una vez entregado al paciente el posicionador, se le instruirá a que lo use 24 horas diarias -ex- cepto comidas- durante 2 ó 3 días, a partir de los cuales se mandarán ejercicios de apretamiento de 20 segundos, y en un periodo de unas 6 semanas, se deben conseguir los movimientos dentarios deseados. Entre las desventajas de su uso se encuentran que no mantienen bien las correcciones de rotación, tienden a aumentar la sobremordida y suelen tener poca aceptación a tiempo completo por parte del paciente.
La férula de descarga (fig. Aunque este dispositivo presenta dos funciones principales (diagnóstica y terapéutica), también puede ser usado como método de retención, aunque existe poca evidencia científica en este apartado. Se ha demostrado que la retención con férula reduce los síntomas de otalgia, el dolor facial y la migraña frente a la retención con placa circunferencial.
Desde su introducción en 1977, estos retenedores han ido modificando su diseño inicial, así como el material en que se han fabricado, usán- dose blue-elgiloy, acero inoxidable, oro en distintos grosores, con o sin bucles en caninos, …. Inicialmente eran redondos o rectangulares. Posteriormente se comenzó a usar el alambre multifilar o trenzado, compuesto por varias hebras o hilos de alambre. La ventaja del retenedor trenzado es que su superficie irregular permite una mayor retención mecánica para el composite, sin la necesidad de realizar bucles retentivos en sus extremos.
Básicamente existen dos tipos de cementado para estos retenedores: con adhesión sólo a caninos (fig. 10) o adheridos a cada uno de los dientes del segmento anterior (fig. 11). En función del tipo de cementado empleado, se utilizará una sección de alambre específica. En aquellos casos en los que los retenedores sólo se fijen a los caninos, el alambre debe de tener una sección de 0,032 pulgadas, siendo éste un diámetro relativamente rígido. Normalmente, el retenedor cementado solo en los caninos es efectivo en el mantenimiento de la anchura intercanina, pero deficiente en la prevención de rotaciones individuales de los incisivos.
En la arcada superior, resulta más complejo de utilizar, sobre todo en los casos de una sobremordida correcta, pues existen interferencias con los incisivos inferiores. Normalmente el retenedor se suele extender sólo hasta los incisivos laterales. En cuanto a la salud gingival a corto y a largo plazo con uso de retenedores fijos inferiores, se ha demostrado que no existen diferencias significativas en el índice de placa, índice gingival y nivel de hueso, pero sí en el índice de cálculo, profundidad de bolsa y recesiones, que aumentan a largo plazo.
La literatura afirma que no existen grandes diferencias en el acúmulo de placa entre los retenedores multifilares y los retenedores redondos, aunque sí es un poco mayor en las superficies distales y mesiales de los dientes anteroinferiores con el retenedor multifilar. Además ambos retenedores no producen descalcificaciones en las superficies linguales de los dientes. La principal diferencia hallada entre ambos es el índice de irregularidad de Little, que es considerablemente mayor con el uso de retenedores redondos.
Una alternativa a los retenedores de alambre son los retenedores de fibra de vidrio, los cuales se recubren de composite. La ventaja es que su tamaño se reduce, pero la desventaja es que se convierte en un retenedor demasiado rígido, que no permite los movimientos dentarios fisiológicos y contribuye a un mayor número de descementados.
Mencionados por primera vez en 1953 por Behrman y Egan, no fueron usados para mover dientes hasta 1978. Inicialmente, Blechman y Smiley auspiciaron su uso incluso para movimientos de inclinación, radiculares y de torque. Más tarde, en 1985, se realizó el primer estudio in vivo usando imanes intermaxilares, concluyendo que no causaban disconfort durante el movimiento dentario y que era posible un único vector de fuerzas. También se han utilizado para retener un caso de ortodoncia, generalmente para retener un cierre de espacios.
Una variedad interesante en los retenedores fijos es usar un alambre de níquel-titanio en vez de los retenedores clásicos. Liou propone usar un retenedor inferior de níquel-titanio, de .018” de diámetro, de canino a canino, cementado en los 6 dientes anteroinferiores como retenedor permanente (fig.12). Incluso lo usa para solucionar pequeñas recidivas del apiñamiento anterior sin necesidad de volver a colocar brackets.
Para ello se pasa una ligadura de alambre de .010” ó .012” pulgadas por debajo de cada punto de contacto de canino a canino, se coloca el seccional de níquel- titanio y se vuelve a pasar el extremo lingual de cada ligadura por debajo de los puntos de contacto, hacia labial. Ahora se atan fuertemente entre sí los 4 extremos de las ligaduras (2 extremos por cada cara interproximal de un diente), quedando el nudo en la cara vestibular del diente recidiva- do.
A pesar de que se han intentado consensuar las distintas opiniones para unificar criterios de actuación, la cuestión sigue sin estar resuelta de un modo definitivo. Actualmente, no existe ningún protocolo sobre qué periodo de retención es el óptimo para cada caso. En el caso de usar retenedores removibles, un protocolo bastante generalizado es colocar retenedores tipo Hawley a tiempo completo durante 3 ó 6 meses, seguido de año o año y medio a tiempo parcial -sólo durante las noches-.
Ante los múltiples sistemas mecánicos para retener un tratamiento ortodóncico que ofrece la literatura, cada ortodoncista debe valorar cada caso independientemente y planificar la retención más adecuada desde el comienzo del tratamiento. En principio, los retenedores fijos parecen ser más adecuados que los removibles para mantener los resultados oclusales obtenidos, son más estéticos y no requieren la colaboración del paciente. A pesar de sus inconvenientes, están indicados siempre que el paciente tenga una higiene adecuada. Los retenedores removibles tipo Hawley están indicados fundamentalmente para la arcada superior ante compromiso transversal, en aquellos casos en que se ha realizado expansión de la arcada.
Es importante usar los retenedores con disciplina desde el primer momento. Debes saber que si dejas de usar el retenedor o si se estropea tus dientes se moverán. Para esto hay que tener en cuenta que cierta irregularidad es completamente normal.
Los tiempos de uso de los retenedores varían según el tipo de tratamiento y las recomendaciones del ortodoncista. El primer año es crítico para la retención, ya que los dientes aún son propensos a moverse. Durante los primeros seis meses, los pacientes suelen llevar los retenedores todo el día, quitándolos solo para comer y cepillarse. Incluso varios años después de terminar el tratamiento, existe la posibilidad de que los dientes vuelvan a moverse debido a la memoria del ligamento periodontal o la presión de los músculos faciales.
Cuidado de los Retenedores Removibles
El cuidado adecuado de los retenedores removibles es esencial para mantenerlos en buen estado y asegurar su efectividad:
- Cuidado al poner y quitar los retenedores removibles: Tanto al insertarlo como al quitarlo, hay que tener cuidado de no deformar el aparato. Cuando se pone hay que empujarlo con las yemas de los dedos hasta que encaje bien al fondo del paladar. No es bueno coger la costumbre de morderlo para colocarlo.
- Guarda los retenedores en su caja: Este consejo sirve más que nada para evitar pérdidas. Si te acostumbras a guardarlo siempre en su caja, evitarás posibles despistes, como que el retenedor acabe en el cubo de la basura. Además, si tienes mascota hay que tener especial cuidado. Como el aparato huele a ti, el animal puede ir a por el y llegar a romperlo.
- No comer ni beber con los retenedores puestos: De la misma manera que con la comida, hay que evitar morderse las uñas con los retenedores en la boca. Con esta acción puedes evitar deformar, desgastar o incluso romper el aparato.
- Cómo limpiar los retenedores removibles: Los aparatos de retención removibles están hechos de un material al que le afecta la capacidad abrasiva de la pasta de dientes. Si los lavas con pasta de dientes acabarás haciéndoles microporosidades en las que se queda retenida tu saliva de noche. Si quieres que tu retenedor dure más tiempo, debes lavarlo con jabón neutro, lo más orgánico posible, y agua fría.

Limpieza de retenedores removibles
A continuación, se presenta una tabla con los cuidados recomendados para los retenedores removibles:
| Cuidado | Descripción |
|---|---|
| Inserción y Retiro | Manipular con cuidado para evitar deformaciones. |
| Almacenamiento | Guardar siempre en su caja para evitar pérdidas o daños. |
| Alimentos y Bebidas | Retirar antes de comer o beber (excepto agua). |
| Limpieza Diaria | Lavar con jabón neutro y agua fría. |
| Limpieza Profunda | Usar pastillas desincrustantes ocasionalmente. |
Higiene y Mantenimiento Adicional
- Cepillado diario: Debes cepillar tus retenedores removibles a diario con un cepillo suave y agua tibia.
- Pastillas limpiadoras: Usa pastillas efervescentes para mantener los retenedores libres de bacterias y manchas.
- Compromiso a largo plazo: La retención es una fase de por vida.
Nuestra recomendación es que sea jabón en pastilla, debes acariciar con el cepillo la pastilla de jabón y cepillar por dentro y por fuera tus retenedores. También recomendamos usar desincrustante de vez en cuando si tiene suciedad que no sale con el cepillado.
Si se despega, debes contactar con tu clínica para que te lo peguen lo antes posible, ya que los dientes se pueden mover. La higiene debe de ser excelente en la zona de este retenedor, ya que si no el alambre puede retener gran cantidad de placa bacteriana.

Retenedor fijo
En Novasmile estamos contigo antes, durante y después del tratamiento. Siempre que nos necesites seguiremos cuidando de tus dientes.
tags: #retencion #removible #ortodoncia