Problemas de salud bucodental en personas mayores: Causas, prevención y soluciones

El cuerpo cambia constantemente durante toda la vida y los dientes, también: cambios en la forma, color, sensibilidad, etc. Tener una buena dentadura es mucho más importante de lo que solemos pensar. Su impacto va mucho más allá de la sonrisa: pueden llegar a provocar falta de apetito, problemas nutricionales y aislamiento social.

Prestar atención a la salud bucodental y a la capacidad de masticar en la vejez es esencial para evitar problemas físicos y emocionales. La cita de Cervantes en el Quijote, donde se compara un diente con un diamante, sigue vigente.

Muchos asumen que perder dientes es parte inevitable del envejecer, pero realmente, la edad por sí sola no debería despojarnos de nuestra sonrisa. Más allá del envejecimiento, existen causas concretas y, a menudo, evitables que pueden provocar la pérdida de dientes en las personas mayores.

Causas de la pérdida de dientes en personas mayores

Contrario a lo que muchos piensan, perder dientes no es solo el resultado del envejecimiento. Las verdaderas causas radican en problemas de salud bucal que se acumulan o se intensifican con el tiempo. Identificar y entender estos factores es muy importante para mantener una buena salud dental y evitar la pérdida de las piezas dentales.

Acumulación de desgaste: Con el paso del tiempo, los dientes están expuestos a años de estrés y desgaste debido a la masticación y otros factores. Esto puede llevar a la pérdida gradual de la estructura dental a lo largo de los años.

Enfermedad Periodontal

Esta es la principal causa detrás de la pérdida de dientes en adultos mayores. Como ya hemos comentado en el blog más de una vez, las enfermedades periodontales ocurren cuando la placa bacteriana no se elimina correctamente y se transforma en sarro, provocando la inflamación y deterioro de las estructuras de soporte del diente. Si no se trata, la enfermedad periodontal irá avanzando y afectando al tejido blando y al hueso, y puede terminar provocando la pérdida de los dientes.

Según el Colegio Oficial, los pacientes con enfermedades en las encías tienen entre un 25 y un 50% más de posibilidades de sufrir un trastorno cardiovascular. Tratar las enfermedades periodontales, además de reducir el riesgo de problemas cardiovasculares, también contribuye a controlar el nivel de azúcar en sangre.

Caries

Las caries suelen ser protagonistas en la boca de algunas personas mayores debido a la dificultad de realizarse una higiene bucal adecuada y la disminución natural del flujo salival que protege los dientes. Estas caries, si no se tratan, pueden provocar infecciones graves y pérdida de dientes.

Osteoporosis

Esta enfermedad que debilita los huesos también puede afectar a los huesos de la mandíbula, lo que deteriora la estabilidad de los dientes. A medida que el hueso se vuelve menos denso, los dientes pueden ir soltándose y caerse más fácilmente.

Otras enfermedades dentales

Existen diversas enfermedades dentales que pueden causar la pérdida de dientes en adultos.

  • Caries dental avanzada: Si la caries no se trata adecuadamente, puede extenderse profundamente en el diente, afectando el tejido pulpar y los nervios. En casos graves, la caries puede destruir el diente hasta el punto en que no se puede salvar y debe extraerse.
  • Traumatismo dental: Un golpe o una lesión en la boca pueden dañar gravemente los dientes. Dependiendo de la gravedad del traumatismo, el diente puede fracturarse, aflojarse o desprenderse por completo.
  • Enfermedades sistémicas: Algunas enfermedades sistémicas, como la diabetes no controlada, pueden afectar negativamente la salud oral y aumentar el riesgo de pérdida dental. Una enfermedad renal también puede ser detectada en la boca.

Consecuencias de la pérdida de dientes

La pérdida de dientes puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de una persona.

  • Dificultades para masticar y comer: La pérdida de dientes puede dificultar la masticación adecuada de los alimentos, lo que puede limitar la capacidad de disfrutar una variedad de comidas. Esto puede llevar a una dieta limitada y a la falta de nutrientes esenciales.
  • Problemas en el habla: Los dientes desempeñan un papel importante en la pronunciación de ciertos sonidos. La pérdida de dientes puede afectar la articulación y provocar dificultades en el habla, lo que puede afectar la comunicación y la confianza en uno mismo.
  • Cambios en la apariencia facial: Los dientes desempeñan un papel crucial en la estructura facial. La pérdida de dientes puede provocar cambios en la apariencia de la boca y la mandíbula, lo que puede alterar la estética facial y afectar la autoestima.
  • Problemas psicosociales: La pérdida de dientes puede tener un impacto emocional en una persona. Puede generar vergüenza, inseguridad y baja autoestima, lo que puede afectar las relaciones personales, la vida social y la confianza en uno mismo.
  • Pérdida de soporte dental: Los dientes actúan como un soporte para los labios y las mejillas, ayudando a mantener la forma y la elasticidad del rostro.

Cómo prevenir la caída de los dientes

El cuidado y la higiene diaria es básica para evitar que las personas mayores pierdan sus dientes.

  • Un buen cepillado: Utiliza cepillos de cerdas suaves o medias y técnicas de cepillado que recorran todo el espacio de la boca sin dañar el esmalte o las encías.
  • Controla tu dieta: Reduce la ingesta de alimentos y bebidas ácidas o con alto contenido en azúcar para evitar que puedan fomentar la aparición de caries.
  • Visita al dentista: Para garantizar una correcta salud bucodental, es importante acudir al dentista al menos una vez al año para hacerte una limpieza y detectar cualquier problema en las encías o los dientes antes de que se convierta en un problema grave.

Además es imprescindible un buen cepillado, acompañado del uso del enjuague bucal y el hilo dental. Pero se deben saber usar, ya que una aplicación incorrecta puede minimizar gran parte de sus efectos en nuestra boca.

Cómo adaptar la limpieza bucal a las personas de la tercera edad

Con la edad, muchas personas suelen tener problemas para mantener una higiene bucal adecuada debido a la aparición de diversos problemas de movilidad o de destreza. Por suerte, existen herramientas como los cepillos de dientes eléctricos o los irrigadores bucales que pueden ser muy útiles para facilitar la higiene bucal. También se pueden usar enjuagues bucales como complemento para ayudar a mantener el equilibrio bacteriano en la boca.

Un aparatito muy útil es el irrigador dental que usaremos como complemento del cepillado .

Para este y otros casos, Dental Residency ofrece una prestación odontológica de calidad y adaptada a las personas con diversidad funcional en su propio hogar. Nuestro objetivo consistirá en mejorar el bienestar y calidad de vida de personas mayores y dependientes.

Los abuelos y padres son un ejemplo a seguir para los más pequeños. Los abuelos pueden enseñar a sus nietos la técnica correcta de cepillado, asegurándose de que lo hagan al menos dos veces al día. Introducir el uso del hilo dental desde temprana edad es muy importante. Limitar el consumo de azúcares y promover una dieta equilibrada. Este tipo de dieta favorece la salud general y también la salud oral.

Nutrición y salud dental

Con el paso de los años, muchas personas empiezan a descuidar su dieta lo que provoca déficits de vitaminas y minerales que, además de afectar al resto del cuerpo, puede deteriorar profundamente el estado de las encías.

Soluciones para la pérdida de dientes

Ante la pérdida dental, hay varias opciones de tratamiento disponibles para reemplazar los dientes perdidos.

  • Implantes dentales: Los implantes dentales son una solución popular y efectiva para reemplazar los dientes perdidos. Consisten en pequeñas estructuras de titanio que se colocan en el hueso de la mandíbula o el maxilar, y luego se les coloca una corona dental. Los implantes dentales ofrecen una base sólida y permanente para los dientes artificiales, brindando una apariencia natural y una función masticatoria similar a los dientes naturales.
  • Prótesis dentales removibles: Las prótesis dentales removibles, también conocidas como dentaduras postizas, son una opción más económica y no invasiva para reemplazar los dientes perdidos. Estas prótesis se pueden quitar y colocar en la boca según sea necesario. Proporcionan una apariencia estética y una función masticatoria mejorada, aunque pueden requerir cierto tiempo de adaptación.
  • Puentes dentales: Los puentes dentales son una opción para reemplazar uno o varios dientes perdidos. Consisten en dientes artificiales que se unen a los dientes adyacentes mediante coronas dentales. Los puentes dentales son fijos, lo que significa que no se pueden quitar de la boca.

Es importante consultar a un dentista o a un especialista en implantes dentales para determinar la mejor opción de tratamiento según tus necesidades individuales.

A partir de los 65 años es normal que surjan inquietudes con respecto a la selección de tratamientos de implantes dentales o de prótesis, debido a problemas como la falta de hueso maxilar, implantes previos que resultan incómodos, problemas de movilidad de implantes o prótesis dentales, entre otras causas. Es importante que tras la pérdida de uno o varios dientes, la persona mayor se dirija al especialista, porque una vez que se extrae un diente el hueso maxilar tiende a reducirse, y además porque la encía queda afectada.

Cuando esto ocurre, se hace más difícil realizar un tratamiento para colocar prótesis dentales, sean estas fijas o removibles. Dado que existen distintas alternativas, es necesario que el paciente confíe en el criterio del dentista. Hoy en día, gracias a los progresos médicos, es posible ofrecer alternativas a la dentadura postiza.

Los implantes dentales permanentes se integran de forma adecuada en el hueso del paciente, siempre y cuando sus encías sean capaces de sujetar la pieza. Sin embargo, aun cuando existan problemas de este tipo, es posible contar con métodos como los injertos de encía o de hueso, que optimizan el estado bucal y permiten la colocación de implantes sin temor a rechazos.

En todo caso, la prótesis temporal debe colocarse inmediatamente después de la extracción de los dientes, toda vez que se haya procedido con las mediciones e impresiones de los dientes nuevos. La prótesis temporal ayudará al paciente a proteger sus encías y a calmar el dolor, así como a hacer uso inmediato de un juego de prótesis dental, mientras pasa por todo el proceso hasta completarlo.

Ahora bien, entre las prótesis dentales se encuentran las fijas y las removibles, y en relación a esta últimas existen aquellas parciales y completas. Una de las dudas que suele manifestar la persona mayor es acerca de cuánto se tarda en poner una prótesis dental y esto es difícil de determinar, puesto que todas las fases del tratamiento están relacionadas con cirugías y procesos de cicatrización. En algunos casos se requieren semanas, mientras que otros pueden tomar meses.

Una vez completado el proceso para la colocación de una prótesis es posible que aparezcan algunas molestias que son completamente normales, y que suelen durar varias semanas. Irritaciones. Malestar en la lengua y en los músculos del rostro. Incremento de la salivación.

Las piezas dentales fijas deben cepillarse a diario, y han de ser examinadas de forma periódica por el dentista. En el caso de piezas dentales removibles es necesario que la persona mayor, familiar o cuidador, las extraiga para limpiarlas adecuadamente. A medida que el anciano se acostumbra a su nueva prótesis dental, poco a poco podrá saborear y masticar sus alimentos favoritos.

Al principio será preciso dar pequeños mordiscos de comidas blandas, evitando alimentos que sean difíciles de masticar. Los vegetales cocidos, el pescado, los huevos, purés y sopas son opciones en las que no se necesita ejercer mucha presión. Por otra parte, será imperativo masticar de ambos lados, evitando el uso de los dientes delanteros. En algunos casos, y para tener la tranquilidad de una masticación adecuada, se puede recurrir al adhesivo especial para dentaduras, que ofrecerá mayor comodidad mientras la persona mayor se está acostumbrada a su nueva dentadura.

Otros problemas bucodentales comunes en la tercera edad

  • Caries y deterioro: De hecho, hasta un 92% de personas mayores de 65 años ha tenido caries, según el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial.
  • Dificultad para comer: Los problemas para masticar pueden producirse por varios motivos, como el uso de dentaduras postizas que no encajan bien, la falta de algún diente o algunas infecciones.
  • Sequedad de boca: Conocida también como xerostomía, es un problema común para muchas personas mayores. La sequedad en la boca conlleva una reducción del flujo de saliva y puede llegar a ser muy incómoda, porque dificulta el habla.
  • Enfermedades en las encías: Este tipo de enfermedades pueden surgir en cualquier momento si no se toman medidas preventivas, pero los riesgos aumentan con la edad.
  • Sensibilidad dental: Es común que la sensibilidad dental se agrave con la edad, porque las encías se retraen y quedan más zonas expuestas y sin protección.

Con la edad se pueden producir cambios en la composición y cantidad de saliva que producimos. Mucha veces la causa puede deberse a los medicamentos que se toman a estas edades para otras enfermedades o también a cambios hormonales.

Con la edad los dientes se van desplazando ¿lo has notado? En ocasiones para rellenar huecos que han quedado, pero también porque los ligamentos que los sujetan ya no están tan fuertes. El esmalte dental se va desgastando con la edad, piensa además en la cantidad de mordiscos que tiene que dar a lo largo de la vida.

La retracción de las encías deja al descubierto la raíz de los dientes que no tiene esmalte y por lo tanto está más desprotegida. También se ha descubierto en los últimos años la relación entre el Alzheimer y las enfermedades de las encías. La bacteria Porphyromonas gingivalis que se encuentra en la boca es la principal causa de enfermedad de las encías y gingivitis.

A medida que envejecemos la probabilidad de tener un cáncer oral se acrecienta a partir de los 50 años. Cualquier persona puede sufrirlo aunque el riesgo es mayor en fumadores y grandes bebedores.

Teniendo todas las posibles enfermedades o dolencias en cuenta, y los consejos para prevenirlos, podemos concluir que una buena higiene dental puede reducir el riesgo de desarrollar una serie de problemas de salud graves.

El papel de los familiares y cuidadores

En Cuidum conocemos de cerca las principales inquietudes de familiares y cuidadores de personas mayores, sobre todo para quienes presentan dificultad para movilizarse.

Para empezar es importante que tu mamá sea evaluada por un dentista para abordar el problema con la prótesis dental que se le cae. El dentista podrá determinar si la prótesis actual necesita ajustes o si es necesario hacer una nueva para que encaje adecuadamente.

Factores como la movilidad existente, la presencia de condiciones crónicas (como diabetes o enfermedades cardiovasculares), y la fuerza general afectarán la capacidad de adaptarse y utilizar una prótesis eficazmente, las prótesis generalmente requieren un período de adaptación y rehabilitación.

Entiendo tu preocupación por la comodidad y el bienestar de los ancianos en relación con las prótesis dentales. Puedo comentarte que existen opciones de prótesis dentales fabricadas con materiales más flexibles y suaves, diseñadas para ofrecer mayor comodidad y facilitar la alimentación.

Te recomiendo que consultes con un dentista o un especialista en prótesis dental, ya que podrán evaluar las necesidades específicas de tu ser querido y recomendar la mejor solución disponible.

Tampoco nos olvidamos de la estética y el protésico diseñó unos dientes que fuesen armoniosos con la cara y la edad de la abuela. La boca es fundamental, es la entrada al organismo y debe estar funcional para que triture alimentos variados correctamente.

La importancia de una buena salud oral

Una buena salud oral es fundamental para disfrutar de una vida plena y activa.

  • Prevención de enfermedades: Las enfermedades periodontales y las caries pueden llevar a problemas de salud más graves si no se tratan adecuadamente.
  • Salud general: La salud oral está estrechamente relacionada con la salud general.
  • Mejora la calidad y “cantidad” de vida: Tener una boca sana aporta bienestar y calidad de vida.

La primera etapa de la digestión se inicia en la boca, la función de las piezas dentales es masticar, triturar y desgarrar los alimentos, cada pieza dental tiene una forma anatómica y realiza un función determinada. los dientes se clasifican en cuatro grupos: los incisivos su función es la de cortar los alimento. Los caninos su función es desgarrar y arrancar los alimentos. Los premolares su función es la de ayudar a triturar los alimentos. Los molares su función es triturar y masticar el alimento.

Las infecciones de la boca se han relacionados con enfermedades cardiovasculares y endocarditis. Es posible que algunas bacterias dañinas de lo boca viajen por torrente sanguíneo hacia el corazón.

La pérdida de las piezas dentales no solo afecta a la masticación y una buena absorción de nutrientes o una adecuada digestión, sino también al habla, a no sonreír o reír por la vergüenza de la falta de alguna o varias piezas dentales, en algunas personas puede causar tristeza, depresión y baja autoestima, la falta de dientes puede hacer que parezca la personas más mayor de lo que es en realidad.

El tiempo y la paciencia son los mejores aliados para que la prótesis dental cumpla su objetivo de mejorar la calidad de vida del mayor.

Cinco ejercicios de mandíbula

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