Antes de analizar las partes de un sillón dental, es importante conocer su historia para comprender mejor cómo su evolución, con la incorporación de elementos ergonómicos y avances tecnológicos, ha permitido mejorar notablemente las condiciones de trabajo del odontólogo.

Orígenes y Primeras Adaptaciones
La Odontología nació en la prehistoria, según datan los registros de 3.500 años a.C., una etapa en la que los tratamientos dentales se realizaban en condiciones precarias. Los siglos V y IV a. C. traen dos de las figuras más relevantes de la Medicina occidental. Hipócrates (460 a.C.-377 a.C.) y Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.) se preocuparon en buscar métodos de esterilización mediante agujas ardientes para el tratamiento de las enfermedades de los dientes y estudiaron la extracción dental y el uso de alambres para estabilizar fracturas maxilares y unir dientes.
Si echamos la vista atrás, los sillones dentales no eran como los conocemos ahora. De aquí surge el sillón dental, diseñado y construido como tal por el ingeniero norteamericano Josiah Flagg en los EEUU, entre 1790 y 1812. Este sillón dental estaba fabricado en madera, con un reposa-cabezas y un reposa-brazo derecho de gran tamaño, que le serviría también para dejar el instrumental necesario.

En 1832, James Snell patentó el primer sillón dental reclinable. Unos tres años después, en 1850, el Dr. John Naughton inventó un sillón dental abatible con un sistema para apoyar los pies.
Hitos en la Evolución del Sillón Dental
- 1868: James Beall Morrison crea una silla que permite una ligera inclinación lateral.
- 1871: La empresa SS White Co. fabricaría el primer sillón dental realizado íntegramente en metal.
- 1877: Basil Manly Wilkerson diseñó el primer sillón hidráulico.
A finales del siglo XIX se empiezan a comercializar estos sillones dentales que han experimentado diversas transformaciones hasta la actualidad.
Siglo XX: Innovación y Modernización
En 1924 los sillones sufren un gran cambio cuando el motor eléctrico substituye el pedal del sillón. En sus inicios, Ritter Dental revolucionó el ámbito odontológico al diseñar un sillón dental equipado con aire a presión, que marcó un antes y un después en la comodidad de los pacientes y la eficiencia del profesional. En la evolución moderna de los sillones dentales, una de las contribuciones más significativas provino del arquitecto Le Corbusier, quien diseñó los primeros modelos de sillones anatómicos.
En 1940, Ritter Co. incorporó cintas para el tórax, abdomen y piernas del paciente para evitar movimientos durante los tratamientos. Ya en los años 70, los sillones dentales adoptan un diseño similar al actual.
Partes del Sillón Dental y sus Funciones
Cada una de las partes que componen el sillón dental tiene su función específica:
- El sillón dental: Formado por un asiento, cabezal, reposabrazos y respaldo.
- Escupidera: Recipiente situado al lado del sillón para que el paciente pueda enjuagar y salivar. La taza escupidera es extraíble y el grifo desmontable para que se pueda limpiar más fácil y en profundidad.
- Bandeja de instrumental y panel de control: Se encuentran todos los instrumentos que el dentista utiliza: la jeringa, la turbina, el micromotor y el aparato de limpieza. Todos controlados a través del panel de control.
- Lámpara de iluminación intraoral: Lámpara de alta intensidad que concentra la luz en la cavidad oral del paciente.
- Sistema de aspiración: Tubo que sirve para aspirar la saliva que se acumula en la boca y reduce las partículas de agua, permitiendo una menor producción de aerosoles y una mayor seguridad para el dentista.
- El pedal: Sirve para activar la rotación de los diferentes instrumentos, por ejemplo, activar el circuito de agua y regular el sillón.

Desinfección del Sillón Dental: Un Aspecto Crucial
El sillón dental es uno de los principales focos de infecciones cruzadas entre paciente y profesional de la odontología. Según la OMS, la transmisión de la COVID-19 en los establecimientos de salud bucodental se produce de varias maneras, incluyendo la inhalación de gotículas, exposición de mucosas a gotículas infecciosas y contacto con superficies contaminadas.
Por estos motivos, es necesario conseguir una correcta desinfección del sillón dental antes de la jornada, entre pacientes y al final de la jornada. El protocolo de limpieza y desinfección del sillón dental debe realizarse a diario y para obtener resultados satisfactorios es recomendable elegir desinfectantes certificados y homologados.