Animales Marinos con Dientes Largos: Un Vistazo a las Profundidades Aterradoras

Dicen que solo conocemos un 5% de lo que habita en nuestros océanos. Esto quiere decir que aún nos queda un asombroso 95% por explorar y descubrir, de un volumen total de agua de 1332 millones de km cúbicos. Realmente, acceder a todos los puntos del océano es una tarea ardua y, sobre todo, cara.

Se puede decir que hay dos océanos: el primero es el superficial, el que representa menos volumen de agua (solo llega hasta los 200 metros de profundidad) que es hasta donde alcanza la luz solar. Ésta es la llamada zona fótica. En ella se concentra casi la totalidad de la biomasa marina (cantidad de materia acumulada por todas las especies marinas), ya que es donde la luz hace posible la fotosíntesis y, por tanto, el establecimiento de cadenas tróficas completas. El segundo océano es uno remoto, oscuro y de difícil acceso.

Ocupa el resto del volumen de agua, y abarca profundidades desde los 200 hasta los 11034 metros (profundidad del llamado abismo Challenger, en la Fosa de las Marianas, frente a las costas de Filipinas, China y Japón). Esta es la zona afótica (sin presencia de luz solar). La dificultad de su exploración reside en las altísimas presiones y las bajas temperaturas.

MISTERIOS DEL OCÉANO - Secretos de las Profundidades | Documental Animal

Sabiendo esto es difícil pensar que pueda haber animales habitando semejantes lugares. Sin embargo, los hay. Los peces abisales son capaces de soportar condiciones inimaginables de presión y temperatura. Éstos suponen un porcentaje de biomasa marina muy pequeño, ya que se encuentran “desconectados” de las cadenas tróficas autosuficientes basadas en la fotosíntesis. En comparación con los 5 kg de organismos por metro cuadrado de media en superficie, en zonas abisales la densidad no supera el gramo por metro cuadrado.

El alimento proviene o de la depredación directa entre la fauna abisal (muy poco abundante) o de animales muertos que se hunden desde las capas superiores del océano y no son consumidos en su descenso: como los cadáveres de ballena (auténticos oasis de vida en los desiertos abisales, que pueden proporcionar alimento para la fauna abisal en los siguientes ¡¡4000 años!!). Las adaptaciones generales de los peces abisales para un medio como éste son enormes bocas en comparación con el resto del cuerpo, cuerpos achaparrados, aparentemente atrofiados y nada hidrodinámicos, preparados para nataciones lentas y discontinuas, ya que deben ahorrar toda la energía posible hasta la siguiente comida.

Estos peces abisales pueden incluir también bioluminiscencia (de hecho, es producida por el 90% de los animales de las profundidades) para la depredación, la defensa o la comunicación y búsqueda de pareja, además de ojos increíblemente sensibles para captar sus leves destellos (como el pez telescopio o Winteria telescopa), mientras que otros son ciegos y emplean apéndices sensibles u otros mecanismos para desenvolverse en la oscuridad más densa.

Dentro de la categoría de las especies marinas, existe una subcategoría que engloba a todos aquellos animales que habitan en las zonas más profundas del océano: la conocida como fauna abisal. Estas especies se han adaptado a las condiciones más extremas que la naturaleza puede ofrecer. Y eso ha provocado que hayan desarrollado una apariencia y unos rasgos que solo se pueden calificar de “monstruosos”.

Mosaico de imágenes sobre fauna abisal (Fuente: Wikipedia Commons)

Características Comunes de los Peces Abisales

Entre las características más comunes entre los peces abisales podemos encontrar:

  • Ojos en la oscuridad: A partir de los 200 metros de profundidad, no llega ni un solo rayo de luz solar. Estos animales nacen, comen, se reproducen y mueren en la más absoluta oscuridad. Lo que ha provocado que la evolución haya hecho mella en sus ojos. Por un lado están aquellas especies que son casi ciegas y que suelen tener unos ojos muy pequeños y muy poco desarrollados. Sin embargo, y aunque no tengan una buena visión, estas especies sobreviven gracias a sus otros sentidos, como el olfato o el tacto.
  • Cuerpo blando: La presión atmosférica va aumentando exponencialmente a medida que aumenta la profundidad. Por ese motivo, los cuerpos de estos peces deben estar preparados para soportar presiones que rondan las 600 atmósferas terrestres (aunque pueden llegar a ser mucho más grandes). Para conseguirlo, sus cuerpos están llenos de agua. Lo que hace que se equipare la presión de dentro y de fuera del cuerpo. Esta circunstancia hace que tengan una textura muy gelatinosa y que cuando son sacados a la superficie, pierdan toda su consistencia y den la sensación de “derretirse”.
  • Mandíbulas terroríficas: A esta profundidad, el alimento es muy escaso. Ni siquiera existen organismos vegetales autóctonos. Lo único que pueden echarse estos animales a la boca son los desechos que caen desde la superficie y a otros peces. Esa es la razón por la que han desarrollado unas mandíbulas absolutamente terroríficas, con unas bocas desproporcionadamente grandes respecto al resto de su cuerpo y con unos dientes enormes y filosos. En su defecto, todos ellos han desarrollado unas avanzadísimas técnicas de ataque, defensa y camuflaje.

Especies Destacadas de las Profundidades Marinas

A continuación, exploraremos algunas de las especies más fascinantes y aterradoras que habitan en las profundidades marinas.

1. El Pez Víbora (Chauliodus sloani)

Pez víbora (Fuente: Wikipedia Commons/ Francesco Costa)

Este pez abisal habita profundidades de hasta 4400 metros, y alcanza un tamaño de 25 cm. Lo más llamativo de esta especie es la adaptación de unos enormes dientes que no le caben en la boca y deben llevar fuera, a la altura de los ojos. Es difícil que una presa escape a esta dentadura y ahí reside la ventaja de su adaptación. De hecho, esta es su principal ventaja y, a la vez, su principal desventaja. Por un lado, si consigue hincarle el diente a cualquier otro pez, este no será capaz de escapar de sus fauces. Pero, por este mismo motivo, si ensarta a un animal demasiado grande no podrá zafarse de él.

2. El Pez Dragón (Stomias boa)

El Pez dragón no solo tiene unos dientes de tamaño considerable en proporción al resto de su cuerpo, sino que además posee una capacidad de abrir las mandíbulas comparable al de las serpientes. Esto le permite tragarse presas de gran tamaño. Cuando el alimento es tan escaso, desaprovechar ciertas presas por ser demasiado grandes podría suponer la muerte de los individuos. Por ello las grandes mandíbulas y los dientes como sables son necesarios para la supervivencia.

3. El Diablo Negro (Melanocetus johnsoni)

Imagen del "Diablo Negro" (Fuente: misanimales.com)

Este pez abisal habita profundidades de unos 4000 metros. Tiene igualmente un cuerpo poco hidrodinámico y la piel flácida, con una capacidad asombrosa de permanecer quietos entre dos aguas (otros peces se hundirían si dejaran de nadar). Esto evita que los detecten posibles depredadores. Poseen un órgano bioluminoso en el extremo de un apéndice sobre la cabeza, que emplean para atraer presas a sus fauces. Las hembras son mucho mayores que los machos. De hecho, todas las ejemplares capturadas tenían uno o varios machos acoplados en los costados o incluso entre los ojos. Lo más llamativo de este animal, que suele habitar profundidades de unos 4.000 metros, es que tiene un órgano bioluminoso en el extremo de un apéndice sobre la cabeza que emplean para atraer a las presas a sus temibles fauces.

4. Pejesapo Espinoso (Caulophryne jordani)

Imagen de un Caulophryne jordani (Fuente: Rebikoff-Niggeler Foundation)

Es uno de los peces abisales más curiosos del Atlántico Norte, Pacífico e Índico. Nunca migra a superficie, como otras especies, sino que permanece invariablemente entre los 700 y los 3000 metros de profundidad. Aunque por su aspecto monstruoso pueda ser protagonista de las peores películas de terror, su tamaño no supera los 25 cm. Las adaptaciones típicas que presenta son la boca grande, que le permite capturar presas de mayor tamaño y aprovechar así el poco alimento con el que se topa, un cuerpo achaparrado y un metabolismo lento. Los filamentos que le recubren son órganos altamente sensibles, capaces de detectar la mínima vibración a su alrededor.

5. El Pez de Colmillos Largos (Anoplogaster cornuta)

El pez de colmillos largos (Anoplogaster cornuta) tiene los dientes más largos de todos los peces. Mientras que tienen unos dientes desproporcionadamente grandes, son pequeños y sólo crecen a alrededor de 6,5 pulgadas (unos 16 centímetros) e inofensivo para los seres humanos, son uno de los peces que viven más profundo (se encuentran a la altura de 16.400 pies por debajo de la superficie del agua). Su distribución es global, y puede prosperar en cardúmenes, o ir en solitario. El pez de colmillos largos está cubierto por una piel fina, y está lleno de cavidades mucosas.

Sus dos colmillos más grandes son tan largos que el pez ha evolucionado unos huecos a ambos lados de la cabeza justo para que encajen correctamente cuando la boca está cerrada. En proporción a su tamaño corporal, los dientes del pez de colmillos largos son los dientes más grandes de todos los peces. El pez también está equipado con largas espinas como huesos, llamadas branquiespinas, que les permiten extraer el plancton del agua. Se alimentan de otros peces y calamares, y posiblemente utilizan la quimiorrecepción para encontrar sus presas, para toparse con suerte con algo que puedan comer. Durante el día permanecen en las oscuras profundidades, ascendiendo hacia arriba en la noche para alimentarse en la luz de las estrellas, sólo para volver de nuevo por la mañana a las frías y oscuras profundidades.

Tabla Resumen de Peces Abisales con Dientes Largos

Nombre Común Nombre Científico Profundidad (metros) Tamaño Aproximado Características Destacadas
Pez Víbora Chauliodus sloani Hasta 4400 25 cm Dientes enormes que sobresalen de la boca
Pez Dragón Stomias boa Hasta 4000 30 cm Grandes mandíbulas y dientes como sables
Diablo Negro Melanocetus johnsoni 2000-4000 18 cm (hembras), 3 cm (machos) Órgano bioluminoso para atraer presas
Pejesapo Espinoso Caulophryne jordani 700-3000 25 cm Filamentos sensibles para detectar vibraciones
Pez de Colmillos Largos Anoplogaster cornuta Hasta 5000 16 cm Dientes más largos en proporción a su tamaño

Estas 5 especies son una minúscula fracción de todos los increíbles animales que se pueden encontrar en las profundidades y las llanuras abisales. Nadie sabe qué otras curiosas especies y adaptaciones se conocerán en el futuro.

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