Retenedores Linguales en Ortodoncia: Tipos, Materiales y Cuidados Esenciales

Los retenedores dentales son una parte fundamental de los tratamientos de ortodoncia y representan un paso esencial para mantener los resultados obtenidos en la sonrisa. Tras la fase activa del tratamiento ortodóntico, que puede incluir brackets o alineadores transparentes, se inicia la fase de retención. Esta fase es crucial para asegurar que los dientes no vuelvan a su posición original.

Los tratamientos de ortodoncia se desarrollan en tres etapas diferentes: el estudio previo, la fase activa y la de retención. Para corregir los distintos problemas de oclusión, los tratamientos de ortodoncia realizan micromovimientos de manera paulatina de los dientes y los huesos maxilares hasta que alcanzan la posición adecuada. En caso de no respetar la fase de retención de manera adecuada, las piezas dentales tenderán a volver a la posición que ocupaban al inicio del procedimiento ortodóntico. Son numerosos los estudios que explican el comportamiento biológico de los dientes tras una ortodoncia, siendo necesarios al menos 232 días para que el ligamento periodontal se asiente tras realizar los movimientos ortodóncicos.

¿Por qué son necesarios los retenedores?

Los retenedores son aparatos que se colocan una vez ha terminado la fase activa del procedimiento ortodóntico con el fin de evitar que las piezas dentales se desplacen a su posición inicial. De acuerdo con investigaciones publicadas en revistas científicas, el principal motivo por el que esto sucede es no haber respetado la fase de retención. En ocasiones no se le da la importancia que merece a la fase de retención, por varios motivos. Uno de ellos es que, actualmente, las ortodoncias que se realizan a distancia no incluyen en su plan de tratamiento los retenedores, por lo que el paciente desconoce que es una fase más de su ortodoncia.

Tras un tratamiento de ortodoncia consistente en corregir la posición de los dientes, es normal que estos, en alguna medida, busquen recuperar su posición original. Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido. Como hemos visto, para consolidar la ortodoncia del paciente, los retenedores de ortodoncia van a ayudarnos a que no se produzcan movimientos dentales o, si se producen, para que sean mínimos e imperceptibles.

Tipos de Retenedores Dentales

Para la fase de retención dental pueden utilizarse dos tipos de retenedor: fijo o removible. Existen dos tipos de retenedores dentales para impedir que tus dientes vuelvan a la posición anterior al tratamiento de ortodoncia: los removibles y los fijos.

Retenedores Fijos

El retenedor dental fijo consiste en un arco metálico que se adhiere de colmillo a colmillo a la zona lingual de los dientes (cara interna del diente). Se coloca un alambre especial (Alambre trenzado para retenedor fijo hecho de acero) en la parte interna de los 6 dientes anteriores, es decir de canino a canino. Ésta se coloca siempre abajo y a veces arriba también en los dientes de arriba. Los retenedores fijos, también conocidos como permanentes, son barras de alambre que se colocan detrás de los dientes anteriores, especialmente en la arcada inferior, aunque también pueden colocarse en la arcada superior.

Al finalizar un tratamiento de ortodoncia de cualquier tipo, es necesario utilizar retenedores para mantener la nueva posición de los dientes. La ventaja del retenedor trenzado es que su superficie irregular permite una mayor retención mecánica para el composite, sin la necesidad de realizar bucles retentivos en sus extremos.

Básicamente existen dos tipos de cementado para estos retenedores: con adhesión sólo a caninos o adheridos a cada uno de los dientes del segmento anterior. En función del tipo de cementado empleado, se utilizará una sección de alambre específica.

En aquellos casos en los que los retenedores sólo se fijen a los caninos, el alambre debe de tener una sección de 0,032 pulgadas, siendo éste un diámetro relativamente rígido. Normalmente, el retenedor cementado solo en los caninos es efectivo en el mantenimiento de la anchura intercanina, pero deficiente en la prevención de rotaciones individuales de los incisivos.

En la arcada superior, resulta más complejo de utilizar, sobre todo en los casos de una sobremordida correcta, pues existen interferencias con los incisivos inferiores. Normalmente el retenedor se suele extender sólo hasta los incisivos laterales.

Ventajas de los retenedores fijos:

  • Es imperceptible a la vista.
  • Puedes comer sin problema.
  • Puede permanecer en tus dientes muchos años.
  • Permanece invisible y previene eficazmente el movimiento no deseado de los dientes sin afectar a tus actividades como beber, comer y hablar.
  • Una vez colocado, permanece en su lugar durante años, y no tienes que preocuparte por su uso.
  • Eliminan la preocupación de olvidarse de usarlos o perderlos, como puede ocurrir con los retenedores removibles.
  • Al estar permanentemente adheridos a los dientes, aseguran que los dientes se mantengan en su posición correcta sin interrupciones.
  • A diferencia de los retenedores removibles, que dependen de la disciplina del paciente para ser efectivos, los retenedores fijos linguales no requieren la intervención diaria del usuario.
  • Están hechos de materiales resistentes, como el acero inoxidable o una aleación de níquel y titanio, que pueden durar muchos años con el cuidado adecuado.

Desventajas de los retenedores fijos:

  • Una de las principales desventajas de los retenedores fijos linguales es la dificultad para mantener una higiene bucal adecuada.
  • La limpieza alrededor de los retenedores puede ser más compleja, requiriendo el uso de hilo dental especial, cepillos interdentales y enjuagues bucales.
  • La colocación de retenedores fijos linguales puede ser más costosa que los retenedores removibles debido a la complejidad del procedimiento y los materiales utilizados.
  • Algunos pacientes pueden experimentar sensibilidad o irritación en la lengua y las encías durante las primeras semanas después de la colocación del retenedor.
  • Aunque son duraderos, los retenedores fijos linguales pueden aflojarse o romperse, lo que requeriría visitas adicionales al ortodoncista para reparaciones. Esto puede resultar inconveniente y agregar costos adicionales.

Es recomendable evitar alimentos pegajosos, duros o crujientes que puedan dañar o descolocar el retenedor fijo.

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Retenedores Removibles

El retenedor dental removible consiste en una férula transparente que se puede quitar y poner en los dientes. Su material es transparente, haciéndolos bastante estéticos. Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior.

Hay varios tipos de retenedores en ortodoncia removibles. Todos tienen en común que son de quita y pon, por lo que son muy cómodos ya que permiten al paciente quitárselos a la hora de comer o de limpiarse los dientes.

Hay dos tipos: Retenedores transparentes y Retenedor Hawley.

Tipos de Retenedores Removibles

  • Retenedores transparentes (Essix): suelen ser ligeramente más gruesos que los alineadores dentales, para garantizar su durabilidad durante 6 a 12 meses. Se deben usar según las recomendaciones; al inicio de la retención, esto implica hasta 22 horas al día, y siempre deben retirarse para comer y beber.
  • Retenedor Hawley: consiste en una bandeja de plástico con elementos de alambre que enmarcan los dientes. Aunque es más visible, es crucial usarlo según el horario prescrito para mantener tu sonrisa. La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión.

Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg, el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un mayor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores.

Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética.

Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.

En 1971, Ponitz describió una alternativa al tradicional retenedor removible: el retenedor termoplástico. Entre sus ventajas, caben destacar la fácil fabricación, el bajo coste, la estética y aceptación de los pacientes.

Debido a su flexibilidad, este tipo de retenedores no deben usarse en aquellos casos en los que se han expandido las arcadas dentarias durante el tratamiento de ortodoncia, puesto que no permiten un completo asentamiento de la oclusión.

En 1993, Sheridan introdujo el retenedor Essix®. Otra variante es el retenedor Osamu, el cual consta de dos capas, la capa interior fabri-cada de copolímero de etileno-acetato de vinilo-bioplast®- con 1,5 mm de grosor, se adapta a las áreas interproximales y cubre la cara lingual y vestibular de los dientes, excepto los dos o tres milímetros incisales.

La capa externa, de plástico duro de policarbonato de 0,75 mm de grosor -imprelon s®-, cubre las caras oclusales, vestibulares y palatinas de los dientes, permitiendo una buena oclusión con la arcada antagonista.

Los retenedores termoplásticos tienen la gran ventaja de que pueden utilizarse para alinear incisivos irregulares, si se ha producido un ligero apiñamiento tras el tratamiento, aunque normalmente es necesario realizar un previo stripping interproximal y set-up en el laboratorio.

En estos casos, el retenedor debe emplearse las 24 horas, excepto para las comidas, durante unos 5-7 días. Otra variante en retenedores termoplásticos desarrollada por el Dr. Damon es la Guarda Da- mon, consistente en 2 retenedores removibles, unidos en una posición de avance mandibular, originando distracción y avance condilar.

Shawesh demostró que no existen diferencias significativas en el empleo de una placa de Hawley modificada con acrílico en el arco vestibular a tiempo completo -24 horas, excepto comidas- o a tiempo parcial -solo para dormir- inmediatamente después de la retirada de la aparatología ortodóncica.

Thickett y Power también encontraron una respuesta similar con el uso de placas termoplásticas, pues la recidiva en el resalte, la anchura molar y canina, el índice de irregularidad y la longitud de arcada fueron similares usando los retenedores termoplásticos a tiempo completo o parcial.

A partir de 1999, el alineador final está siendo usado también como retenedor. En el año 2007, Kuncio comparó la efectividad en la retención de Invisalign con respecto a una placa Essix® tras un tratamiento con brackets convencionales mediante el uso del Objective Grading System de la American Board of Orthodontics, con un periodo de retención de tres años.

El posicionador pueden ser útiles para detallar o afinar los objetivos oclusales siguiendo los principios gnatológicos y así hacer coincidir la máxima intercuspidación con la relación céntrica una vez retirada la aparatología multibracket.

Así pues, están indicados para mejorar las relaciones oclusales interarcadas y asentar la oclusión en relación céntrica, ante la retirada temprana de la aparatología -por falta de cooperación por parte del paciente: ante uso de elásticos, mala higiene,… - y para facilitar el desarrollo de la competencia labial y el tono muscular facial.

Roth recomendaba no usar estos aparatos si el decalaje céntrico era mayor de 3’5 mm. El posicionador se fabricará sobre los mode- los articulados, envolviendo ambas arcadas, a los que se les realizará un pequeño set-up superior e inferior, con el fin de corregir la relación oclusal durante el periodo de retención, actuando éste de forma activa.

Al fabricar un posicionador, hay que separar las arcadas de 2 a 4 mm. Ello significa que, aunque no es imprescindible en todos los casos, sí es conveniente utilizar un articulador que registre el eje de bisagra real del paciente, sobre todo en pacientes con sintomatología articular y/o con patrón vertical.

Una vez entregado al paciente el posicionador, se le instruirá a que lo use 24 horas diarias -ex- cepto comidas- durante 2 ó 3 días, a partir de los cuales se mandarán ejercicios de apretamiento de 20 segundos, y en un periodo de unas 6 semanas, se deben conseguir los movimientos dentarios deseados.

Entre las desventajas de su uso se encuentran que no mantienen bien las correcciones de rotación, tienden a aumentar la sobremordida y suelen tener poca aceptación a tiempo completo por parte del paciente.

La férula de descarga Aunque este dispositivo presenta dos funciones principales (diagnóstica y terapéutica), también puede ser usado como método de retención, aunque existe poca evidencia científica en este apartado.

Se ha demostrado que la retención con férula reduce los síntomas de otalgia, el dolor facial y la migraña frente a la retención con placa circunferencial.

Materiales de los retenedores

Los retenedores pueden estar fabricados de diversos materiales, según el tipo y la función que deban cumplir:

  • Acero inoxidable: Comúnmente utilizado en retenedores fijos por su durabilidad y resistencia.
  • Acrílico: Utilizado en la placa de Hawley para el cuerpo del retenedor, proporcionando estabilidad y ajuste.
  • Plástico termoplástico: Empleado en los retenedores Essix por su transparencia y comodidad.
  • Copolímero de etileno-acetato de vinilo: Utilizado en algunas variantes de retenedores removibles para mayor adaptabilidad.

Higiene y Cuidado de los Retenedores

Un buen mantenimiento es fundamental para alargar la duración de los retenedores dentales. En cuanto a la salud gingival a corto y a largo plazo con uso de retenedores fijos inferiores, se ha demostrado que no existen diferencias significativas en el índice de placa, índice gingival y nivel de hueso, pero sí en el índice de cálculo, profundidad de bolsa y recesiones, que aumentan a largo plazo.

La literatura afirma que no existen grandes diferencias en el acúmulo de placa entre los retenedores multifilares y los retenedores redondos, aunque sí es un poco mayor en las superficies distales y mesiales de los dientes anteroinferiores con el retenedor multifilar. Además ambos retenedores no producen descalcificaciones en las superficies linguales de los dientes.

Con carácter general, podemos decir que los retenedores dentales Essix necesitan una serie de cuidados para su correcto mantenimiento.

Cuidados para los retenedores Essix:

  • Lava los Essix después de cada uso.
  • No uses pasta de dientes para limpiar los Essix. Los dentífricos rayan y opacan las férulas, lo que hace que estas pierdan su transparencia.
  • Haz una limpieza más profunda una vez a la semana.
  • Recuerda retirarlos antes de comer o beber. Los residuos, ya sean líquidos o sólidos, pueden quedar atrapados entre las férulas. Esto aumenta la exposición a los ácidos, la proliferación de bacterias y las probabilidades de desarrollar caries.
  • Para evitar pérdidas recuerda guardar los retenedores en su estuche. Evita la tentación de conservar los Essix en papel o servilletas, ya que existe un gran riesgo de que acaben en la basura.
  • No sometas al Essix a altas temperaturas. El calor puede deteriorar y deformar las férulas.

En el caso de los Essix, el tiempo de uso va disminuyendo a medida que pasan los meses. A pesar de estas consideraciones generales, la decisión definitiva sobre cuánto tiempo deben usarse los retenedores le corresponde al ortodoncista.

El mantenimiento de los retenedores fijos se realiza en la clínica, durante las revisiones periódicas. En estas citas, el dentista se encargará de limpiar la zona y retirar el posible sarro que se haya acumulado. Hay pequeños agujeros.

Los retenedores fijos no se pueden extraer para limpiar, por lo que tendrás que incorporar su higiene a tu rutina de cepillado. Deberás pasar el cepillo alrededor de la barra para evitar la acumulación de depósitos en la zona.

Por su parte, los retenedores removibles hay que limpiarlos con un cepillo especial para prótesis, agua tibia y jabón neutro cada vez que los retiras de la boca. Recuerda secarlos bien antes de guardarlos en la caja con el fin de evitar la aparición de moho y malos olores.

Si se cuidan bien, los retenedores no tienen por qué darte problemas, aunque sí es cierto que pueden llegar a romperse, perderse o despegarse. Si, por ejemplo, tus retenedores se han roto, podremos repararlos o encargarnos de pedir unos nuevos. En nuestra clínica, los tratamientos de ortodoncia incluyen revisiones gratuitas (incluso después de haber retirado los brackets o los alineadores). Por ello, en estas citas nos cercioraremos de que todo marcha según lo previsto.

Aunque los retenedores removibles sean resistentes, es importante tratarlos cuidadosamente. Cuando te los quites, intenta alternar el lado por el que lo haces. Usa los retenedores removibles el número de horas al día recomendado por tu ortodoncista. Cuando no los lleves puestos, guárdalos en la caja que te hayan facilitado para ello.

Si has llevado brackets, sabrás que es necesario tener cuidado a la hora de comer alimentos duros. No hay ningún problema a priori, pero es necesario prestar atención. En lo que respecta al retenedor removible, nunca comas con él ni bebas nada que no sea agua. Si lo haces, podrá romperse y perder la transparencia que lo hace tan estético.

Morderse las uñas puede ser un problema de salud, de estética e incluso psicológico. Es un hábito muy perjudicial para mantener los resultados que tanto ha costado conseguir con el tratamiento de ortodoncia.

Aunque a simple vista creas que sigue cumpliendo su función, un retenedor roto no es efectivo. Si ves que tu Essix se ha fracturado o tiene alguna parte que te roza, consulta con tu dentista.

Revisiones

Una vez ha finalizado el tratamiento de ortodoncia, es muy importante acudir a las revisiones pautadas por tu ortodoncista. Es muy importante realizar revisiones periódicas cuando se ha llevado aparato, ya que los dientes después de moverlos tienen una tendencia natural a volver a su situación anterior. Ésta situación la controlamos llevando los aparatos de retención por las noches, al menos durante el primer año sin brackets.

Revisaremos una o dos veces al año al paciente para controlar los cordales. Antes de que causen molestias o generen que los dientes se muevan le remitiríamos a su dentista para que realice la extracción de las muelas del juicio si lo cree conveniente. Ya que no siempre es necesario.

Como ves, el hecho de llevar retenedores y ser cuidadosos con su uso te permite llevar una vida completamente normal. Puedes comer prácticamente lo que quieras teniendo ciertas precauciones y retirando los removibles antes y tampoco molestan ni duelen. Es posible que al principio sientas una sensación extraña al llevarlos, pero con el paso de los días irá desapareciendo.

Tipo de Retenedor Ventajas Desventajas Cuidados
Fijo Invisible, no requiere intervención diaria Dificultad en la higiene, posibles irritaciones Uso de hilo dental especial, evitar alimentos duros
Removible (Essix) Cómodo, fácil de limpiar Requiere disciplina, puede deformarse Limpiar con agua y jabón neutro, guardar en estuche
Removible (Hawley) Ajustable, permite movimientos dentales menores Más visible, requiere mayor adaptación Limpiar con cepillo especial, seguir indicaciones del ortodoncista

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