Los piercings son un elemento que muchas personas utilizan como expresión estética. Un piercing es una perforación en la zona de la boca con fines estéticos y se realiza en la lengua, en los labios o en el frenillo. Sin embargo, muchas personas, cuando se lo hacen, no saben que puede traer riesgos.
Durante muchos años, la población ha utilizado los tatuajes y los piercings para decorar su cuerpo, en muchas ocasiones con diferentes significados culturales. Los piercings orales son perforaciones en diferentes localizaciones de la boca como la lengua, el labio, la mejilla, el frenillo, la úvula o la campanilla. Son una forma de expresión o un signo de modernidad, pero en ambos casos pueden ser peligrosos.

Riesgos Asociados a los Piercings Bucales
Una perforación en la boca conlleva una intervención que implica atravesar la lengua o el frenillo o los labios, que contienen terminaciones nerviosas y venas, por lo que nunca pueden ser inocuos. A continuación, se detallan algunos de los riesgos más importantes:
- Daños en la dentadura
- Retracción de las encías
- Problemas en el funcionamiento de la boca
- Enfermedades infecciosas
Complicaciones Inmediatas y a Largo Plazo
Al hablar de complicaciones hay que comenzar por el mismo momento de la colocación del piercing. Las más habituales son el dolor y la inflamación. Esta última, que puedo afectar a los ganglios situados bajo el mentón y la mandíbula inferior, se inicia a las pocas horas de haberse colocado y se puede prolongar hasta 3 y 5 semanas. La alergia, es otra de las posibles complicaciones, en función de la aleación con que se ha confeccionado el piercing.
Conforme pasan los años, si se siguen manteniendo en la boca, los piercings van agravando sus efectos sobre tu salud bucodental. A largo plazo, los piercings en la boca pueden provocar daños constantes en las encías y los dientes. El roce constante del metal con las encías puede causar retracción gingival, exponiendo las raíces de los dientes y aumentando el riesgo de caries y enfermedad periodontal.
Riesgos Específicos por Ubicación del Piercing
También es importante conocer los riesgos del piercing, según la zona dónde se coloque:
- Labios: Se utilizan habitualmente aros y labrettes (una barra con una esfera en la parte exterior y un disco plano que hace de cierre en la interior).
- Lengua: Los piercings en la lengua, particularmente en la punta, son altamente susceptibles a infecciones. La lengua es un músculo que está constantemente en movimiento, lo que complica la cicatrización y aumenta el riesgo de inflamación. Es común experimentar una hinchazón significativa que puede dificultar la respiración y la ingesta de alimentos.
En el caso de estar en el labio, su rozamiento con las encías, puede acabar desgastándolas, produciendo heridas o llagas y retracciones gingivales que acaben provocando la pérdida de hueso y/o algún diente, de forma similar a lo que sucede con una periodontitis grave.
Retracción Gingival: Un Problema Común
Resección gingival: es una de las consecuencias más importantes de los piercings orales (especialmente de los colocados en los labios) en la estética y la salud bucodental. Se retraen las encías, dejando más superficie dental al descubierto, lo que favorece la pérdida de inserción del diente, lo que puede causar su movilidad y posterior pérdida.
- Problemas en las encías difíciles de tratar. Dependiendo de su posición, el piercing puede estar rozando la encía llegando a provocar heridas y llagas.
- Periodontitis grave que puede llegar a producir la pérdida de dientes. Esto es debido a que la encía se retrae y se desgasta.
- Un efecto antiestético producido por el daño que el piercing provoca en las encías.
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Otros Riesgos Significativos
- Infecciones: La boca es un ambiente húmedo que contiene millones de bacterias. Es un lugar ideal para la generación de infecciones. Esto se amplifica con las perforaciones, principalmente en la lengua, y particularmente en los días inmediatamente posteriores al procedimiento. En un alto número de casos se dan por el déficit de condiciones higiénicas mínimas del lugar donde se realiza el piercing (instrumental no esterilizado, o mismo material para dos personas con una escasa limpieza).
- Aspiraciones: Otro tipo de problemas que pueden causar los piercings es que se desprendan parte de los mismos en el interior de la boca y provocar un atragantamiento.
- Daños en los dientes: Son frecuentes las lesiones y traumatismos. El contacto con el piercing provoca abrasiones dentales y fracturas de piezas a menudo.
- Alergias: Las posibles reacciones alérgicas de los piercings según el tipo de material del que estén fabricados también pueden darse. Lo ideal es que sean de acero quirúrgico.
- Endocarditis: Los piercings en la boca son un riesgo potencial para la endocarditis bacteriana (una inflamación grave de las válvulas o tejidos del corazón).
- Interferencia con la función bucodental normal: Los piercing de este tipo, retienen comida y entorpecen la limpieza bucal, con lo que incentivan una actividad bacteriana que puede convertirse en mal aliento, sangrado de encías, inflamación e infecciones.
Recomendaciones y Cuidados
Si a pesar de los riesgos que te hemos enumerado sigues decidido a colocarte un piercing en la cavidad bucal, estudia bien lo que vas a hacer. Empieza por escoger con inteligencia el lugar y el tipo de adorno que te vas a colocar.
Una vez escogido el tipo de piercing para la lengua, piercing venom, surface, etc escoge un lugar para la intervención donde se respeten de forma muy escrupulosa los protocolos de higiene y esterilización. Infórmate bien del tipo de elementos que te vas a colocar y del material del que están fabricados, pues debes evitar que se produzca algún tipo de reacción alérgica, algo que suele ocurrir de forma muy frecuente.
Para mitigar estos problemas, que pueden aparecer inmediatamente o a los días, es muy importante seguir rigurosamente las indicaciones de cuidado después de la perforación que han debido ser proporcionadas por un profesional. En definitiva, para evitar la mayoría de las complicaciones que se pueden derivar es imprescindible la observación cuidadosa de la higiene bucal y el seguimiento de las recomendaciones del especialista.
Es muy importante una evaluación periódica por parte de un dentista para controlar cualquier cambio adverso y tomar medidas preventivas o correctivas. Desde nuestro punto de vista profesional te recomendamos consultar siempre con tu odontólogo. Infórmate, consúltalo y piénsalo, al menos habrás tomado una decisión informada. Desde Clínica Barreiro queremos que te sientas completamente seguro de la decisión y que conozcas los riesgos del piercing, antes de ponerte uno.
Medidas Preventivas
- Incluir una buena higiene del piercing en la rutina diaria del cuidado de nuestra boca: cepillado y uso de colutorios antisépticos.
- Evitar “jugar” y morder el piercing para reducir el riesgo de fracturas dentales y de recesiones de encías. Este contacto involuntario entre los dientes y el piercing puede hacer que el esmalte dental se desprenda, exponiendo las capas más sensibles del diente, la dentina y la pulpa, que se encuentran por debajo.
- Si se realiza deporte de contacto es recomendable quitarse los piercings para evitar daños mayores puede producirse un golpe o traumatismo.
No debes desdeñar este hecho: un piercing es un nuevo elemento en donde las bacterias van a anidar. Debido a que se retiene comida en él, el colocárselo implica mayor posibilidad de infecciones. Por tanto, una boca con piercing está mucho más colonizada de bacterias que una que no lo lleva. Pero esto no queda ahí. La cuestión es que más bacterias implica que las tragas al comer y las incorporas a tu organismo.
Recuerda que ningún odontólogo recomendará la colocación de un piercing en la cavidad oral. Todo lo contrario.

Consideraciones Finales
Un piercing en la boca, aunque es una forma popular de expresión personal y, en general las perforaciones llevan utilizándose prácticamente desde el tiempo de las cavernas, conlleva riesgos que no deben ser ignorados. Antes de lanzarte a colocar un elemento de este tipo en tu boca, es crucial considerar tanto el tipo de material como la ubicación del piercing.
Ten en cuenta lo siguiente: toda invasión de tu cuerpo debe estar propiciada por profesionales cualificados. En el caso de los piercings también. Una mala colocación puede tener efectos devastadores para tu boca.
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