Las aftas, también conocidas como úlceras orales, son lesiones que se producen en la mucosa de la boca. Aunque comunes y, en la mayoría de los casos, no graves, pueden ser molestas y dolorosas. Una de las dudas más frecuentes en consulta dental es por qué salen las llagas en la boca sin motivo aparente.

Definición y Tipos de Aftas
Las aftas son defectos mucosos, redondos u ovalados, circunscritos, dolorosos, de tamaño pequeño (unos pocos milímetros), recubiertos de una capa de fibrina blancoamarillenta y rodeados de un margen eritematoso estrecho. Las aftas pueden aparecer en una o más zonas de la cavidad oral.
La aparición simultánea de varias aftas en diferentes áreas de la mucosa oral da lugar a un cuadro denominado estomatitis aftosa. El término «estomatitis aftosa recidivante» (EAR) debe emplearse únicamente en caso de apariciones recidivantes de aftas en la mucosa oral no relacionadas con enfermedades sistémicas.
Se distinguen tres formas clínicas:
- Forma Menor: Aproximadamente el 80% de los pacientes con EAR padecen una forma menor. El afta menor suele tener un diámetro inferior a 5 mm y suele afectar sobre todo a la mucosa móvil, no queratinizada de los labios y las mejillas, del suelo de la boca, del borde lateral de la lengua y de la cara inferior de la lengua. Las lesiones curan en un plazo de 10 a 14 días sin dejar cicatriz.
- Forma Mayor: Aproximadamente el 10% de los afectados padecen una variante mayor también denominada periadenitis mucosa necrótica recurrente o enfermedad de Sutton. El afta mayor puede adquirir un tamaño superior a 10 mm y también una mayor profundidad que las aftas menores. Las aftas mayores se localizan sobre todo en la mucosa labial y en la parte posterior de la cavidad oral en el paladar y en los arcos palatinos. Las lesiones pueden tardar hasta 12 semanas en curar, muchas veces con formación de cicatrices.
- Tipo Herpetiforme: Las aftas herpetiformes son raras. A diferencia de las otras formas de EAR, el tipo herpetiforme se manifiesta habitualmente a edades avanzadas. Las aftas herpetiformes suelen medir entre 1 y 3 mm y suelen aparecer por grupos de hasta 100 aftas. Tienden a confluir, lo que da lugar a úlceras grandes e irregulares. Las lesiones curan normalmente en un plazo de 2 semanas.

Además, se distinguen la aftosis simple y la aftosis compleja:
- Aftosis Simple: Brotes recidivantes de aftas menores, aftas mayores y aftas herpetiformes, habitualmente con intervalos libres de enfermedad entre dos brotes.
- Aftosis Compleja: Actividad patológica continuada con presencia prácticamente permanente de al menos tres aftas. También se considera una aftosis compleja la presencia de aftas orales y genitales una vez se ha descartado la enfermedad de Behçet.
Epidemiología
Se ha visto que entre el 5% y el 60% de la población padece aftas en función de los colectivos de pacientes estudiados. En distintos estudios transversales se demostró una mayor incidencia de la EAR en mujeres, en menores de 40 años, en individuos de raza blanca, no fumadores y personas con un nivel socioeconómico alto.
Etiopatogénesis
Desde el punto de vista patogénico, el afta es una reacción inmunitaria mediada por células, en la que los linfocitos T y el TNF-α desempeñan un papel esencial. Algunas sustancias como talidomida o pentoxifilina, que bloquean la síntesis de TNF-α, pueden inhibir la actividad patológica de la EAR. El TNF-α es una citocina proinflamatoria que favorece la migración de los granulocitos neutrófilos. Este es el mecanismo por el cual se inicia la inflamación aguda.
Hasta ahora, se desconoce la etiología de las aftas. Hasta un 40% de las personas afectadas tienen una historia familiar positiva. En la bibliografía se han descrito diversos factores desencadenantes que pueden variar de caso a caso. Muchos afectados señalan como factores desencadenantes determinados alimentos o aditivos como nueces, queso, piña, tomates, cítricos, chocolate, gluten o conservantes. En muchos casos se puede establecer una relación con una situación de estrés.
La importancia de la hipovitaminosis y la ferropenia en la aparición de la aftosis es controvertida. Se han descrito también niveles bajos de vitamina B1, B2 y B6 en pacientes con EAR. Se sospecha que los estreptococos actúan como estímulos antigénicos en la patogénesis de las aftas a través de una reacción cruzada de la proteína de choque térmico de 60 kDa de los estreptococos con la mucosa oral.
Cuadro Clínico
Las aftas suelen aparecer como llagas rojas y dolorosas que pueden llegar a medir 2,5 centímetros, aunque la mayoría son mucho más pequeñas. Las aftas abiertas pueden mostrar una capa blanca o amarilla, así como un «halo» que las rodea. Los lugares de la mucosa oral que se ven afectados con mayor frecuencia son los constituidos por tejido no queratinizado, es decir, los labios, las mejillas, los pliegues de la mucosa, los márgenes y la superficie inferior de la lengua, el suelo de la boca, el paladar blando y los pilares amigdalinos.
Síntomas de las llagas en el cielo de la boca
- Dolor al comer o beber
- Sensibilidad a alimentos calientes, fríos, salados o picantes
- Inflamación alrededor de la llaga
- Dificultad para hablar
Diagnósticos Diferenciales
El herpes simple oral recidivante se confunde ocasionalmente con la EAR, pero en general se distinguen con cierta facilidad. En los primeros estadios, el herpes se caracteriza por la aparición de vesículas que se rompen rápidamente para dar lugar a úlceras en las mucosas y que pueden pasar desapercibidas. Las lesiones del herpes simple aparecen agrupadas y se localizan en la mucosa queratinizada de la encía, en el paladar duro y la lengua.
En otras infecciones víricas como la herpangina y la enfermedad de mano-pie-boca también se observan lesiones aftosas de la mucosa oral. Se han observado úlceras orales, habitualmente vestibulares o linguales, de aspecto aftoso, después de la administración del vasodilatador nicorandil para el tratamiento de la cardiopatía coronaria sobre todo en relación con dosis altas o después de aumentar la dosis.
Diversas enfermedades sistémicas pueden dar lugar a lesiones aftosas en la mucosa oral. Estas enfermedades incluyen la enfermedad de Behçet, síndrome MAGIC, síndrome de Sweet, neutropenia cíclica, neutropenia familiar benigna, síndrome PFAPA, enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, enfermedad celíaca, lupus eritematoso sistémico e inmunodeficiencia primaria y secundaria incluida la infección por el VIH.
Diagnóstico y Valoración Adicional
El diagnóstico de la EAR se basa en su cuadro clínico característico y en la anamnesis. El paciente con EAR padece a menudo desde la infancia episodios de aftas recidivantes. Además, se han de tener en cuenta siempre posibles causas sistémicas, sobre todo si el paciente presenta una clínica atípica como una primera manifestación de aparición brusca en la edad adulta o localizaciones extraorales de las aftas.
Una úlcera de más de 3 semanas de evolución requiere una valoración adicional para descartar un posible carcinoma. En presencia de una clínica atípica hay que considerar otras posibilidades como una infección por virus del herpes simple, citomegalovirus, sífilis, tuberculosis, micosis invasiva, leishmaniosis o vasculitis y solicitar las pruebas complementarias correspondientes.
Tratamiento de la Aftosis Recidivante
La aftosis recidivante carece de tratamiento curativo. Los estudios aleatorizados controlados realizados no proporcionan evidencias de alternativas terapéuticas eficaces. Por consiguiente, el tratamiento es empírico y sintomático con antiinflamatorios.

El odontólogo puede recomendarte un enjuague bucal o colutorio para aliviar el dolor y acelerar la curación de las ulceraciones bucales, sobre todo si las sufres con frecuencia. En estos casos, lo mejor es optar por un producto para las aftas bucales que no solo alivie el dolor, sino que también favorezca una cicatrización más rápida.
Para una aplicación local de este tipo de productos, habitualmente en forma de gel, es recomendable secar primero la zona con una gasa.
Remedios caseros:
- Enjuague con agua salada
- Aplicar frío local
- Evitar alimentos irritantes
Aftas o llagas bucales: por qué salen y cómo se curan
Prevención de las Aftas
No siempre es posible prevenir las aftas y la estomatitis, ya que suelen estar causadas por factores que escapan a nuestro control (y que a menudo desconocemos).
Ahora que ya conoces los factores que influyen en la aparición de las aftas bucales, la mejor manera de prevenirlas consiste en combatir estos condicionantes. Si sufres estrés, acude a un profesional que te ayude a equilibrar el sistema nervioso mediante técnicas de respiración, ejercicio, terapias, etc.
Además, ten en cuenta tu alimentación para que sea lo más equilibrada posible. Si sufres deficiencias nutricionales, es recomendable que acudas al médico y te realices los análisis pertinentes. Por último, mantener una higiene oral correcta es siempre indispensable para prevenir cualquier problema bucodental. Cepíllate los dientes después de cada comida, incluso la lengua; pásate el hilo dental una vez al día y no dudes en usar un colutorio si crees que lo necesitas.
Aquí hay algunas recomendaciones para prevenir las aftas en el paladar:
- Mantener una buena higiene bucal
- Evitar alimentos irritantes
- Manejar el estrés
- Asegurar una dieta equilibrada
Tabla Resumen de Tipos de Aftas y Características
| Tipo de Afta | Tamaño | Localización | Curación | Características Adicionales |
|---|---|---|---|---|
| Menor | < 5 mm | Mucosa móvil (labios, mejillas) | 10-14 días | No deja cicatriz |
| Mayor | > 10 mm | Mucosa labial, paladar, arcos palatinos | Hasta 12 semanas | Puede dejar cicatriz |
| Herpetiforme | 1-3 mm | Lengua, suelo de la boca, paladar, encías | 2 semanas | Múltiples (hasta 100), confluyentes |
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