Cuando se trata del desarrollo dental de los niños, cada detalle cuenta. Es posible que los niños puedan perder un diente de leche antes de lo previsto por diversos motivos como una caries o traumatismo dental, entre otros. Pero, ¿qué sucede si un diente temporal se pierde antes de tiempo? Aquí es donde los mantenedores de espacio se convierten en una herramienta clave para evitar futuros problemas ortodóncicos.

¿Por Qué son Necesarios los Mantenedores de Espacio?
Normalmente los niños presentan todos sus dientes de leche hacía los 2 años y medio. En total son 20 dientes. A partir de los 6 años, empieza a producirse el recambio y a esta fase, en la que conviven dientes de leche y dientes permanentes se le llama dentición mixta. Cuando un diente de leche se pierde de manera prematura -ya sea por caries, traumatismos o extracción-, los dientes adyacentes tienden a desplazarse hacia el hueco vacío. Esto provoca una pérdida de espacio y cuando salen los dientes definitivos puede ocasionar apiñamiento, maloclusiones y erupciones dentales incorrectas. Por este motivo, es esencial mantener estos espacios mediante dispositivos específicos hasta que los dientes permanentes erupcionen.
La pérdida temprana del diente de leche puede ocasionar graves problemas relacionados con el desarrollo correcto de la dentadura permanente. La pérdida prematura de un diente de leche podría provocar problemas en la dentadura definitiva. Lo habitual cuando hay un hueco en la dentadura es que el resto de dientes se desplacen para tratar de ocuparlo. A la larga, este movimiento dentario hace que la pieza definitiva no cuente con el espacio suficiente para erupcionar con normalidad.
Si en el momento de realizar la extracción de un diente de leche, el odontopediatra advierte que todavía falta bastante tiempo hasta que lo sustituya el diente definitivo, será necesario preservar el hueco que dejamos; de lo contrario, existe el riesgo de que el espacio que ocupa en la arcada dentaria se cierre por el movimiento de los otros dientes.
Causas Comunes de la Pérdida Prematura de Dientes de Leche
- Caries dental: Lamentablemente la caries dental sigue siendo una enfermedad muy frecuente en niños y una de las principales causas para la extracción prematura. Si se encuentra en un estado avanzado y no se trata a tiempo, puede dañar el diente de manera irreversible.
- Traumatismos: Los niños, por suerte, todavía juegan y exploran y al hacerlo a veces se dan golpes. Es frecuente que estos golpes fisuren, fracturen o expulsen alguno de sus dientes. Que se caiga solo y a destiempo como consecuencia de un traumatismo. Los golpes y caídas pueden provocar desde un simple rasguño en el esmalte hasta una fisura o la pérdida total o parcial de la pieza dental. Una vez más será su odontopediatra quién valorará si el diente afectado se puede mantener o si necesita ser extraído. No te quedes con la duda de cuál ha sido el alcance de la lesión.
- Otras causas: Otras causas menos frecuentes de la ausencia de dientes de leche en niños pueden ser la agenesia o la anquilosis. La primera se refiere a una ausencia congénita de dientes. Aunque es una alteración más común en dentaduras permanentes, puede manifestarse también durante la infancia. La anquilosis es una situación todavía menos común en niños, pero no se puede descartar. Consiste en la fusión anatómica entre el diente y el hueso.
Tanto con los dientes adultos como con los dientes temporales, el dentista tratará de salvar la pieza natural. No siempre es la solución más sencilla, pero es la que mejores resultados ofrece. Frente a la pérdida de un diente de leche, el especialista deberá hacer una valoración del estado de la boca del paciente. ¿Cómo determinar si es necesario conservar el hueco que ha dejado el espacio perdido?
Naturalmente, el diente o la muela de leche es el mejor mantenedor de espacio natural para los dientes definitivos pendientes de erupcionar. Por ello debemos mantenerlos sanos para que cumplan esta importante función durante el tiempo necesario hasta ser sustituidos.
Tipos de Mantenedores de Espacio
Un mantenedor de espacio es un dispositivo de ortodoncia diseñado para conservar el espacio dejado por un diente de leche que se ha perdido antes de tiempo. Estos aparatos son personalizados para cada niño, teniendo en cuenta factores como la edad, la cantidad de dientes afectados y la etapa del desarrollo dental. Los mantenedores de espacio en odontopediatría se clasifican principalmente en dos categorías: fijos y removibles.
Aunque el objetivo final siempre es el de conservar el hueco que ha dejado el diente de leche, este se puede alcanzar de diferentes maneras. Para el paciente resultan más cómodos porque son de quita y pon. Sin embargo, hay que extremar las precauciones durante su manipulación porque son más frágiles. Están fabricados en resina y metal y son maleables. Los mantenedores de quita y pon están confeccionados con metal y resina.
Mantenedores Fijos
Son los más utilizados debido a su eficacia y al bajo riesgo de pérdida o mal uso. Se cementan de forma permanente a uno o más dientes y no pueden ser retirados por el paciente. Mantenedores fijos: se fijan sobre uno o varios dientes y suelen constar de una banda que rodea al diente que hace de sujeción y unos alambres que mantienen el espacio (unilateral).
- Mantenedor de espacio banda y asa (ansa): Consiste en una banda metálica cementada en un molar con un alambre en forma de asa que se extiende hasta el diente adyacente. Es ideal para mantener el espacio de un solo diente perdido y se utiliza frecuentemente en el arco inferior. Banda Ansa o corona: es un anillo que se coloca como una funda en el diente pegado al espacio que ha generado el diente perdido. Banda ansa o corona: consiste en una especie de anillo que se coloca como una funda sobre el diente contiguo al espacio. Esta banda va unida a un alambre que ejerce presión sobre el diente anterior al ausente, buscando, así, preservar el espacio.
- Mantenedor de espacio corona y asa: Similar al banda y asa, pero en lugar de una banda, se coloca una corona sobre el diente de soporte.
- Botón palatino con arco de Nance: Indicado para el arco superior, este mantenedor se fija a los molares y cuenta con un botón acrílico que descansa en el paladar. Botón de nance: este aparato está compuesto por un botón de resina acrílica que se apoya sobre las rugas palatinas (las rugosidades del paladar que hay en el maxilar superior), soldado a una banda metálica sobre los primeros molares superiores o posteriores.
- Arco lingual: Se usa cuando se deben mantener espacios en ambos lados del arco dental inferior para evitar colapsos en el arco. Arcos linguales: la principal diferencia entre estas y las bandas Ansa es que en este caso se conectan los dos lados de una misma arcada, bien mediante una barra transversal, bien siguiendo todo el arco de la dentadura. Arco lingual o transpalatino: es un dispositivo confeccionado para la arcada inferior.
Mantenedores Removibles
Los mantenedores de espacio removibles son aparatos que el niño puede quitar y poner. Estos mantenedores ofrecen la ventaja de poder ajustarse a medida que la boca del niño cambia, pero requieren un mayor nivel de cooperación por parte del paciente. Mantenedores removibles: son mantenedores de quita y pon, hechos de metal y resina.
- El mantenedor removible más utilizado son las placas Hawley.
- Este tipo de dispositivo está confeccionado con resina y metal. Consta de una especie de paladar acrílico, situado en la parte interior de los dientes, que está sostenido con unos ganchos de metal, facilitando, así, el anclaje en las piezas colindantes al hueco del diente.
Mantenedores de espacio

Procedimiento de Colocación
La colocación de un mantenedor de espacio dental es un procedimiento sencillo pero que debe realizarse con precisión para garantizar su eficacia.
- Se realiza un examen exhaustivo para analizar el desarrollo dental del niño.
- Se obtienen modelos de la boca del niño mediante impresiones tradicionales o, preferiblemente, con tecnología de escaneo digital.
- En el caso de los mantenedores fijos, se cementa el dispositivo en su posición. Este proceso es completamente indoloro y se realiza en una sola sesión.
- Se programan revisiones periódicas cada 3-6 meses para evaluar la posición del mantenedor y el progreso de la erupción dental.
Higiene y Cuidados
Uno de los desafíos más importante a la hora de llevar este tipo de aparatología es la higiene. Es importante que no queden restos de alimentos adheridos a alguno de los elementos del aparato y en ese sentido los removibles son más sencillos porque se pueden retirar por el niño. En ambos casos será el dentista quien debe enseñar al niño y/o los padres a cuidar bien el aparato.
- Mantenedor de espacio fijo: Es importante una buena higiene diaria, por eso, ya que los restos de alimentos se pueden acumular en el aparato.
- Mantenedor de espacio removible: Es más fácil de limpiar, ya que es de quita y pon. El niño deberá quitárselo para comer y guardarlo en su caja correspondiente, evitando, así, perderlo y romperlo. Para limpiarlo correctamente es necesario lavarlo con agua tibia y un cepillo de dientes suave o de prótesis con un jabón neutro.
Es importante llevar a cabo una buena higiene oral para conservar el mantenedor de espacio en buenas condiciones y asegurar su correcto funcionamiento. Es importante acudir al dentista para las revisiones pautadas.
Consideraciones Adicionales
Entre los 6 y los 14 años estamos ante una etapa que la figura del odontólogo, odontopediatra y ortodoncista, cobra gran protagonismo puesto que en estas edades son necesarias las visitas periódicas, al menos cada 6 meses, para comprobar la salud dental y que la erupción de los dientes definitivos se desarrolla de forma correcta.
A pesar de que el tratamiento con los mantenedores de espacio es sencillo, este sistema puede dificultar la higiene bucodental, generar pequeñas disfunciones del lenguaje o interferir en el correcto desarrollo dentofacial del niño. Por ello, los niños que llevan estos aparatos deben acudir a revisión con el odontopediatra de forma más frecuente, para que este pueda aplicar las medidas preventivas necesaria con el objetivo de evitar la aparición de caries.
Los mantenedores de espacio no solo se emplean cuando se produce la pérdida de un diente a destiempo. En casos de falta de espacio muy graves, lo más recomendable es recurrir a la ortodoncia interceptiva. Por eso es tan importante que los niños también se sometan a revisiones periódicas en la consulta del dentista.
Precios Aproximados
En función de si es uni o bilateral el precio oscila entre los 130 y los 240 euros.
Los mantenedores de espacio dentales son una solución fundamental en odontopediatría para preservar la salud bucodental de los niños. Si tu hijo ha perdido un diente de leche antes de tiempo, reserva tu cita en Ceodent y consúltanos. Un mantenedor de espacio fijo, removible o bilateral puede marcar la diferencia en su desarrollo dental.