Ortodoncia Interceptiva: Una Guía Completa para la Salud Bucodental Infantil

¿Sabías que es posible evitar varios años de ortodoncia y posibles cirugías si se tratan los problemas a tiempo? Esto es lo que hace la ortodoncia dental interceptiva, actuando a edades tempranas para guiar el crecimiento de los dientes y huesos antes de que los problemas se vuelvan más serios. Este enfoque preventivo no solo reduce el tiempo de futuros tratamientos de ortodoncia correctiva, sino que también elimina la necesidad de procedimientos invasivos en el futuro. En este artículo te contamos más sobre la ortodoncia interceptiva y cómo puede ser clave para mejorar la salud bucodental de los más pequeños.

¿Qué es la ortodoncia interceptiva?

¿Qué es la ortodoncia interceptiva?

La ortodoncia interceptiva es un tratamiento preventivo diseñado para niños, con el fin de corregir el desarrollo irregular de los dientes y de los huesos. Es decir, que esta estrategia busca abordar problemas de alineación dental y de crecimiento óseo antes de que los huesos de la mandíbula y el maxilar terminen de desarrollarse. Por tanto, la ortodoncia interceptiva tiene edad.

¿Cuál es la edad de la ortodoncia interceptiva?

En términos de salud bucodental, lo que realmente importa es la formación de los dientes. Es decir, que la primera visita con un dentista se recomienda cuando aparece la primera dentición. Eso suele ocurrir sobre los 2/3 años, y la primera consulta con un ortodoncista con la erupción de los primeros molares, alrededor de los 6/7 años. Esta visita permite verificar si los dientes y los huesos están desarrollándose adecuadamente. Por tanto, permite al dentista determinar si se requiere un tratamiento interceptivo o no. En definitiva, la edad para usar ortodoncia interceptiva, oscila entre los 6 y los 11 años. Es decir, antes de que los dientes permanentes se hayan desarrollado por completo.

¿Para qué sirve la ortodoncia interceptiva?

Intervenir durante esta etapa temprana facilita el manejo de problemas potenciales y reduce la necesidad de correcciones más complejas en la adultez. Por lo tanto, es muy importante que los padres estén al tanto de qué es la ortodoncia interceptiva y de sus beneficios. Cabe destacar que la mayoría de niños con ortodoncia interceptiva necesitarán usar aparatos ortodónticos convencionales una vez que sus dientes hayan terminado de desarrollarse. Sin embargo, el hecho de haber usado previamente un tratamiento interceptivo ayudará a que el tratamiento posterior sea mucho más sencillo, rápido y efectivo.

¿Cuándo se recomienda un tratamiento de ortodoncia interceptiva?

Identificar problemas en el desarrollo de los dientes o de los huesos mandibulares y maxilares de los niños es clave para determinar si se requiere un tratamiento de ortodoncia interceptiva.

Algunos de los signos más comunes que presentan estos niños incluyen:

  • Problemas al masticar o al morder
  • Respiración frecuente por la boca
  • Chuparse el dedo o abusar del chupete
  • Dificultades para pronunciar ciertos sonidos o palabras
  • Espacios excesivos entre los dientes

Estos síntomas pueden indicar la necesidad de una intervención temprana con ortodoncia interceptiva para corregir el desarrollo dental.

Tipos de ortodoncia interceptiva

En la ortodoncia interceptiva, se utilizan diversos aparatos para corregir problemas dentales y óseos. Como hemos explicado con anterioridad, la aparatología de ortodoncia interceptiva se utiliza antes de que los niños desarrollen por completo sus dientes y puede ser: fija o removible.

Ortodoncia interceptiva: aparatos

  • El disyuntor: Se usa para ampliar el paladar en casos de estrechamiento. Esta expansión es crucial para corregir problemas de mordida cruzada y crear espacio para los dientes que están en desarrollo.
  • La máscara facial: Otro de los aparatos interceptivos en ortodoncia es esta máscara de metal externa que se usa para corregir problemas de crecimiento del maxilar. Este tipo de aparato es especialmente útil en casos de retrognatia (desplazamiento hacia atrás del maxilar superior).
  • El anclaje extraoral: Se usa para proporcionar soporte adicional a los dientes y a los huesos. Su propósito es corregir problemas como la mordida cruzada o la alineación dental.
  • Placa de Hawley: Utilizada principalmente como retenedor para mantener los dientes en su nueva posición después del tratamiento, pero también puede tener funciones de expansión o alineación dependiendo de su diseño. Está realizada en un material acrílico y no está fijado a la boca.
  • Placa de Schwarz: Este es un aparato de ortodoncia interceptiva removible utilizado para expandir la arcada superior o inferior mediante un tornillo que se ajusta gradualmente.

Y, finalmente, dentro de la aparatología ortodoncia interceptiva, destacamos los dispositivos de avance mandibular, como las guías de Sander, o los dispositivos de control de hábitos, como la rejilla lingual.

Placas de Sander

La ortodoncia o la ortopedia dento-facial es la especialidad en odontología que se encargará de guiar y corregir el crecimiento de las estructuras dento-faciales.

El objetivo del tratamiento con dos placas de Sander radicará en frenar el crecimiento del maxilar superior con respecto al maxilar inferior y estimulando a su vez el maxilar inferior, con el resultado final de una correcta oclusión. La mandíbula será guiada a una posición más adelantada u anterior, mediante unas piezas metálicas con una orientación de unos 60· +/- 5· en relación siempre con el plano oclusal, dependiendo en todo caso del patrón facial del paciente.

Este tipo de aparatos de ortopedia funcional, tienen su indicación más precisa durante la dentición temporal o la dentición mixta. Este tipo de tratamientos se efectúan con aparatos denominados “FUNCIONALES”, que, por su sola presencia, modifican el funcionalismo del sistema sobre el que actúan. Al cambiar la dirección e intensidad de las fuerzas musculares también las transforman y producen los desplazamientos dentarios o maxilares correctivos.

Estos aparatos, al variar la función de los músculos de la cara y masticatorios, proporcionan un medio más favorable para los maxilares en desarrollo, optimizando su potencial de crecimiento. Como variantes de estos aparatos “pasivo-funcionales”, hay otros “dinámico funcionales”, que cuentan con determinados resortes que solo se activan con los movimientos de la mandíbula.

El uso de los aparatos funcionales requiere de una gran colaboración por parte del paciente, que deben llevarlos todo el tiempo que se le indique. El éxito de estos aparatos está en lo acertado de su indicación diagnóstica y en la constancia de su uso.

Aparatos para corregir la mandíbula en niños y adolescentes

Los dispositivos de corrección mandibular, que se encuentran dentro de lo que se denomina ortodoncia interceptiva o funcional, incluyen una serie de aparatos para corregir la posición y el desarrollo de la mandíbula en niños o adolescentes con respecto al maxilar superior.

En ocasiones, la mordida de los niños o adolescentes debe ser corregida con aparatos que modifiquen el modo y la forma en que la mandíbula se está desarrollando durante el crecimiento. Cuando éste es el caso, el odontopediatra aconsejará en qué momento se utilizará un aparato para corregir la mandíbula del menor. Sin duda, se puede corregir la mordida con la intervención temprana, evitando que el paciente deba solucionar el problema en la edad adulta con tratamientos más invasivos, tales como la cirugía. De este modo, eliminamos un problema de oclusión que afecta a la estructura facial. En ocasiones, éste problema resulta, además, estéticamente inadecuado para el desarrollo armónico de la personalidad del niño, adolescente o joven.

Tipos de aparatos para corregir la mandíbula

Dependiendo del modo en que la mandíbula está creciendo en el menor, si crece adelantada (prognatismo) o retrasada (retrognatismo), deberemos utilizar un tipo de aparatología u otro. Entre los distintos tipos de aparatos para corregir la mandíbula que existen podemos citar:

Cuando se está desarrollando una mandíbula prognática:

  • Placa de progenie: Aparato que se utiliza en mordidas cruzadas anteriores. Consta de una placa en el maxilar superior y un arco vestibular anterior que contacta con los incisivos inferiores.
  • Expansor Rápido o Disyuntor: Aparato utilizado para corregir la mordida cruzada causada por un paladar estrecho. Va anclado a los molares superiores y está formado por dos componentes metálicos o de acrílico simétricos unidos entre sí a través de un tornillo.

En el caso de corregir una mandíbula retrognática:

  • Bionator: Aparato con un bloque acrílico que encaja en ambos maxilares. Su función es ayudar al avance de la mandíbula.
  • Twin Block: Aparato con un bloque acrílico que encaja en ambos maxilares. Su función también es ayudar al avance de la mandíbula.
  • Herbst Bisagra Oclusal (HBO): Aparato que consta de dos partes, una superior y otra inferior unidas por dos vástagos a modo de macho/hembra. De tal forma, que cuando una se introduce en la otra y al juntarse, producen un deslizamiento hacia delante de la mandíbula.
  • Placas de Sander: Aparato para corregir la retrognatia. Consiste en una placa superior y otra inferior que, poco a poco, provoca un avance mandibular progresivo.

¿Cómo arreglar la mandíbula sin cirugía?

Arreglar la mandíbula sin cirugía es posible durante la infancia y la adolescencia. La efectividad del tratamiento con aparatología es altísima en edades tempranas. Sin embargo, la efectividad de estos aparatos para corregir la mandíbula en los niños depende, sobre todo, de la edad del paciente. Sin duda, ello es debido a que el procedimiento es más efectivo en caso de diagnosticar el problema de oclusión del paciente a una edad adecuada. Por este motivo, los especialistas en odontología infantil inciden en la importancia de realizar controles periódicos con el odontopediatra desde el primer año de vida.

Llegados a este punto, el dentista del niño aconsejará en qué momento es adecuado el uso de un aparato dental para corregir la mandíbula del menor. En estos casos, el dentista pediátrico optará por un tratamiento de ortodoncia interceptiva con el objetivo de corregir la mandíbula y actuar sobre el crecimiento de las bases óseas. Este proceso modificará su desarrollo de la manera que el dentista infantil u odontopediatra considere adecuado para lograr los resultados deseados de la forma más fácil y corta en el tiempo.

Ortodoncia interceptiva: precio

El precio de la ortodoncia interceptiva puede variar según la clínica y la región, pero generalmente oscila entre los 1.000 € y los 3.000 €.

Evolución de la aparatología funcional

La aparatología funcional nació gracias a Norman William Kingsley, el 1879, con la elaboración de un aparato removible superior con un plano inclinado para generar avance mandibular. A partir de aquí han sufrido una evolución. En 1902 Robin elaboró un aparato para realizar expansión bimaxilar. Más adelante en 1930 Scwartz elaboró unas placas con un tornillo de expansión.

Beneficios de la aparatología funcional

Los aparatos funcionales pueden proporcionar una redirección, aceleración o realizar cambios de velocidad de crecimiento del sistema estomatognático. No generan problemas gingivales ni radiculares. La función principal de los aparatos funcionales es generar una reacción muscular y transmitirla a las arcadas dentarias. Esto se obtiene mediante el estiramiento muscular que modifica el sistema neuromuscular.

Esta aparatología se puede emplear para dormir (mínimo 8 horas) o en horario doméstico (aproximado 12 horas).

Tipos de aparatos funcionales

  • Aparatos funcionales rígidos (pasivos).
  • Aparatos funcionales elásticos (activos). Tienen poca resina y mucho alambre.
  • Aparatos de regulación de función.

Ejemplos de aparatos funcionales

  • Activador de Andersen-Häulp-Petrik. Permite adelantar la mandíbula varios milímetros para conseguir de una corrección de clase II.
  • Activador de Harvold y Woodside.
  • Activador de Herren.
  • Bionaor de Balters.
  • Modelador elástico de Bimler.
  • Activador abierto elástico de Klammt.
  • Placas selectivas de Carol. Diferentes partes de resina unidas por resortes de expansión.

El aparato regulador de función, de apoyo tisular, por excelencia es el regulador de función de Fränkel. Se apoya en los tejidos e incluso contacta algo con los dientes. Una parte importante del aparato se encuentra en el vestíbulo y altera tanto la postura mandibular como el contorno de los tejidos blandos faciales. Se basa en la modificación del equilibrio funcional labio-lengua.

Gracias a la aparatología funcional se reduce el tiempo ya que la fase de ortodoncia fija se puede hacer de forma más fácil y más corta. Además, proporciona una excelencia en los resultados porque mejora la posición de las bases óseas y mejora el espacio necesario.

Aparato de Sander: Clase II

Consiste en un aparato de tipo removible utilizado para solucionar problemas de clase II (maxilar superior adelantado respecto a mandíbula inferior) aprovechando el crecimiento. Consiste en frenar el crecimiento del maxilar superior y estimular el crecimiento de la mandíbula inferior.

Brazos que al cerrar la boca contactarán con la placa hawley inferior haciendo que el paciente avance la mandíbula. En la primera fotografía vemos el aparato superior con los brazos metálicos. En la parte inferior podemos ver 3 fotogramas de como actua el contacto entre el aparato superior y inferior.

tags: #aparato #sanders #ortodoncia