La salud bucal juega un papel fundamental en nuestro bienestar general, y uno de los aspectos clave para mantenerla en óptimas condiciones es el cuidado de las encías. Sin embargo, existen ocasiones en las que diversos factores pueden desencadenar enfermedades periodontales que afectan negativamente la salud de las encías y los tejidos que sostienen los dientes. La periodoncia es una rama especializada de la odontología que se centra en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades periodontales, que afectan a las encías y los tejidos de soporte que rodean los dientes.
En este artículo, explicaremos en detalle el proceso de realización de una periodoncia, desde la evaluación inicial hasta los diversos procedimientos y cuidados necesarios para restaurar la salud periodontal y mantener una sonrisa radiante.
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¿Qué es la Periodoncia?
Las enfermedades periodontales son muy comunes y pueden afectar a personas de todas las edades. Se estima que más del 50% de los adultos sufren algún grado de enfermedad periodontal en algún momento de sus vidas. Los periodoncistas son dentistas especializados que han recibido formación adicional en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades periodontales.
La periodoncia desempeña un papel fundamental en el cuidado de las encías y los tejidos de soporte dental. Uno de los aspectos más importantes de la periodoncia es el control de la placa bacteriana. La placa bacteriana es una película pegajosa de bacterias y restos de alimentos que se acumula constantemente en los dientes y las encías. Si no se remueve adecuadamente a través de una buena higiene bucal, la placa bacteriana puede irritar las encías y provocar inflamación.

Evaluación Periodontal: El Primer Paso
Durante la evaluación periodontal, se llevan a cabo una serie de pasos para determinar el estado de salud de las encías y diagnosticar posibles enfermedades periodontales. El primer paso en la evaluación periodontal es realizar un examen visual de las encías y los tejidos de soporte de los dientes. Además del examen visual, se utilizan herramientas de medición periodontal para evaluar la profundidad de las bolsas periodontales. Estas bolsas son espacios que se forman entre las encías y los dientes cuando las encías se separan de los dientes debido a la presencia de bacterias.
Además de la evaluación clínica, se pueden utilizar exámenes radiográficos, como radiografías periapicales y panorámicas, para obtener una visión más completa de los tejidos de soporte dental y detectar posibles anomalías o daños ocultos.
Pasos Clave en el Tratamiento Periodontal
- Evaluación inicial: En esta etapa, el periodoncista realizará un examen exhaustivo de las encías, los dientes y los tejidos de soporte.
- Plan de tratamiento: Una vez que se ha realizado la evaluación, el periodoncista desarrollará un plan de tratamiento personalizado basado en las necesidades individuales del paciente.
- Limpieza profunda: La limpieza profunda, también conocida como raspado y alisado radicular, es un procedimiento en el que se elimina la placa bacteriana y el tártaro tanto por encima como por debajo de la línea de las encías.
- Cirugía periodontal: En casos más avanzados de enfermedad periodontal, puede ser necesario realizar cirugía periodontal.
- Mantenimiento y cuidados posteriores: Después de completar el tratamiento periodontal, es fundamental mantener una buena higiene bucal y seguir las recomendaciones del periodoncista.
Cabe mencionar que el proceso específico de una periodoncia puede variar según las necesidades individuales de cada paciente.

Cuidado Posterior y Mantenimiento: Claves para el Éxito a Largo Plazo
El cuidado posterior y el mantenimiento adecuado después de someterse a un tratamiento de periodoncia son fundamentales para mantener la salud periodontal a largo plazo. Aunque el tratamiento periodontal puede haber restaurado la salud de las encías y los tejidos de soporte, es esencial seguir ciertos pasos para prevenir la recurrencia de la enfermedad periodontal y mantener una sonrisa saludable.
Prácticas Esenciales para el Mantenimiento Periodontal
- Higiene bucal rigurosa: Mantener una buena higiene bucal es clave para prevenir la acumulación de placa bacteriana y evitar la recurrencia de la enfermedad periodontal.
- Visitas regulares de seguimiento: Programa citas de seguimiento con tu periodoncista según las recomendaciones específicas. Estas visitas periódicas permiten al profesional monitorear tu salud periodontal, realizar limpiezas profesionales y evaluar cualquier signo de recurrencia o complicaciones.
- Control de factores de riesgo: Identifica y controla los factores de riesgo que pueden contribuir a la enfermedad periodontal. Estos pueden incluir el tabaquismo, el estrés, una mala alimentación y ciertas condiciones médicas.
- Mantén una comunicación abierta: Si experimentas cualquier síntoma o cambio en tus encías o dientes, no dudes en comunicarte con tu periodoncista de inmediato.
- Considera terapias de mantenimiento adicionales: Dependiendo de tu condición periodontal y las recomendaciones de tu periodoncista, puede ser necesario recibir terapias de mantenimiento adicionales, como limpiezas profesionales más frecuentes o tratamientos con antibióticos locales.
Recuerda que el cuidado posterior y el mantenimiento son esenciales para garantizar los resultados a largo plazo de tu tratamiento periodontal.
Tratamiento Periodontal Quirúrgico: Una Revisión Detallada
El tratamiento global de pacientes con enfermedad periodontal se divide en tres fases diferentes que, con frecuencia, se superponen: fase de terapia causal o fase inicial y la fase correctiva o fase de soporte periodontal o de mantenimiento. Como la mayoría de las formas de enfermedad periodontal son trastornos relacionados con la placa bacteriana, el tratamiento periodontal quirúrgico está considerado como un auxiliar del tratamiento periodontal causal inicial.
Así mismo, la decisión respecto a qué tipo de cirugía periodontal debe realizarse, cuántas localizaciones deben incluirse y en qué momento del tratamiento, se adopta tras haberse evaluado el efecto de las medidas iniciales relacionadas con la causa. En general, el tiempo transcurrido entre la terminación de la fase terapéutica relacionada con la causa y la reevaluación periodontal varía, según la literatura, entre 1 y 6 meses.
Las técnicas periodontales quirúrgicas deben evaluarse sobre la base de su potencial para facilitar la eliminación de los depósitos subgingivales, bien como facilitar el autocontrol de la placa y así mejorar la preservación a largo plazo del periodonto. Las primeras técnicas quirúrgicas utilizadas en cirugía periodontal estaban descritas para tener acceso a las superficies radiculares y así poder desbridarlas adecuadamente. Ese acceso podía realizarse sin escisión de la bolsa de tejidos blandos o sin involucrar a los tejidos duros.
Más tarde, se describieron procedimientos mediante las cuales no solo se trataban los tejidos blandos, pero también a los tejidos duros. De la simple gingivectomía pasó a realizarse una cirugía a colgajo que permitía exponer el hueso alveolar y a su vez dar a la zona intervenida un contorno fisiológico favorable a las medidas de higiene oral. A la vez que surgían nuevas técnicas, nuevos conceptos brotaban, como el de mantener el complejo mucogingival o la posibilidad de regeneración del aparato de inserción, ambos asociados a técnicas quirúrgicas elaboradas. No existe una sola técnica quirúrgica estandarizada para todos los casos.
Cada uno de los procedimientos quirúrgicos está diseñado para una situación específica o con un objetivo predeterminado. En cada caso se utilizan diferentes técnicas combinadas para cumplir con los objetivos globales del tratamiento quirúrgico periodontal.
Muchos de los problemas técnicos que surgen durante una cirugía periodontal provienen de la dificultad de evaluar y diagnosticar, previo a la cirugía y con un 100% de certeza el grado y el tipo de destrucción ocurridos. Además, es frecuente la identificación intraquirúrgica de defectos antes no diagnosticados o de conformación más compleja que la prevista. Como regla general, deben preferirse las modalidades quirúrgicas de terapia que preserven o induzcan la formación de tejido periodontal a aquellas resectivas o eliminadoras de hueso.
Objetivos del Tratamiento Periodontal Quirúrgico
Tradicionalmente uno de los principales objetivos del tratamiento periodontal era la eliminación de la bolsa periodontal, formada a consecuencia de la inflamación gingival y migración de la adherencia epitelial. El aumento de la profundidad de bolsa era la principal indicación para la cirugía periodontal. Tras la eliminación del componente inflamatorio provocado por la placa, lo que ocurría era la eliminación quirúrgica de la bolsa, un procedimiento que cumplía con dos propósitos: la reducción de la profundidad de bolsa o supresión de la bolsa y el aumento del acceso a la superficie radicular, de manera que se eliminen los factores irritativos y que proporcionen una anatomía adecuada a los autocuidados de higiene oral tras el período de cicatrización.
Aunque hoy en día este objetivo no pueda descartarse por completo, el concepto de eliminación de bolsas como principal objetivo del tratamiento periodontal quirúrgico dejó de ser inequívoco. Existen algunos estudios publicados en la literatura que, basados en el conocimiento actual de la biología del periodonto, en la patogenia de la enfermedad periodontal y en la cicatrización de los tejidos periodontales, nos ayudan a comprender el papel que desempeña la cirugía periodontal en la preservación de los dientes.
En relación con la variable clínica profundidad de bolsa (distancia desde el margen gingival hasta la base de la bolsa gingival, medida con una sonda periodontal graduada), hoy día se sabe que ésta sólo rara vez corresponde a la "verdadera" profundidad de bolsa (PB). Algunos estudios publicados en la década de 1970 demostraron que no siempre la punta de la sonda identifica el nivel más apical del epitelio dentogingival, con lo que sería erróneo utilizar solamente este parámetro para decidir la indicación de un procedimiento quirúrgico.
En otra publicación del año 1980 Listgarten y cols. enumeraron una variedad de factores que influyen en el resultado de una medición realizada con una sonda periodontal. Estos factores incluían el espesor de la sonda periodontal empleada, la mala posición de la sonda debida a características anatómicas (como por ejemplo el contorno de la superficie dentaria), la presión aplicada sobre el instrumento durante el sondaje y el grado de infiltrado celular inflamatorio en el tejido blando, acompañado por la pérdida de colágeno. Listgarten sugirió que debería realizarse una distinción entre la PB histológica y clínica, para diferenciar entre la profundidad del defecto anatómico real y la medición registrada por la sonda.
Gingivitis y Periodontitis: Entendiendo las Diferencias
Es crucial diferenciar entre gingivitis y periodontitis, ya que cada una requiere un enfoque de tratamiento distinto:
- Gingivitis: Es la etapa inicial de la enfermedad periodontal. Es una inflamación de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana en la superficie de los dientes y encía. La buena noticia es que la gingivitis sí es reversible: no daña el hueso ni los tejidos profundos permanentemente.
- Periodontitis: Es una evolución de la gingivitis no tratada. En la periodontitis, la infección bacteriana ya ha dañado el periodonto más profundo: el hueso que sostiene el diente y las fibras que lo unen a la encía. La periodontitis no es reversible por completo: una vez que se pierde hueso o encía, no se recupera fácilmente.
Causas de las Enfermedades Periodontales
Ya hemos mencionado que la causa inmediata de la gingivitis y periodontitis es la placa bacteriana que no se elimina correctamente. Sin embargo, existen otros factores que pueden contribuir al desarrollo de estas enfermedades:
- Higiene oral deficiente: Este es el factor número uno.
- Tabaco: Fumar daña seriamente las encías.
- Cambios hormonales: En etapas como la pubertad, el embarazo o la menopausia, las hormonas alteran la respuesta de las encías, volviéndolas más susceptibles a la placa.
- Diabetes mal controlada: La relación entre diabetes y periodontitis es muy estrecha.
- Estrés: El estrés crónico puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar la inflamación en el cuerpo, incluyendo las encías.
- Genética: Hay personas que, aun con higiene aceptable, desarrollan periodontitis de forma agresiva, a veces desde jóvenes.
- Medicamentos y enfermedades sistémicas: Ciertas enfermedades como la infección por VIH/SIDA o tratamientos como la quimioterapia comprometen las defensas y pueden empeorar las enfermedades de las encías.
Tratamiento de Periodoncia: Un Proceso Integral
Vamos a describir cómo se lleva a cabo en la práctica el tratamiento periodontal, ya sea para gingivitis o periodontitis:
- Diagnóstico inicial: El primer paso es una evaluación completa de tus encías.
- Tratamiento etiológico (fase inicial): También llamado fase higiénica. Consiste en eliminar la causa de la enfermedad: la placa y el sarro.
- Reevaluación: Unas semanas después de finalizada la fase inicial de tratamiento, se revisan nuevamente las encías.
- Tratamiento correctivo (fase quirúrgica, si es necesaria): En periodontitis avanzadas, las bolsas periodontales persistentes pueden requerir cirugía para limpiarlas correctamente.
- Mantenimiento periodontal (fase preventiva continua): Una vez controlada la enfermedad (ya sea tras raspajes o cirugías), entramos en la fase más importante a largo plazo: el mantenimiento.
Prevención de las Enfermedades Periodontales
¡Sí, en gran medida la gingivitis y la periodontitis son prevenibles! Como has visto, el origen principal es la acumulación de placa bacteriana. Por tanto, si mantenemos una buena higiene y buenos hábitos, podemos evitar o minimizar el riesgo.

Consejos para la Prevención
- Cepillado dental correcto y constante: Cepíllate los dientes después de cada comida, al menos 2 veces al día (idealmente 3, pero sobre todo nunca olvides la noche).
- Uso de hilo dental: El hilo dental es fundamental para eliminar la placa y los restos de comida que se acumulan entre los dientes, donde el cepillo no llega.
- Limpieza profesional: Acude a tu dentista para una limpieza profesional al menos una vez al año (o con la frecuencia que te indique tu periodoncista).
- Dieta equilibrada: Una dieta rica en vitaminas y minerales fortalece tus encías y las hace más resistentes a las infecciones.
- Evitar el tabaco: El tabaco es uno de los peores enemigos de tus encías.
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