El frenillo es una estructura membranosa que ayuda a "sujetar" o mantener una zona concreta del cuerpo. Así, hay frenillo en el labio superior, en el labio inferior, en la lengua, en el pene, etc. En concreto en la boca, existen tres frenillos diferentes: el frenillo labial superior, el labial inferior y el lingual. En general, el del labio superior es el que produce más alteraciones.
El frenillo labial superior une el labio superior con la mandíbula superior. Si levantamos el labio superior de un niño veremos que hay una estructura membranosa que fija el labio hacia la parte superior de las encías. Se observa en forma de pliegue triangular de la mucosa alveolar, y va desde el labio hacia la encía donde se encuentran los dientes.
El frenillo labial es una estructura normal que consiste en un pliegue de la mucosa del labio localizado en la línea media, que une por un lado la superficie interna del labio y, por otro, la encía en la línea media.
Los frenillos van a ir cambiando de forma, tamaño y posición a medida que el reborde alveolar del niño va creciendo, disminuyendo en extensión e importancia por la presión que realiza la erupción de los dientes definitivos. Salvo en los casos muy severos, la repercusión es exclusivamente estética (separación de los incisivos centrales).
El frenillo labial superior es una banda de tejido fibroso que parte de la cara interna del labio y va a insertarse sobre la línea media de la encía adherida interincisal del maxilar superior. En el caso del superior, en el nacimiento, este frenillo alcanza la papila palatina (la encía que se encuentra entre los incisivos centrales). Poco a poco, con el crecimiento del niño, el frenillo se mueve progresivamente y se localiza en la zona más superior a los dientes.
El frenillo labial inferior une el labio inferior a las encías de la mandíbula inferior y es mucho más pequeño que el del labio superior. En general, el frenillo del labio inferior no produce patología. En ocasiones aparecen las llamadas recesiones gingivales: como el frenillo está demasiado cerca la encía se retrae y deja al descubierto la raíz del diente. La encía puede inflamarse (gingivitis) ya que la limpieza no se realiza de forma correcta.
El frenillo lingual o frenillo de la lengua es el más conocido por las madres. Está situado debajo de la lengua y todas las personas lo tenemos. Limita ligeramente el movimiento de la lengua para que esté fija en la cavidad oral y no caiga hacia atrás ni la podamos sacar excesivamente.
Es normal que algo de sangre rezume de los bordes de la herida.
Problemas y Anomalías Causadas por el Frenillo Labial Superior

El frenillo labial superior de implantación baja produce principalmente un problema estético de diastema interincisal.
Estos son los principales problemas que se relacionan con el frenillo labial.
- El frenillo labial superior hipertrófico tiene lugar cuando este se desarrolla en exceso y se une a la parte central del paladar, detrás de los dientes. La mayoría de las veces, a medida que se va desarrollando el hueso, el frenillo se va desplazando hacia la encía hasta perder la unión con el paladar.
- La hipertrofia o un frenillo labial demasiado corto son dos posibles desencadenantes de un frenillo labial superior inflamado. La señal más evidente de esta problemática es una limitación en el movimiento del labio superior o inferior, o bien un labio corto.
- El principal inconveniente de un frenillo más grande de lo normal es que crea un abultamiento entre los dos incisivos centrales, que impide que se unan cuando erupcionan los dientes. Esto, dará lugar a lo que conocemos con el nombre de diastema interincisal. Puedes leer más consultando nuestro blog “¿Qué es un diastema? Causas y tratamientos”.
Además, junto con un frenillo labial superior hipertrófico, en ocasiones también podemos observar que existe una limitación del movimiento del labio superior o un labio superior corto. Los signos clínicos, junto con un diastema interincisal de 1 a 6 mm o superior, son un labio superior corto y bermellón elevado. En realidad consiste en que el frenillo superior está inflamado.
A veces también ocurre una limitación del movimiento del labio superior, o problemas de autoclisis en el vestíbulo entre el labio y la encía. Es decir, los movimientos involuntarios de la lengua, los labios y los flujos de la saliva que tienen lugar normalmente después de la masticación y la deglución y que provocan el fenómeno de una higiene bucal automática, desaparecen por la falta de espacio en el vestíbulo entre el labio y la encía.
Igualmente, es posible tender a la respiración bucal por no poder respirar por la nariz.
Tratamientos del Frenillo Labial
¿Cómo se quita el frenillo del labio?
La frenotomía del frenillo en el labio es una simple incisión sin llegar al periostio y la frenectomía del frenillo labial es la incisión y eliminación de todo el frenillo. Todas las anomalías mencionadas tienen solución si se realiza la cirugía del frenillo labial superior.
Afortunadamente, para esta intervención existen, hoy en día, interesantes avances científicos que reducen los efectos quirúrgicos y post-operatorios a mínimos, gracias al uso de la tecnología láser.
La solución a todas las disfunciones mencionadas es la frenectomía labial inferior, que también puede solucionarse a través de procedimiento operatorio con tecnología láser.
En estos casos, como hemos mencionado anteriormente, ésta podría realizarse con una técnica odontológica mínimamente invasiva, es decir, con una intervención con tecnología láser, muy conveniente en pacientes pediátricos.
Reposicionamiento Labial con Láser Dental de Diodo - Wiser
¿Cuándo operar el frenillo del labio?
Generalmente a partir de los 8-10 años, con la erupción de los incisivos y caninos, la presencia de un diastema y un frenillo de inserción baja en la papila palatina puede ser motivo de valoración quirúrgica, en cuyo caso se recomendaría la cirugía del frenillo labial superior.
Otras indicaciones son la dificultad en la higiene bucal y la afectación del periodonto, es decir, del tejido que sostiene los dientes. En ocasiones, el frenillo puede producir una recesión gingival.
Existe el llamado Test de Graber, consistente en estirar el labio hacia arriba para ver si las encías que están encima de las dos paletas se blanquean (encía isquémica). La prueba clásica que se lleva a cabo para valorar este tejido es levantarlo tirando del labio hacia arriba, en cuyo caso la zona se verá con una coloración “blanquecina” por la isquemia que se produce.
La isquemia es la reducción del flujo sanguíneo en los tejidos, lo que provoca la disminución de la cantidad de oxígeno y nutrientes en la zona afectada. Este test recibe el nombre de “test de isquemia o maniobra de Graber” y suele ser la prueba de elección por los clínicos.
El frenillo también se operará quirúrgicamente si produce mucha separación de los dientes incisivos, aunque generalmente no se hace cuando los incisivos son de leche sino cuando han salido los definitivos, hacia los cinco o seis años de edad. Tras la operación, posiblemente habrá que ayudar a juntar ambos dientes mediante la aplicación de técnicas de ortodoncia.
Aunque, sin duda, la última palabra siempre la tendrán el Odontopediatra o especialista infantil, el Pediatra y el Logopeda, valorando el caso en su globalidad.
Necesidad de realizar un diagnóstico diferencial
Además, el odontopediatra o dentista infantil, deberá realizar un diagnóstico diferencial con otras causas como:
- dientes supernumerarios (mesiodens)
- succión digital (produce inclinación hacia delante por lo que también podría ser la causa de un diastema)
- quiste fisurario del conducto naso-palatino
- aumento del perímetro maxilar
- agenesias dentarias, es decir, un desorden heterogéneo determinado genéticamente que se manifiesta con la ausencia congénita de uno o más dientes. De hecho, esta última, es una de las anomalías cráneo-faciales más comunes en el desarrollo humano y ocurre especialmente en los dientes incisivos laterales.
Recomendar la cirugía láser del frenillo labial
Si ninguno de estos diagnósticos diferenciales existe, entonces el odontopediatra probablemente recomendará la cirugía del frenillo labial superior, que como ya hemos mencionado, tiene un impacto quirúrgico y post-operatorio en el niño o adolescente muy inferior con el uso de la tecnología láser.
Por supuesto, en caso de que el problema exista en el frenillo labial inferior, la solución también podría ser la frenotomía labial inferior, cuya ejecución también puede llevarse a cabo con tecnología láser.
¿En qué consiste la cirugía del frenillo labial?
La cirugía del frenillo labial es un proceso operatorio que debe ser realizada por un profesional preparado. Hoy en día, existe la opción de tratar el frenillo labial mediante algún tipo de tecnología láser, como sustitución a la cirugía tradicional. Disponemos de unos periodos de recuperación más cortos y menos traumáticos para el niño o joven, al ser éste un proceso basado en la odontología mínimamente invasiva.
Finalmente, en Odontopediatría, la aproximación de la cirugía oral es distinta a la que se realiza por parte del resto de profesionales odontológicos, puesto que las técnicas d...
En la siguiente tabla se resumen las principales diferencias entre los frenillos labiales superior e inferior:
| Característica | Frenillo Labial Superior | Frenillo Labial Inferior |
|---|---|---|
| Tamaño | Mayor | Menor |
| Problemas Comunes | Diastema, limitación del movimiento del labio | Recesiones gingivales, inflamación |
| Tratamiento | Frenectomía, frenotomía (láser) | Frenectomía (láser) |
¿Qué pasa si se corta el frenillo del labio?
En los niños puede ocurrir una ruptura del frenillo labial superior mayoritariamente debido a traumatismos en esa zona. Estos accidentes en los que el frenillo está roto pueden causar impacto en los padres por la cantidad de sangrado.
Por ello, para controlar el sangrado se debe presionar la herida cuidadosamente y limpiar la zona con agua o suero. También se puede aplicar en el frenillo roto frío, para el control de la inflamación. En estos casos se debe acudir al odontopediatra para que se realice una exploración clínica y radiográfica. Así valorará el estado de la herida y descartará que los dientes no estén también implicados en el golpe.
Si el traumatismo se produce en el frenillo labial inferior, el procedimiento será el mismo.
¿Se regenera el frenillo labial superior roto?
La palabra regenerar puede llevar a confusión. Si entendemos “regenerar” como volver a crecer exactamente igual a como era antes, la respuesta es no, el frenillo no se regenera como tal. No es como el rabo de una lagartija que vuelve a salir completo.
¿Entonces, qué ocurre? Dicho de otro modo: al nacer tenemos una cierta forma y tamaño de frenillo, y si se rompe parcialmente es posible que parte de ese tejido ya no esté. Lo que hará el organismo es curar la herida uniendo los bordes mediante fibras de colágeno (cicatrización).
En muchos casos, especialmente en niños, tras unos días o semanas la zona sana y visualmente apenas se nota nada extraño. Incluso puede que el frenillo roto quede ahora más flexible o más largo que antes (por haberse desprendido de la encía en la parte donde estaba muy tenso).
En otros casos, si la rotura fue completa, es posible que el frenillo “desaparezca” como estructura independiente - es decir, se integra en la encía como una pequeña cicatriz y listo.