¡Oh, la, la! Francia, el amor, la luz, el vino, el queso… Sí, el queso. Si por algo se caracteriza nuestro país vecino es por su extensa variedad de quesos, ¡hay más variedades que días tiene el año! Entre ellos está el protagonista de esta deliciosa salsa de queso azul: el roquefort, quizá el queso azul con más fama mundial, con permiso del cabrales y el gorgonzola.
El roquefort es un queso hecho en las cuevas de la ciudad del mismo nombre, con leche de oveja y un sabor bastante intenso. Al igual que los buenos vinos, el roquefort también cuenta con una denominación de origen propia desde 1925. En 1996, consiguió la certificación de denominación de origen protegida (Appellation d'origine protégée). Actualmente, solo puede considerarse roquefort a los quesos elaborados en la región de Causses del Aveyron.
Si te gustan las salsas de queso, la salsa roquefort es una receta clásica que no puedes dejar de probar. Esta salsa es ideal para acompañar cualquier carne, como un suculento solomillo o un entrecot, pero también marida a la perfección con cualquier receta de pasta, verduras y ensaladas.
El secreto del éxito de la salsa roquefort reside en el sabor único de este famoso queso francés. La potencia aromática y de sabor característica de este queso de oveja se suaviza al combinarlo con la leche evaporada, que le aporta una irresistible textura cremosa. Además, solo necesitas diez minutos para preparar esta salsa sublime.
La versión de la salsa roquefort que presentamos aquí consiste en mezclar tres ingredientes. Es la salsa, digamos, “de andar por casa”, literalmente, porque es la que normalmente se suele preparar en muchos hogares franceses. Unos pocos minutos bastan para tenerla a punto. Hay otras versiones más elaboradas que pertenecen ya al dominio de los bistros y buenos restaurantes y que dejaremos para manos expertas.
Le hemos puesto a la salsa un toque de tomillo que le queda bastante bien. No obstante, lo puedes dejar de lado si no tienes, o no te gusta este ingrediente. Además, aunque nuestra salsa tenga como protagonista el queso roquefort, se puede preparar exactamente igual con otro tipo de queso que funda bien.
Otro último apunte, y ya te dejamos hacer la salsa. Se trata de una particularidad en cuanto a la variedad de nata a utilizar: la nata para cocinar, que normalmente trae menos del 20% de materia grasa, servirá para que la salsa quede más líquida. En cambio, si le pones la llamada nata para montar, que en este caso suele tener por lo general 30% de materia grasa, al enfriarse quedará más espesa y quedará perfecta para mojar las endivias o cualquier otra verdura en bastones, como por ejemplo, las zanahorias.
Como has visto, la receta de esta salsa roquefort es extremadamente sencilla. Si eres novato en la cocina, ¡con esta salsa acertarás seguro! Eso sí, a la hora de elaborarla, es importante tener en cuenta que el queso roquefort, al igual que el resto de la familia de quesos azules, tiene un sabor muy potente, así que siempre es recomendable usarlos con moderación.
¿A qué se debe ese sabor tan peculiar e identificativo del roquefort? Este queso se elabora con leche de oveja de raza Lacaune, a la que luego se añade sal y el hongo Penicillium roqueforti.
Además, aunque el queso sea el gran protagonista de esta salsa roquefort, tampoco podemos olvidar las interesantes propiedades nutricionales de su otro ingrediente principal: la leche evaporada. Este derivado lácteo se obtiene mediante la evaporación de parte del agua de la leche, lo que permite obtener una leche con mayor concentración de nutrientes que la leche entera , preservando todos sus beneficios y con un aporte calórico similar. Estas cualidades hacen de la leche evaporada una excelente alternativa a la nata para la elaboración de salsas. Mientras que la nata presenta aproximadamente un 14% de materia grasa, en el caso de la leche evaporada este porcentaje es de solo un 6%.

El queso roquefort, rey indiscutible entre los quesos franceses, es una elección fabulosa para la elaboración de salsas. La salsa roquefort es una de las más conocidas, pero este queso azul también es un ingrediente habitual en la mayoría de las recetas de salsa cuatro quesos, por ejemplo.
Verás como esta receta de salsa de roquefort es tremendamente fácil de elaborar y el resultado es de 10. Recuerda que es fundamental para evitar sorpresas de última hora. ¡Comenzamos!
SALSA DE QUESO ROQUEFORT para pasta y carne 🧀 Receta fácil y rápida
Ingredientes y Preparación
A continuación, te mostramos cómo preparar esta deliciosa salsa paso a paso:
- Desmenuza el queso roquefort y colócalo en un cazo. Si no te acaba de convencer el roquefort o te apetece algo diferente, ningún problema, porque puedes usar los quesos que quieras.
- Añade también la nata líquida y un poco de pimienta recién molida al gusto. Sin pasarse, que nos conocemos, my friend.
- Lleva el recipiente al fuego y ves removiendo la mezcla con mucho love para que el queso se derrita correctamente y quede una salsa homogénea.
- Trocea un puñado de nueces con la ayuda de un cuchillo, sin prisa. Después incorpóralas a la salsa de roquefort, una vez la hayas vertido en la salsera.
Otra Forma de Preparación
En un cazo pon la nata a calentar a fuego medio. Entonces coge otro cazo, ponlo al fuego y añade la mantequilla. En ese momento añade todo el contenido del otro cazo (la nata, el ajo y el queso roquefort). Añade pimienta negra al gusto, prueba de sal y si fuera necesario añade una poca (ten en cuenta que el queso y la mantequilla lleva sal). Y listo ….
Es importante vigilar de cerca la salsa para evitar en todo momento que se ponga a hervir, y mantenga su textura cremosa. Si hierve, es posible que se nos corte.
Consejos Adicionales
Si no pesas la harina quizás la salsa te quede demasiado espesa, como una crema de queso roquefort. El otro problema que puedes tener si te pasas con la harina es que la salsa sepa a harina. Esto se arregla prolongando la cocción, así que si te queda muy espesa mientras se cuece y todavía sabe a harina añade más leche (en este caso mejor que nata) y deja que la salsa se cueza lentamente. Al cabo de un rato el sabor a harina desaparecerá.
Quizás os parezca un rollo lo atento que hay que estar a la harina y que lo mejor sería quitarla de la receta y punto. Esta salsa tiene un sabor relativamente suave en el que se notan el ajo, la pimienta y el queso roquefort.

Usos Culinarios de la Salsa Roquefort
La salsa de roquefort es muy apreciada, especialmente, para combinarla con múltiples carnes e incluso algunos pescados. También es la pareja de baile perfecta para platos de pasta y puede usarse para darle un toque distinguido y muy sabroso a tus ensaladas o verduras a la plancha. Pruébala como aderezo en rellenos de tartaletas o canapés, porque está sorprendentemente deliciosa. …un sinfín de elaboraciones, pues su carácter versátil y finura no ahoga el sabor del resto de alimentos.
Otras Salsas para Acompañar tus Platos
Como en ALDI somos de untar pan (y del bueno), tenemos una sección con recetas de otras salsas (chimicurri, salsa verde, salsa de espárragos…) con las que poder acompañar todo tipo de preparaciones. Pruébalas todas y combínalas con nuestras recetas navideñas, porque solo se vive una vez.
Consideraciones Finales
Eso sí, para los que hayan empezado el año con buenos propósitos (por ejemplo de bajar peso) no les recomiendo esta receta ya que los quesos azules (entre los que se encuentra el roquefort) tienen un alto contenido en grasa y además la receta lleva nata para terminar de rematar.