Tabaquismo y Enfermedad Periodontal: Información Detallada

La enfermedad periodontal es una patología que afecta al periodonto, es decir, a los tejidos que sostienen a los dientes; son patologías infecciosas, causadas por bacterias. Se trata de una enfermedad bastante común, que desgraciadamente no recibe toda la atención que merece. Algo que no debería ser así porque si no se controla, puede desencadenar en problemas graves para la salud bucodental.

Existen dos grandes grupos de enfermedades periodontales:

  • Cuando se afecta únicamente la encía, causando un proceso inflamatorio reversible, se denomina gingivitis. La periodontitis, también conocida como gingivitis avanzada, se produce cuando las encías inflamadas sangran con el cepillado.
  • Si la gingivitis se mantiene mucho tiempo y además confluyen otros factores (genéticos, ambientales, locales,…), se inicia la periodontitis (común, aunque incorrectamente, llamada “piorrea”), en la que, además de la inflamación de la encía ya mencionada, se produce una destrucción más profunda que afecta a los otros tejidos del periodonto.

Las enfermedades periodontales pueden tener dos tipos de consecuencias, a nivel local (en la boca) y a nivel sistémico (en el resto del cuerpo).

A nivel local, la consecuencia más importante es la pérdida de dientes, lo que produce efectos estéticos y sobre funciones básicas como la masticación. Pero, además, puede causar sangrado de encías, mal aliento, retracción, movilidad de dientes, dolor (aunque no es frecuente).

A nivel sistémico, la presencia de gran cantidad de bacterias debajo de la encía hace que puedan pasar a la sangre y, ya sea directamente o por la inflamación sistémica que generan, afectar a otros lugares del organismo: aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, riesgo de tener parto prematuro, riesgo de descompensación de diabetes…

Alrededor de un 50% de la población adulta presenta gingivitis y un 30% enfermedad periodontal, por lo que es muy frecuente en la cavidad oral. Tiene un curso crónico con etapas de agudización, y progresa a un ritmo variable, destruyendo poco a poco el soporte de los dientes hasta que estos acaban perdiéndose. Supone un verdadero problema de salud pública, tanto por la frecuencia con que aparece, como por sus implicaciones sobre la salud general.

Las bacterias tienen un papel fundamental en el inicio de esta enfermedad. Sin embargo, la susceptibilidad del paciente está determinada genéticamente, y va a determinar las características clínicas y la respuesta del huésped a dicha agresión bacteriana.

El origen de la enfermedad periodontal es multifactorial. Los microorganismos actúan como factores causantes esenciales e iniciadores del proceso infeccioso. Una vez iniciada la enfermedad, existen factores agravantes o factores de riesgo, que pueden ser de tipo ambiental, genético o sistémico entre otros.

Es importante dividir a estos factores de riesgo en modificables e inmodificables, ya que nosotros solo podremos influir sobre los primeros para frenar la enfermedad, y mejorar su pronóstico.

Factores de Riesgo Modificables

Pueden ser intervenidos o controlados para reducir el riesgo de iniciación o progresión de las enfermedades periodontales ya que se trata de un aspecto de conducta o exposición ambiental, la cual se asocia con periodontitis destructiva. Su presencia hace que aumente la probabilidad de padecer la enfermedad y su eliminación reduce la posibilidad de adquirirla.

Como factor de riesgo más común se puede hablar de los factores de comportamiento o estilo de vida como el tabaquismo, los niveles de bacterias patógenas específicas y la diabetes mellitus.

Además de los anteriores, se han asociado determinados factores locales como los espacios amplios interproximales y la impactación alimenticia con la perdida de encía y hueso. Del mismo modo se ha asociado la maloclusión (dientes mal alineados) con una pérdida de hueso alrededor del diente, y los hábitos parafuncionales (succión del dedo, deglución atípica, mordisqueo de uñas u objetos) así como una forma dentaria específica con un peor pronóstico post-tratamiento periodontal.

El tabaco y su relación con la periodontitis

La cavidad bucal es una de las localizaciones donde más claramente se manifiestan los efectos del tabaco, ya que constituye su puerta de entrada obligada en el organismo y al efecto de los productos tóxicos se une el efecto físico (térmico). El humo de los cigarrillos está compuesto por unos 4.000 constituyentes que son farmacológicamente tóxicos, mutagénicos y cancerígenos.

Los fumadores tienen mayores niveles de bacterias patógenas en el periodonto y presentan una disminución de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano, lo que se asocia con un importante aumento en la susceptibilidad a sufrir una infección periodontal.

El tabaco hace que la respuesta al tratamiento periodontal básico (raspado y alisado radicular) y avanzado (cirugía periodontal) sea mucho peor, siendo hasta un 50% menor la mejora en algunos aspectos clínicos. Además, se ha observado que la mayor parte de los pacientes que no responden adecuadamente a los tratamientos periodontales son fumadores (86-90%).

LOS FUMADORES TIENEN UN RIESGO TRES VECES MAYOR DE SUFRIR PERIODONTITIS AVANZADA QUE LOS NO FUMADORES

El efecto vasoconstrictor de la nicotina, entre otros, reduce el sangrado de las encías de los fumadores y, por tanto, anula uno de los primeros signos de alerta sobre la presencia de periodontitis.

La enfermedad periodontal en los fumadores se desarrolla más rápidamente y se diagnostica más tarde, lo que reduce las probabilidades de éxito del tratamiento.

Existe una relación directa entre el número de cigarrillos consumidos, la severidad de la enfermedad periodontal y la respuesta al tratamiento.

El efecto del tabaco parece ser dosis-dependiente, es decir, a mayor número de cigarrillos consumidos, mayor será el grado de afectación de los tejidos que sujetan al diente. Las personas fumadoras muchas veces no son conscientes de tener un problema de encías, debido a que los signos de esta enfermedad pueden estar enmascarados por el tabaco.

Sin embargo, las personas que fuman pueden exhibir un menor sangrado de encías ante las mismas circunstancias. Esto no significa que tengan una afectación más leve, sino que el tabaco enmascara esta inflamación. Ello es debido a que fumar reduce el número de vasos sanguíneos de la encía y, por consiguiente, el sangrado de la misma.

Enfermedad Periodontal | Cigarrillo como factor de riesgo | Juan Salgado

Factores de Riesgo No Modificables o Determinantes

Son generalmente intrínsecos al paciente, por lo que no son controlables. Estos están relacionados con la edad, sexo, raza, genética, nivel socioeconómico.

La prevención de una enfermedad común como la enfermedad periodontal, es muy complicada a causa de su naturaleza multifactorial, que compromete la genética, el medioambiente, el nivel social y otros factores. Por lo tanto, podríamos pensar que la búsqueda de factores de riesgo abre la posibilidad de un mayor éxito en el control y la prevención de las enfermedades periodontales.

Tratamiento de la Enfermedad Periodontal

En BORDONCLINIC siempre realizamos una la evaluación exhaustiva para cada paciente. Evaluar el consumo de tabaco y alcohol como parte del examen periodontal es fundamental para un diagnóstico adecuado y el desarrollo de un plan de tratamiento idóneo. Es importante porque ambos hábitos contribuyen a un agravamiento de la enfermedad, especialmente el tabaco.

Realizamos un plan de tratamiento personalizado. Para ello hacemos un estudio con las técnicas más avanzadas:

  • Estudio periodontal.
  • Sondaje periodontal.
  • Estudio Radiológico
  • Estudio microbiológico y genético

Fase de Tratamiento Básico

Consiste en la eliminación de la placa bacteriana o cálculo (sarro). Consta de:

  • Control de placa
  • Raspado y alisado radicular
  • Aeropulido
  • Enseñanza de técnicas de higiene oral

Fase Quirúrgica

Solo en casos en los que la enfermedad está muy avanzada, realizamos cirugía periodontal básica, cirugía de regeneración periodontal y cirugía estética periodontal.

Fase Mantenimiento

Una vez finalizado el tratamiento, el periodoncista indicará la frecuencia de los controles periódicos necesarios para mantener los resultados conseguidos.

Una vez controlada la enfermedad periodontal, es necesario establecer un protocolo de visitas periódicas. El mantenimiento constituye una etapa fundamental del tratamiento periodontal y la única manera de conseguir el control de la enfermedad periodontal a largo plazo, ya que ésta puede recidivar. En cada visita de mantenimiento, se verificará la situación clínica de cada diente, se valorará la higiene bucodental y eliminará el cálculo que se haya vuelto a formar.

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