La gingivitis es una inflamación de las encías que afecta a una parte significativa de la población en algún momento de su vida. Se caracteriza principalmente por enrojecimiento, hinchazón y sangrado de las encías, siendo una de las afecciones más comunes dentro de la odontología.
La gingivitis es una inflamación de los tejidos gingivales, generalmente causada por la acumulación de placa bacteriana en la superficie dental y alrededor de las encías. Esta placa está formada por bacterias, restos de alimentos y saliva que, si no se eliminan adecuadamente, pueden provocar infecciones locales. Existen diversas formas clínicas de gingivitis, que varían según su origen y severidad.

Si bien la gingivitis en sus etapas iniciales no suele ser peligrosa, la falta de tratamiento puede derivar en periodontitis, una condición más severa que afecta las estructuras de soporte dental. Aunque la gingivitis no es directamente contagiosa, las bacterias presentes en la placa que la causan pueden transmitirse a través de la saliva. El tratamiento depende de la gravedad del caso. En etapas iniciales, una higiene bucal adecuada suele ser suficiente.
Sí, la gingivitis es curable si se detecta y trata a tiempo. El cuidado personal es esencial para prevenir y tratar la gingivitis.
¿Qué es la Periodontitis?
A través de los expertos de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), abordamos el tema de la periodontitis, para explicar sus síntomas, causas y cómo tratarlo. La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que hay alrededor del diente (y que reciben el nombre de periodonto). Si no se diagnostica y se trata a tiempo, puede provocar la pérdida dental y, en determinados casos, repercutir en la salud general de quien la padece.
La enfermedad periodontal grave, que afecta los tejidos que rodean y sostienen el diente, afecta a casi el 10% de la población mundial, según datos de la OMS.
Tipos de Periodontitis
Según la afectación sea más superficial o más profunda, hablamos de gingivitis o de periodontitis.
- Gingivitis: es una inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y si no se trata adecuadamente, puede progresar a periodontitis.
- Periodontitis: es una infección más profunda de la encía, que se despega del diente, formando así las bolsas periodontales. Debido a esta infección, se pierde el hueso que sujeta al diente.
Estas enfermedades de las encías evolucionan normalmente sin dolor, silenciosamente, y no llegan a ser realmente evidentes hasta alcanzar fases muy avanzadas, por lo que un diagnóstico lo más precoz posible es esencial.

Causas de la Periodontitis
Las enfermedades de las encías o enfermedades periodontales se producen por la acción de las bacterias, más de 700 tipos, que habitualmente viven en la boca. Estas se depositan en los dientes, las encías e incluso sobre las restauraciones (reconstrucciones de porciones de dientes). En muchas ocasiones, sucede que la higiene oral es incorrecta, incompleta o insuficiente, lo que hace que las bacterias crezcan, se agrupen y se lleguen a acumular en forma de biofilm o placa bacteriana en zonas escondidas, principalmente en los espacios entre dientes.
También los surcos de las encías y las fisuras dentales en la superficie masticatoria de los molares son espacios protegidos donde las bacterias se refugian de la acción de la lengua, la saliva y los filamentos del cepillo dental. Además, hay otros muchos factores vinculados a esta enfermedad como:
- Tabaco
- Estrés
- Enfermedades sistémicas, como la diabetes
- Defensas bajas
- Cambios hormonales, como los que suceden durante el embarazo o la menopausia
Por ello, la progresión de las enfermedades periodontales y la gravedad de la destrucción de los tejidos orales se verá condicionada además de por factores de riesgo genéticos, por la presencia de uno o varios de estos factores ambientales.
Síntomas de la Periodontitis
El principal y primer signo que alerta de que algo está pasando es:
- El sangrado de encías, espontáneo o durante el cepillado, y el enrojecimiento. Que la encía sangre no es normal.
Además, puede haber:
- Mal aliento
- Hipersensibilidad al frío
- Pérdida de encía o percepción de dientes más largos
- Movilidad o separación de los dientes
- Aparición de abscesos o flemones en la encía si la enfermedad sigue avanzando, pues estos últimos son ya una manifestación de una periodontitis en una fase avanzada
Sin embargo, en personas fumadoras, la enfermedad suele diagnosticarse más tarde, pues el tabaco reduce el flujo sanguíneo, por lo que, en ocasiones, el sangrado de encías no se manifiesta hasta fases más avanzadas de la enfermedad. Por ello, es conveniente que los fumadores presten una especial atención a la salud de sus encías, además de intentar dejar de fumar, pues las personas que fuman tienen hasta tres veces más riesgo de padecer periodontitis.
Si percibes la aparición de alguno de estos síntomas, te recomendamos que consultes a tu odontólogo dentista, periodoncista o higienista dental. Todos ellos profesionales de la salud bucodental te ayudarán a identificar el problema, solucionar cualquier duda que tengas y te aconsejarán el tratamiento más adecuado.
Complicaciones de la Periodontitis
La periodontitis también afectar al estado de salud general, pues existe evidencia científica sobre la relación de esta enfermedad con el aumento del riesgo vascular, la descompensación de la diabetes, infecciones respiratorias o incluso el parto prematuro.
- Diabetes: la diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional importante y si no se controlan de manera conjunta, pueden llegar a ser contraproducentes para una buena salud y una mejor vida.
- Enfermedad cardiovascular: la periodontitis es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular arterioesclerótica.
Como Prevenir la Gingivitis y la Periodontitis - Hogar Tv por Juan Gonzalo Angel
Tratamiento de la Periodontitis
El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.
En ocasiones, el dentista o el mismo paciente pueden solicitar la colaboración de un periodoncista para tratar aquellos casos más complejos y avanzados. Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:
- La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
- En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
- Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.
En los últimos años, ha quedado patente que la periodoncia no trabaja aislada para tratar los problemas bucales y que, cada vez más, se relaciona con otras áreas de la medicina, así como con la labor farmacéutica, pues está demostrada la relación de la salud bucodental con la salud en general.

Diez Consejos para Prevenir la Aparición de Periodontitis
La salud de nuestros dientes y encías puede condicionar nuestra vida, casi sin darnos casi cuenta. Desde bien pequeños deberíamos saber de su importancia y cuidar de ellos diariamente para que nos duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones, porque esto se traduce en una mejor calidad de vida.
- Lávate los dientes todos los días. Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
- Más allá del cepillo. Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
- Refuerza la limpieza con el enjuague. Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
- Evita ciertos alimentos… Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
- …Y apuesta por otros. La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
- No picotees entre horas. No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
- Cuídate si estás embarazada. Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
- Máxima precaución ante ciertas enfermedades. Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
- Presta más atención si tienes predisposición genética. En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
- Destierra el miedo a ir al dentista. La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis. Si tus encías están hinchadas, enrojecidas o sangrantes es muy probable que estés desarrollando gingivitis. En este caso te recomendamos que acudas al dentista, con el fin de evitar que la afección siga su curso, convirtiéndose en una periodontitis.
Características Clínicas de las Enfermedades Gingivales
Existen ciertas características que coinciden en todos los casos de enfermedad gingival asociada a placa y que ayudan al clínico en la identificación del problema, pero siempre teniendo presente que sólo vamos a encontrar signos o síntomas sobre la encía, nunca sobre el resto del periodonto, ya que de ser así, la alteración se escaparía del apartado de enfermedades gingivales.
Todas ellas se caracterizan por:
- Presentar placa bacteriana que inicia o exacerba la severidad de la lesión.
- Ser reversibles si se eliminan los factores causales.
- Por tener un posible papel como precursor en la pérdida de inserción alrededor de los dientes.
Clínicamente se aprecia una encía inflamada, con un contorno gingival alargado debido a la existencia de edema o fibrosis, una coloración roja o azulada, una temperatura sulcular elevada, sangrado al sondaje y un incremento del sangrado gingival. Todos estos signos están asociados a periodontos sin pérdidas de inserción, o estables aunque en periodontos reducidos.
Los signos clásicos de inflamación pueden apreciarse en la inspección visual, lo que facilita el diagnóstico con la simple exploración del paciente. Para su detección es necesaria la sonda periodontal, que ayuda a estimular el sangrado y a detectar el componente inflamatorio de las bolsas. Además, con la sonda descartaremos la existencia de pérdida de inserción, lo cual nos confirma el diagnóstico de alteración gingival.
Tratamiento de la Piorrea (Periodontitis)
La clave para frenar la progresión de la periodontitis es la higiene oral, conseguir que haya la menor cantidad de bacterias patógenas en la boca. La enfermedad periodontal tiene consecuencias sobre la salud, la función y estética por lo que es importante detectarla cuanto antes.
Diagnóstico
El tratamiento de la periodontitis empieza por realizar un diagnóstico del tipo de periodontitis mediante un cuestionario de salud, un sondaje periodontal para medir los milímetros de pérdida ósea, radiografías periapicales y en algunos casos será necesario realizar un estudio microbiológico y genético.
Plan de Tratamiento
Los datos obtenidos nos permitirán determinar el pronóstico para cada diente y elaborar un plan de tratamiento. Este plan de tratamiento por lo general consiste en realizar una limpieza dental profunda (raspados), normalmente con anestesia local, para eliminar todo el sarro que se ha formado alrededor los dientes y debajo de las encías.
Los raspados se realizarán en una o varias sesiones dependiendo del tipo de periodontitis y de la gravedad de la enfermedad.
Corrección de Hábitos de Higiene Dental
También se dedica un tiempo a enseñar cómo cepillarse los dientes y a utilizar hilo dental y cepillos interproximales para que el paciente pueda adquirir un hábito diario de higiene oral y aprenda a no dejar ni un resto de placa bacteriana en sus dientes.
Mantenimiento
A las seis semanas se realizará una segunda valoración para decidir cada cuánto será necesario efectuar un mantenimiento de este tratamiento, normalmente cada 3, 4 o 6 meses en función de las necesidades de cada paciente.
Enfermedades Gingivales: Una Revisión de la Literatura
Las enfermedades gingivales son una amplia familia de patologías diferentes y complejas, que se encuentran confinadas a la encía y son el resultado de diferentes etiologías. El interés por las alteraciones gingivales se basa no tanto en su gravedad, sino en su enorme prevalencia entre la población.
Las enfermedades gingivales forman un grupo heterogéneo, en el que se pueden ver problemas de índole exclusivamente inflamatoria, pero también alteraciones de origen genético, traumático o asociadas a alteraciones sistémicas. En el Simposio Internacional de la American Academy of Periodontology, en 1999, se acordó incluir una categoría que hiciera alusión a los problemas únicamente localizados a nivel gingival.
Clasificación de las Enfermedades Periodontales (1999)
En el World Workshop in Periodontics (1999), se elaboró una clasificación que engloba a las enfermedades gingivales:
A. Inducidas por Placa Bacteriana
- Sin otros factores locales asociados
- Con otros factores locales asociados
- Factores anatómicos
- Obturaciones desbordantes
- Fracturas radiculares
- Reabsorciones cervicales y perlas del esmalte
Enfermedades Gingivales Modificadas por Factores Sistémicos
- Asociadas con el sistema endocrino
- Gingivitis asociada a la pubertad
- Gingivitis asociada al ciclo menstrual
- Asociada al embarazo
- Gingivitis asociada a Diabetes mellitus
- Asociadas a discrasias sanguíneas
- Gingivitis asociada a la leucemia
- Otras
Enfermedades Gingivales Modificadas por Medicamentos
- Inducidas por drogas
- Agrandamientos gingivales influidos por drogas
- Gingivitis influidas por drogas
- Gingivitis asociadas a contraceptivos orales
- Otras
Enfermedades Gingivales Modificadas por Malnutrición
- Déficit de ácido ascórbico
- Otras
B. No Inducidas por Placa Bacteriana
- Enfermedades gingivales de origen bacteriano específico
- Lesiones asociadas a Neisseria gonorrhea
- Lesiones asociadas a Treponema pallidum
- Lesiones asociadas a streptococos
- Otras
- Enfermedades gingivales de origen viral
- Infecciones por herpesvirus
- Gingivoestomatitis herpética primaria
- Herpes oral recidivante
- Infecciones por varicela-zóster
- Otras
- Infecciones por herpesvirus
- Enfermedades gingivales de origen fúngico
- Infecciones por Cándida
- Eritema Gingival Lineal
- Histoplasmosis
- Otras
- Lesiones gingivales de origen genético
- Fibromatosis gingival hereditaria
- Otras
- Manifestaciones gingivales de condiciones sistémicas
- Reacciones alérgicas atribuibles a materiales dentales: Hg, Ni, acrílico
- Desórdenes mucocutáneos
- Liquen Plano
- Penfigoide
- Pénfigo Vulgar
- Eritema Multiforme
- Lupus Eritematoso
- Inducidos por medicamentos
- Dentífricos, colutorios, aditivos de alimentos
- Lesiones traumáticas (autolesiones, yatrógenas, accidentales)
- Lesión química
- Lesión física
- Lesión térmica
- Reacciones a cuerpos extraños
- Otras
Características Histológicas de las Enfermedades Gingivales
Además de las características clínicas, lo que distingue a una gingivitis es la presencia de rasgos histopatológicos diferenciales, inicialmente descritos por Egelberg o por otros autores como Page y Schroeder (7, 8). Estos autores observaron que, en la realidad, cualquier encía aparentemente sana, con las características clínicas típicas de salud, presenta algún signo histológico peculiar.
La encía "ideal" ha demostrado ser una condición que en humanos sólo se consigue de forma experimental, sometiéndose a una eliminación cuidadosa y controlada de placa durante varias semanas. De otro modo, aunque el aspecto sea el de una encía "clínicamente sana", histológicamente siempre podrán observarse signos típicos de un proceso inflamatorio de menor o mayor medida (9).
El patrón histológico propio de la gingivitis fue definido por Page y Schroeder en 1976 como "lesión inicial", y posee ciertas peculiaridades (7). Ante la presencia de organismos, va a tener lugar toda una cadena de acontecimientos en un intento del huésped por defenderse de la agresión que dichos microorganismos suponen. Esta circunstancia va a desencadenar una serie de cambios visibles a nivel microscópico, que son responsables en gran medida de los cambios macroscópicos que también tienen lugar.
Etiopatogenia de la Gingivitis
Acerca del papel de las bacterias y del huésped en la gingivitis, se ha llegado a la conclusión de que todo el proceso tiene lugar como consecuencia del intento del huésped de defenderse de la amenaza que suponen las bacterias de la placa. Cronológicamente, lo primero que ocurre es que una inadecuada técnica de higiene oral permite la acumulación de placa sobre el surco gingival, ante lo cual el huésped va a responder con una capacidad mayor o menor, lo que le generará un cuadro de gingivitis más o menos llamativo.
La mera presencia de bacterias dispara los sistemas de alarma en el huésped y que a partir de este momento se pone en funcionamiento una batería de procedimientos defensivos que van de la respuesta más primitiva, la inflamatoria, a la respuesta más elaborada o específica. Steven Offenbacher y Page y Kornman estudiaron profusamente este tema (9,10).