La ortodoncia infantil es fundamental para corregir problemas dentales y óseos en los niños. Gracias a los tratamientos de ortodoncia interceptiva como los aparatos para corregir la mandíbula en niños, es posible corregir estas anomalías de forma temprana y lograr un correcto crecimiento lo antes posible. A partir de los 6 años, es recomendable acudir a un ortodoncista y realizar revisiones anuales. Pero, ¿qué tipos de aparatos existen y cuándo es el momento adecuado para utilizarlos?

¿Por Qué Algunos Niños Necesitan Aparatos para Corregir la Mandíbula?
Las causas de una mala mordida o mandíbula desalineada pueden ser variadas, combinando factores genéticos y hábitos infantiles. Por un lado, la herencia juega un papel importante: si en la familia hay tendencia a la mandíbula pequeña (retrusión) o grande (protrusión), es posible que el niño la haya heredado. Por otro lado, ciertos hábitos en la infancia pueden desencadenar o agravar maloclusiones (problemas de mordida). Algunos de estos hábitos incluyen:
- Succión digital (acto de chuparse el dedo).
- Succión del labio inferior.
- Respiración por la boca en lugar de nasal.
- Uso prolongado de chupete o biberón después de los 2 años.
Estos hábitos pueden alterar el desarrollo normal de los huesos faciales, llevando a problemas que requieren intervención ortodóncica.
Señales para identificar si mi hijo necesita Ortodoncia
Síntomas de Problemas en la Mandíbula en Niños
Descubrir si tu hijo presenta malformaciones faciales o maxilares puede resultar complicado. Sin embargo, algunos de los síntomas que pueden indicar problemas con el crecimiento de su mandíbula son los siguientes:
- Mordida cruzada.
- Apiñamiento dental.
- Salida excesiva de los dientes hacia fuera.
- Deglución infantil (tragar empujando la lengua hacia delante).
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es posible que sea necesaria la utilización de aparatos para corregir la mandíbula en niños. No dudes en consultar con un odontopediatra para que estudie la situación de tu hijo.
Tipos de Aparatos Dentales para Corregir la Mandíbula en Niños
En el campo de la ortodoncia infantil, existen diferentes enfoques y tipos de tratamientos para corregir los problemas dentales y óseos en los niños. En la ortodoncia infantil disponemos de aparatos diseñados para modificar el crecimiento de los huesos maxilares y la mandíbula (lo que llamamos ortopedia dentofacial u ortodoncia interceptiva). Se pueden clasificar de varias formas, pero para simplificar los agruparé en: aparatos funcionales removibles, aparatos funcionales fijos, aparatos de expansión palatal y aparatos extraorales. Cada uno de ellos se adapta a las necesidades específicas de cada paciente, dependiendo del grado de maloclusión y otros factores.
Aparatos Fijos
Este tipo de ortodoncia, conocida como ortodoncia fija, es la más comúnmente utilizada en niños. Se trata de unos aparatos que se colocan en los molares de forma fija durante toda la duración del tratamiento. Los aparatos fijos, como los brackets, se adhieren a los dientes y permiten aplicar fuerzas controladas para corregir la posición de los dientes y redirigir el crecimiento óseo. A través de este aparato, se consigue corregir la posición de las piezas dentales y prevenir la pérdida de espacio que puede producir la caída de uno de ellos.

Se suelen utilizar cuando los problemas de la mandíbula son algo más complejos de tratar y permiten que el niño cumpla con el tratamiento completo sin necesidad de que tenga que retirarlos.
Aparatos Removibles
Otro tipo de aparatos para corregir la mandíbula en niños son los aparatos removibles que, como su nombre indica, pueden ser colocados y retirados con facilidad en cualquier momento por parte del paciente, logrando así una máxima comodidad para el niño.
Fijos o removibles, ambos aparatos consiguen corregir los problemas con la mandíbula para que los más pequeños puedan disfrutar de la comodidad de una boca sana.
Ortodoncia Preventiva
La ortodoncia preventiva tiene como objetivo corregir malos hábitos y problemas tempranos en niños pequeños, antes de que se desarrollen de manera más pronunciada. Esta fase se centra en tratar problemas como la succión del dedo, el uso prolongado del chupete o biberón, y otros malos hábitos orales.
Corrección de Malos Hábitos
Los malos hábitos pueden tener un impacto significativo en el desarrollo oral de los niños, por lo que corregirlos a tiempo es fundamental para mantener una salud bucal adecuada. Algunos de los malos hábitos más comunes son:
- Hábito de chuparse el dedo: Puede causar problemas en la alineación de los dientes y el crecimiento de los maxilares.
- Uso prolongado del chupete o biberón: Puede causar problemas en la posición de los dientes y el desarrollo oral.
- Succión del pulgar: Puede tener efectos negativos en la alineación de los dientes y la posición de los maxilares.
Tipos Específicos de Aparatos
Dentro de las categorías mencionadas, existen varios tipos específicos de aparatos utilizados en ortodoncia infantil:
- Brackets Metálicos: El más común y conocido de los aparatos dentales para niños. Son pequeñas piezas metálicas que se adhieren a cada diente y están conectadas por un alambre.
- Brackets de Cerámica: Son similares a los brackets metálicos, pero están hechos de cerámica y se mezclan con el color natural del diente.
- Brackets de Zafiro: Son aún menos visibles que los de cerámica y mantienen su color a lo largo del tratamiento.
- Brackets Linguales: Estos se colocan en la parte trasera de los dientes, lo que hace de esta solución un método invisible.
- Aparatos de Plástico Removibles (Invisalign): Son alineadores transparentes y removibles que se pueden quitar para comer y cepillarse los dientes.
- Aparatos de Expansión Palatina: Se utilizan para ensanchar el paladar superior y corregir problemas de mordida cruzada o falta de espacio.
- Retenedores: Se utilizan después del tratamiento con brackets para mantener los dientes en su nueva posición.
Aparatos Funcionales Removibles
Son aparatos que el niño puede quitar y poner, normalmente usados durante varias horas al día y noche. Se les llama funcionales porque aprovechan la fuerza de los músculos y funciones orales del niño (al tragar, hablar, etc.) para estimular cambios en el hueso. Principalmente para corregir una mandíbula retruida (Clase II), promoviendo su crecimiento hacia adelante. Un ejemplo clásico es el Bionator, un aparato funcional removible muy utilizado en ortodoncia interceptiva.

¿Cómo es un bionator?
Tiene una estructura de acrílico que se apoya en el paladar y la mandíbula, con alambres que se ajustan alrededor de algunos dientes. Cuando el niño lo lleva puesto, el bionator mantiene la mandíbula inferior adelantada en una posición corregida. Este adelantamiento constante estimula el crecimiento del hueso mandibular en la articulación (cóndilo) y va corrigiendo poco a poco la discrepancia. El Bionator corrige maloclusiones Clase II de origen mandibular, es decir, cuando la mandíbula es más pequeña o está hacia atrás respecto al maxilar. Edad de uso: suele indicarse en niños en crecimiento activo, aproximadamente entre los 9 y 12 años, aprovechando el estirón puberal para modificar el hueso.
Otros aparatos funcionales removibles incluyen el Twin Block (dos placas, superior e inferior, que encajan forzando la mandíbula hacia adelante) y los aparatos de Frankel, entre otros. Todos funcionan bajo el mismo principio: cambiar ligeramente la postura mandibular o maxilar del niño para que, al crecer, los huesos se desarrollen en mejor posición.
Por lo general, estos aparatos se deben usar bastantes horas al día (mínimo unas 12-14 horas, idealmente incluso dormir con ellos). Al ser removibles, requieren de la colaboración del niño y constancia de los padres para que realmente cumplan las horas de uso. La ventaja es que son cómodos y se pueden retirar para comer o cepillarse.
Aparatos Funcionales Fijos
A veces preferimos aparatos funcionales fijos, es decir, que van anclados a los dientes y el niño no puede quitarlos. Son útiles especialmente en niños algo mayores o menos colaboradores, ya que actúan 24 horas al día sin depender de la voluntad del paciente.
El aparato Herbst es un dispositivo ortodóncico fijo compuesto por unos tubos y barras metálicas articuladas que se conectan entre el maxilar superior y la mandíbula inferior. Va cementado a unas bandas en las muelas, de modo que esas barritas metálicas empujan la mandíbula inferior hacia adelante continuamente.

El Herbst está diseñado específicamente para corregir la mandíbula retraída en maloclusión Clase II, estimulando su crecimiento hacia una posición adecuada. Se coloca en pacientes en crecimiento (aprox. entre 9 y 14 años), aprovechando esa etapa para evitar tener que recurrir a cirugía ortognática más adelante.
El aparato de Herbst ofrece la ventaja de que no requiere cooperación activa del niño (¡no se lo puede quitar para jugar, siempre está funcionando!). Suele usarse alrededor de 12 meses y luego, una vez corregida la discrepancia mandibular, se retira para continuar con la siguiente fase del tratamiento (muchas veces, colocar brackets para alinear los dientes).
Existen otros aparatos fijos funcionales similares al Herbst, como el propulsor MARA o los elásticos ortodónticos de uso intermaxilar (que no son un aparato en sí, sino ligas que conectan los maxilares dentro de la boca). El ortodoncista elegirá el dispositivo fijo más conveniente según la situación.
Aparatos de Expansión Palatal
Cuando el problema radica en un maxilar superior estrecho (paladar ojival) con mordida cruzada, utilizamos un disyuntor de paladar. También se le llama expansor palatino o aparatología de expansión rápida del maxilar. Básicamente, es un pequeño aparato fijo que se ancla en las muelas superiores del niño y tiene un tornillo en el centro.

El disyuntor se indica en niños con paladar demasiado estrecho o problemas de desarrollo transversal del maxilar. Los primeros ~15 días son de activación activa: cada día se gira el tornillo y se va notando cómo el paladar se ensancha gradualmente. Es impresionante pero cierto: en apenas dos o tres semanas de activación logramos la expansión deseada (por eso se llama “expansión rápida”).
Tras la fase activa, el aparato se deja puesto varios meses sin activarlo (fase de contención) para mantener el hueso expandido y permitir que se forme hueso nuevo en la sutura del paladar.
Aparatos Extraorales
Bajo este apartado incluyo dispositivos que se usan por fuera de la boca para influir en el crecimiento óseo. Pueden sonar un poco aparatosos, pero a veces son la mejor solución en ciertas edades.
- Máscara facial de tracción: Es un dispositivo externo que consiste en una especie de mascarilla que se apoya en la frente y el mentón del niño, con bandas elásticas que se enganchan a un aparato dentro de la boca (generalmente un expansor o unos ganchos en los dientes superiores). Se utiliza principalmente en casos de mandíbula adelantada (Clase III) donde el maxilar superior se ha quedado atrás. La máscara aplica una fuerza que jala el maxilar superior hacia adelante, estimulando su crecimiento y corrigiendo la relación con la mandíbula.
- Casco o arnés cervical (Headgear): Es menos frecuente hoy día, pero en algunos casos de mandíbula inferior retruida con maxilar superior muy adelantado (clase II por maxilar prominente) se puede usar un aparato extraoral.
¿Cuándo Corregir los Problemas de la Mandíbula en Niños?
La utilización de aparatos para corregir la mandíbula en niños es aconsejable entre los 7 y los 11 años de edad, ya que, durante esta etapa de su crecimiento, permiten solucionar el problema y evitar desarrollar otras anomalías en el futuro.
Tabla Resumen de Tipos de Aparatos y Problemas que Corrigen
| Tipo de Aparato | Problemas que Corrige | Edad Recomendada |
|---|---|---|
| Brackets Metálicos | Alineación dental, problemas óseos | Generalmente después de los 10 años |
| Brackets de Cerámica/Zafiro | Alineación dental, problemas óseos (con estética mejorada) | Generalmente después de los 10 años |
| Aparatos Removibles (Invisalign) | Alineación dental leve a moderada | Adolescentes y adultos jóvenes |
| Expansor Palatino | Paladar estrecho, mordida cruzada | Entre 7 y 12 años |
| Aparato de Herbst | Mandíbula retruida (Clase II) | Entre 9 y 14 años |
| Máscara Facial de Tracción | Mandíbula adelantada (Clase III) | Entre 6 y 8 años |
Conclusión
La ortodoncia infantil es una herramienta valiosa para asegurar que los niños desarrollen una sonrisa saludable y una mandíbula correctamente alineada. Detectar y corregir los problemas a tiempo puede prevenir complicaciones mayores en el futuro. Consultar con un ortodoncista desde temprana edad es el primer paso para garantizar un crecimiento oral adecuado.