¿Se Puede Revertir la Periodontitis? Tratamientos y Consejos

La periodontitis, también conocida como piorrea, es una enfermedad crónica de las encías que se caracteriza por la inflamación, el sangrado y la destrucción progresiva del tejido blando que rodea el diente, del ligamento que une el diente al maxilar y, finalmente, del hueso en el que se aloja el órgano dentario. En España, 1 de cada 3 adultos presenta enfermedad periodontal. La periodontitis es una forma avanzada de enfermedad periodontal que suele comenzar con una gingivitis no tratada.

Si la piorrea no se trata adecuadamente, ocasiona problemas irreversibles en las encías, los dientes y el hueso que sujeta las piezas dentales. Entre dichos problemas, el más grave es la pérdida de dientes, ya que se caen al perder el soporte sobre el que se sujetaban.

Diferencia entre Gingivitis y Periodontitis

El desarrollo de la enfermedad periodontal siempre va precedido de una fase de inflamación del tejido blando (gingiva), causado por la presencia de placa bacteriana. Afecta a las encías que rodean los dientes y se caracteriza por la inflamación y el sangrado de las encías. La gingivitis es una patología que tiene lugar debido a una higiene bucodental insuficiente. Fruto de ella, aparece la placa bacteriana en los dientes, la cual se solidifica y se convierte en sarro. Si esta gingivitis no se trata, derivará en una periodontitis, un estado más avanzado de la patología y bastante más grave. La gingivitis, con un tratamiento adecuado, es totalmente reversible.

La periodontitis es una enfermedad que se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y encías. Por lo tanto, es importante prestar atención a cualquier signo de alarma para evitar que la gingivitis se agrave y se desarrolle la periodontitis. Si se prolonga en el tiempo, evoluciona hacia la destrucción del tejido duro (el hueso alveolar), especialmente en las personas que tienen algún tipo de susceptibilidad o predisposición genética.

Síntomas de la Periodontitis

En los momentos iniciales de la enfermedad periodontal, los síntomas pueden ser muy sutiles. Suelen ser silentes, especialmente en los pacientes fumadores, en los que los efectos sobre la vascularización local del tabaco hacen que se inicie la enfermedad de forma inadvertida. Una vez que ya se ha iniciado la periodontitis, el signo más importante es objetivado por el odontólogo al explorar la encía del paciente con un instrumento calibrado en milímetros que mide la profundidad del surco de la encía sobre el diente. Esto se conoce como sondaje periodontal o medición de la profundidad de sondaje.

A continuación, vamos a enumerar algunos de los signos más habituales de la periodontitis. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no siempre aparecen todos ellos:

  • Inflamación y cambio de color en las encías.
  • Encías retraídas: como consecuencia, los dientes se ven más largos de lo normal.
  • Raíz del diente descubierta. En la fases moderadas y avanzadas suelen verse dientes con mayor exposición de la corona clínica, provocada por la pérdida periférica del tejido.
  • Ocasionalmente puede aparecer sensibilidad dentinaria (molestias al tomar cosas frías, calientes, dulces o ácidas).

Causas de la Enfermedad Periodontal

La principal causa de la piorrea es una higiene oral deficiente, que provoca una acumulación de placa bacteriana y sarro. En un gran porcentaje de casos, la piorrea tiene su origen en la falta de cepillado dental. Las sustancias tóxicas que contienen los cigarros ejercen un efecto vasoconstrictor. Esto quiere decir que inhiben el sangrado, uno de los primeros síntomas de la gingivitis. Además, la proliferación de bacterias puede darse por una técnica de cepillado incorrecta.

Sin embargo, si este sarro no se elimina, la infección cada vez avanzará más y será más profunda. Esta es otra de las causas de periodontitis crónica, pero no la principal. Además, la predisposición genética juega un papel fundamental en la enfermedad periodontal. Es decir, una persona que no mantenga una buena higiene y que tenga antecedentes familiares de periodontitis, tendrá muchas posibilidades de acabar sufriendo la patología. Uno de los más importantes es el tabaquismo, que se asocia a un riesgo de 2 a 7 veces mayor, y además oculta los síntomas en la fase inicial.

La predisposición genética y procesos sistémicos como la diabetes, la obesidad y el estrés están también relacionados con la enfermedad periodontal. De hecho, pueden agravar su evolución, además de producir una pobre respuesta del tratamiento en muchos casos.

¿La Periodontitis se Cura?

La periodontitis es una enfermedad crónica, por lo que no se cura y tiende a reaparecer con el tiempo. Es importante tener en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica, lo cual significa que no se curará con un solo tratamiento. La periodontitis es una enfermedad crónica e irreversible. La periodontitis es una enfermedad crónica, por lo que no tiene cura. Aunque se puede controlar, tiene una alta recidiva. La susceptibilidad a experimentar un avance o una reactivación o recaída en la enfermedad no desaparece.

Volviendo a la pregunta de si la periodontitis avanzada tiene cura, es importante tener en cuenta que no es posible revertir el daño que ya se ha producido, como la pérdida de hueso o el tejido que sostienen los dientes. No obstante, sí se puede detener la progresión de la enfermedad, por lo que los esfuerzos se centran en controlar el daño para mejorar la salud bucodental. Es fundamental concienciarse de la necesidad de realizar revisiones frecuentes y visitas de mantenimiento de por vida para evitar la recidiva de la enfermedad y asegurar su inactividad.

¿Cómo se Cura la Periodontitis? Tratamientos Disponibles

El éxito en salvar un diente con periodontitis comienza con un diagnóstico temprano. Si notas los primeros signos de gingivitis (sangrado de encías o inflamación), es fundamental acudir al dentista. Con el objetivo de determinar el estado de la enfermedad, el odontólogo evaluará al paciente mediante un estudio periodontal. Además de la exploración bucodental, el dentista realiza al paciente una serie de radiografías.

Una vez que la enfermedad periodontal está diagnosticada, el odontólogo pautará el siguiente paso: el tratamiento básico periodontal. Para poder realizar un tratamiento es necesario eliminar el sarro y las bacterias acumuladas bajo las encías con una limpieza dental profunda. Hay varias maneras de llevar a cabo un tratamiento periodontal. Sea cual sea, lo cierto es que debe realizarse de una forma muy minuciosa y contemplar un seguimiento periódico del estado del paciente para evitar la recidiva. Las opciones de tratamiento son:

  1. Erradicar la causa: Por ejemplo; si la periodontitis se debe al tabaquismo, el paciente deberá dejar de fumar para evitar que la periodontitis vaya a más.
  2. Higiene rigurosa: Ante una gingivitis, lo primero será instruir al paciente en una técnica de cepillado correcta e instaurar hábitos saludables. En la fase de gingivitis, se pueden utilizar colutorios y geles específicos. La higiene profesional que elimine toda la placa y sarro presente puede ayudar a la resolución de los casos más rebeldes.
  3. Raspado y alisado radicular (curetaje): El raspado y alisado radicular (curetaje) se realiza en todos los casos de pacientes con periodontitis, como primera fase del tratamiento mecánico. Cuando tenemos ya una periodontitis inicial, o nos encontramos en la fase de mantenimiento, disponemos del tratamiento de raspado y alisado radicular, que consiste en la eliminación de todas las bacterias de la superficie radicular con anestesia local (especialmente a nivel subgingival). Además, hay que tener en cuenta que el curetaje debe acompañarse de un control mecánico y químico de la placa bacteriana del paciente en casa. Esto puede completarse con medidas antimicrobianas (antibióticos) específicas. En algunas ocasiones, tras el raspado y alisado radicular, el odontólogo pauta tratamiento antibiótico para mantener el control de las bacterias. No se debe confundir el raspado y alisado radicular con el curetaje, un término que se encuentra en desuso por los odontólogos especializados en periodontitis, por ser una técnica no recomendada por la SEPA.
  4. Cirugía periodontal: Después del curetaje, el dentista determinará si es necesario recurrir a una segunda fase de tratamiento: la cirugía periodontal. La cirugía periodontal se realiza en algunos casos, bajo criterio del odontólogo. Si en la evolución de la enfermedad aparecen brotes y mayores pérdidas de inserción, o es una enfermedad periodontal moderada-avanzada, el tratamiento con raspado y alisado pude ser insuficiente y debe complementarse con técnicas quirúrgicas que, en ocasiones, pueden incluso proporcionar regeneración de algunos de los tejidos perdidos. En estas ocasiones, se hace después del raspado y alisado radicular, cuando en la primera fase del tratamiento no ha sido posible acceder a los niveles de bolsa profundos.

Cómo prevenir la periodontitis | En forma

Consejos para una Buena Higiene Bucodental

Tal y como hemos ido apuntando a lo largo de este artículo, la periodontitis es una patología controlable, siempre y cuando se sigan unas buenas rutinas de higiene. La higiene bucal es la piedra angular del tratamiento de las afecciones de la encía. Ya sea a nivel profesional o de autocuidado diario en casa, es imprescindible para el éxito de cualquier tratamiento periodontal.

Aquí hay algunos consejos para mantener una buena higiene bucodental:

  • Buena higiene bucal: cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos. Sé ordenado en tu técnica de cepillado. Divide la boca en cuatro cuadrantes, sigue siempre el mismo orden y dedica a cada cuadrante el mismo tiempo.
  • Técnica de cepillado correcta: Debe realizarse el cepillado y limpieza del surco gingival con técnicas específicas. La técnica de BASS, que introduce las cerdas del cepillo en la encía, inclinando a 45 grados el cabezal, es especialmente útil. En Internet podemos encontrar distintos tutoriales que muestran cómo hacerlo.
  • Complementa el cepillado: además de un cepillo, procura utilizar un pasta de dientes y un enjuague bucal específicos para el mantenimiento de la salud de las encías.
  • Tres veces al día: Es recomendable cepillarse los dientes tres veces diarias después de las comidas principales. Son imprescindibles la matutina, tras el desayuno, y la nocturna, antes de irse a dormir. Deben evitarse los cepillos de cerdas duras. Son ineficaces para la remoción de placa y agresivos para el tejido blando, pudiendo causar retracciones de encía.
  • Utilizar pastas de dientes específicas: Son coadyuvantes para mantener la salud periodontal.
  • Cepillo eléctrico: Puede ayudar a los pacientes periodontales más perezosos, o con dificultades específicas de higiene (problemas motores, pacientes especiales, etc.), aunque no es lo fundamental.
  • Higiene interdental: El cepillado estándar no es suficiente para el control de la placa dental que se acumula entre los dientes. Para complementarlo tenemos herramientas como el hilo dental, los cepillos interdentales y los irrigadores dentales, especialmente útiles para las personas que llevan implantes dentales.
  • Reduce el consumo de azúcar: los azúcares contribuyen a la proliferación de bacterias, especialmente si no nos cepillamos los dientes después.
  • Evita el tabaco: las sustancias tóxicas que contienen los cigarros ejercen un efecto vasoconstrictor. Esto quiere decir que inhiben el sangrado, uno de los primeros síntomas de la gingivitis.
  • Vida sana: Es importante para el cuidado de las encías llevar una vida sana, con una alimentación equilibrada, evitar el estrés en lo posible, no fumar e instaurar hábitos como el deporte.

Tabla Resumen de las Fases de la Enfermedad Periodontal

Para una mejor comprensión, aquí tienes un resumen de las fases de la enfermedad periodontal:

Fase Características Reversibilidad
Gingivitis Inflamación y sangrado de las encías Totalmente reversible con tratamiento adecuado
Periodontitis Inicial Destrucción del hueso que soporta el diente, aparición de bolsas periodontales Generalmente irreversible
Periodontitis Moderada Retracción de la encía, destrucción de un tercio del hueso Tratamiento complicado, pudiendo requerir cirugía
Periodontitis Avanzada Pérdida de más de la mitad de la superficie radicular, movilidad del diente, posible caída espontánea Tratamiento complejo, enfoque en detener la progresión

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