La salud bucal es una prioridad esencial para el bienestar general. A lo largo de los años, la amalgama dental ha sido un material común en odontología para restaurar dientes dañados por caries o fracturas. Sin embargo, ha surgido preocupación sobre los riesgos asociados con su contenido de mercurio.
En este artículo, exploraremos qué es la amalgama dental, cómo funciona, los riesgos asociados con su uso y las alternativas más seguras disponibles.

¿Qué es una Amalgama Dental?
La amalgama dental es una aleación compuesta principalmente por mercurio, plata, cobre y estaño. Esta mezcla de metales forma una pasta que se endurece una vez colocada en la cavidad del diente afectado, restaurando la funcionalidad del diente de manera rápida y eficiente. Se asocia principalmente con la restauración de dientes posteriores (molares y premolares) debido a su resistencia a las fuerzas de masticación.
Amalgama de Mercurio y Plata
Las amalgamas de plata, también conocidas como empastes de plata, han sido utilizadas en odontología durante más de un siglo. El mercurio es parte integral de los empastes de amalgama y puede liberarse en forma de vapor cuando se mastica o se somete a ciertos procedimientos dentales. Sin embargo, la cantidad liberada es muy pequeña y, en general, está muy por debajo de los niveles considerados peligrosos.
Una amalgama dental contiene alrededor del 50% de mercurio, lo que representa un gramo de mercurio metálico por una obturación media, (en comparación, un termómetro clínico contenía alrededor de un gramo de mercurio líquido). El mercurio metálico emite vapores a temperatura ordinaria. Una amalgama libera una media de 10 a 20 µg de mercurio al día, lo que corresponde a una pérdida del 15% de la cantidad de mercurio de una amalgama de 10 años. Con 10 amalgamas, la cantidad de mercurio liberada es entonces de 100 a 200 µg / día. Podemos considerar que alrededor de 5% de los portadores de amalgamas elevan en boca un índice superior a 100µg/m3 cuando mastican.
La masticación de chicle aumenta de 4 hasta 15 veces la liberación de vapores de mercurio.
Estudio de la Universidad de Tübingen
El estudio de La Universidad de Tübingen de 1996 muestra que alrededor de 10% de portadores de amalgamas en boca tienen en la saliva más de 100 veces lo que esta tolerado en el agua potable. Entonces una parte esta liberada regularmente en la boca por dos vías: vapores, saliva. Alrededor de 10% de los iones de mercurio son absorbidos a través del tubo digestivo. También debemos considerar la absorción por las vías respiratorias.
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¿Por Qué se Utiliza la Amalgama Dental?
La amalgama ha sido durante mucho tiempo el material de elección para muchos dentistas, y sigue siendo popular debido a las siguientes razones:
- Durabilidad comprobada: La amalgama dental es conocida por su longevidad. Puede durar décadas sin deteriorarse.
- Resistencia a la masticación: Al ser extremadamente fuerte, la amalgama es capaz de soportar las fuerzas de la masticación.
- Costo asequible: Comparada con otros materiales como las resinas compuestas o las cerámicas, la amalgama es más económica.
- Fácil aplicación: Los dentistas tienen mucha experiencia utilizando amalgama dental, lo que hace que su aplicación sea rápida y relativamente sencilla.
Riesgos Potenciales de la Amalgama Dental
Uno de los principales puntos de preocupación sobre la amalgama dental es su contenido de mercurio, un metal pesado conocido por sus efectos tóxicos en el cuerpo humano.
1. Exposición al Mercurio
El mercurio es el principal componente de la amalgama dental, y es conocido por su toxicidad. Aunque muchos estudios han demostrado que las restauraciones de amalgama liberan pequeñas cantidades de vapor de mercurio con el tiempo, la cantidad exacta que se libera y su impacto real en la salud humana sigue siendo tema de debate en la comunidad científica. Sin embargo, la exposición crónica al mercurio puede tener efectos perjudiciales, especialmente en el sistema nervioso. La exposición prolongada podría afectar la memoria, provocar irritabilidad y afectar la capacidad de concentración.
2. Reacciones Alérgicas y Sensibilidad a los Metales
Aunque las reacciones alérgicas a la amalgama dental son poco frecuentes, algunas personas pueden desarrollar una hipersensibilidad a los componentes metálicos de la aleación, especialmente al cobre o a la plata. Esto podría causar síntomas como inflamación, dolor o irritación en los tejidos bucales circundantes. En caso de sospecha de alergia, es esencial consultar con un dentista para considerar alternativas a la amalgama.
3. Riesgos para Mujeres Embarazadas y Niños
La toxicidad por mercurio es especialmente preocupante en grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas y los niños. El mercurio puede atravesar la barrera placentaria, lo que podría representar un riesgo para el desarrollo del feto. En niños, debido a su menor tamaño y a su sistema inmune aún en desarrollo, el riesgo de toxicidad por mercurio es mayor.

4. Impacto Ambiental
El impacto ambiental de la amalgama dental es otro aspecto que ha recibido atención. El mercurio es un contaminante que puede ser liberado al medioambiente si las restauraciones de amalgama no se manejan adecuadamente durante su eliminación. Esto puede tener efectos devastadores en ecosistemas acuáticos y animales.
Alternativas a la Amalgama Dental
Si te preocupa el uso de amalgama dental, existen varias alternativas modernas y más seguras que puedes considerar para tus tratamientos dentales:
1. Resinas Compuestas
Las resinas compuestas son una opción popular para aquellos que buscan restauraciones más naturales, ya que se pueden adaptar al color de los dientes, haciéndolas prácticamente invisibles. Además, no contienen mercurio, lo que las convierte en una opción más segura. Son ideales para dientes visibles, ya que su apariencia estética es inmejorable.
2. Cerámica Dental
Las restauraciones de cerámica (como las coronas y carillas) son altamente duraderas y estéticamente atractivas. Al igual que las resinas compuestas, no contienen mercurio, y tienen una excelente capacidad de resistir las fuerzas de masticación. Son especialmente recomendadas para dientes visibles, ya que ofrecen un acabado natural.
3. Otras Alternativas
En algunos casos, el uso de aleaciones de oro también es una opción, aunque su coste es más alto que el de la amalgama. Estas aleaciones son muy duraderas y biocompatibles, lo que las convierte en una opción excelente para aquellos que buscan una solución duradera y sin riesgos para la salud.
Retirar las Amalgamas de Plata de forma segura
La intoxicación al mercurio tiene como nombre: hidrargirismo. Un protocolo específico es indispensable para la retirada de las amalgamas: El paciente tendrá que empezar un tratamiento adaptado para la desintoxicación del mercurio de su cuerpo justo antes de la retirada, lo seguirá durante toda el proceso de retirarada y durante un mes después. La retirada se efectuara según reglas de protección absoluta y según un ritmo adaptado.
Técnica SMART (Técnica de Eliminación Segura de Amalgamas de Mercurio)
En Kimo se aplican técnicas especiales para eliminar este tipo de empastes de forma segura, y sustituirlos por empastes “blancos” con el menor grado de toxicidad, utilizando resinas compuestas libres de bisfenol A o Bis-GMA en nuestras restauraciones dentales. Estas técnicas para la eliminación de amalgamas, están basadas en las recomendaciones de la IAOMT (Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología) y se conocen con las siglas del inglés, SMART (Técnica de Eliminación Segura de Amalgamas de Mercurio).
Protocolo SMART
El protocolo SMART incluye medidas de protección tanto para el paciente como para el personal dental:
- El paciente: Sigue un protocolo previo de quelación y desintoxicación de metales pesados. Se le administra carbón vegetal vía oral antes y después del tratamiento.
- Personal dental: Dentista e higienista llevan batas y gorros protectores, guantes de nitrilo y máscaras faciales selladas con filtros especiales.
- Protección adicional para el paciente: Mascarilla nasal especial y gafas protectoras.
- Aislamiento: Se coloca un dique de nitrilo aislando el diente a tratar del resto de la boca.
- Aspiración: Se usa doble eyector, uno para la saliva y otro para retirar el agua con partículas de amalgama de plata.
- Aspirador de aerosol oral: Es muy recomendable usar un aspirador de aerosol oral cerca del campo operatorio.
- Eliminación de la amalgama: Se realiza con alta velocidad con una fresa fina de carburo y refrigeración para evitar el calor y minimizar la liberación de vapor o partículas de mercurio.

¿Cuándo hay que cambiar una amalgama?
Pueden presentarse distintas situaciones en las que un especialista en Rehabilitación Oral te indique que es necesario cambiar una amalgama:
- Cuando la amalgama está provocando fisuras en el diente.
- Cuando mediante una radiografía se detecta que hay caries debajo de la amalgama.
- Cuando hay filtración, es decir, que existe un espacio entre la amalgama y el diente por donde pueden entrar bacterias.
- Cuando está en mal estado.
No, siempre y cuando no presente un riesgo para la salud de quien las lleva puestas. Sin embargo, es necesario realizar un seguimiento año tras año para verificar que se encuentre en buen estado.
Consideraciones Finales
La amalgama dental ha sido una solución eficaz para tratar caries y daños dentales, pero su contenido de mercurio ha generado preocupaciones sobre su seguridad. Es importante tomar decisiones informadas basadas en tus necesidades personales, tu salud general y tus preocupaciones.
Si estás considerando reemplazar tu amalgama o si simplemente te preocupa la seguridad de este material, lo mejor es hablar con un dentista de confianza.
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