Albóndigas a la Jardinera: Receta Tradicional Directo al Paladar

Las albóndigas son un plato clásico que evoca recuerdos de comidas familiares y sabores reconfortantes. Además de estar deliciosas, vienen acompañadas de un extra: la salsa. Por si fuese poco, las albóndigas son muy sencillas de preparar y permiten pequeñas (o grandes) variaciones que cambian por completo su sabor.

Este plato, a base de carne picada, gusta a pequeños y a grandes. Es muy sencillo de preparar y, si nos ponemos con él con empeño, podemos tener comida para un batallón. Es un plato que se ha extendido tanto desde su invención que, con diferentes variantes, hoy en día se prepara en prácticamente todo el mundo.

Te presentamos una receta similar a las albóndigas con tomate o las albóndigas en salsa, pero donde vamos a incorporar multitud de verduras para darles más sabor. En mi familia, las albóndigas en salsa jardinera han sido siempre bienvenidas en la mesa. Una receta tan casera y tradicional como un buen guiso de carne, muy completa y sabrosa, que merece la pena incorporar a todo recetario.

Hay muchas opciones en esta preparación, como las albóndigas en salsa de tomate o las albóndigas al estilo de la abuela, así que mejor tener pan a mano porque es una receta infalible que vas a querer repetir una y otra vez. Los resultados finales son similares a los de las tortillas de patatas o las croquetas de cada casa, no hay dos iguales.

ALBONDIGAS A LA JARDINERA

Ingredientes

Para 4 personas:

  • 500 g de carne picada (mezcla de cerdo y ternera)
  • 1 cebolla y media
  • 1 zanahoria
  • 1 tomate
  • 1/2 pimiento
  • 1 huevo
  • 80 ml de vino blanco
  • 250 ml de caldo de carne
  • 50 g de guisantes

Opcional:

  • Patatas fritas o arroz blanco para acompañar

Para 6 personas:

Para hacer las albóndigas:

  • 1 kg de carne picada (mezcla carne de ternera y cerdo)
  • 2 huevos
  • 2 cebollas
  • 3 rebanadas de pan de molde sin corteza (unos 80 g aproximadamente) y un plato con leche entera para remojar la miga del pan
  • 1 diente de ajo
  • Harina para rebozar la carne
  • Sal y pimienta negra recién molida (al gusto, para las albóndigas y salsa)
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír la carne y sofreír las verduras)

Para la salsa jardinera:

  • 1 cebolla y 50 gr. de apio
  • 1 diente de ajo
  • 2 tomates
  • 150 gr. de guisantes
  • 100 gr.

Es importante utilizar una carne picada de muy buena calidad y si tenéis la ocasión, pedid en la carnicería que os piquen la carne al momento.

Preparación paso a paso

  1. Preparación de las albóndigas:

    Pica un diente de ajo y ponlo en un bol con la carne, el huevo, la miga de pan remojada en la leche, una cucharadita de perejil picado y un pellizco de sal. Mezcla hasta obtener una masa homogénea. Forma las albóndigas pasándolas por harina y resérvalas.

    En un bol ponemos los huevos, el vino de Jerez, la leche, el pan rallado, el perejil picado, la sal y la pimienta y los dientes de ajo bien picados muy menudos. Remover hasta integrar los ingredientes. Añadimos la carne picada y amasamos con la mezcla líquida hasta que esté homogéneo. Reservamos en la nevera durante 20 minutos.

    Vamos cogiendo porciones de la carne y les damos forma redondeada, las pasamos por harina y las reservamos. Ponemos una sartén al fuego con aceite de oliva y las doramos por todos los lados, sin pasarlas demasiado. Reservamos.

    Rehogamos la cebolleta en el aceite de oliva hasta que quede bien sudada, pero sin coger color. En un bol ponemos todos los ingredientes y amasamos con las propias manos añadiendo la cebolleta previamente rehogada. Hacer pequeñas bolas de carne y pasar por un poco de harina.

    Rehogamos la cebolleta y el ajo en aceite de oliva. A continuación, añadimos la zanahoria y el vino blanco.

  2. Preparación de la salsa jardinera:

    Pelamos y picamos los ajos y la cebolla. Lavamos y troceamos el pimiento y la zanahoria y los echamos a la sartén. Añadimos el tomate pelado y troceado y volvemos a remover.

    Pica dos dientes de ajo, la zanahoria y las dos cebollas, pochándolos en una sartén a fuego lento. Añade una cucharada de harina y el vino y reduce mientras vas removiendo. Agrega el caldo de pollo o de carne y cocina durante 15 a 20 minutos. Tritura la salsa con la batidora y ponla en una cacerola.

    Para hacer la salsa en una cazuela echamos aceite, lo calentamos, echamos el ajo picado, la cebolla picadita, la zanahoria cortada muy menuda y el pimiento verde finamente picado. Sofreímos las verduras durante 15 minutos o hasta que las veamos blandas. Añadimos los tomates picados en dados sin piel ni semillas, y los dejamos cocinar durante 10 minutos.

  3. Cocción final:

    En una sartén con aceite de oliva abundante, fríe las albóndigas hasta que se dore su exterior. Saca y reserva mientras elaboramos la salsa.

    Vertemos el vino, subimos el fuego y dejamos que evapore 2 minutos. Retiramos del fuego y vaciamos la sartén en el vaso de una batidora.

    A continuación añadimos la zanahoria y el vino blanco. Reducir a seco y mojar con el caldo de carne. Dejar cocer 30 minutos, triturar en la batidora de vaso y poner a punto de sal. Introducir las albóndigas en la salsa hasta calentar bien.

    Mete también las albóndigas y deja que el conjunto cueza durante diez minutos, apaga el fuego y tapa, dejando reposar unos minutos antes de comer. Al volver a cocer, la salsa expulsa el aire que le entra con la batidora y recupera su color intenso.

    Cuando pase el tiempo añadimos el vino, dejamos que se evapore durante cinco minutos y agregamos el caldo de carne caliente. Dejamos cocinar a a fuego lento unos 20 minutos y añadimos los guisantes y la carne, cocinando de nuevo a fuego lento durante 15 minutos más.

  4. Servir:

    Sirve raciones de cuatro o cinco albóndigas por persona, riega con su salsa y sirve el resto en un cuenco para que quien quiera pueda añadirse más.

    Acompañad este plato con unas patatas fritas, otra alternativa es hacer un arroz blanco como guarnición. El arroz blanco es perfecto para mezclar con la salsa de las albóndigas y sin darte cuenta te has montado una cena estupenda.

    Para acompañar las albóndigas en salsa podéis optar por un buen asadillo manchego de pimientos, o servirlas con una buena guarnición de arroz blanco, teniendo siempre en la manga el recurso de servir las albóndigas con patatas.

    Podemos decoramos con un poco de perejil o cebollino picado.

Albóndigas a la jardinera, un plato tradicional y delicioso.

Consejos adicionales

  • La mezcla con la que hacemos las albóndigas debe ser fácil de manejar y a la vez lo suficientemente consistente como para que las bolas no se deshagan. Para conseguirlo podemos jugar con la cantidad de pan rallado. La idea es que al apretar la masa quede bien compacta.
  • Si vieras que no has escurrido bien el pan que has remojado en leche y que la mezcla no te queda bien ligada es porque hay humedad de sobra. Puedes añadir un poco de pan rallado para dejarla compacta, unida pero jugosa.
  • No sólo están aún más sabrosas de un día para otro, sino que además se pueden congelar sin ningún tipo de problemas.
  • La cantidad de caldo de carne dependerá de la cazuela que vayamos a emplear. Si la salsa queda muy suelta la podemos espesar diluyendo un poquito (una cucharadita) de almidón de maíz en un vaso con un poco de la salsa.
  • En esta receta hemos optado por unas patatas al microondas. Aunque estas albóndigas no necesitan más que de una guarnición de patatas fritas, un arroz blanco, un buen puré de patatas o similar para obtener una comida completa.

Es una receta llena de sabor tradicional con una salsa pasada por la batidora para que tenga una estupenda textura cremosa, hacen que el comensal viva una experiencia gastronómica al degustar este plato, perfecto como plato principal en una comida familiar.

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