La ortodoncia es una especialidad de la odontología que se encarga de corregir los problemas de oclusión y posición dental a través de diferentes técnicas. Gracias a los resultados que ofrece, es una excelente solución, tanto estética como funcional.
El tratamiento de ortodoncia es una práctica común y efectiva para corregir problemas de alineación dental y mejorar la salud bucal. Pero ¿es cierto que se pueden volver a mover los dientes después de la ortodoncia? La respuesta es sí. Los dientes tienen memoria. Con esto, lo que queremos decir es que tienden a volver a su posición inicial. Si estás pensando: ¿entonces para que me hago ortodoncia? Te adelantamos que es posible evitar que esto suceda.
A continuación, exploraremos en detalle si es posible mover las muelas con ortodoncia, los diferentes tipos de tratamientos disponibles y cómo mantener los resultados a largo plazo.
Tipos de ortodoncia
La ortodoncia emplea diferentes tipos de aparatos fijos y removibles, como:
- Brackets: Es lo que conocemos como ortodoncia convencional, la de toda la vida. Consiste en unas pequeñas piezas, que pueden ser metálicas o estar hechas en materiales más estéticos, que se colocan en la cara externa de los dientes.
- Alineadores transparentes: Conocidos como ortodoncia invisible, los alineadores transparentes son muy confortables, puesto que están hechos a medida en un material termoplástico finísimo que no genera rozaduras. Se pueden quitar y poner, de manera que se retiran para comer sin ningún tipo de restricción alimentaria, así como para cepillar los dientes, asegurando una perfecta higiene bucodental.

Tipos de ortodoncia: brackets y alineadores transparentes.
ETAPAS / FASES del tratamiento de BRACKETS ¿Cuanto TIEMPO DURA la ORTODONCIA?
Mitos sobre las muelas del juicio y la ortodoncia
Existen varios mitos en torno a la relación entre las muelas del juicio y los movimientos dentales. A continuación, aclararemos algunos de los más comunes:
- Mito número 1: Si lo piensas bien es un poco complicado que una muela en la parte de atrás de la boca pueda ejercer la fuerza suficiente como para desplazar las siete piezas que tiene delante . Y sí, es complicado, de hecho no hay evidencias científicas que demuestren que esto es así.
- Mito número 2: A lo largo de estos años viendo bocas he constatado que a partir de los 30 años a la gente se le mueven los dientes y tienden a a apiñarse. Da igual que hayas llevado ortodoncia. Da igual que tengas muelas del juicio. La realidad es esa, se mueven. Si te fijas bien, te darás cuenta de que tu mentón va afinándose a medida que envejeces, cada vez la cara es más estrecha,y no es porque nos hagamos más pequeños. Por supuesto que en este proceso influyen otros factores. Influye la genética que tengas: efectivamente hay mucha gente a la que no se le mueven ni se le apiñan los dientes.
- Mito número 3: Todos los tratamientos de ortodoncia necesitan un retenedor al finalizar. Puede ser fijo, pegado, o de quita y pon para colocar por la noche, pero no puede haber un paciente de ortodoncia sin retenedor. Los dientes se mueven.
- Mito número 4: La mayor parte de las veces, no. Es muy complicado mover toooodos los dientes hacia atrás para aprovechar ese hueco. Sin embargo, hay algunos tratamientos en los que sí se planifica echar hacia atrás todas las piezas de un lado, y para eso puede ser conveniente quitar las muelas, para no alargar mucho el tratamiento.
- Mito número 5: Si tienes espacio, no te molestan y te las puedes cepillar bien para que no se genere caries… ¿por qué te las vas a quitar? Si nos vienen fenomenal para masticar!

Muelas del juicio.
¿Cuánto se mueven los dientes con ortodoncia?
Los tratamientos de ortodoncia han evolucionado enormemente, y una de las preguntas más comunes entre los pacientes es cuánto se mueven los dientes por mes. La velocidad y la distancia del movimiento dental dependen de varios factores, como la edad del paciente, el tipo de tratamiento y la respuesta del cuerpo al movimiento controlado de los dientes.
Los dientes se mueven aplicando una presión constante y controlada sobre ellos. Este movimiento se logra a través de dispositivos ortodónticos, como los brackets y alineadores transparentes. Cuando se aplica presión sobre el diente, el hueso que rodea la raíz se reabsorbe en un lado y se forma nuevamente en el otro, permitiendo el desplazamiento.
En promedio, los dientes pueden moverse entre 0,8 y 1 milímetro por mes. Sin embargo, este rango puede variar en función del paciente y de los factores individuales. La edad es un factor clave en el movimiento dental. Los adolescentes y adultos jóvenes suelen experimentar un movimiento más rápido, ya que su densidad ósea es menor y el hueso responde de manera más efectiva a la presión.
El tipo de ortodoncia también influye en la velocidad de movimiento. Los brackets tradicionales aplican una presión continua que, en promedio, resulta en un movimiento estable de hasta 1 milímetro por mes.
Cada paciente responde de manera diferente a la ortodoncia. Factores como la genética, la salud ósea y la constancia en el uso de aparatos influyen en la velocidad de movimiento dental.
Existen técnicas y dispositivos que pueden ayudar a acelerar el movimiento dental. Algunos ejemplos son los dispositivos de vibración y la estimulación de la remodelación ósea, aunque su efectividad y seguridad deben ser evaluadas por un ortodoncista.
En promedio, un tratamiento de ortodoncia tiene una duración de 12 a 24 meses, aunque puede variar según el caso individual. En casos de complejidad menor, el tratamiento podría completarse en menos tiempo, mientras que en casos complejos puede extenderse hasta 36 meses.
Retenedores: la clave para mantener los resultados
¿Cómo? La retención es un paso más de la ortodoncia. Concretamente, es la última fase del tratamiento.
Para mantener la alineación lograda a través de la ortodoncia, es importante seguir las recomendaciones de tu ortodoncista. Los retenedores son dispositivos utilizados después de la ortodoncia para mantener la alineación dental. Pueden ser fijos o removibles. En función de la edad y de cada caso, como ortodoncistas utilizamos un tipo de retenedor o los dos.
Existen diversos protocolos de retención cada uno con sus criterios más o menos sólidos. - Debemos ser absolutamente claros a la hora de informar a nuestros pacientes de la importancia de la retención, así como de los efectos indeseables de no llevarla o de no seguir a raja tabla su prescripción.
Tipos de retenedores
- Retenedor fijo: Se trata de un alambre muy finito que va cementado en la cara interna de los dientes, de canino a canino. Estos retenedores están hechos de un alambre delgado que se coloca en la parte posterior de los dientes, en la superficie lingual. Los retenedores fijos son invisibles desde el frente y están diseñados para permanecer en su lugar de manera permanente. A menudo se utilizan en la parte inferior de los dientes anteriores.
- Retenedor removible: Consiste en una férula transparente hecha a medida que se coloca, generalmente, durante las horas de sueño. Estos retenedores son similares a las férulas utilizadas en el tratamiento de Invisalign. Están hechos de un material plástico transparente y se ajustan cómodamente sobre los dientes.

Tipos de retenedores.
Ortodoncia en una muela: ¿cuándo es necesaria?
A menudo me preguntan sobre la ortodoncia en una muela. Quiero contarte con un tono cercano (de tú a tú) en qué consiste este tratamiento y resolver todas tus dudas al respecto. Veremos qué es exactamente, en qué casos se necesita, qué tipos de aparatos se pueden usar, cómo se coloca, además de cuánto tiempo suele durar, si duele o no, cuánto cuesta y los cuidados que recomiendo durante el proceso.
La ortodoncia en una muela es, básicamente, un tratamiento de ortodoncia focalizado en corregir la posición de una o pocas muelas en lugar de todos los dientes. A diferencia de un tratamiento ortodóntico completo que abarca toda la dentadura, aquí la atención se centra en un diente molar específico (o un par de ellos) que esté desalineado o causando un problema.
Antes de nada, como dentista debo asegurarme de que la muela en cuestión esté sana. Si, por ejemplo, la muela tiene una caries muy grande o el nervio dañado, primero habría que hacer una endodoncia (tratamiento de conducto) para dejarla en buen estado, y luego proceder con la ortodoncia si es necesaria.
Puede que te preguntes en qué situaciones recomendaría yo, como ortodoncista, hacer un tratamiento solo en una muela.
- Muela desalineada o fuera de lugar: A veces una muela nace o se mueve fuera de la fila correcta y interfiere con la mordida normal. Por ejemplo, una muela que está inclinada hacia un lado, o demasiado arriba/abajo, puede provocar que los dientes no encajen bien al morder.
- Problemas de espacio o apiñamiento posterior: Si en tu boca falta espacio, es posible que alguna muela haya quedado girada o montada parcialmente sobre otra. Un apiñamiento no solo ocurre en los dientes frontales; las muelas también pueden encimarse o rotar por falta de sitio.
- Problemas de mordida que involucran muelas: Algunas maloclusiones (mordidas incorrectas) obligan a tratar las muelas para solucionarlas. Por ejemplo, en una mordida cruzada posterior (cuando las muelas superiores muerden por dentro de las inferiores) o en una sobremordida grave (muelas superiores cubriendo demasiado a las inferiores), es imprescindible colocar brackets en las muelas para corregir la mordida.
- Muela inclinada tras una extracción: Con el tiempo, la muela de al lado puede inclinarse o desplazarse hacia el espacio vacío. Esto crea un problema si luego quieres reponer la pieza faltante con un implante o un puente. Aquí, hacemos una ortodoncia en esa muela inclinada para enderezarla de nuevo. Es un movimiento de uprighting (ponerla recta) para recuperar el espacio adecuado.
- Usar la muela del juicio como reemplazo de otra muela: Si perdiste una muela más adelantada, a veces podemos aprovechar la muela del juicio (el “cordal”) para que ocupe su lugar mediante ortodoncia. Se coloca un aparato que tira lentamente de la muela del juicio, haciéndola avanzar hasta el sitio de la muela perdida. Es un proceso lento pero al final tu propia muela del juicio reemplaza la pieza ausente, cerrando el espacio.
Tipos de aparatos para ortodoncia en una muela
Cuando hablamos de ortodoncia, tenemos varias opciones de tratamiento. La elección depende de la complejidad del caso, tus preferencias estéticas y, claro, la recomendación profesional. En el caso de corregir una muela, básicamente se pueden usar los mismos tipos de aparatos que en una ortodoncia convencional, adaptados al caso.
- Ortodoncia fija (brackets): Consiste en colocar brackets metálicos o estéticos pegados en los dientes, conectados por un arco (alambre) que genera la fuerza para mover la muela. Si solo tratamos una muela, normalmente igual necesitaremos poner algunos brackets en dientes vecinos o enfrente para apoyar el movimiento y guiar la mordida. Lo más habitual es usar brackets metálicos en los molares, ya que son muy resistentes y, al estar atrás, la estética no preocupa tanto.
- Ortodoncia invisible (alineadores transparentes): Hoy en día, muchos adultos prefieren evitar los brackets y usar alineadores tipo Invisalign u otras marcas. ¿Se puede con solo una muela? Sí, los alineadores se pueden diseñar para enfocarse en mover un diente específico, incluyendo una muela. Se trata de una serie de férulas transparentes a medida, que van haciendo micro-movimientos en tus dientes al usarlas 22 horas al día.
- Aparatos removibles o auxiliares: En situaciones muy puntuales, si el movimiento requerido de la muela es pequeño, podemos recurrir a algún dispositivo removible. Por ejemplo, una plaquita con un resorte que empuje la muela, o ciertos aparatos llamados distalizadores o uprighting springs. Estos no son comunes, pero existen. Suelen utilizarse más en ortodoncia infantil o interceptiva, o en casos preparatorios.
¿Cómo se coloca la ortodoncia en una muela?
Primero, tomo moldes o escáner digital de tu boca, radiografías y fotografías. Esto lo hago igual que en cualquier tratamiento de ortodoncia. Analizo cómo está posicionada la muela problemática y planifico cómo moverla y hacia dónde. Muchas veces simulo el movimiento sobre el modelo o digitalmente. También evalúo tus demás dientes, porque aunque enfoquemos una muela, hay que asegurarse de que al final la mordida quede bien entre todos los dientes.
El día de colocar los brackets en esa muela (y en los dientes de soporte necesarios), comienzo con una limpieza y secado minucioso de la pieza. Hay que eliminar cualquier rastro de placa bacteriana. Luego preparo la superficie del esmalte aplicando un gel acondicionador (ácido suave) que ayuda a que el adhesivo se fije mejor.
En algunos casos, especialmente en muelas muy posteriores, en vez de un bracket uso una banda metálica alrededor de la muela: es como un anillo de acero que se cimenta encajado en la muela. Esto se hace cuando la corona de la muela tiene mucho relleno (empaste) o cuando necesito más agarre. Las bandas sirven de anclaje resistente.
Si es un bracket convencional, se pone una gotita de resina adhesiva en la base del bracket y lo posiciono cuidadosamente sobre tu muela en el lugar exacto. Luego con una luz especial lo polimerizo (endurezco) para que quede pegado fuertemente al diente.
Si es una banda metálica, la cubro por dentro con cemento dental y la ajusto alrededor de la muela como un anillo que abraza el diente; luego limpio excesos y el cemento fraguará.
Con los brackets (o la banda) ya cementados, coloco el arco ortodóntico. Es un alambre metálico que conecta todos los brackets entre sí. En nuestro caso, si solo tienes bracket en esa muela y quizá en alguno más, el arco irá sujetado al conjunto de dientes que hayamos preparado para servir de apoyo.
Este arco es el que genera la fuerza controlada para mover la muela hacia la posición deseada. Lo sujeto a cada bracket con pequeñas ligaduras (gomas) o con los clips especiales si son brackets autoligables.
A veces añado muelles (resortes) o gomas elásticas en el arco para empujar o jalar la muela según lo que necesitemos.
Tras la colocación inicial, te citaré aproximadamente cada 4 a 6 semanas para controles. En cada visita reviso el progreso de la muela, ajusto el arco (o lo cambio por uno más fuerte según avance el movimiento) y cambio las ligaduras.
Si usas alineadores invisibles en lugar de brackets, entonces el proceso es distinto: en la primera cita te entregaría un juego de alineadores hechos a medida y te enseñaría a ponértelos; luego te controlaría cada ~6-8 semanas para supervisar que la muela se está moviendo según lo planificado y darte los siguientes alineadores.
Con alineadores no hay “colocación” en la boca de nada fijo, pero sí pueden requerir attachments (pequeños relieves de composite pegados en ciertos dientes, a veces también en la muela a mover) que sirven de apoyo al alineador para empujar mejor.
Una vez la muela esté en la posición correcta y estemos contentos con la mordida, retiramos el aparato. Quitar un bracket de una muela es rápido: aplico unas pinzas especiales y desprendo el bracket o rompo la banda, sin dolor. Luego se pule el diente para eliminar restos de adhesivo.
Si fueron alineadores, simplemente acabas tu último alineador.
Pero ¡ojo! Cualquier tratamiento ortodóntico necesita una fase de retención. Esto significa que, tras mover la muela, debemos mantenerla en su nuevo lugar mientras el hueso se consolida y la memoria de las fibras se adapta. Para ello, probablemente te haré un retenedor a medida.
Si solo movimos una muela, puede ser un retenedor removible tipo placa que te pondrás por las noches, o un pequeño alambre fijo adherido por detrás si es viable (en muelas no suele ponerse fijo, es más en dientes frontales).
El retenedor es crucial para que la muela no se nos regrese ligeramente.
Duración del tratamiento de ortodoncia en una muela
Esta es otra pregunta clave: “Doctor/a, ¿cuánto tardaremos en arreglar mi muela?”.
- Casos sencillos y localizados: si solo hay una muela ligeramente desalineada, sin mayores complicaciones, el tratamiento ortodóntico podría durar entre 6 y 12 meses aproximadamente. A veces incluso menos de 6 meses si el movimiento requerido es mínimo.
- Casos moderados: si la muela está bastante fuera de sitio o hay que mover otras piezas alrededor para lograr el espacio correcto, podríamos estar hablando de 12 a 18 meses de tratamiento.
- Casos complejos: si la desalineación de la muela es severa o viene acompañada de un problema de mordida más amplio, el tratamiento puede prolongarse hasta los 18 a 24 meses. Aquí prácticamente hablamos ya de una ortodoncia completa porque aunque te enfoques en la muela, involucras a muchos dientes para corregir la oclusión.
En promedio, diría que entre 6 meses y año y medio es un rango común para ortodoncia limitada a una zona.
Recuerda que cada persona responde distinto: la biología de tus huesos, la edad (en adultos a veces los movimientos son un poquito más lentos que en adolescentes), la constancia usando el aparato (sobre todo en alineadores, si no los llevas el tiempo indicado, se alargará todo), etc., influyen en la duración.
Algo que siempre explico es que no debemos tener prisa excesiva en ortodoncia. Mover dientes es un proceso biológico que requiere cierto tiempo para que sea seguro. Si intentamos acelerar mucho, podríamos dañar la raíz o el hueso de soporte.
¿Duele la ortodoncia en una muela?
Pasemos a la parte de las sensaciones y molestias, que sé que preocupa. La palabra “doler” asusta, pero te adelanto que el tratamiento de ortodoncia en sí NO causa un dolor intenso.
- Durante la colocación: Poner los brackets o los alineadores no duele nada. Puede ser un poco incómodo aguantar con la boca abierta un rato mientras pegamos las piezas, pero no hay dolor porque no estamos hiriendo nada, solo adhiriendo cosas al diente. Si se usa banda en la muela, puede molestar un pelín al ajustar el anillo metálico, pero es más una presión momentánea en la encía que dolor real.
- Primeros días con aparato: Aproximadamente a las 24-48 horas de activar la ortodoncia, la muela y dientes empiezan a resentir la presión del alambre o alineador. Esto se traduce en una molestia sorda o sensibilidad al morder. Es similar a cuando te aprietas un diente con el dedo: duele un poquito porque hay presión. Esta molestia suele durar de 3 a 7 días mientras el diente se va moviendo y adaptando. No es un dolor insoportable; mis pacientes lo describen como “molestia, presión, un dolorcito al masticar cosas duras”. Se maneja fácil tomando un ibuprofeno o paracetamol si te molesta m...
Riesgos de la ortodoncia y cómo evitarlos
Si un efecto adverso ocurriera de forma inusual e inesperada, el paciente debería ser informado y el tratamiento detenido con tiempo de no causar daños mayores, ya que, para perder un diente con soporte sano, de forma irreversible, tiene que producirse un daño durante un tiempo prolongado.
Es importante tener en cuenta que una de las mayores complicaciones que el paciente puede presentar con el uso de la ortodoncia son las reabsorciones radiculares o acortamiento de la raíz del diente o deterioro del tejido de soporte o alguna enfermedad periodontal. Si estos problemas no son tratados de manera adecuada y a tiempo, es ahí cuando se pueden producir la movilidad de algunos de los dientes o incluso la pérdida de algunos de ellos, sin embargo, estos casos son muy poco frecuentes.
Para evitar cualquiera de estos problemas lo ideal es acudir a un centro odontológico especializado en Ortodoncia, donde sus profesionales tengan una experiencia y formación adecuada en la especialidad de Ortodoncia y en donde el especialista determinará el método de ortodoncia que más se adecue a tus necesidades estéticas y que sea más eficaz al momento de corregir tu problema dental, así como su Plan de Tratamiento, adecuada aplicación y ejecución y adecuado plan de retención o mantenimiento.
Si bien es normal que se muevan los dientes con ortodoncia, la pérdida de dientes es extremadamente rara si el tratamiento es realizado y supervisado por un especialista. La respuesta a esta preocupación es un rotundo «NO«. Los dientes flojos en ortodoncia son una señal de que las fuerzas aplicadas están surtiendo efecto, pero no implican que se vayan a caer.
Higiene oral durante el tratamiento
El éxito de un tratamiento ortodóntico depende en gran medida de la colaboración del paciente.
- Dieta saludable: Una alimentación equilibrada fortalece el sistema óseo y contribuye a una salud bucal óptima.
- Cepilla tus dientes después de cada comida y usa hilo dental diariamente para prevenir la acumulación de placa y problemas periodontales.
- Programa visitas regulares al dentista para exámenes y limpiezas profesionales.
- Mantén una comunicación abierta con tu ortodoncista incluso después de que se retiren los aparatos.