En el mundo de la odontología, las radiografías dentales son una de las herramientas más importantes, ya que los problemas no siempre se pueden detectar a simple vista. Dentro de las técnicas radiográficas, la radiografía de aleta mordida o radiografía interproximal, es de las más utilizadas por los profesionales. Es una técnica que se emplea principalmente para poder ver el estado de los dientes posteriores y zonas interdentales, que son zonas sensibles a caries y enfermedades periodontales.

¿Qué es una Radiografía de Aleta de Mordida?
Una radiografía de aleta mordida, o interproximal, es un tipo de radiografía dental utilizado para examinar los dientes en sus zonas laterales. El nombre viene por el dispositivo que el paciente debe morder durante la radiografía. La radiografía de aleta de mordida, también conocida como radiografía interproximal, es una herramienta fundamental en el diagnóstico odontológico.
Este dispositivo, conocido como “aleta mordida” ayuda a posicionar de manera correcta la película radiográfica o el sensor digital dentro de la boca del paciente, permitiendo así al dentista obtener una imagen más clara de las coronas de los dientes superiores e inferiores de manera simultánea. Este tipo de radiografía es imprescindible para poder identificar caries entre los dientes, observar el estado de las restauraciones dentales y evaluar el nivel de hueso que soporta los dientes del paciente. Este tipo de radiografía es muy rápida y cómoda de hacer, por lo que el paciente no será molestado.
Este tipo de imagen radiológica permite observar con precisión zonas específicas de la boca que son difíciles de analizar mediante una inspección visual directa. Se trata de un tipo de radiografía intraoral que permite visualizar las coronas de los dientes superiores e inferiores al mismo tiempo, con especial detalle en las zonas de contacto entre las piezas. Utilizada en adultos y niños, esta técnica resulta especialmente útil para identificar caries ocultas entre los dientes, comprobar el estado del hueso alveolar y controlar el progreso de tratamientos.
Radiografías Dentales: Una Comparación
Aunque todas las radiografías dentales cumplen una función diagnóstica, cada una se utiliza con fines distintos. La radiografía panorámica, por ejemplo, proporciona una visión general de toda la boca, incluyendo dientes, mandíbulas, articulaciones temporomandibulares y senos maxilares. En contraste, la radiografía de aleta de mordida se centra exclusivamente en las coronas de los dientes y los espacios interproximales. Otra gran diferencia es la dosis de radiación.
¿Cómo se Realiza una Radiografía de Aleta de Mordida o Interproximal?
El nombre proviene del pequeño soporte o “aleta” de cartón o plástico que el paciente muerde suavemente para mantener la película o sensor en posición durante la toma de la imagen. El procedimiento para realizar este tipo de técnica es muy sencillo y no es invasivo.
El primer paso es preparar al paciente en la silla dental y colocarle la película radiográfica o el sensor digital dentro de la boca. La película o el sensor se fijará con el llamado “aleta mordida” que el paciente deberá morder de forma suave para mantenerlo en su lugar. Una vez la película o el sensor son colocados de manera correcta, se procede a la exposición radiográfica. La máquina emite una pequeña radiación que atraviesa los dientes y encías, creando una imagen detallada de las coronas de los dientes superiores e inferiores y de los espacios interdentales.
Este procedimiento solo dura unos segundos y no causa ningún tipo de molestia al paciente. Además, gracias a las nuevas tecnologías, la dosis de radiación es mínima, garantizando así la seguridad del paciente.
Caries interproximal en radiografías
¿Para Qué se Utiliza una Radiografía Interproximal?
Vamos a ver ahora los principales usos y aplicaciones de este tipo de técnica en el ámbito dental:
- Detección de caries interdental: Las caries formadas entre los dientes suelen ser difíciles de detectar mediante una inspección visual, y con esta técnica se consiguen grandes resultados.
- Evaluación de restauraciones: Es útil para verificar el estado de los empastes, coronas y otros tipos de restauraciones dentales, asegurando siempre que estén bien ajustados y no haya filtraciones o desgaste.
- Diagnóstico de enfermedades periodontales: Gracias a esta técnica podemos medir el nivel del hueso alrededor de los dientes, crucial para diagnosticar y monitorear enfermedades periodontales.
- Monitorización de tratamientos: Cuando se inicia un tratamiento como una limpieza profunda o la colocación de empastes, las radiografías de aleta mordida pueden permitir al dentista evaluar el progreso y asegurar que el tratamiento esté funcionando como debe.

Una de las principales utilidades de la radiografía de aleta de mordida es la detección de caries interproximales, es decir, aquellas que se desarrollan en el espacio entre los dientes. La radiografía de aleta de mordida también es clave en la evaluación del hueso alveolar, es decir, el tejido óseo que sostiene los dientes en su lugar. La pérdida de altura ósea puede ser un signo temprano de enfermedad periodontal.
Ventajas y Desventajas de una Radiografía Interproximal
Para terminar este análisis, vamos a ver las ventajas e inconvenientes que tiene esta útil técnica:
Ventajas:
- Detección temprana de caries: Gracias a la precisión de las imágenes, este tipo de radiografías permite identificar caries en etapas tempranas.
- Evaluación del hueso y las encías: Clave para controlar el estado del hueso que sostiene los dientes, esencial para diagnosticar enfermedades periodontales.
- Rápidas y cómodas: Es una técnica muy rápida y cómoda tanto para el dentista como para el paciente.
- Mínima exposición a la radiación: Las dosis de radiación son muy bajas, por lo que no deberemos preocuparnos de esto.
Desventajas:
- Limitación en el área de visualización: Esta técnica no da una visión completa de la estructura dental, ya que solo muestra las coronas de los dientes y las zonas interdentales.
- No detecta todos los problemas: Si bien es cierto que es excelente para detectar caries interdentales y evaluar el hueso, no es nada útil para diagnosticar problemas en la raíz o el interior de los dientes.
Tabla Resumen: Ventajas y Desventajas
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Detección temprana de caries | Limitación en el área de visualización |
| Evaluación del hueso y las encías | No detecta todos los problemas |
| Rápidas y cómodas | |
| Mínima exposición a la radiación |
Consideraciones Adicionales
Es un procedimiento rápido, cómodo y sin dolor. Se recomienda realizar radiografías de aleta de mordida cada 6 a 12 meses, especialmente en pacientes con mayor riesgo de caries.
Las técnicas intraorales en radiología dental son utilizadas, sobre todo, para el diagnóstico de caries y enfermedades periodontales. Esta técnica intraoral en radiología dental es utilizada para observar y analizar uno o dos dientes con más detalle, ya que con esta radiografía conseguimos una imagen completa de la estructura de las raíces y coronas de los dientes.
Los posicionadores intraorales para radiografía intraoral conocidos por las siglas XCP del inglés "Extension Cone Paralleling" son utilizados para mejorar la precisión y rapidez en la toma de imágenes de rayos X dental. El dispositivo XCP está compuesto por un anillo colimador paralelo al plano de sujeción de la película radiográfica y el bloque de mordida intraoral o soporte de la placa. Existen en el mercado multitud de opciones y marcas, pero como norma general, antes de comprar un posicionador, debes saber que XCP es compatible con el sistema de Rayos X del que dispone tu clínica dental.