Sarro del nadador: Causas y prevención

La natación es un excelente deporte para liberar estrés, aliviar dolores de espalda, tonificar el cuerpo y disfrutar de un mejor estado físico. Sin embargo, la natación puede presentar ciertos inconvenientes para nuestra salud bucodental como el sarro del nadador.

El cloro de las piscinas públicas puede tener un gran impacto en la salud de tus dientes. Si haces natación en una piscina durante más de seis horas a la semana, todo lo que te explicamos en este post es más que interesante. Sobre el dato de las seis horas, es bueno apuntar que, aunque no seas un nadador habitual, en verano podrías ser de los que disfrutan estando a remojo.

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¿Qué es el sarro del nadador?

El sarro del nadador es el que se forma a partir de las proteínas de la saliva descompuestas de forma acelerada por un pH alto o alcalino del agua de la piscina. Las manchas de tonalidad negra y marrón son habituales en los dientes de las personas con más afición a la natación.

El cloro ayuda a evitar la aparición de bacterias y microorganismos en el agua de las piscinas, también a mantener su pH. Y es aquí donde surge el problema, ya que este pH se sitúa entre 7,2 y 7,6; mientras que el pH de nuestra saliva está normalmente entre 6,5 y 7. Ello provoca que las proteínas de la saliva se descompongan con rapidez y formen depósitos en los dientes.

Según el estudio “Intensive swimming: Can it affect swimmer’s smiles? Can it decrease the risk of dental caries?” del Institutional Resources for Unique Collection and Academic Archives at Tokyo Dental College (IRUCAA at TDC), el alto PH del agua de las piscinas descompone las proteínas de la saliva a más velocidad y hace que se creen depósitos en las encías. Si el PH de la saliva está entre 6,5 y 7 mientras que el del agua de la piscina suele estar entre 7,2 y 7,6.

A esto se le conoce como “sarro del nadador”, un nombre que llama a la calma a aquellas personas que no practican la natación de manera habitual ya que, a menos que pases más de seis horas semanales en la piscina, bastará con que te cepilles los dientes con un dentífrico fluorado tras el baño.

Causas del sarro del nadador

La causa del sarro del nadador es un alto nivel de pH en el agua por un uso excesivo de cloro. A las piscinas se le añaden productos químicos como el cloro para desinfectar y conservar el agua por más tiempo eliminando bacterias, moho y algas.

Si el pH del agua es más alto que el de la saliva en la boca, hay una diferencia en el pH. El cloro contiene productos químicos que producen manchas en los dientes. Este problema es muy común entre los nadadores profesionales ya que pasan regularmente más de seis horas a la semana en la piscina.

El sarro del nadador, es más rico en componentes orgánicos y su formación está relacionada con la intensidad del ritmo de entrenamiento. Otros factores como la temperatura exterior de la piscina y la temperatura media del agua pueden ser tan determinantes como el tratamiento del agua.

¿Cómo prevenir el sarro del nadador?

Mejor prevenir que curar. Si pasas muchas horas practicando la natación, hay que extremar tu cura en la higiene bucodental.

Medidas para la piscina

Hay un primer grupo de consejos que solo están en la mano de la persona o profesionales a cargo de las condiciones de uso de la piscina:

  • La concentración de cloro debería situarse en un rango de 0,3-0,6 por litro, según la regulación de la Unión Europea.
  • La concentración de cloro y el nivel de pH deberían ser evaluados al menos dos veces al día. Tengamos en cuenta que, además de eliminar microorganismos, el cloro también descompone el sudor y la suciedad del cuerpo de los nadadores.
  • El valor del pH del agua debería ser de entre 7,2 y 7,9. Si estuviese por encima de 8, el cloro pierde efectividad para erradicar bacterias y se podría contribuir al mencionado sarro del nadador.
  • Hay métodos alternativos al cloro.

Medidas personales

Te proponemos algunas medidas para que tu salud dental no se resienta por el uso de piscinas públicas:

  • Usa una tira indicadora de pH para averiguar el nivel de pH del agua de la piscina.
  • Cepíllate los dientes con un cepillo suave y con pasta dentífrica con flúor media hora o una hora después de nadar. Así vas a compensar el exceso de acidez en la saliva y a reforzar el contenido mineral de los dientes. Si te cepillas justo después de salir de la piscina, podrías estar agravando la erosión.
  • Tratamiento de fluorización de los dientes. En la clínica dental te van a aplicar altas concentraciones de flúor. Para evitar estos problemas potenciales, además de cepillarse con una pasta de dientes fluorada después de cada entrenamiento, los nadadores deben visitar cada seis meses a su dentista para hacerse una fluorización, que consiste en una limpieza dental y una posterior administración de flúor. Con ello se consigue mitigar la erosión.
  • Consume alimentos y bebidas adecuados. Hay que reducir el consumo de productos que contribuyan a la erosión dental, como el alcohol y las bebidas carbonatadas.
  • Ten a mano una barra de labios con protección solar. El cloro de la piscina puede deshidratar la mucosa labial por su alto pH. Igual que cuidas del resto de tu piel en verano, tus labios necesitan que los mimes en verano. La exposición excesiva al sol puede provocar daños en los labios parecidas a las quemaduras. Son muy molestas y tardan unos días en cicatrizar.

Consejos adicionales para el cuidado bucodental en verano

Llega el verano y con él nuestros consejos para que puedas presumir de sonrisa sin ningún sacrificio.

  • Lleva siempre en el bolso o mochila un kit de limpieza dental: cepillo, dentífrico, hilo dental y si es posible colutorio bucal con flúor. Tu objetivo tiene que ser repetir tu cepillado y limpieza bucal 3 veces al día, aunque sabemos que no siempre va a ser posible.
  • Hay multitud de frutas, verduras, pescados y otros alimentos a nuestro alcance que nos ayudan de forma natural a complementar nuestra higiene dental. Rico en calcio, se mezcla con la placa bucal adhiriéndose a los dientes y protegiéndolos del ácido que causa caries. Uvas: realizan un efecto natural blanqueador sobre los dientes.
  • Durante el verano, nuestro cuerpo pierde más agua y sales minerales lo que se traduce en sequedad bucal. Esto genera un incremento de la densidad salivar, provocando la pérdida de parte de sus propiedades lubricantes.
  • Durante el periodo de verano aumenta el número de fracturas dentales. En caso de que esto ocurra (esperemos que no), mantén la calma, recoge el fragmento del diente y lávalo con un poco de agua (sin jabón y sin frotarlo).
  • No dejes que tus vacaciones se estropeen por un dolor de muelas, una infección, u otro inesperado problema bucal. Si planeas a sumergirte bajo el mar ten en cuenta que existe una relación directa entre la presión del agua al descender y su efecto sobre nuestras mandíbulas y dientes. Te recomendamos que lleves a cabo una serie de medidas para la protección de tu boca y consultes con tu odontólogo la salud de tu boca antes de la actividad.

Tabla resumen: Prevención del sarro del nadador

Medida Descripción
Control del pH y cloro Mantener los niveles de cloro entre 0,3-0,6 ppm y el pH entre 7,2-7,9 en la piscina.
Higiene bucal post-natación Cepillarse los dientes con pasta fluorada 30-60 minutos después de nadar.
Fluorización dental Visitar al dentista cada seis meses para una limpieza y aplicación de flúor.
Dieta adecuada Reducir el consumo de bebidas carbonatadas y alimentos ácidos.
Protección labial Usar protector labial con SPF para evitar la deshidratación y quemaduras.

En resumen, si pasas muchas horas en la piscina, es importante que prestes atención a los posibles efectos del cloro en tus dientes. La prevención y el cuidado dental profesional son clave para evitar problemas como la erosión, el sarro o las manchas. En Clínica Dental Galindo, podemos ayudarte a mantener tu sonrisa sana todo el verano.

Relajarte y disfrutar del buen tiempo te ayudará a lucir tu mejor sonrisa.

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