Retenedor de Acción Posterior en Ortodoncia: Claves para una Sonrisa Duradera

Los retenedores dentales son una parte fundamental del proceso de ortodoncia, aunque no todos están completamente informados sobre su función y necesidad. Tras el uso de aparatos ortopédicos como alineadores, brackets, bandas y alambres, los ortodoncistas suelen recomendar el uso de retenedores dentales para mantener los resultados obtenidos.

Tipos de Retenedores Dentales

Los retenedores dentales se clasifican principalmente en dos categorías: fijos y removibles.

Retenedores Fijos

Los retenedores fijos, también conocidos como permanentes, son barras de alambre que se colocan detrás de los dientes anteriores, especialmente en la arcada inferior, aunque también pueden ubicarse en la arcada superior. Por lo tanto, es importante que a la hora de cepillarse se haga hincapié en esta zona para poder eliminar la totalidad de la placa que pueda acumularse alrededor del alambre.

Retenedores Removibles

Los retenedores removibles se dividen en varios tipos:

  • Placas de Hawley: Son cada vez menos frecuentes, pero todavía se utilizan en niños que han recibido tratamiento con brackets. Este tipo de retenedor está compuesto por ganchos que se colocan en los dientes y un alambre dispuesto en la zona exterior de los dientes.
  • Retenedores Removibles Transparentes (Essix): Van ganando popularidad debido a su discreción y comodidad.

Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior.

La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión.

Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg, el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un ma- yor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores.

Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética.

Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.

En 1971, Ponitz describió una alternativa al tradicional retenedor removible: el retenedor termoplástico. Entre sus ventajas, caben destacar la fácil fabricación, el bajo coste, la estética y aceptación de los pacientes.

Debido a su flexibilidad, este tipo de retenedores no deben usarse en aquellos casos en los que se han expandido las arcadas dentarias durante el tratamiento de ortodoncia, puesto que no permiten un completo asentamiento de la oclusión.

En 1993, Sheridan introdujo el retenedor Essix.

Otra variante es el retenedor Osamu, el cual consta de dos capas, la capa interior fabri-cada de copolímero de etileno-acetato de vinilo-bioplast®- con 1,5 mm de grosor, se adapta a las áreas interproximales y cubre la cara lingual y vestibular de los dientes, excepto los dos o tres milímetros incisales. La capa externa, de plástico duro de policarbonato de 0,75 mm de grosor -imprelon s®-, cubre las caras oclusales, vestibulares y palatinas de los dientes, permitiendo una buena oclusión con la arcada antagonista.

Los retenedores termoplásticos tienen la gran ventaja de que pueden utilizarse para alinear incisivos irregulares, si se ha producido un ligero apiñamiento tras el tratamiento, aunque normalmente es necesario realizar un previo stripping interproximal y set-up en el laboratorio. En estos casos, el retenedor debe emplearse las 24 horas, excepto para las comidas, durante unos 5-7 días.

Otra variante en retenedores termoplásticos desarrollada por el Dr. Damon es la Guarda Da- mon, consistente en 2 retenedores removibles, unidos en una posición de avance mandibular, originando distracción y avance condilar.

Shawesh demostró que no existen diferencias significativas en el empleo de una placa de Hawley modificada con acrílico en el arco vestibular a tiempo completo -24 horas, excepto comidas- o a tiempo parcial -solo para dormir- inmediatamente después de la retirada de la aparatología ortodóncica.

Thickett y Power también encontraron una respuesta similar con el uso de placas termoplásticas, pues la recidiva en el resalte, la anchura molar y canina, el índice de irregularidad y la longitud de arcada fueron similares usando los retenedores termoplásticos a tiempo completo o parcial.

A partir de 1999, el alineador final está siendo usado también como retenedor. En el año 2007, Kuncio comparó la efectividad en la retención de Invisalign con respecto a una placa Essix® tras un tratamiento con brackets convencionales mediante el uso del Objective Grading System de la American Board of Orthodontics, con un periodo de retención de tres años.

El posicionador pueden ser útiles para detallar o afinar los objetivos oclusales siguiendo los principios gnatológicos y así hacer coincidir la máxima intercuspidación con la relación céntrica una vez retirada la aparatología multibracket.

Así pues, están indicados para mejorar las relaciones oclusales interarcadas y asentar la oclusión en relación céntrica, ante la retirada temprana de la aparatología -por falta de cooperación por parte del paciente: ante uso de elásticos, mala higiene,… - y para facilitar el desarrollo de la competencia labial y el tono muscular facial.

Roth recomendaba no usar estos aparatos si el decalaje céntrico era mayor de 3’5 mm.

El posicionador se fabricará sobre los mode- los articulados, envolviendo ambas arcadas, a los que se les realizará un pequeño set-up superior e inferior, con el fin de corregir la relación oclusal durante el periodo de retención, actuando éste de forma activa.

Al fabricar un posicionador, hay que separar las arcadas de 2 a 4 mm. Ello significa que, aunque no es imprescindible en todos los casos, sí es conveniente utilizar un articulador que registre el eje de bisagra real del paciente, sobre todo en pacientes con sintomatología articular y/o con patrón vertical.

Una vez entregado al paciente el posicionador, se le instruirá a que lo use 24 horas diarias -ex- cepto comidas- durante 2 ó 3 días, a partir de los cuales se mandarán ejercicios de apretamiento de 20 segundos, y en un periodo de unas 6 semanas, se deben conseguir los movimientos dentarios deseados.

Entre las desventajas de su uso se encuentran que no mantienen bien las correcciones de rotación, tienden a aumentar la sobremordida y suelen tener poca aceptación a tiempo completo por parte del paciente.

La férula de descarga (fig. Aunque este dispositivo presenta dos funciones principales (diagnóstica y terapéutica), también puede ser usado como método de retención, aunque existe poca evidencia científica en este apartado.

Se ha demostrado que la retención con férula reduce los síntomas de otalgia, el dolor facial y la migraña frente a la retención con placa circunferencial.

Desde su introducción en 1977, estos retenedores han ido modificando su diseño inicial, así como el material en que se han fabricado, usán- dose blue-elgiloy, acero inoxidable, oro en distintos grosores, con o sin bucles en caninos, ….

Inicialmente eran redondos o rectangulares. Posteriormente se comenzó a usar el alambre multifilar o trenzado, compuesto por varias hebras o hilos de alambre.

La ventaja del retenedor trenzado es que su superficie irregular permite una mayor retención mecánica para el composite, sin la necesidad de realizar bucles retentivos en sus extremos.

Básicamente existen dos tipos de cementado para estos retenedores: con adhesión sólo a caninos o adheridos a cada uno de los dientes del segmento anterior.

En función del tipo de cementado empleado, se utilizará una sección de alambre específica. En aquellos casos en los que los retenedores sólo se fijen a los caninos, el alambre debe de tener una sección de 0,032 pulgadas, siendo éste un diámetro relativamente rígido.

Normalmente, el retenedor cementado solo en los caninos es efectivo en el mantenimiento de la anchura intercanina, pero deficiente en la prevención de rotaciones individuales de los incisivos.

En la arcada superior, resulta más complejo de utilizar, sobre todo en los casos de una sobremordida correcta, pues existen interferencias con los incisivos inferiores.

Normalmente el retenedor se suele extender sólo hasta los incisivos laterales.

En cuanto a la salud gingival a corto y a largo plazo con uso de retenedores fijos inferiores, se ha demostrado que no existen diferencias significativas en el índice de placa, índice gingival y nivel de hueso, pero sí en el índice de cálculo, profundidad de bolsa y recesiones, que aumentan a largo plazo.

La literatura afirma que no existen grandes diferencias en el acúmulo de placa entre los retenedores multifilares y los retenedores redondos, aunque sí es un poco mayor en las superficies distales y mesiales de los dientes anteroinferiores con el retenedor multifilar.

Además ambos retenedores no producen descalcificaciones en las superficies linguales de los dientes.

La principal diferencia hallada entre ambos es el índice de irregularidad de Little, que es considerablemente mayor con el uso de retenedores redondos.

Una alternativa a los retenedores de alambre son los retenedores de fibra de vidrio, los cuales se recubren de composite.

La ventaja es que su tamaño se reduce, pero la desventaja es que se convierte en un retenedor demasiado rígido, que no permite los movimientos dentarios fisiológicos y contribuye a un mayor número de descementados.

Mencionados por primera vez en 1953 por Behrman y Egan, no fueron usados para mover dientes hasta 1978.

Inicialmente, Blechman y Smiley auspiciaron su uso incluso para movimientos de inclinación, radiculares y de torque.

Más tarde, en 1985, se realizó el primer estudio in vivo usando imanes intermaxilares, concluyendo que no causaban disconfort durante el movimiento dentario y que era posible un único vector de fuerzas.

También se han utilizado para retener un caso de ortodoncia, generalmente para retener un cierre de espacios.

Una variedad interesante en los retenedores fijos es usar un alambre de níquel-titanio en vez de los retenedores clásicos.

Liou propone usar un retenedor inferior de níquel-titanio, de .018” de diámetro, de canino a canino, cementado en los 6 dientes anteroinferiores como retenedor permanente.

Incluso lo usa para solucionar pequeñas recidivas del apiñamiento anterior sin necesidad de volver a colocar brackets.

Para ello se pasa una ligadura de alambre de .010” ó .012” pulgadas por debajo de cada punto de contacto de canino a canino, se coloca el seccional de níquel- titanio y se vuelve a pasar el extremo lingual de cada ligadura por debajo de los puntos de contacto, hacia labial.

Ahora se atan fuertemente entre sí los 4 extremos de las ligaduras (2 extremos por cada cara interproximal de un diente), quedando el nudo en la cara vestibular del diente recidiva- do.

Duración del Uso de Retenedores

A pesar de que se han intentado consensuar las distintas opiniones para unificar criterios de actuación, la cuestión sigue sin estar resuelta de un modo definitivo. Actualmente, no existe ningún protocolo sobre qué periodo de retención es el óptimo para cada caso.

En el caso de usar retenedores removibles, un protocolo bastante generalizado es colocar retenedores tipo Hawley a tiempo completo durante 3 ó 6 meses, seguido de año o año y medio a tiempo parcial -sólo durante las noches-.

Consideraciones Finales

Ante los múltiples sistemas mecánicos para retener un tratamiento ortodóncico que ofrece la literatura, cada ortodoncista debe valorar cada caso independientemente y planificar la retención más adecuada desde el comienzo del tratamiento.

En principio, los retenedores fijos parecen ser más adecuados que los removibles para mantener los resultados oclusales obtenidos, son más estéticos y no requieren la colaboración del paciente.

A pesar de sus inconvenientes, están indicados siempre que el paciente tenga una higiene adecuada.

Los retenedores removibles tipo Hawley están indicados fundamentalmente para la arcada superior ante compromiso transversal, en aquellos casos en que se ha realizado expansión de la arcada.

¡ Cuidado de retenedores ! ✨

Mantenimiento y Limpieza de los Retenedores

Un buen mantenimiento es fundamental para alargar la duración de los retenedores dentales.

Limpia tu retenedor por lo menos una vez al día para mantenerlo libre de bacterias y acumulación de sarro.

Cada vez que lo retires de la boca lávalo con agua y tu cepillo de dientes sin crema dental con jabon neutro.

Quítate los retenedores antes de comer, no los laves con agua caliente.

Asiste a tus controles de retenedores.

Si se despega solicita una cita con tu ortodoncista.

Es muy importante que tengas buena higiene oral con este retenedor: Así que cepíllate 3 veces al día y verifica especialmente en la parte del retenedor que la zona quede limpia.

Recuerda: El retenedor lo elige el profesional de acuerdo al paciente, diagnóstico y tratamiento, pero siempre pensando en brindarle la mejor opción estética funcional y cómoda. Además es responsabilidad tuya programar y cumplir con las citas de control.

¿Por Qué Usar Retenedores Después de la Ortodoncia?

Son cientos los casos de personas que han retomado el uso de brackets por no usar correctamente los retenedores. Pasa principalmente porque no cumplen al pie de la letra las indicaciones de uso que les deja su ortodoncista.

Los tratamientos de ortodoncia tienen 3 etapas: el estudio previo, la fase activa y la retención. Lo que quiere decir que, al retirar los brackets no ha culminado el proceso, solo es el fin de un período y todavía hay que continuar.

Cuando se despegan las piezas metálicas y se detiene la acción mecánica de los alambres, los dientes intentarán volver a su posición inicial. Esto ocurre porque los huesos, músculos y encías se están adaptando a su nueva posición. Entonces, el trabajo de los retenedores dentales es evitar que se pierda el trabajo realizado con la ortodoncia.

Cuidado de los Retenedores Removibles

El cuidado de los retenedores en sumamente sencillo. Realmente, cumpliendo unas prácticas de limpieza básicas y algunas precauciones, tendrás unos retenedores duraderos.

Te aconsejamos que para su cuidado hagas lo siguiente:

  • Retíralos antes de comer. De esta manera evitarás que se le adhieran alimentos y que se forme sarro en ellos.
  • Evita dejarlos fuera de su estuche. No los envuelvas en servilletas o papel, alguna otra persona los puede confundir con basura y tirarlos.
  • Límpialos a diario con jabón neutro o pastillas especificas efervecentes indicadas por tu Ortodoncista. Hazlo cada vez que cepilles tus dientes.
  • Realiza la limpieza de tu boca y tus retenedores por separado.

Limpieza de los Retenedores Removibles

La mejor forma de conservar tus retenedores es manteniendo rutinas de limpieza diarias. Con esto evitarás dos cosas, primero, su rápido deterioro y, segundo, problemas dentales por acumulación de sarro dental.

Te recomendamos que para la limpieza de tus retenedores dentales hagas lo siguiente:

  • Cada vez que vayas a cepillar tus dientes retírate los retenedores y límpialos fuera de tu boca.
  • Con un cepillo dental, diferente al que usas en tus dientes, frota suavemente toda la superficie del retenedor.
  • Si lo deseas, puedes aplicar una gota de jabón neutro.
  • Evita el uso de productos químicos abrasivos.
  • Enjuágalos con agua o sumérgelos en una solución de agua con bicarbonato o con pastillas especificas efervecentes.

Recuerda que debes realizar esta rutina todos los días.

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