Conseguir la alineación dental ideal mediante ortodoncia es solo la primera etapa hacia una sonrisa estable y funcional. Sin embargo, hay un paso final que a veces se pasa por alto: el uso de los retenedores dentales. Quizás te preguntes si son realmente necesarios o si podrías saltarte esta fase. Debes recordar que el retenedor es una continuación del tratamiento de ortodoncia y su objetivo es garantizar que los resultados obtenidos no se pierdan con el tiempo.
La importancia de los retenedores radica en la necesidad de dar tiempo a los tejidos gingivales para que se adapten a la nueva posición de los dientes después de un tratamiento de ortodoncia. Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido. Como hemos visto, para consolidar la ortodoncia del paciente, los retenedores de ortodoncia van a ayudarnos a que no se produzcan movimientos dentales o, si se producen, para que sean mínimos e imperceptibles.
El uso de retenedores es una parte imprescindible del tratamiento de ortodoncia. Si quieres que tu sonrisa alineada se mantenga con el tiempo, es fundamental seguir las recomendaciones de tu ortodoncista y ser constante en su uso. Siguiendo las indicaciones de tu ortodoncista al pie de la letra, podrás asegurar el mayor beneficio para tu salud dental y disfrutar de una sonrisa perfectamente alineada y duradera.
Un retenedor dental es un elemento hecho a medida que se utiliza después de finalizar el tratamiento de ortodoncia para mantener los dientes en su nueva posición. Estos son esenciales debido a las posibles posiciones inestables postratamiento, donde los tejidos periodontales necesitan tiempo para reorganizarse. Los retenedores evitan este movimiento involuntario, permitiendo que los tejidos que rodean los dientes se adapten de forma estable a su nueva posición. Si no usas los retenedores, los dientes pueden moverse y perder la alineación lograda con la ortodoncia.
Los retenedores dentales también pueden corregir problemas de maloclusión y prevenir la pérdida dental. "Es recomendable utilizar retenedores tras finalizar cualquier tratamiento ortodóntico para evitar la necesidad de repetir un tratamiento en el futuro." Los retenedores también permiten que el hueso dental y los tejidos circundantes se solidifiquen y fortalezcan. Después de la ortodoncia, estas estructuras suelen estar más débiles y requieren estabilización para evitar que los dientes se desplacen nuevamente.
La retención es la fase del tratamiento de ortodoncia que mantiene tus dientes en sus posiciones corregidas. Los dientes tienden naturalmente a volver a sus posiciones originales, un fenómeno conocido como recaída ortodóntica. "Casi todas las personas que se someten a un tratamiento de ortodoncia necesitarán algún tipo de retención para cada arcada."
Después de usar aparatos ortopédicos dentales, como alineadores, brackets, bandas y alambres, es común que los ortodoncistas recomienden el uso de retenedores dentales. Los retenedores son dispositivos pasivos. Es decir, su función principal no es mover los dientes, sino evitar que estos se desplacen hacia direcciones no deseadas.
Existen diferentes tipos de retenedores, cada uno con indicaciones particulares y efectos distintos. Entre los más comunes se encuentran los retenedores fijos, los removibles de resina y los removibles transparentes. A continuación, te explicamos los dos tipos de retenedores dentales que existen: fijos y removibles.
Tipos de retenedores dentales
"El tipo de retenedor más adecuado para tu caso dependerá de la severidad de la corrección así como de las necesidades de retención específicas que necesites." Los retenedores dentales se dividen entre fijos y removibles.
Retenedores fijos
Los retenedores fijos son unos dispositivos formados por delicados alambres que se cementan en la cara interior de los dientes, sin que sean visibles externamente. Cementados en la parte posterior de los dientes, son discretos y actúan las 24 horas del día, siendo retirados solo por el doctor en la clínica. Fabricados en diferentes materiales (metal, fibra de vidrio, níquel-titano), se colocan como láminas en la parte interna de los dientes.
Un retenedor dental fijo consiste en un alambre metálico delgado, hecho a medida, que se adhiere a la parte posterior de tus dientes. Permanece invisible y previene eficazmente el movimiento no deseado de los dientes sin afectar a tus actividades como beber, comer y hablar. Una vez colocado, permanece en su lugar durante años, y no tienes que preocuparte por su uso.
Por un lado, contará con la acción permanente del retenedor fijo. Al ir colocado de manera fija, no es necesario que el paciente recuerde ponérselo. Normalmente, los retenedores fijos se colocan nada más retirar el tratamiento de ortodoncia.
Para garantizar la mayor precisión y eficacia de los retenedores fijos, en Ortodoncia Tres Torres digitalizamos todo su proceso de fabricación.
Sin embargo, es importante que a la hora de cepillarse se haga hincapié en esta zona para poder eliminar la totalidad de la placa que pueda acumularse alrededor del alambre. Para ello, el paciente tiene que incidir especialmente en la zona donde está colocado el alambre. Esto se debe a que la barra dificulta la acción del cepillado, por lo que es habitual que tiendan a acumularse la placa bacteriana y el sarro. Adicionalmente, se deberá usar seda dental una vez al día.
Por otro lado, los retenedores fijos también son limpiados en las higienes bucodentales profesionales que se hace el paciente en la clínica dental.

Retenedor fijo
Retenedores removibles
Son aquellos que se pueden quitar y poner, desempeñando una función intermitente. En las primeras fases, se usan de manera permanente, reduciendo progresivamente su tiempo de empleo. Los retenedores removibles ofrecen una versatilidad que se adapta a las necesidades específicas de cada paciente.
Si optas por un retenedor removible, será muy similar a los alineadores de tu Tratamiento en cuanto a la apariencia y el material. Se fabricarán individualmente para tus dientes según tu Plan de Tratamiento y se te envían tan pronto como estén listos. Apenas termines tu Tratamiento, podrás comenzar a usar tus retenedores transparentes según lo aconsejado. Recuerda reemplazarlos cada 6-12 meses.
Por otro lado, el retenedor removible se coloca unos días más tarde. Para confeccionar el retenedor removible, el ortodoncista toma unos moldes al paciente el mismo día que retira el aparato de ortodoncia.
Hay varios tipos de retenedores en ortodoncia removibles. Todos tienen en común que son de quita y pon, por lo que son muy cómodos ya que permiten al paciente quitárselos a la hora de comer o de limpiarse los dientes.
Retenedores Hawley
Se fabrican mediante un molde del paladar y la arcada correspondiente. Aunque la pieza final es removible y cubre parcialmente el paladar, puede afectar al habla. Sin embargo, destaca por su durabilidad y la capacidad de ajuste de los soportes metálicos.
El Hawley circunferencial está compuesto por un arco labial y el acrílico. La ventaja de este aparato es que permite un mayor número de contactos interoclusales favoreciendo la retención por movimientos verticales de los dientes posteriores.
Los retenedores removibles llamados placas de Hawley son cada vez menos frecuentes, pero todavía se utilizan en niños que han recibido tratamiento con brackets. Este tipo de retenedor está compuesto por ganchos que se colocan en los dientes y un alambre dispuesto en la zona exterior de los dientes.
Se utiliza en niños que han seguido una ortodoncia con brackets. Cubre todo el paladar para impedir la alteración de la mordida y el desplazamiento de los dientes. La placa central se fabrica con material acrílico a partir del molde de la boca del paciente infantil. Alrededor de la estructura principal, se dispone un alambre con la forma de la dentadura, de manera que el conjunto encaje en el paladar.
Para limpiar correctamente una placa Hawley, es importante realizar un cepillado diario con agua tibia y un cepillo suave, evitando el uso de pasta dental. Para una limpieza más profunda también se recomienda remojar la placa en un limpiador de prótesis efervescente para eliminar bacterias y placa. Es crucial evitar el agua caliente, ya que puede deformar la placa.

Retenedor Hawley
Retenedores transparentes Essix
También llamados termoplásticos, son más económicos y estéticos, pero menos adecuados para casos de expansión de arcadas dentarias o sobremordida completa. Permiten la alineación de incisivos irregulares tras el tratamiento, debiendo usarse todo el día, excepto durante las comidas, durante unos 5-7 días.
Estos retenedores envolventes o termoplásticos están formados por una plancha plástica y tienen gran aceptación por los pacientes ya que son los más estéticos.
Los retenedores removibles transparentes van ganando popularidad debido a su discreción y comodidad. Por el contrario, la desventaja es que hay que acordarse de ponérselos.
Se trata de férulas removibles transparentes, de material termoplástico, diseñadas a medida a partir del molde de la dentadura del paciente, que cubren todas las piezas dentales. Son parecidas a las férulas de descarga, muy fáciles de colocar y extraer.
El mantenimiento también es muy sencillo; basta con lavar cada retenedor con agua y guardarlo en su funda después de cada uso.
Férula de descarga: Puede utilizarse como retenedor.
Retenedores transparentes: suelen ser ligeramente más gruesos que los alineadores dentales, para garantizar su durabilidad durante 6 a 12 meses. Se deben usar según las recomendaciones; al inicio de la retención, esto implica hasta 22 horas al día, y siempre deben retirarse para comer y beber.

Retenedor Essix
LOS RETENEDORES DESPUÉS DE LA ORTODONCIA - LOS DIENTES SIEMPRE SE VAN A MOVER LUEGO DE LOS BRACKETS.
Duración del uso
La duración del uso del retenedor después del tratamiento de ortodoncia varía según una serie de factores, incluyendo la gravedad de la maloclusión corregida, el tipo de tratamiento realizado y las características individuales de cada paciente. Después de este período inicial, el ortodontista puede indicar un uso parcial de los retenedores durante aproximadamente un año, permitiendo que los tejidos gingivales se reorganicen y se adapten a la nueva posición de los dientes.
El tiempo recomendado sin llevar los retenedores puestos dependerá de cada caso. Si ha pasado poco tiempo desde que terminaste la ortodoncia, es más probable que te pase. En cambio, si ya llevas años usando retenedores, los dientes tienden a mantenerse en su posición. Es recomendable usarlos a tiempo completo durante los primeros meses y luego reducir su uso a las noches. En algunos casos, se pueden necesitar de por vida para evitar el movimiento dental.
En el caso de los retenedores removibles, en general se recomienda llevarlos durante todo el día los primeros 6 - 12 meses después del tratamiento. Después, solo será necesario llevarlos por la noche (o lo recomendado para tu caso).
En el caso de los retenedores fijos, te beneficiarás de una retención continua las 24 horas del día. Si se afloja o se cae, por favor visita a tu dentista lo antes posible para que te coloquen uno nuevo.
"Tu dentista te ayudará a elegir el tipo de retenedor que mejor se ajuste a tu caso, así como el tiempo que debes llevarlo. Deberás seguir sus indicaciones para que tus dientes se mantengan en su lugar." Recuerda visitar al dentista de forma regular para asegurar que los retenedores dentales funcionan correctamente y así evitar problemas en el futuro.
¿Qué pasa si no usas tu retenedor?
Si no usas tu retenedor según lo recomendado, es probable que tus dientes vuelvan a sus posiciones originales con el tiempo. Incluso saltarte su uso durante unas pocas semanas o meses puede hacer que el retenedor ya no se ajuste correctamente. "Si tu retenedor no se ajusta correctamente, ya no es efectivo."
Cuidado y mantenimiento de los retenedores
Un buen mantenimiento es fundamental para alargar la duración de los retenedores dentales. Tanto los retenedores fijos como los removibles requieren de cuidados y atención, ya sea a la hora de la higiene dental o por la necesidad de cierta disciplina por parte del paciente.
Es importante cuidar y limpiar los retenedores dentales de forma correcta para prolongar su vida útil y para asegurar una buena higiene dental. Estos son algunos de nuestros consejos para conseguirlo:
- Limpieza diaria: La limpieza diaria de los retenedores es importante para eliminar la acumulación de placa bacteriana. Para ello, es aconsejable cepillar la superficie del retenedor con un cepillo de dientes suaves y agua tibia.
- Evita usar pasta dental, ya que algunos ingredientes pueden dañar el material del retenedor. En su lugar, puedes utilizar jabón suave neutro o una solución de limpieza recomendada por tu ortodoncista.
- Remojo regular: Además de la limpieza diaria, es beneficioso remojar los aparatos de retención en una solución de limpieza adecuada. Esto ayuda a eliminar las bacterias y mantener los retenedores frescos y libres de olores desagradables. Simplemente, sigue las instrucciones del fabricante o de tu ortodoncista para utilizar el producto correctamente.
- Evita el calor: Evita exponer los retenedores a temperaturas altas, como el agua caliente o la luz solar directa. El calor puede deformar los materiales de los retenedores y comprometer su ajuste y efectividad. Además, no es recomendable que los coloques en el lavavajillas, ya que se podrían dañar o deformar.
- Quítate los retenedores con cuidado: trata de alternar el lado por el que te quitas los retenedores removibles. Si los retiras siempre del mismo lado, pueden desgastarse en exceso y romperse.
- No comas con los retenedores removibles: además de ser poco higiénico y muy incómodo, comer con los retenedores removibles contribuye a que estos se rompan y pierdan su transparencia. El agua es lo único que se puede ingerir con los retenedores removibles puestos.
- Si se rompen, cámbialos: reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste. Por ejemplo, cuando veas unos pequeños agujeros en la zona de los molares. Así evitarás que pierdan su eficacia o, peor aún, que se rompan de repente y tengas que estar unos días sin ellos (hasta que acudes a la clínica y te confeccionan unos nuevos). Estar unos días sin ellos puede hacer que tus dientes se muevan.
- Acude al ortodoncista periódicamente: aunque te hayan retirado la ortodoncia, es necesario que sigas acudiendo a revisiones.
Ventajas de los retenedores dentales
- Comodidad: Están diseñados para ser cómodos de usar y no causar irritación en las encías o las mejillas.
- Durabilidad: Están hechos de materiales de alta calidad y resistentes a la rotura o el desgaste.
- Fácil de limpiar y mantener: ayudando a prevenir la acumulación de placa y la aparición de caries.
- Discretos: Los retenedores prácticamente no se notan en la boca, lo que los hace ideales para adultos y adolescentes.
Problemas comunes y soluciones
Retenedor roto - ¿qué hacer? ¿Existen riesgos al usar un retenedor fijo? Si has llevado ortodoncia, tienes que saber que los retenedores dentales son una parte esencial de cualquier tratamiento.
La comodidad de los retenedores dentales puede variar según la persona y el tipo de retenedor utilizado. En general, los retenedores dentales son diseñados para ser lo más cómodos posible, pero algunas personas pueden experimentar cierta incomodidad o molestias, especialmente al principio. Sensación inicial: Cuando se coloca por primera vez un retenedor dental, puede sentirse extraño en la boca y puede causar cierta molestia o irritación. Adaptación: La mayoría de las personas se adaptan gradualmente a la presencia del retenedor en la boca. Ajustes: Si experimenta molestias persistentes o problemas con su retenedor, es importante comunicarse con su ortodoncista o dentista.
Los retenedores dentales, ya sean fijos o removibles, pueden contribuir al mal aliento si no se mantienen limpios y cuidados adecuadamente. Acumulación de placa: Los retenedores pueden acumular placa bacteriana, al igual que los dientes. Limpieza deficiente: Es esencial limpiar regularmente los retenedores siguiendo las recomendaciones de tu ortodoncista o dentista. Higiene oral general: Además de cuidar tus retenedores, mantener una buena higiene oral en general es importante para prevenir el mal aliento.
Si experimentas mal aliento persistente a pesar de mantener una buena higiene oral y cuidar adecuadamente tus retenedores, es importante consultar a un dentista u ortodoncista.
| Tipo de Retenedor | Ventajas | Desventajas | Recomendaciones de Uso |
|---|---|---|---|
| Fijo | Permanente, discreto | Requiere higiene dental cuidadosa | A largo plazo, según indicación del ortodoncista |
| Removible (Hawley) | Ajustable, duradero | Visible, puede afectar el habla | Inicialmente todo el día, luego solo por la noche |
| Removible (Essix) | Estético, cómodo | Menos duradero, requiere cuidado | Según indicación del ortodoncista |