La boca, también llamada cavidad bucal u oral, es la abertura corporal por la que se ingieren los alimentos. En el artículo de hoy vamos a hablaros de la anatomía craneal de la boca.
La boca humana sana es una de las partes del cuerpo humano más colonizada por la microbiota. Cientos de especies de bacterias, virus y hongos habitan en nuestra boca manteniendo un equilibrio ecológico mediante las interacciones que se establecen entre las distintas especies. La mayor parte de las especies se relacionan por comensalismo, pero si cambia el ambiente de la cavidad bucal pueden ser patógenas.
En la boca se encuentra la placa bacteriana, formada por bacterias envueltas en una matriz de polisacáridos que forman una capa delgada, pegajosa y traslúcida llamada biofilm microbiano.
La boca tiene varias paredes:
- Pared anterior: formada por los labios superior e inferior, con funciones en algunas actividades como el lenguaje y en expresiones faciales, como la sonrisa. La cubierta exterior es piel y la interior es una membrana mucosa (formada por epitelio de revestimiento, una lámina propia y una submucosa).
- Paredes laterales: formadas por las mejillas, cubiertas por mucosa en la parte interior y cubiertas por piel, en la exterior. Al masticar, los músculos buccinadores de las mejillas y el músculo orbicular de la boca se contraen y permiten que la comida se mantenga entre los dientes superiores e inferiores. La membrana mucosa está formada por epitelio escamoso estratificado no queratinizado.
- Pared inferior: formada por el piso de la boca, donde se encuentra la lengua. La lengua es un órgano formado por músculo esquelético cubierto por una membrana mucosa. Interviene en funciones como la hidratación de la boca mediante la salivación, la deglución, el lenguaje y el sentido del gusto.
- Pared superior o paladar: que se divide en dos partes: la bóveda palatina o paladar óseo (huesos maxilar y palatino) y el paladar blando o velo del paladar, en la parte posterior. En el centro de la parte más posteroinferior del velo del paladar cuelga la úvula, un músculo que impide que el alimento pase a la faringe antes de tiempo.
Alvéolos Dentarios
Los alvéolos dentarios se localizan en maxilares, separados por tabiques interalveolares. Son fundamentales para la estructura dental. Los alvéolos dentarios se encuentran en los procesos alveolares del maxilar y la mandíbula y contienen las raíces de los dientes. Están separados por tabiques que permiten la suspensión elástica de las raíces.
La sindesmosis dentoalveolar une raíces dentales al hueso, actuando el periodonto como un soporte hidráulico ante la presión. Los dientes reciben sangre de arterias alveolares y venas correspondientes. Incluyen nódulos linfáticos submandibulares. Los nervios alveolares superiores e inferiores inervan los dientes maxilares y mandibulares a través de plexos dentarios.
Los dientes son los encargados de fragmentar el alimento. Están situados en los bordes de los dos huesos maxilares superiores y de la mandíbula. Existen varios tipos de dientes distintos. Los terceros molares suelen salir entre los 16 y 25 años, también llamado muelas del juicio o cordales.
Un diente se compone de:
- Corona: Es la parte externa del diente.
- Cuello.
- Raíz: Está implantada en los alvéolos, cavidades de los maxilares y de la mandíbula. Está unida al maxilar mediante la membrana periodontal.
- Esmalte: Tejido translúcido formado por hidroxiapatita y proteínas, el más duro del cuerpo humano. No tiene terminaciones nerviosas, por lo que es insensible al dolor, aunque las zonas en las que está más desgastado pueden ser muy sensibles.
- Dentina: Tejido mineralizado, pero menos que el esmalte.
- Cemento radicular: Tejido conectivo muy especializado. Es una capa dura, opaca y amarillenta que recubre la dentina en la zona de la raíz del diente.
- Pulpa dental: Tejido con vasos sanguíneos (arteria y vena) que llevan la sangre al diente y por fibras nerviosas que dan sensibilidad al diente.
- Periodonto: Ligamentos que fijan el diente al alveolo óseo del maxilar.

Los primeros dientes que aparecen son los dientes de leche (o dientes primarios o dentición decidua), y son 20, ya que los molares salen sólo una vez.
El Paladar
El paladar forma el techo de la boca y el suelo nasal, con mucosas específicas en cada cara. El paladar forma el techo de la boca y está formado por hueso (paladar duro) en las dos terceras partes anteriores con conductos que transmiten vasos y nervios, y por tejido blando (paladar blando).
El paladar se compone de dos porciones: el paladar blando y el paladar duro. El paladar duro es el que rodea los dientes del maxilar y hacia posterior, uniendo con la faringe está el paladar blando. Su función principal es la de servir de caja de resonancia para cuando hablamos e impedir que los alimentos se filtren en las fosas nasales y resto del cráneo, durante la ingesta.
El paladar duro, esquelético y cóncavo, sirve de apoyo para la lengua. El paladar duro es la porción ósea e inmóvil del paladar. El paladar duro es arqueado superiormente formando una concavidad que acomoda la lengua. Posteriormente, el paladar duro está conectado al paladar blando muscular. El paladar duro presenta la fosa incisiva, que transmite al nervio nasopalatino y los vasos esfenopalatinos. El paladar duro presenta glándulas palatinas secretoras de moco y a las estructuras neurovasculares importantes que suministran al paladar y a la cavidad oral.
Muchas personas nacen con malformaciones en esta parte fundamental de la cavidad oral. Algunas de estas deformidades son el denominado labio leporino y la fisura palatina, ambas de componente genético para su desarrollo. El seno maxilar está inervado por ramas del nervio maxilar. Su pared superior corresponde con la inferior de la órbita ocular y su pared anterior es la cara facial del maxilar.

Tejidos Blandos Adyacentes
Es importante diferenciar entre la mucosa bucal, que se encuentra en la cara interior del labio, de las mejillas, del suelo de la boca, por debajo de la lengua y en el paladar blando, de la que está en la encía. Esta última mucosa está situada inmediatamente después de la encía adherida o queratinizada. A los dentistas nos sirve para determinar cuanta encía queratinizada hay.
La encía se divide en:
- Encía adherida: es la encía que se extiende desde la encía libre, en dirección hacia la raíz dental, hasta la unión muco-gingival, donde se une con la mucosa alveolar.
- Encía interdental o interproximal: es la encía que se encuentra entre los dientes y tiene forma triangular. Es un tipo de encía no queratinizada.
Maxilar y Mandíbula
El maxilar es un hueso de la cara de forma cuadrada, con cuatro caras, interna y externa, cuatro bordes y cuatro ángulos. En su interior se encuentran entre otros, el seno maxilar, que es una cavidad recubierta de mucosa y rellena de aire que cuando se inflamada lugar a sinusitis, situado por encima del ápice de los dientes superiores e infraorbitariamente o por debajo de los ojos. El hueso palatino o paladar, el hueso nasal y la parte superior de la dentición, entre otros. El maxilar, por tanto, es la comúnmente denominada, parte superior de la cara, hasta los huesos orbitales donde se encuentran alojados los ojos.
Se articula y une con la mandíbula, o parte inferior de la cara, por la articulación temporomandibular o A.T.M. Esta última se ve muy afectada en pacientes, que acuden a Clínica dental Mozas, con hábitos de apretar mucho los dientes o apretadores y los bruxistas que aprietan y también rechinan sus dientes. Para evitar esta disfunción, que se da especialmente durante el sueño, en la clínica dental, se toman medias de la boca de los pacientes y se hace una férula de descarga.
La mandíbula es un hueso de la cara, en forma de herradura, situado en la parte antero ínfero posterior de la misma. Presenta una parte media o cuerpo y dos extremos laterales o ramas ascendentes, situadas a ambos lados. En los extremos de estas ramas, en sentido craneal, se encuentran los cóndilos. Los cóndilos son las cabezas o protuberancias redondeadas en la extremidad del hueso maxilar ,que encaja en el hueco de otro hueso, el temporal, para formar una articulación. La superficie articular del cóndilo es convexa en y la del hueso que lo recibe es cóncava.
Esperamos que os haya gustado el artículo sobre la anatomía craneal de la boca.