Teratoma con Ojos y Dientes: Información Detallada

La palabra «teratoma», del griego "teraton", que significa monstruo, es empleada para describir una clase de tumor que se forma a partir de las células pluripotentes de los gametos. Estos tumores han desconcertado a los científicos, a los mediums, a los doctores y a los pacientes durante siglos.

Teratoma de ovario

Las primeras creencias culpaban a los individuos que sufrían esta condición por haber tragado pelo u otras partes del cuerpo y sostenían que ese crecimiento se producía como castigo al canibalismo. Otras creencias lo achacaban a la brujería o a las maldiciones, y también se pensaba que era el castigo al adulterio con el demonio. A pesar de que no ha sido probado, ciertos manuscritos sostienen que debido a sus características quasi-humanas, hubo un tiempo en que la Iglesia Católica Romana consideraba a los teratomas embriones en formación, y requería que fuesen bautizados.

¿Qué es un Teratoma?

El teratoma consiste normalmente en un tumor que es muy diferente en comparación al tejido circundante del área en el que crece. Lo más alarmante, y muchas veces horripilante, del teratoma es que puede desarrollar pelo y dientes muy similares a los tejidos humanos reales. Algunos teratomas contienen tejidos tales como folículos pilosos, glándulas del sudor, y tejido nervioso parcial o completamente desarrollado, y tejidos que se parecen tremendamente a los dientes humanos.

Esta clase de tumor se clasifica en tres fases: un teratoma maduro (que normalmente es benigno), inmaduro (que es maligno) y monodermal o teranoma altamente especializado. El teratoma se forma normalmente en los ovarios de las mujeres, en los testículos de los hombres y el sacro (el hueso grande y con forma triangular situado al final de la columna) de los niños.

Las células pluripotentes son únicas en el modo en que demuestran la habilidad de producir respuestas biológicas muy similares a las de los tejidos humanos normales. La razón por la que estos tumores son tan tremendamente similares a los tejidos humanos, es por que aparecen cuando se desarrollan las células sexuales, como si hubieran sido fertilizadas y continuasen dividiendose y multiplicándose, justo como lo hacen los embriones humanos en las primeras fases del desarrollo.

Más importante aún, estos tumores pueden producir células madre que son capaces de desarrollar cientos de clases de tejidos, lo cual permitiría realizar pruebas específicas sobre cada clase de tejido. Este material tiene el potencial de ser usado en investigaciones para el tratamiento de enfermedades como el Alzheimer; el inconveniente es que al existir poco control por parte de los investigadores a la hora de determinar la clase de tejido que el tumor producirá, los investigadores podrían acabar contando con tejidos aleatorios, desde glándulas sudoríparas a folículos del cabello.

El doctor William Hurlbut, biólogo y especialista en ética de la Universidad de Stanford lo describe como «un rompecabezas con las piezas en completo desorden».

Este nuevo descubrimiento aún está en sus primera fase de desarrollo y es necesario realizar multitud de pruebas y ensayos para poder establecer si el teratoma es un entorno potencial para la realización de test con fármacos anticancerígenos.

El Teratoma y la Investigación Científica

La habilidad del teratoma para hacer crecer células humanas sin haberse convertido jamás en un embrión humano eliminaría el debate sobre la investigación con células madres. La misma habilidad que hace a estos tumores tan temiblemente inusuales podría ser un recurso valioso para la investigación científica.

Karl Skorecki, uno de los líderes mundiales en investigación sobre este método, ha expresado su frustración por la limitación que supone tener que trabajar con animales como sujetos de prueba: los fármacos que trabajan bien con ratones, no siempre funcionan en humanos, porque con ratones tienes un microambiente carente de células humanas».

Para probar la conveniencia de esta teoría el señor Skorecki y sus colegas inyectaron tejido teratomásico humano en la pata de un ratón y luego inyectaron células cancerosas en el tumor benigno. Tal y como esperaban, las células cancerosas se expandieron rapidamente y crearon un entorno ideal para probar medicaciones que combatieran al cáncer. Los teratomas tienen la habilidad de hacer crecer múltiples clases de tejido humano y permitirían realizar pruebas con una amplia variedad de tejidos diversos.

La gran ventaja de este descubrimiento es que, al ser las características del teratoma casi idénticas al tejido humano, la reacción a los medicamentos que se están probando serían probablemente casi las mismas. Si este proyecto tiene éxito, los agentes anticancerígenos podrían probarse con tejido «humano» vivo sin involucrar a ningún sujeto humano vivo.

Quistes Dermoides

El término dermoide se refiere a una estructura anómala compuesta por tejido que típicamente se encuentra en la piel, como glándulas sebáceas, folículos pilosos y, en algunos casos, elementos más complejos como dientes o pelo. Estas estructuras, denominadas comúnmente quistes dermoides o tumores dermoides, son generalmente benignas y pueden aparecer en distintas localizaciones del cuerpo, siendo más frecuentes en los ovarios, la región facial, el cuello y el ojo.

Un dermoide es una anomalía congénita que se desarrolla debido a una migración inadecuada de células germinales durante el desarrollo embrionario. Aunque ambos términos se refieren a tumores que contienen múltiples tipos de tejidos, los quistes dermoides son una forma específica de teratoma maduro, que es siempre benigno.

El quiste dermoide en el ovario, también conocido como teratoma ovárico, es un tumor benigno que contiene tejido derivado de las tres capas germinales (ectodermo, mesodermo y endodermo). El dermoide ocular suele localizarse en la córnea o el limbo esclerocorneal. El quiste dermoide en la ceja es un tipo frecuente de quiste localizado en la región facial.

Los quistes dermoides son congénitos y se forman debido a la inclusión de células germinales pluripotenciales en lugares donde no deberían estar durante el desarrollo fetal. En muchos casos, los quistes dermoides son asintomáticos y se descubren incidentalmente durante estudios de imagen realizados por otras razones. El tratamiento de un quiste dermoide depende de su tamaño, localización y síntomas.

Teratoma con Tejido Cerebral

En el año 2003 se encontró lo que es conocido como “el teratoma mejor formado de la historia”. La estructura resultó ser, después de un detallado análisis, cerebelo, la parte del cerebro que se encarga del movimiento y que se encuentra, por lo general, debajo de los dos hemisferios cerebrales.

El grupo de médicos, sorprendido por el hallazgo, realizó un comunicado detallado para Neuropathology el pasado 2 de enero en el que especificaba: “Se encontró una gran cantidad de tejido cerebeloso bien diferenciado y altamente organizado. Este tipo de tumores (aquellos que contienen tejidos que se encuentran en otras partes del cuerpo) son denominados teratomas, conocidos también por el nombre de “tumores monstruosos”.

La revista New Scientist explica que “alrededor de una quinta parte de los tumores de ovario contienen tejido extraño incluyendo cartílago, grasa o músculo”.

Tipos de Teratomas

Los teratomas son normalmente tumores benignos, llamados también teratomas maduros. También hay casos en los que aparecen teratomas malignos y se conocen con el nombre de teratomas inmaduros. En las mujeres, el teratoma ovárico o teratoma quístico es el tumor que se presenta con más frecuencia en menores de 45 años y es de naturaleza benigna. Por otra parte, el teratoma maligno se suele desarrollar más frecuentemente en hombres que en mujeres y su localización habitual suele ser en el tórax (teratoma mediastinal).

Teratoma Maduro o Benigno

Se presenta generalmente en mujeres en edad fértil y también se conoce con el nombre de quiste dermoide. Representa el 10-20% de los casos de neoplasia en el ovario. Estos tumores son de crecimiento lento. Su tamaño medio se sitúa entre los 5 y los 15 cm, aunque pueden llegar a medir 45 cm. El teratoma maduro es el tumor ovárico que más problemas puede dar durante la gestación.

Habitualmente, los teratomas maduros son unilaterales y dominan en el ovario derecho, aunque en un 15% de los casos se puede presentar de forma bilateral en ambos ovarios. También es posible encontrar más de un quiste en el mismo ovario.

Otras localizaciones más raras de los teratomas maduros en los adultos son las siguientes: cráneo, mediastino, retroperitoneo, mesenterio y región sacrococcígea.

Teratoma Inmaduro o Maligno

Los teratomas inmaduros son poco frecuentes, pero potencialmente cancerosos. Por lo general, los teratomas inmaduros se presentan en niñas y jóvenes menores de 18 años, aunque es más frecuente encontrarlo en hombres de 20 a 40 años. Este tipo de tumor tiene un aspecto sólido, a veces necrosado, y está compuesto de tejidos embrionarios inmaduros tales como tejido conectivo (el que dará lugar al cartílago o hueso), vías respiratorias y cerebro. Aún siendo pequeño, si se compone de tejidos inmaduros se debe considerar maligno.

La necrosis hace referencia a la degeneración de un tejido u órgano debido a la muerte de sus células. Se distinguen diferentes grados de teratomas malignos según la gravedad y lo extendido que esté el tumor. Cuando el teratoma no se ha extendido más allá del ovario, su tratamiento consiste en la extirpación del propio ovario.

El pronóstico dependerá del tamaño del teratoma, de su localización, de lo extendido que esté y de la edad de la paciente.

Causas y Síntomas

La causa principal de la formación de un teratoma es un desarrollo anormal del tejido del embrión en algún punto. Algunos de los síntomas más frecuentes en función del tipo de tumor son los siguientes:

  • Teratoma ovárico maduro: generalmente asintomático. Puede causar dolor de pelvis, dolor en las relaciones sexuales, infertilidad o metrorragia (sangrado vaginal anormal).
  • Teratoma testicular: si es benigno es asintomático. El dolor en el testículo puede indicar malignidad.
  • Teratoma sacrococcígeo: si está situado en el perineo, causa molestias al orinar o defecar.
  • Teratoma maduro del mediastino: puede comprimir órganos y afectar al funcionamiento del cuerpo por su localización cercana al corazón y pulmones.

Existen otros tipos de teratomas con diferentes síntomas. Sin embargo, éstos son muy extraños y aparecen en un porcentaje muy pequeño de la población.

TERATOMA | un tumor peculiar

Diagnóstico y Tratamiento

Es muy difícil palpar estos tumores por vía abdominal. Por tanto, su diagnóstico suele de manera accidental en un control rutinario o durante una intervención quirúrgica como una cesárea. Esta es la razón del gran tamaño de los teratomas ya que, en la mayoría de casos, no es posible un diagnóstico precoz.

Se confirma la localización en el ovario mediante ecografía abdominal o pelviana, donde se observa dentro del ovario un tejido de color más blanquecino. El aspecto ecográfico de estos tumores dependerá del tamaño, localización y calcificación (acumulación de calcio) que presenten, al igual que de la naturaleza de los tejidos que contenga. En ocasiones, una resonancia magnética de la pelvis puede ayudar a realizar el diagnóstico. Además, debe hacerse un análisis de sangre para confirmar la presencia de la hormona beta-hCG.

Para confirmar el diagnóstico de malignidad de este tumor es necesario un análisis histológico, es decir, el análisis de los tejidos que lo componen.

El tratamiento de elección frente a un teratoma es la cirugía. En el caso de que el teratoma sea maligno, la cirugía debe ir acompañada de quimioterapia. En los teratomas maduros, la técnica menos invasiva utilizada para extirpar el tumor es la laparoscopia. Sin embargo, en casos de teratomas inmaduros se puede utilizar también la laparotomía (cirugía a través del abdomen).

Puesto que muchas de las pacientes están todavía en edad fértil, es importante que en las intervenciones se evite dejar secuelas como las adherencias pélvicas, que pueden producir infertilidad. En casos más complicados, donde puede ser necesaria la extirpación de los ovarios (ooforectomía), el especialista puede considera la opción de extraer solo parte del ovario para mantener la función ovárica de la mujer.

Por último, cuando es necesario extirpar ambos ovarios, la mujer puede seguir manteniendo su útero para poder tener hijos en un futuro a través de la ovodonación.

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