¿Buscando inspiración antes de ponerte manos a la obra en los fogones? La gastronomía internacional es una fuente inagotable de recetas extraordinarias, con las que enriquecer y dar un punto diferente a la cocina diaria. Si necesitas buenas ideas para una ocasión especial, como los inminentes festejos navideños, con este solomillo de cerdo con salsa strogonoff convertirás cualquier cena o comida en un auténtico banquete.
Pero si tenemos que hablar de una pieza que nos gusta especialmente cocinar esa es el solomillo de cerdo. Cocinar en casa platos que gusten a todos, no tiene porqué ser sinónimo de mucho trabajo ni demasiado gasto. Podemos preparar recetas de carne muy sencillas con ingredientes fáciles de encontrar y económicos, y conseguir platos de primera categoría. El único truco que tiene es cogerle el punto para que no se nos quede seca la carne ni por el contrario se nos quede cruda. Es muy sencilla, tiene pocos ingredientes, es económica y encima muy resultona.
A continuación, exploraremos diversas recetas para preparar este delicioso corte de carne, desde la clásica versión al horno con patatas, hasta opciones más elaboradas con salsas que realzan su sabor.
Si no sabés con qué comer el cerdo, acá tenés "3 salsas para carne de cerdo"
Solomillo de Cerdo con Salsa Strogonoff: Un Toque Ruso en tu Cocina
La salsa strogonoff, de origen ruso, es un magnífico exponente de ello. Esta salsa para carnes representa uno de los grandes embajadores de la gastronomía rusa, popular en todo el mundo. La receta original rusa, creada en el siglo XIX, usaba esta salsa como acompañamiento para la carne de ternera, cortada en tiras.
La invención de la receta se atribuye al chef del conde y general ruso Pável Aleksándrovich Stróganov, de la que toma su nombre. La receta del 'bife' o 'beef' con salsa strogonoff y mostaza aparece recogida en el libro de cocina “Un regalo para jóvenes amas de casa”, de Malena Ivanovna Molokhovets, publicado por primera vez en 1861 y muy popular en el siglo XIX y principios del XX. Actualmente, también podemos encontrarla en el Larousse Gastronomique, considerado una de las publicaciones de referencia más prestigiosas en este ámbito a nivel internacional.
El 'bife' a la strogonoff consistía básicamente en un plato de ternera cortado en tiras, acompañado de una salsa de setas, cebolla y crema agria y una guarnición de patatas fritas. La salsa se convirtió en un acompañamiento muy popular durante el periodo de entreguerras, en especial en países como China. Más tarde, los inmigrantes rusos y chinos llevarían la salsa strogonoff a Estados Unidos, donde es frecuente servirla acompañada de arroz o noodles.
Sin duda, una de las razones del inmenso éxito de la salsa strogonoff en todo el mundo es su acertada combinación de sabores, así como su textura cremosa. La receta original utiliza crema agria, elaborada a base de leche fermentada con sal y otros aditivos, pero, como has podido comprobar, esta crema puede sustituirse por otras alternativas tan saludables como la leche evaporada, más baja en grasas, sin alterar su sabor característico. Los ingredientes necesarios para prepararla son sencillos de encontrar en cualquier frutería o supermercado, con un presupuesto apto para todos los bolsillos.
En esta receta, te ofrecemos una versión actualizada de la salsa strogonoff tradicional, incluyendo muchos de sus ingredientes característicos, como los pepinillos en vinagre o los champiñones, y sustituyendo la crema agria por leche evaporada, para hacer su elaboración aún más sencilla. ¿Te animas a darle un toque ruso a tu cocina con este solomillo de cerdo al strogonoff?
¿Sabías que, además de ser uno de los iconos de la cocina rusa, la salsa strogonoff es también muy popular en países como China y Estados Unidos? La receta de esta suculenta salsa forma parte del legado cultural que los inmigrantes llevaron consigo a estos países. Si te has animado a probarla preparando este solomillo con salsa strogonoff, seguro que estarás de acuerdo en que cuenta con cualidades de sobra para triunfar. Lo cierto es que, con una salsa como esta, hasta el más sencillo de los platos puede convertirse en un manjar divino.
¿Quieres algunos consejos para que tu salsa strogonoff quede perfecta? En primer lugar, ¡cuidado con la mantequilla! En la sartén, este derivado lácteo resulta mucho más delicado que el aceite de oliva, así que es importante controlar el fuego y vigilar el tiempo, para evitar que se queme. Lo mismo ocurre al cocinar la cebolla en juliana. Este corte resulta muy apropiado para añadir textura a la salsa, pero también hace que la cebolla se cocine antes y pueda quemarse si te descuidas. Para evitarlo, asegúrate de mantener el fuego a baja potencia, para que vaya cocinándose a fuego lento, y remueve de vez en cuando, para que no se pegue. La paciencia también es importante a la hora de añadir el brandy, ya que el calor permite eliminar la mayor parte del alcohol.
Si te apetece seguir explorando el fascinante mundo de las salsas, en otras fuentes encontrarás decenas de ideas para cocinar salsas caseras con las que darle un toque único a tus platos, sin complicaciones ni ingredientes sofisticados y caros. Y si además quieres reducir las calorías, ¡estás en el sitio perfecto! A diferencia de la nata para cocinar, con un contenido graso en torno al 14%, en la leche evaporada esta proporción solo alcanza el 4%. Además, también contienen las mismas proteínas de alta calidad y nutrientes característicos de la leche.

Solomillo de Cerdo Relleno de Jamón Ibérico y Queso
El solomillo de cerdo relleno es una receta que sorprende sin ser complicada. En esta versión, el jamón ibérico Navidul aporta un sabor único y el queso añade esa textura cremosa irresistible. Es un plato sencillo de preparar, pero con un resultado que hará que todos en la mesa pidan repetir.
Ingredientes:
- 1 solomillo de cerdo grande
- 100 g de queso en lonchas (emmental, gouda o el que prefieras)
- 1 cucharada de mostaza (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 copa de vino blanco (opcional, para el horneado)
- Hilo de cocina
Elaboración:
- Con un cuchillo afilado, abre el solomillo en forma de libro, asegurándote de no cortarlo completamente. Puedes pedirle a tu carnicero que lo haga si prefieres. Una vez abierto, sazónalo con sal, pimienta y, si lo deseas, una fina capa de mostaza para realzar el sabor.
- Coloca las lonchas de jamón ibérico Navidul cubriendo toda la superficie interna del solomillo. Encima, distribuye las lonchas de queso de manera uniforme.
- Cierra el solomillo enrollándolo con cuidado y asegúralo con hilo de cocina para que mantenga su forma durante la cocción.
- En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Sella el solomillo relleno por todos los lados hasta que esté dorado. Este paso ayuda a que mantenga sus jugos y potencia el sabor durante el horneado.
- Precalienta el horno a 200 °C. Coloca el solomillo sellado en una fuente para horno y, si lo deseas, vierte una copa de vino blanco por encima para darle un toque de aroma y humedad. Hornea durante 20-25 minutos, dependiendo del tamaño del solomillo, hasta que esté bien cocido pero aún jugoso.
- Retira el hilo de cocina antes de servir y corta el solomillo en rodajas para mostrar el relleno de jamón y queso. Acompáñalo con una guarnición de verduras asadas, puré de patatas o una ensalada fresca.
El solomillo de cerdo relleno de jamón y queso es una receta que combina sabores tradicionales con una presentación espectacular. Es perfecto para sorprender a tus invitados sin complicarte demasiado en la cocina.

Solomillo de Cerdo al Ajillo
Hace unos días descubrí esta manera de hacer el solomillo de cerdo y os garantizo que ahora es mi preferido. Las recetas al ajillo para mi son las mejores, se pueden hacer desde carnes hasta pescados, cualquier cosa pega con el ajo.
En esa misma sartén colocamos la mitad de la cabeza de ajos pelada y entera y la otra mitad en trozos pequeños.

Solomillo de Cerdo con Salsa de Queso Roquefort
Sin dudas la mejor guarnición para este plato o cualquier otro plato de ese tipo con salsa, son unas patatas fritas o si quieres algo más ligero unas patatas fritas en freidoras de aire.
Ingredientes (para 4 personas):
- 2 solomillos de cerdo
- 75 gr. queso Roquefort (o tu queso preferido, dale tu toque a la salsa)
- 400 ml. nata para cocinar
Por un lado el solomillo de cerdo, una de las partes más sabrosas y tiernas del cerdo, con una mínima cantidad de grasa. Limpiamos los solomillos de posibles restos de pielecillas o grasa que puedan tener y cortamos en medallones más bien gorditos, de 1,5 o 2 cm. En una sartén calentamos 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva y salteamos la carne salpimentada. Yo prefiero no cocinarla demasiado ya que podría quedarse dura, continuará su cocción más adelante con la salsa.
En la misma sartén donde hemos cocinado la carne, para aprovechar los jugos, añadimos la nata. Servimos los solomillos bien calientes.
Tengo que reconocer que me gusta esta salsa en concreto como buen amante de todo tipo de quesos que soy. Por eso la cantidad de queso no es excesiva, sólo lo justo para que aporte el toque de sabor inconfundible de este queso.

Solomillo de Cerdo Asado con Patatas
Jugosa y muy fácil de hacer, así es esta receta de solomillo de cerdo asado que se acompaña de patatas. Un plato ganador para cualquier día del año, pero que funciona también para una ocasión especial. Se puede acompañar con un poco de manzana, una salsa de mostaza, unas patatas fritas o incluso un adobo en el propio solomillo de cerdo que la eleve a receta perfecta. Aunque siempre suele quedar tierno, podemos prepararlo para que quede un pelín más jugoso todavía si cabe.
En primer lugar, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de medio centímetro de grosor. Después, untamos la base del recipiente de horno con aceite de oliva y hacemos una cama con las rodajas de patata. Cubrimos el recipiente con papel albal y lo metemos durante 40 minutos en el horno a 170 ºC. Mientras, salpimentamos el solomillo y lo marcamos en una sartén a fuego fuerte por todas sus caras. Por último, cocinamos destapado 15 minutos más a 220 ºC y sacamos del horno. Lo dejaremos reposar tapado durante cinco minutos antes de servir.
Os recomiendo acompañar el asado con la guarnición más socorrida y utilizada en nuestro país, las patatas. Las patatas son un recurso fácil y acertado para acompañar de manera perfecta esta receta. Las patatas no son todas iguales para freír, depende de la cantidad de almidón que contengan. En los supermercados ya venden patatas especiales para freír. Después las lavamos bien en un cuenco hasta que el agua fría para quitar el almidón durante unos 5 minutos y secamos con un trapo de algodón.

Solomillo de Cerdo al Horno con Salsa de Vino, Mostaza y Miel
Puede que mi recetario personal esté plagado de solomillos al horno, pero es que al ir a comprar uno para hacer el solomillo de cerdo adobado con soja y ajo, me encasquetaron dos, así que he recurrido a esta receta de solomillo de cerdo al horno con salsa de vino, mostaza y miel para darle salida. Esta receta de solomillo de cerdo al horno con salsa de vino, mostaza y miel es una forma original, diferente y sorprendente de preparar esta buena pieza del cerdo.
El primer paso para preparar el solomillo de cerdo al horno con salsa de vino, mostaza y miel es que el solomillo macere un poco con una salsa que prepararemos mezclando dos cucharadas de mostaza, dos de miel, dos de aceite de oliva y un poco de sal. Pintamos con ella la carne y la dejamos macerar unas horas. Una vez haya macerado la carne, retiramos de ella toda la salsa que nos sea posible, y la pondremos a reducir junto con otra cucharada de mostaza, otra más de miel y los 150ml de vino tinto. Hay que llevar esta salsa a ebullición y luego bajar el fuego hasta que quede una salsa espesa.
Mientras se reduce la salsa, sellamos el solomillo en una sartén y horneamos a 180ºC durante 20 minutos. Servimos la carne cortada en rodajas, con unas patatas al horno, por ejemplo, y acompañada de la salsa de vino, mostaza y miel.

Otras Ideas y Consejos
- Solomillo a la Mostaza Antigua: Añadimos un par de cucharadas soperas bien colmadas de mostaza antigua, diluimos en el sofrito y añadimos dos o tres cucharaditas de café de azúcar para matar un poco la acidez. Colocamos el solomillo en una fuente para horno y napamos con la salsa obtenida anteriormente. Y tan sólo nos queda filetear y emplatar.
- Patatas Hasselback: Usa patatas nuevas, las lavas muy bien con un cepillo, les haces los cortes poniendo dos palillos chinos o algo parecido con el fin de no cortar completamente la patata. Enjuagas un poco los cortes y las metes en el horno a 200ºC, con un chorrito de aceite y una nuez de mantequilla por encima. Cuando lleven 40 minutos o ya veas que están casi hechas, les pones ajo en polvo, orégano y tomillo. Las vuelves a engrasar con el aceite de la fuente y al sacarlas le pones sal maldon.
- Marinado previo: Para preparar esta receta, deberás atemperar la pieza de solomillo. Para preparar este paso, utiliza aceite de oliva para untar todo el corte y aderézalo con sal, pimienta negra molida y especias al gusto (perejil). Una vez hayamos condimentado este al gusto, será el momento de marcarlo en la sartén.
- Patatas jugosas: Para hacerlo posible, pela 3 o 4 patatas y córtalas en rodajas del mismo grosor para evitar cocciones diferentes. Una vez estén cortadas, disponlas en una fuente de cocina apta para horno y riégalas con el caldo de carne para que queden más jugosas. Precalentamos el horno a 190ºC durante 10 minutos antes de introducir las patatas para que esté suficientemente caliente.
- Innovar con la salsa: Coge la sartén en la que has dorado el solomillo y ponla en el fuego. Aunque la receta por sí sola es fácil, excelente al paladar y gustará a todos los públicos, si estás acostumbrado a hacerla, puedes innovar cada vez con una salsa diferente.
Con estas recetas y consejos, el solomillo de cerdo al horno se convierte en un plato versátil y delicioso, perfecto para cualquier ocasión. ¡Buen provecho!
| Actividad | Tiempo (minutos) |
|---|---|
| Cocinando | 30 |
| Hacer y editar fotos | 30 |
| Grabar y editar el vídeo | 120 |
| Redactar | 45 |
| Organizar y publicar | 35 |