Dolor en el Ligamento Periodontal: Causas y Tratamientos

Para hablar sobre la periodoncia dental, es conveniente explicar qué es el periodonto. En su origen etimológico, peri significa alrededor en griego. Por su parte, odonto significa diente. Así, por periodonto entendemos las partes que sujetan la dentadura. Concretamente, los tejidos son: la encía, el ligamento periodontal, el hueso alveolar y el cemento radicular.

La función de mantener los dientes alineados y firmes es del conjunto de ligamentos que se encuentran dentro del alveolo óseo del maxilar. Aunque a menudo se pasa por alto, el ligamento periodontal juega un papel esencial en el mantenimiento de la estabilidad dental. Es una red de fibras que conecta el diente con el hueso alveolar que lo sostiene.

Se trata de una estructura flexible que se encuentra entre el cemento radicular del diente y el hueso alveolar, permitiendo el movimiento ligero del diente dentro de su cavidad. Esta estructura tiene una gran importancia en la salud bucal, ya que actúa como un amortiguador entre los dientes y el hueso, permitiendo que el diente se mantenga firme en su lugar mientras absorbe las fuerzas de masticación y otras tensiones generadas al hablar o morder.

¿Qué es la enfermedad periodontal?

Una vez explicado qué es el periodonto, resulta mucho más sencillo de entender a qué nos referimos cuando hablamos de enfermedad periodontal. La periodontitis es la enfermedad que afecta generalmente a las encías, debilitándolas y evitando que cumplan su función de ejercer de sujeción para los dientes.

Esta dolencia es una patología infecciosa causada por gérmenes y bacterias que se encuentran en la boca y que afectan al organismo degenerando el tejido de las encías y los ligamentos que la forman.

¿Qué diferencia existe entre la gingivitis y la periodontitis?

Para conocer más sobre esta dolencia común, el dentista en Castellón, el Dr. Gozalbo, responde a las preguntas más comunes al respecto: La gingivitis también es una enfermedad de las encías, pero afecta únicamente a este tejido y es reversible. La gingivitis es una molestia más común y que puede solucionarse con la higiene bucal correcta. Por su lado, la periodontitis afecta a todos los tejidos de sujeción de los dientes y requiere de un tratamiento especializado para su cura.

Causas de la enfermedad periodontal

La periodontitis es una enfermedad que se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y encías. Por lo tanto, es importante prestar atención a cualquier signo de alarma para evitar que la gingivitis se agrave y se desarrolle la periodontitis. Esta placa se va acumulando en los espacios interdentales y en las encías, provocando inflamación (entre otros síntomas).

Aunque no son una causa directa, los dientes mal alineados, maloclusiones, las restauraciones defectuosas o condiciones como el bruxismo, pueden provocar que los restos de comida se acumulen, generando un espacio ideal para la proliferación de bacterias, que forman el sarro y la placa dental.

Además, hay otros muchos factores vinculados a esta enfermedad como:

  • Tabaco.
  • Estrés.
  • Enfermedades sistémicas, como la diabetes.
  • Defensas bajas.
  • Cambios hormonales, como los que suceden durante el embarazo o la menopausia.

Síntomas de la periodontitis

Los síntomas que determinan que el paciente sufre periodontitis son:

  • Sangrado excesivo al lavarse los dientes o al comer, unido a una pérdida de firmeza del tejido de las encías.
  • Dolor e inflamación bucal en la zona de unión entre encías y dientes.
  • Dientes inestables con consecuente cambio en la mordida y los hábitos de ingesta de alimentos.
  • Alargamiento visual de los dientes, que parecen más extensos debido a la retracción o acortamiento de las encías.
  • Dolor en los dientes sin causa aparente como caries.
  • Presencia de pus interdental o en las encías, como respuesta del organismo a tratar de luchar contra una bacteria.

El rasgo más característico de esta enfermedad es la pérdida de firmeza del soporte, lo que provoca que los dientes no gocen de la sujeción adecuada y, finalmente, caigan. Así, la causa más común de caída de dientes en adultos es la enfermedad de la periodoncia.

Si presentas enrojecimiento, inflamación, sensibilidad y sangrado en las encías, en especial al momento de cepillarse o utilizar hilo dental, podrías tener una enfermedad periodontal. Cuando ocurre la periodontitis, se pueden formar unas bolsas entre el diente y la encía, a causa de la inflamación y daños en los tejidos circundantes. Las encías pueden enrojecerse, inflamarse o sangrar por causa de la infección dental. También pueden estar más sensibles.

¿Quién es más propenso a sufrir periodontitis?

La enfermedad del periodonto suele aparecer en edades adultas y, generalmente, es la consecuencia de la falta de higiene que provoca gingivitis, la cual deriva en periodontitis si no se le pone remedio. Los enfermos de diabetes, sobre todo si esta no se controla, suelen padecer la molesta degeneración periodontal. Ciertas irregularidades hormonales como el embarazo y el tabaquismo también influyen en la proliferación de las bacterias que afectan al periodonto.

¿Cómo se cura la periodontitis? Tratamiento del especialista.

Dependiendo de la gravedad de la enfermedad del periodonto, el tratamiento será más o menos incisivo, debido a que, si la dolencia se diagnostica a tiempo, los efectos pueden ser reversibles. Es importante tener en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica, lo cual significa que no se curará con un solo tratamiento. Esto incluye realizar controles periódicos con el especialista para evaluar el avance de la enfermedad y hacer los ajustes necesarios con respecto al tratamiento.

Si la periodontitis se debe al tabaquismo, el paciente deberá dejar de fumar para evitar que la periodontitis vaya a más.

El tratamiento para problemas del ligamento periodontal depende de la gravedad de la afección. En los casos de enfermedad periodontal, el tratamiento inicial suele incluir una limpieza profunda para eliminar la placa y el sarro acumulado. Si el daño al ligamento es severo, la cirugía periodontal podría ser una opción para reparar los tejidos y garantizar la salud dental a largo plazo.

Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:

  • La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
  • En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
  • Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.

Los principales tratamientos son:

  • Raspado y alisado radicular.
  • Higiene profesional y antibióticos.
  • Colgajos, injertos de encía y óseo.

Provenza Clínica Dental - Periodontitis: Síntomas, Causas y Tratamiento

Diez consejos para prevenir la aparición de periodontitis

La salud de nuestros dientes y encías puede condicionar nuestra vida, casi sin darnos casi cuenta. Desde bien pequeños deberíamos saber de su importancia y cuidar de ellos diariamente para que nos duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones, porque esto se traduce en una mejor calidad de vida.

  1. Lávate los dientes todos los días: Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
  2. Más allá del cepillo: Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
  3. Refuerza la limpieza con el enjuague: Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
  4. Evita ciertos alimentos…: Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
  5. …Y apuesta por otros: La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
  6. No picotees entre horas: No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
  7. Cuídate si estás embarazada: Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
  8. Máxima precaución ante ciertas enfermedades: Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
  9. Presta más atención si tienes predisposición genética: En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
  10. Destierra el miedo a ir al dentista: La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.

La prevención es clave para evitar daños. En definitiva, el ligamento periodontal es una estructura crucial para la salud dental, ya que proporciona estabilidad, absorbe impactos y facilita la función normal de la boca. Sin embargo, diversos problemas como la enfermedad periodontal, traumatismos o el bruxismo pueden comprometer su integridad. Desde la periodoncia, es fundamental un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado para preservar la salud dental.

En los últimos años, ha quedado patente que la periodoncia no trabaja aislada para tratar los problemas bucales y que, cada vez más, se relaciona con otras áreas de la medicina, así como con la labor farmacéutica, pues está demostrada la relación de la salud bucodental con la salud en general.

Dolor al tocar un diente con la lengua

El dolor al tocar un diente con la lengua puede deberse a una inflamación del ligamento periodontal, una caries profunda, un diente fisurado o bruxismo. Es importante acudir al dentista para determinar la causa exacta y evitar complicaciones.

Que un diente duela al simple contacto no es normal: un diente sano no debería doler al masticar ni al hacer presión ligera. Por eso, si notas dolor al tocar un diente, es la forma que tiene tu cuerpo de avisarte que algo no anda bien en esa pieza dental. En la mayoría de casos, esta molestia indica que hay un problema subyacente en el diente o alrededor de él.

Causas más comunes del dolor dental al contacto:

  • Caries Avanzada: Una de las causas más frecuentes de dolor localizado es una caries que ha avanzado lo suficiente. Al inicio, una caries pequeña puede no doler, pero si progresa y alcanza las capas internas del diente (la dentina e incluso la pulpa donde está el nervio), puede provocar dolor al presionar.
  • Absceso Dental: Un absceso dental es una infección acumulada en el interior del diente o en la encía alrededor de la raíz, formando un saco de pus. Suele ser consecuencia de una caries muy profunda no tratada, de una pulpitis que avanzó o incluso de un golpe que dejó al diente dañado.
  • Diente Fisurado o Agrietado: Otra causa posible es que el diente esté fisurado o agrietado. A veces un trauma (al morder algo duro, una caída, deportes) produce una pequeña grieta en el diente que no se ve a simple vista.
  • Traumatismo Dental: Un golpe en el diente o en la boca puede dejar el diente adolorido al tacto, incluso si no hay fractura visible. Tras un traumatismo, el nervio dentro del diente puede inflamarse temporalmente (pulpitis reversible) o el ligamento periodontal que sostiene el diente puede quedar magullado.
  • Inflamación del Ligamento Periodontal: El ligamento periodontal es el tejido que une firmemente el diente con el hueso del maxilar. Si este ligamento se inflama, el diente puede doler al tocarlo o al masticar, porque esencialmente duele la “suspensión” del diente.
  • Bruxismo: El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, comúnmente mientras dormimos o en situaciones de estrés. Este hábito puede causar dolor dental generalizado, pero a veces un diente en particular sufre más la sobrecarga.
  • Hipersensibilidad Dental: La hipersensibilidad o sensibilidad dental ocurre cuando la capa protectora del diente (el esmalte o el cemento en la raíz) se ha desgastado o las encías se han retraído, dejando expuesta la dentina. La dentina tiene canales microscópicos hacia el nervio, por lo que cualquier estímulo externo se siente como un dolor agudo.

Ante cualquier dolor dental que persiste o preocupa, mi recomendación como dentista siempre es consultar. Sin embargo, entiendo que a veces no sabemos si cierta molestia amerita ir de inmediato o si podemos observar unos días.

Cuándo consultar al dentista:

  • Dolor que dura más de 1-2 días: Si la molestia persiste por más de un par de días y no mejora, es señal de que no fue algo pasajero.
  • Dolor intenso o en aumento: Si al principio era una molestia leve y rápidamente se ha vuelto un dolor fuerte, o cada día duele más al tocar el diente, es mala señal.
  • Hinchazón, fiebre u otros signos de infección: Si notas la encía inflamada, mejilla hinchada, ganglios del cuello aumentados, o tienes fiebre y malestar general, podría haber una infección o absceso. Estos son signos de alarma que requieren atención urgente.
  • Dificultad para masticar o comer: Cuando evitas masticar por ese lado debido al dolor, o sientes que ni alimentos blandos puedes comer sin que el diente duela, es hora de ver al dentista.
  • Dolor tras un tratamiento dental reciente: Si te hicieron un empaste, corona o tratamiento en ese diente y días después sigue doliendo al morder, consulta de nuevo.

Diagnóstico y tratamiento del dolor dental

Cuando un paciente llega diciendo «doctor, me duele este diente al tocarlo», lo primero que haré será escucharte atentamente. Revisaré el diente y la encía alrededor con el espejo y la sonda. Realizo una prueba de percusión: golpear ligeramente el diente con el mango del espejo. Puedo hacer una prueba de frío en el diente, aplicando un spray frío o un algodón helado. En muchos casos, necesitaré una radiografía dental (periapical) de ese diente.

Una vez identificada la causa, ¿cómo solucionamos el problema? No existe un único remedio universal para el dolor de un diente al tocarlo; el tratamiento siempre depende del origen del dolor.

Tratamientos comunes:

  • Empaste Dental: Si la causa es una caries localizada y aún no muy extensa, se realiza un empaste.
  • Endodoncia: Si el nervio dental está afectado irreversiblemente - por ejemplo, en una pulpitis severa o si hay un absceso - la solución para salvar el diente es una endodoncia.
  • Drenaje del Absceso y Antibióticos: En caso de absceso dental agudo, además de la endodoncia (o una extracción si el diente no se puede salvar), es necesario drenar la infección.
  • Reparación de una Fisura o Fractura: Si detectamos que el diente tiene una fisura, el tratamiento dependerá de la gravedad.
  • Tratamiento Periodontal: Cuando el dolor proviene de encías enfermas o periodontitis, debemos tratar esa enfermedad periodontal.
  • Tratamiento de la Sensibilidad Dental: Si determinamos que el dolor proviene de hipersensibilidad dental y no de una lesión estructural, el abordaje es conservador.
  • Férula de Descarga y Ajuste de la Mordida: Cuando identificamos que el dolor se debe a bruxismo o a una sobrecarga oclusal, el tratamiento principal es una férula de descarga.
Causa del Dolor Tratamiento Común
Caries Avanzada Empaste Dental
Absceso Dental Drenaje del Absceso y Antibióticos, Endodoncia
Diente Fisurado Reparación de la Fisura o Corona Dental
Inflamación del Ligamento Periodontal Tratamiento Periodontal
Bruxismo Férula de Descarga
Hipersensibilidad Dental Tratamiento de la Sensibilidad Dental (Pastas, Barnices de Flúor)

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